Hola Hola! MiNa sAN….. Jejeje Hoy nos volvemos a ver por aquí… ¡qué gustazo, ome!
¿Qué les cuento? Ahh sí! No les había dicho que en este fic Ren es OoC (Out of Character) sencillamente porque no sabía que existía esa denominación para los Fics, jajaja.
Muchas gracias a todos los que me han leído y en especial a aquellas chicas que me han dejado sus reviews!
Ohh ya leyeron el 170 de SB? Jojojo pues como siempre no avanza nada pero al menos ya se ve un rayo de esperanza con respecto a lo que Kyoko siente por Ren. Wiiiiiiii!
Capítulo 4
Hoy había sido un día muy extraño; casi le desfiguran la cara por ponerse de aventada, pero no se arrepentía de nada de lo que había dicho y hecho, después de todo las cosas terminaron bien, su jefe la trajo a casa y se despidieron con un apretón de manos… como si fueran amigos.
Estaba cansada, el trabajo había estado movido, sobre todo por la salida al centro comercial donde caminaron durante horas buscando el dichoso regalo. Se sentía feliz, había compartido con el señor Hizuri como si fueran padre e hijo incluso al despedirse el castaño le dio un fuerte abrazo y le dijo que podía contar con él para lo que necesitara, además le advirtió que no le hiciera mucho caso a su hijo en todo y que nunca se tragara sus comentarios si pensaba que alguien estaba haciendo lo incorrecto.
Fue hasta la cocina para lavar su caja de almuerzo y dejarla lista para el otro día. Se sorprendió al ver sólo migajas de arroz pues ella había dejado la mayoría de la comida intacta. En el fondo había un pequeño papelito rasgado, lo cogió y resultó ser una notica. "me pareció curioso ver las salchichas en forma de pulpo así que me las comí, el arroz también estaba rico…Ren"
Su cara era de completa incredulidad, se sintió como una mamá leyendo la nota de su hijo que se acaba de comer las galletas a escondidas. (Eso lo vio en una película).
Qué atrevido. Pensó, pero no estaba enojada, por el contrario… tenía una extraña sonrisa.
Ren manejó hasta su apartamento, se sentó en el gran sillón que adornaba su sala y bebió una copa de whisky. La discusión que había tenido con Kyoji volvió a su mente, sonrió de lado al recordar todo el coraje y la decisión que le mostró el pequeño de lentes, eran pocas las personas que tenían los cojones para hablarle así, sin titubear… no podía negar que le gustaba encontrar a alguien con ese carácter.
"soy su asistente y me preocupo por usted"… pocas veces había escuchado eso y de cierto modo se sintió feliz.
No era partidario de seguir consejos pero esta vez iba a intentarlo…- será interesante descubrir si el amor existe.- sonrió con un toque de incredulidad.
Ummm su comida estaba deliciosa, me pregunto donde la habrá comprado… ahh verdad que vive en un restaurante, seguro es de ahí… un día de estos iré a comer al Darumaya.
¡POR FIN LLEGÓ EL FIN DE SEMANA! Lo mejor de todo es que por DOS días no tendré que verle la cara a mi jefe…
-hasta luego Okami san- habló desde la puerta mientras se ponía las sandalias.
-¿tienes que salir?- preguntó desde la cocina.
-si señora, debo terminar un trabajo de ecoturismo para el lunes y necesito internet.
-ve con cuidado.
Asintió cerrando la puerta tras de sí, caminó un par de cuadras hasta llegar al café internet "neko chan".
Uno de sus propósitos para este nuevo año era comprarse su laptop. Necesitaba urgente un computador con acceso a internet para los trabajos de la universidad.
Terminó su trabajo en menos de tres horas, lo imprimió y lo dejó listo para entregar.
Cuando estaba a menos de una cuadra del Darumaya vio que se parqueó en frente un auto escarlata metalizado con un gran moño del mismo color adornando el parabrisas, segundos después dos mujeres vestidas elegantemente bajaron del auto, una de ellas era bajita peli castaña.
Una camioneta negra se estacionó justo detrás y de ella se bajaron 4 hombres uniformados con un chaleco que tenía impreso el logo de D&G.
Cuando Kyoko se acercó lo suficiente, pudo reconocer a la chica que tocaba la puerta; era Sakura san.
¿Pero qué hace ella aquí? Se escondió en un arbusto mientras pensaba qué hacer, se asomó a divisar el terreno y vio que los hombres de chaleco estaban instalando cámaras, uno tenía una cámara de mano y otro le pasó un micrófono a la señora que venía junto a Sakura.
Por favor Okami san, ¡no abra esa puerta!… -no puedo dejar que Sakura me vea como una chica –estaba usando una blusa de tirantes y una falta que pasaba de las rodillas.- podría reconocerme…
Esperó cinco minutos a que se fueran pero la ojiverde seguía tocando el timbre del Darumaya.
No seas boba Kyoko, ella jamás te reconocería… dio unos cuantos pasos y atravesó la multitud para llegar a la puerta, demás personas del vecindario se acercaron curiosos a ver qué pasaba, algunos pensaron que eran las grabaciones de un Dorama.
Le habló a Sakura directamente -disculpen, ¿necesitan algo?- la profunda y dubitativa mirada de esos ojos esmeraldas la pusieron nerviosa.
-¿Kyoji san?- preguntó la vendedora con su voz dulce y suave.
¿EH? ¡NO PUEDE SER! Mi vida como chico se acabó aquí… "una fila de miniKyokos disfrazados de hombres salían por la puerta EXIT con la cabeza gacha"
-discúlpeme, sé que es una confusión…. Pero de casualidad, ¿usted es familiar de Kyoji Kawabata?
La ojimiel retomó el color después de haber parecido un fantasma –sí, ¡exacto!... soy…. Soy su hermana… gemela- ¡diablos!, ¿qué estupidez acabo de decir?
-De razón, son idénticos, la única diferencia es que él lleva lentes- sonrió.
-¿podría llamar a su hermano?- habló la otra mujer que había pasado inadvertida. –Queremos hacerle entrega de este auto.
-¿eh? ¿Cuál?...-miró el gran carro rojo de atrás- ¿por qué?
-a principio de cada mes hacemos un sorteo entre nuestros mejores compradores y él fue el ganador de enero.
Espere un momento ¡está diciendo que me gané un auto! ¿Me están tomando el pelo, cierto? Nunca en mi vida he ganado nada, ni siquiera un dulce en una rifa estudiantil.
La puerta se abrió a sus espaldas –perdonen la tardanza es que… oh Kyoko eras tú, pensé que habías llevado llaves.
-sí, pero… MI HERMANO KYOJI- miró con los ojos bien abiertos a Okamisan para que captara la mentira- SE ACABA DE GANAR UN AUTO –hablaba duro y pausadamente, haciendo hincapié en cada palabra para que la señora la entendiera. –iré a despertar a ese perezoso para que reciba su premio- entró como alma que lleva el diablo a su habitación y se puso el primer pantalón y camisa que encontró, se peinó de lado y se colocó los lentes. Agradeció al cielo que no acostumbraba a usar maquillaje porque esta vez le ahorró algunos problemas.
En dos minutos salió aparentando estar adormilado. -¿Que pasa aquí Okami san?, mi hermana entró como loca a despertarme.
-felicidades ¡Kyoji san! Te ganaste un auto último modelo- Sakura abrazó efusivamente al chico y le dio un beso muy cerca de la boca.
Mogami Kyoko se tensó como una tabla al sentir un sabor a cereza en la comisura de sus labios.
-damas y caballeros, por fin vemos al feliz ganador de este mes… al parecer aún no sale de su asombro –Kyoko estaba azul como un cubo de hielo- venga conmigo señor- la periodista tomó de la mano a Kyoji y lo llevó hasta al auto- aquí está su premio, disfrútelo.
¿Es un sueño? Se pellizco el brazo…-¡au! !No es un sueño…!
Kyoko no pudo reprimir las lágrimas de emoción al tocar SU auto .
-miren amigos, esto y mucho más es lo que pueden obtener por comprar en las boutiques D&G, ¡la mejor ropa, a los mejores precios!- hablaba la mujer hacia la cámara. Los vecinos aturdían el lugar con aplausos.
-oigamos algunas palabras del ganador- la chica le acercó el micrófono.
-ehhh- limpió las gotas de su rostro y aclaró la garganta –muchas gracias, nunca había imaginado tener algo así… de verdad se los agradezco mucho- respondió conmovida haciendo una venia hacia el público.
¡Qué lindo! Es un hombre sensible… pensó Sakura sonrojada y también se le aguaron los ojos.
Dos de los hombres de chaleco abrieron paquetes de serpentinas y llenaron el lugar con papelillos de colores que caían desde lo alto. El público aplaudía emocionado. Sakura abrió la puerta delantera del auto escarlata y le indicó a Kyoji que subiera.
Él así lo hizo y grabaron por un par de minutos, luego de todo el alboroto las chicas se despidieron de Kyoji con un beso y abrazo felicitándolo. Sakura aprovechó para meterle un papelito en el bolsillo trasero de su pantalón y le susurró antes de irse –eres muy lindo Kyoji san… llámame.
Kyoko no supo qué decir, por suerte el carro negro se marchó con toda su prole y los vecinos poco a poco se alejaban chismorreando entre ellos.
Luego de semejante sorpresa el día sábado se le pasó volando, por suerte los papeles del carro estaban sin firmar y podía ponerlos a su verdadero nombre, por nada del mundo se permitiría perder semejante premio.
Le pidió el favor a Taisho san de que manejara su auto hasta el parqueadero más cercano, ella no tenía ni idea acerca de cómo conducir así que hasta que aprendiera dejaría su premio guardado.
Era domingo en la mañana, se acaba de levantar, estaba feliz porque podría relajarse completamente… el sonido de su celular irrumpió en su pequeña habitación, el bostezo que venía encamino se esfumó al leer en la pequeña pantallita "Tsurga san calling" –aló-
-Kyoji san, hoy voy a reunirme con Hayate Ishibashi para cerrar unos negocios, necesito que estés presente así que paso a recogerte dentro de una hora.
Mi perfecto día de relajación se fue a la basura. –está bien, Tsuruga san.- respondió sin parecer desanimada.
-por cierto, ¿sabes jugar golf?.
-no señor- ¿a qué venía esa pregunta?.
-ahh, entonces serás el recoge bolas.-fue lo último que dijo antes de colgar.
¿Qué? ¿Qué habrá querido decir con eso? Ahhhh ni modo, es mi trabajo y debo aceptarlo.
Fue a darse un baño de agua fría y se vistió con un pantalón oscuro y una camisa… no tan formal como el traje de oficina pero sí era una ropa seria.
Desayunó rápido y exactamente una hora después de que hablara con su jefe sonó el timbre.
Abrió la puerta y él ahí estaba parado, se sorprendió mucho al verlo con ropa deportiva, tenía una camisa blanca de cuello corto en v con un pequeño cocodrilo al lado izquierdo, sin duda el logo de Lacoste. Usaba unas bermudas a cuadros de color café que le cubrían parcialmente las rodillas y también unas zapatillas que iban a juego con su camisa.
No pudo evitar mirarlo de pies a cabeza y mucho menos negar que su jefe se veía realmente apuesto, con esa ropa podía observar sus torso acuerpado, sus bíceps bien formados y sus fornidas piernas. No había un lugar que pareciese blando; rezumaba fuerza y agilidad.
-te traje esto, cámbiate rápido.- le pasó una bolsa y una caja… eso la sacó de su ensimismamiento.
-si gusta pase y siéntese.- lo invitó a seguir.
-tranquilo, te esperaré en el auto, debo hacer algunas llamadas.
-está bien.- corrió a su cuarto a cambiarse. Era la misma ropa que él estaba usando, la única excepción era que los bermudas eran a cuadros de color azul cielo. En el paquete también venía una gorra blanca marca Nike.
Se la puso al igual que sus lentes y salió. Se sentó en el asiento de copiloto.
Ren se quedó mirándolo
Con esa ropa se ve más niña… aunque, le queda bien… -rió un poco.
-¿de qué se ríe?- tenía que preguntar, nunca lo había visto reír de la nada.
-jajaja es que te ves "lindo", pareces una chica, ni siquiera tienes músculos- mofó divertido mientras arrancaba el auto.
Volteó la cara para ocultar su sonrojo, ¡le había dicho un cumplido!... en tono de burla… pero era un cumplido al fin y al cabo. –Tengo la maldición de que mi cara sea muy femenina, en el colegio siempre me molestaban por eso- se metió de lleno en el papel de chico e incluso empezó a contar un pasado no del todo inventado. –ni siquiera tenía amigos porque nadie quería jugar con el niño niña.
Ren alzó momentáneamente las cejas y dejó salir una sonrisa melancólica –a mí me pasaba algo parecido, los niños me tenían envidia y nunca jugaban conmigo porque yo siempre les ganaba, al final me alejé de todos… sin embargo cuando llegué a Japón y entré a la secundaria, conocí Yashiro y desde entonces ha sido mi único y mejor amigo.
-ohh ya veo… y ¿donde vivía antes?.- se sintió en confianza, era como si la barrera que tapaba a su jefe lentamente se estuviera debilitando, permitiéndole conocerle.
-en Estados unidos, mi mamá es americana y mi papá japonés. A los 15 me aburrí de mi vida allá y me vine a vivir aquí.
-¿solo?.
-sí, casi toda mi vida he estado solo… mis padres trabajaban todo el tiempo así que me acostumbré a ser independiente, terminé mis estudios acá y hace menos de un año tomé la presidencia de Tokyo´s Air.
-wow, que suerte tiene, finalizó sus estudios y ya tenía un excelente trabajo en las empresas de su padre.- que injusta es la vida, algunos al nacer ya la tienen asegurada en cambio a otros nos toca luchar desde el principio para ganarnos algo de dinero e ir ascendiendo poco a poco.
-pero no creas que todo es fácil al tener unos padres con dinero y empresas, también me tocó esforzarme y estudiar duro para llegar a donde estoy.- quería salirse de ese tema, no le gustaba abrirse demasiado ante los demás; era muy reservado.- y que me cuentas tú, Kyoji san, ¿donde naciste? ¿Quiénes son tus padres?.
-soy de Kyoto…- su rostro se tornó nostálgico- a mi padre nunca lo conocí y a mi madre la vi por última vez a los seis años, me crié en un Ryokan con una familia humilde.
-eres huérfano entonces…-sintió un poco de pena.-disculpa por haberte hecho recordar... - ella lo interrumpió.
-no, no se preocupe… a pesar de todo he sido feliz… la familia que me cuidó es muy buena excepto por…- un amargo sabor se posó en su garganta al casi mencionar a su estúpido exnovio.
-¿excepto por…?
-eh, ¡nada! Olvídelo por favor.-meneó la cabeza hacia los lados efusivamente
-si eso es lo que quieres…- giró el auto y manejó unas cuantas cuadras más hasta que llegaron al Club Campestre.
-Tsuruga sama, bienvenido- el vigilante presionó el botón para abrir las rejas.
-gracias.- manejó por el camino de piedra hasta el parqueadero. –Vamos- bajó del auto y sacó de la cajuela una bolsa de palos de golf. –Hayate san está en el campo.- Ren se puso su gorra.
Caminaron hasta tomar el carrito de golf, Ren manejó hasta que llegaron a la cancha de hierba natural, un hombre se acercó a saludarlos. – Ren san, me alegra verte.- el señor canoso le tendió la mano saludándolo.
-igualmente Hayate san- correspondió al apretón de manos- que sea un buen partido.
-¿el chico va a jugar también?- preguntó amablemente refiriéndose a Kyoko.
-¡ah! Mi asistente, no, creo que no sabe.- Lo miró para que confirmara.
-así es, nunca en mi vida he jugado golf.
-no hay problema, intentando es que se aprende, además quería que jugáramos en parejas porque vine con mi hijo mayor – llamó al muchacho que se encontraba practicando un lanzamiento.- Hikaru, ven a saludar.
Ren bajó del carrito motorizado. Kyoko lo imitó. –Él es Kyoji, mi asistente.
-mucho gusto jovencito, como ya sabrás soy Hayate Ishibashi.
-El gusto es mío señor, es un placer conocer al dueño de la cadena de Hoteles Asuka.
-veo que estás bien informado.- sonrió y con un gesto le dijo a su hijo que se apurara.
Debió haberlo averiguado por sí mismo, nunca le mencioné que Hayate san era el dueño de Asuka´s Hotel. Este pequeño cada vez demuestra ser muy competente.
-buenos días - el joven peli rojo hizo una venia. ¿Por qué Tsuruga san y yo nos vemos tan diferentes si tenemos la misma edad? Parezco un chico de secundaria y él… él es hombre de ensueño para toda chica. ¡Es injusto!. Pensaba Hikaru con un poco de envidia.
-Buenos días.
Hicieron las respectivas presentaciones y luego fueron al lugar de salida; una superficie pequeña, horizontal y con la hierba muy corta.
Empiezo yo, luego va Ren, Hikaru y que de último esté Kyoji para que observe cómo se hace, ya que nunca ha jugado.-habló Hayate mientras tomaba su palo y el tee (1)–mira Kyoji, tienes que meter esta bolita en ese hoyo de allá, donde está la banderita.- Hayate le señaló y se preparó para lanzar- flexionas un poco las rodillas y te concentras- meneó el palo de golf de un lado a otro hasta que en la tercera vuelta le pegó a la pelota.
La bola se fue en diagonal y cayó en el lago. A todos les corrió una gotita de sudor por la nuca.
-la idea es meter la bolita- mofó Hikaru dándole palmaditas de consolación en la espalda a su padre.
Ren pensó detenidamente en qué palo utilizar, clavó el tee y sin mucha preparación lanzó...
-wowow- gritó Hayate mientras veía la bola en el aire haciendo una perfecta curva directo a la bandera, lastimosamente pasó de largo. –Tsuruga san es sorprendente, ¡casi hace hoyo en uno! quedó a menos de un metro, sin duda en el próximo turno la mete. –Se acercó hasta su hijo- vamos Hikaru tienes que sacar la cara por el equipo.
El chico hizo una mueca muy dudosa, le pegó a la pelota pero ésta avanzó un poco más allá de la mitad. "Padre e hijo se fueron a un rincón a plantar setas"
¡¿Jumm con que este era el negocio?...Hay no, ya me toca a mí… es aburrido pegarle a una bolita con un palo para meterla a un hoyo que está a kilómetros; que juego tan estúpido… si ni Tsuruga san pudo meterla en el primer intento, ¡mucho menos yo!… cogió el primer palo que se encontró e imitó la posición que el señor le había indicado… «¡eres una perdedora, ni siquiera pudiste quitarles el balón! ¿Qué te pasa Kyoko, la cesta está en frente tuyo? ¡Sólo tenías que correr con la pelota y lo arruinaste!... »Recordó las palabras hirientes del hijo de los señores que la criaron, esa era la razón de que siempre hubiese odiado los deportes. Una potente ira se apoderó de su cuerpo e imaginó que la bola era la cabeza del idiota ese… ¡estúpido shotaro!; fue lo último que pensó antes de pegarle con todas sus fuerzas a la bola.
Los tres hombres se quedaron boquiabiertos mirando la bola que parecía ir en llamas directo hacia el hoyo.
…OMG
…WOW
…WOMG
¡HOYO EN UNO! –gritó el señor Hayate emocionado y se lanzó a abrazar a Kyoko. –bien hecho muchacho, de razón dicen que el golf es el único juego donde puedas ganarle a alguien infinitamente mejor que tú.
-¡el golf es lo máximo!- exclamó a todo pulmón dejando el agarre del señor.
-¡eso fue excelente Kyoji san!, vengan esos cinco- Ren levantó su mano para chocarla con la del joven emocionado.
Kyoko fue con todas las ganas a corresponder esos 5… *¡Pam!*….. HAY! HAY dios mío, mi mano, por suerte Ren no se dio cuenta de la cara de dolor de Kyoji porque en esos momentos le estaba dando un efusivo abrazo.
Ehhh ¿me está abrazando?...ummm que rico huele Tsuruga san… ¡cálmate corazón! (su órgano vital empezó a acelerársele) fue sólo un golpe de suerte que entrara al hoyo, no tienes porqué emocionarte tanto.
El dolor en su mano se detuvo (aunque seguía roja) Ren dejó el abrazo y Hikaru se acercó –con que a eso se le llama suerte de principiante, jeje ¡bien hecho Kyoji san!.
Luego del inesperado hoyo en uno siguieron jugando, aunque sólo hubo uno más por parte de Ren, sin embargo el equipo bermudas (como les había puesto Hayate) hacía los hoyos en máximo tres tiros, en cambio el otro equipo… dejaba mucho que pensar. Fue una indiscutible victoria para el presidente y su asistente.
Fueron a tomar limonada y se sentaron en un pequeño Kyosko a hablar de negocios. –¡salud!, por la unión de Asuka's Hotel y Tokyo´s Air- chocaron sus refrescos y rieron mientras Hayate comentaba unas graciosas anécdotas, el señor era supremamente alegre y descomplicado.
-¡Ahora viene la Piscina!, con este calor nos caerá de lujo- comentó Hikaru para todos.
-¡vamos!- dijo emocionado Hayate.
¿QUÉ?, ¿CÓMO QUE PISCINA? Noooooooooooooooooo, eso no era parte del plan….¡invéntate algo rápido Kyoko! –lo siento, yo no puedo meterme a la piscina.- (estaba "en sus días" pero jamás podría decir que esa era la razón)
-qué, ¿no me digas que eres hidrofóbico?- el mayor del grupo se veía intrigado.
-no señor, es que…- ¡piensa rápido! Por favor neuronas, produzcan una mentira creíble- tengo una extraña enfermedad en la piel que me hace alérgico a los químicos de la piscina.- ¿eso es creíble?, ¡Dios mío por favor que no digan que la piscina es de agua natural!
-qué lástima Kyoji san, yo quería bañar.
-no se preocupe por nosotros Hikaru san, vayan ustedes y diviértanse, haremos otra cosa- intervino Ren.
Se despidieron de los Ishibashi quienes parecían dos niños emocionados por ir nadar.
-Tsuruga san, si le apetece ir a la piscina, vaya… yo lo espero.-no le parecía correcto que su jefe no bañara por culpa de ella.
-no me gusta bañar en lugares públicos… además ya es hora del almuerzo y quiero ir a un lugar en especial.
¿En serio estaba diciendo eso? En esta semana se dio cuenta que la comida era de las cosas que menos le importaban, incluso el único día que lo vio almorzando fue el primero y eso porque la invitó. –¿A dónde quiere ir?
-al Darumaya.
QUEEE ¿Y porqué allá de todos los restaurantes del mundo? ¿Que hago si quiere ver donde duermo? ¿O si le pregunta a los señores acerca de mí? Gracias a dios que no servimos almuerzos –lo siento, el restaurante tiene horario vespertino.
-qué pena- hizo una cara desanima, como si realmente tuviera ganas de ir ahí.
Ummm nunca lo había visto tan preocupado por comer, ojalá lo que voy a decir no me traiga problemas –pero no se preocupe, lo invito a almorzar.- ¡cavaste tu tumba Kyoko!
-en serio, gracias…- sonrió -¡vamos!.
Kyoko también sonrió, sentía que había hecho lo correcto, ojalá que no se equivocara.
Fueron al Darumaya y almorzaron junto a los dueños, la señora estaba encantada por tener a un invitado como Ren; tan educado, tan amable, tan guapo… Taisho san se portó serio como siempre. En medio del almuerzo Okamisan comentó sobre al auto que se había ganado Kyoji y de que era una pena que estuviera guardado porque él no lo sabía manejar. Para sorpresa de todos Ren se ofreció a enseñarle (Kyoko casi que no se lo cree). En la tarde empezaron con las dichosas clases de manejo, Ren sacó el carro del parqueadero y se fueron hasta un lote vacío (que estaba a menos de 10 km) para evitar accidentes.
Estuvieron hasta el atardecer practicando, Ren daba instrucciones claras y ella las entendía a la perfección. Como hoy en el golf, volvieron a demostrar ser un gran equipo.
De regreso Kyoko fue la que manejó (según Ren había adquirido los conceptos básicos como para manejar en la calle, además a esa hora había escaso tráfico), era verdad que sabía algunas cosas pero al salir a la carretera se sintió nerviosa e insegura, por poco quita sus manos del volante, sin embargo las manos de Ren por encima de la suyas y la voz varonil dándole indicaciones muy cerca de su oído le dieron mucha más confianza (pero también la desconcentraron)… un caos se llevaba a cabo en su cabeza, su cerebro trataba de mandarle señales explícitas a su cuerpo pero su corazón por alguna razón quería echarlo todo a perder.
-¡Fyuuuuu!- Pegó un gran suspiro cuando frenó el auto en el parqueadero. -¡lo hice!- gritó emocionada, sus ojos brillaban y resaltaban por lo lentes.
Él le sonrió cálidamente –lo hiciste…- con ese par de palabras demostraba estar orgulloso.
Se sonrojó al ver su sonrisa–muchas gracias Tsuruga san…
Continuará
Notas:
(1)Tee: pequeño soporte que se clava en la tierra y sobre el cual se pone la bola de golf.
¿Saben qué he notado? Que no los he vuelto a dejar en suspenso-_-
Musa: ¿Liz qué te pasa? Tenés que plantarles la semillita de la intriga para que estén ansiosos por el próximo capi
Liz: gomen ne, musa chan. Te prometo que para el próximo capi los dejo con curiosidad.
Musa: oki oki.
JAJAJJAJAJAAAJA me salí del espacio por un momento para hablar con mi querida musa, jajajajaj bueno pasemos a lo que más me gusta!
REVIEWSS WIIIIII!
Sakura-chan: jajjajajaja que convierta a nuestra Tocaya en una acosadora? Jajaja eso estaría bueno aunque no va a pasar exactamente así, pero si se van a encontrar a menudo. Pues aquí había escrito lo de un ligero beso (claro que no fue exactamente en la boca) umm de pronto en un futuro si se atreva a dárselo. Jajajjajajajaj das tan buenas ideas amiga, muajajajja se me acaba de ocurrir algo para que Yashiro se pongo celosillo. OE! Extrañaba tus chocobesotes, jajaja igualmente para ti. Bye bye!
Kourei no Tsuki: que sorpresa verte por aquí. Sabes me enredaste un poco con tu review y me fui a leer la definición de UA: tipo de fanfics que utilizan a los personajes de una serie, pero colocados en una historia o contexto diferente. SUELEN mantener el carácter y la descripción original de los personajes, pero la historia cambia total o parcialmente.-_-¡ Pues no dice que estrictamente deba mantener el carácter así que puedo hacer OOC. Es un Fanfic ! además que sea fan de Ren no significa que lo tenga que poner fiel a su personaje, a mi me gusta el Ren de aquí con sus dotes egocéntricos pues luego se verá su verdadera personalidad. Y creo que si tiene sentido que sea una historia RenxKyoko si son diferentes, esa es la gracia de un fic: encotrar lo que en la historia original jamás pasará.
No he oído de la novela Niña de mi corazón ¿de qué país es? ¿Hace cuanto Salió? e Izayoi, si son anti ooc pues no les este fic pues mi Ren está ooc.
Bye! Gracias por tus reviews.
Neko: Hola mi gatita, jajaja disculpa la posesividad (XD), jaja por cierto, ¿cuántos años tienes? Siento que estoy hablando con alguien menor que yo pero pues con el internet nunca se sabe. Jajajjajaja eso de que Kyoko no tenga que fingir un noviazgo con Sakura san me dio una excelentísima idea, pero Sakura san no será quien la ejecute, hay otra chica que lo necesita, buajajjajajajajjaj. Me alegra que mi fic te haya subido los ánimos, ustedes también me lo suben a mí con sus reviews, por eso: GRACIAS! Sayo neko chan ¡NYA! (nunca nos falta maullar) XD
By sakuraliz 4/02/11
