¡HEY GIRLS! ¿Cómo van?, espero que muy bien…. Ohhhhhh disculpen la tardanza, ayer hace exactamente un mes que publiqué…-_-…D; … bueno creo que ya saben que la razón principal de mi retraso fue mi Fic (tu invadiste mi corazón) las invito a leerlo y también si quieren pueden unirse al grupo de Facebook *me sonrojo no más de escribir como se llama*, Jajajaja Para las que adoramos los fics de Sakuraliz :).

Bueno, ahora entrando al capi, pues lo sentí corto (aunque en realidad no lo es según el estilo de palabras que llevo en DL, lo que pasa es que después del one-shot que escribí todos mis capis normarles me parecen cortitísimos) aquí hay mucha interacción entre Ren y Kyoko (no Kyoji… Kyoko!). jajaj no les cuento más, pasen y lean. Bye!

Capítulo 8

-¿Kyoji san?- preguntó adormilado a punto de volverse a desmayar. Los brazos de su asistente evitaron que se cayera.

-Tsuruga san- el peso de Ren la hizo trastabillar y quedó recostada en la pared. –Vuelva a la cama-. Le murmuró suavemente y se le subieron los colores al tenerlo tan cerca, casi desnudo.

-Nooooo.- se negó como un niño pequeño y apoyó sus brazos en la pared para erguir su cuerpo. –Jejeje ¿sabías que sin gafas te ves más femenino?- sonrió burlonamente al ver el rostro Kyoji.

Sus nervios volvieron a flote -sí, lo sabía.- creo que usted ya me lo ha dicho antes, le encanta recalcarlo, ¿cierto?... se agachó y se movió como un cangrejo escapando de la cercanía de Ren.

Él caminó y se tumbó en el gran sofá que tenía a su alcance. –ahh, me duele la cabeza y la garganta. –se llevó la mano a su frente para palpar la fiebre.

-debería empezar por vestirse Tsuruga san-. Caminó hacia la habitación para traerle el pijama.

-Kyoji san, en la mesa de noche hay unas pastillas para el dolor de cabeza; tráemelas por favor.-

Kyoko fue a la cocina por un vaso de agua y le llevó las cosas a su jefe.

-Gracias.- Ren sacó la pastilla del empaque y se la tomó. Luego se quitó los bóxers húmedos y se puso su pijama limpio.

Ella apenas vio que hacía el ademán de quitarse los interiores, giró el rostro con los ojos muy apretados para que no se filtrara ni un rayo de luz. Contó mentalmente 20 segundos y luego abrió temerosamente ojo por ojo. Gracias a dios su jefe ya estaba completamente vestido.

-tuve un sueño tan extraño.- comentó Ren apoyando su cara en el borde del sofá.

-¿Emm?- apuesto que soñó que era un perrito lamiendo un hueso.

-fue tan real… sentí que una mujer se sentó a mi lado y luego me abrazó. Ummmmmm olía tan bien… sabía tan bien… su piel era cálida, suave y sus labios… ummmm… eran tan dulces.- sonrió al palpar sus propios labios y recordar el exquisito sabor que había sentido con el beso- Aunque no pude distinguir su rostro sé que era una mujer diferente a las otras chicas con las que he estado… no sé cómo explicarlo. –sus ojos brillaron con una pizca de extrañeza. –no sabes cuánto deseo tenerla entre mis brazos. Parecía tan frágil, como una muñeca de porcelana. No alcancé a probar su cuerpo, sólo le acaricié la cintura, su abdomen y sus…- levantó el rostro para ver la expresión de su asistente.

La cara de Kyoko estaba más roja que un tomate y resaltaba incredulidad.

-me pregunto si podré volver a soñar con ella… ¿tú qué crees que significa?

Oh por Dios, no puedo creer que haya tomado lo que pasó entre nosotros como un sueño, ¿porqué no simplemente lo olvidó? al fin y al cabo no era consciente. -ehhhhh… pues… yo… creo que es efecto de la fiebre y cómo últimamente no ha estado con ninguna chica, su subconsciente produce en forma de sueños sus deseos ocultos. – ¡wow! Ohh a veces me sorprendo de las conclusiones tan rebuscadas que saco de la nada.

-sí, puede ser.- respondió desanimado.- pero así sea en sueños, deseo hacerle el amor a esa chica.-

Ese último comentario la sacó de onda y a decir verdad la desilusionó. Todos los hombres son iguales, sólo les importa el sexo. ¡Bastardos!

-¿por qué haces esa cara Kyoji?...pareces enfadado.-

-no es nada. Iré a prepararle algo para el dolor de garganta.- salió hacia la cocina.


Kyoko mezcló un poco de miel y limón en un cuenco y se lo llevó a Ren.

Después de que se tomó el "menjurje" se sintió mucho mejor. Ya no le costaba dificultad hablar. Se le ocurrió algo para comprobar una sospecha que traía desde hace tiempo con respecto a su asistente.

-eh, Kyoji san. ¿Podrías leer esto?- le acercó el pequeño empaque del analgésico que había tomado para el dolor de cabeza.

-contraindicaciones y advertencias- leyó con fluidez.

Ren le alejó el papelito –continua.

-si presenta hipersensibilidad al medicamento...-

-eres un mentiroso.-

-¿EH? ¡Pero si eso es lo que ahí dice!- refutó de inmediato.

-me refiero a que no tienes ningún defecto visual. Alcanzas a leer esta letra tan pequeñita de lejos y de cerca, no entiendo porqué usas algo que no necesitas.-

-sólo son lentes de descanso, ¿Cuál es el problema?- se molestó por ese cuestionamiento tan repentino.

-habías dicho que era astigmatismo leve.-

¡Ohh changos!, es verdad – sí, también es por eso.

Ren definitivamente no le creyó. –ajam, deja así Kyoji. Ya sé que mentiste con lo de las gafas, la vez de la piscina y quien sabe con qué más. Te pones nervioso con preguntas sencillas y de sentido común, eso es lo que te delata. Solo quiero que sepas que lo que más odio en este mundo y lo que nunca perdono es una mentira, así que espero que esta sea la última vez que lo haces. Te puede parecer tonto mi comportamiento pero ya sufrí una vez por culpa de un gran engaño y no quiero repetir la historia. En el poco tiempo que has trabajado para mí te he cogido aprecio, así que no traiciones mi confianza.

Kyoko se quedó callada y tragó pesado, se sintió muy mal con las palabras de Ren. Prácticamente todo lo que él conocía de ella era una completa farsa, su propia existencia como Kyoji era una mentira. Sin duda él la odiaría si llegara a enterarse de la verdad.

-es hora de que me vaya a casa.- empezó a caminar hacia la salida, el sofá donde Ren estaba se quedó a sus espaldas.

-si quieres quédate, es muy tarde y puede ser peligroso.- comentó sin voltearlo a mirar.

-no es necesario, ya he causado muchas molestias. No se preocupe por mí, soy un hombre y se cómo defenderme.- abrió la puerta.- hasta luego, espero que se mejore.-salió del apartamento.

-espera…- murmuró por lo bajo. ¿Ahhhhhhhhhhhh qué es lo que ocultas Kyoji? Tu silencio me demostró que tenía razón en todo lo que dije. No tenía ni idea si lo de piscina era mentira, simplemente se me ocurrió decirlo; pero ni siquiera te molestaste en negar eso. . Tarde o temprano averiguaré la verdad, sin importar como…

Ren se acostó en el sofá y al poco tiempo se quedó dormido.


Un nuevo día de trabajo llegó. Ren tenía un semblante serio, no tan frió como el de antes, pero si mantenía la distancia con Kyoji. Le hablaba en ese tono cortante, parecía que la confianza y la amistad se habían ido por la borda.

Kyoko no puedo evitar sentirse triste. Al fin y al cabo no tenía el derecho ni el valor suficiente para pedirle disculpas por la tonta mentira, pues de todas formas eso era sólo un pequeño trozo de la gran farsa que ella estaba aparentando. Tampoco fue capaz de preguntarle si se había curado del resfriado, aunque físicamente le dio la impresión de que ya estaba más que bien.

El día transcurrió de lo más aburrido, a duras penas había cruzado palabra con su jefe en la mañana y en la tarde ni siquiera lo vio. Según los rumores de las secretarias, él había salido a almorzar con la modelo que sería la imagen de Tokyo´s Air.

Llegó al Darumaya y se cambió rápido para salir a la universidad, pues no quería perderse el evento de integración con las otras universidades. Además un importante empresario de industrias hoteleras daría una charla a los estudiantes de sexto semestre de Hotelería y Turismo.

Se vistió con un jean, una blusa de tiras rosada, unos convers, un saco de rayas y una bufanda.

Usualmente prefería estar en primera fila pero como casi siempre llegaba tarde le tocaba sentarse en las sillas de atrás. Sacó su libreta para tomar apuntes de todo lo que el expositor diría, consideraba muy importante aprender de los demás así que estaba muy emocionada por conocer a aquel señor.

El murmullo habitual del salón de clases se esfumó cuando un hombre alto, joven y muy apuesto apareció en el umbral de la puerta haciendo una pequeña venia hacia la profesora.

-Bienvenido, es un placer tenerlo con nosotros.- la docente se sonrojó al igual que casi todas las alumnas.

El grupo se paró de sus asientos y saludó agachando levemente la cabeza (a excepción de Kyoko que parecía querer pegar su cumbamba al cuello para evitar mirar a los ojos al recién llegado)

Cuando el expositor dio la orden al público para tomar asiento, Kyoko tomó una revista de su mochila, la apoyó verticalmente en su pupitre y se recostó en la silla de tal forma que la revista le tapara la cara.

Casi en toda la charla maldijo para sus adentros, ¿Cómo era posible que de todas las personas importantes en el mundo tuviera que llegar a su salón precisamente él? ¿Por qué? Tenía que escapar de ahí apenas dieran el receso. Si Sakura san lo confundió con Kyoji apenas la vio siendo Kyoko, de seguro su jefe también la reconocería.

Prestó poca atención a las palabras de Tsuruga Ren, pues no dejaba de mirar su reloj queriendo que esa maldita hora se pasara volando. Rezó unos cuantos padrenuestros hasta que por fin sonó la campana que indicaba que era la hora de la integración en el auditorio, en otras palabras: FIN de la tortuosa exposición.

Se escabulló entre la multitud y salió como un escarabajo sin ser vista por Tsuruga san, él estaba entretenido hablando con la profesora.


Kyoko se sentó en la primera hilera del auditorio y escuchó el discurso del director atentamente, donde les daba la bienvenida a los estudiantes de otras ciudades, comentaba acerca de los convenios que tenía la universidad y todas las oportunidades que les brindaba a los buenos estudiantes.

-hey, disculpa. ¿Sabes cuál es el nombre de esa chica?- un estudiante de la universidad de Kyoto le preguntó a otro chico que iba pasando.

-¿Quién? la pelinegra es Tsukei san y la de al lado es Mogami san.-

-¿Kyoko Mogami?- preguntó dudoso y un poco impactado.

-sí, creo que ese es su nombre completo. ¿La conoces?-

Una sonrisa pícara se formó en los labios del rubio –se podría decir que sí.- Ummm te ves diferente con ese look, te sienta bien. Jejeje creo que mi visita a Tokyo va a ser muy divertida.

-Tengo que darle un mensaje de la maestra, hasta luego.-

Cuando Kyoko hizo la fila para reclamar el refrigerio, un compañero de clases le avisó que la profesora la estaba buscando y que se presentara en el salón donde antes habían estado.

Comió rápidamente y fue hacia el salón. Muy precavida, miraba hacia los lados como una paranoica divisando el terreno. Observó detalladamente por el borde de la puerta antes de entrar y se dio cuenta que sólo yacía la profesora en el salón.

Respiró tranquila, gracias a Dios su jefe no estaba ahí, ojalá ya se hubiese ido a su apartamento; pues no sabría qué hacer ni qué decir si se lo encontraba de frente. –Con permiso.- se acercó hasta el escritorio de la profe.

-Mogami san, le tengo muy buenas noticias. Podrá hacer las prácticas de la carrera desde el próximo semestre, le he conseguido un muy buen patrocinio. Ya sabe que la práctica laboral es en octavo semestre pero su desempeño es tan bueno que puedo hacer una excepción.-

-¿en serió?- wooo eso es genial, si hago las prácticas el próximo semestre y adelanto mi proyecto de grado podré graduarme un año antes. ¡Súper!. –oh, gracias.-

-debería agradecerle también al señor Tsuruga, él fue quien lo propuso, me dijo que quiere tener gente muy competente trabajando en su empresa.- la profesora miró hacia la puerta y saludó. –pase Tsuruga san, quiero que conozca a la mejor alumna de este curso.-

Un fuerte escalofrío recorrió la espina dorsal de Kyoko, los pies se le congelaron, la garganta se le secó; estaba realmente asustada.

El hombre alto caminó hasta quedar de frente a la muchacha y sonrió. –Mucho gusto…- su sonrisa se hizo más resplandeciente. – me sorprende que la chica más aplicada de la clase no hay puesto cuidado a mi exposición por estar leyendo una revista.-

-¿es eso cierto Mogami san?- preguntó Mizako sensei muy extrañada, ella por supuesto no se había percatado de los alumnos en toda la clase pues había estado muy entretenida observando a Ren.

Él y su maldita sonrisa –claro que puse cuidado a su discurso, fue muy interesante…- utilizó sus dones de actuación, siempre participaba en las obras teatrales del colegio- es un placer para mí conocer al presidente de Tokyo´s Air, la agencia de viajes más importante de Japón, la cual acaba de unirse con la cadena de hoteles Asuka.-

¿Cómo sabe lo de la unión con Asuka´s Hotel?, aún no ha sido anunciada a los medios. Estoy seguro que no prestó atención a lo que dije, siempre estaba escondiéndose tras la revista; al contrario de sus compañeras ella no quería mirarme… qué extraño, siempre soy el centro de atención entre las chicas… pero ella, ni siquiera se inmutó con mi presencia. – está muy bien informada Mogami san, supongo que la profesora ya le dijo que tiene la oportunidad de hacer las prácticas en mi empresa.-

-sí señor, muchas gracias.- agachó la cabeza y al levantarla imitó la sonrisa que él hizo cuando la vio.

Ren levantó las cejas sorprendido, ¿esa chica estaba arremedando su sonrisa hipócrita? ¿Pero quién diablos era?... –la miró de pies a cabeza- un momento. No la había detallado, pero ahora que lo pensaba, era muy parecida físicamente a Kyoji san. Se debía estar ciego para no darse cuenta de que eran casi idénticos ¿por qué? ¿Serían familiares? , la miró fijamente a los ojos y notó que ella se puso nerviosa, quería preguntarle muchas cosas pero una persona llegó a interrumpir el momento.

-¿Kyoko?- una voz masculina llamó desde la puerta.

La chica inmediatamente volteó, esa asquerosa voz la tenía muy gravada en su mente y para completar su mala suerte, ahí parada con cara de idiota, estaba la persona que mas odiaba en este mundo.

Ren y Mizuko dirigieron sus miradas al recién llegado.

-amor, podemos hablar, es urgente- el chico rubio la llamó con un tono muy cariñoso.

Tsuruga notó la cara de incomodidad, furia y frustración qué se formó en Kyoko, parecía que quería matar a ese hombre que se había referido a ella con la palabra amor.

-ohh vamos, Tsuruga san. –agarró de gancho a Ren y le murmuró al oído. –parece que esa linda parejita tiene cosas de que hablar.-

Ren salió junto con la profesora pero antes de irse le dio un vistazo al chico alto y rubio, que al parecer, era el novio de la muchacha. No le gustó nada lo que vio en esos ojos amarillos, había burla y desprecio. Sin lugar a dudas le daba muy mala espina.

-cómo te atreves a aparecerte aquí y llamarme con esa estúpida palabra- le contestó apenas Ren y Mizuko se fueron. –adiós, no tengo nada que hablar contigo.- caminó indiferente hacia la puerta dispuesta a irse pero un fuerte jalón detuvo su paso.

-jajaja, ¿para dónde vas?, ¿qué parte de "podemos hablar" no entendiste?- caminó hacia adentro del salón sujetándola del brazo.

Kyoko se zafó del agarre y dio unos pasos hacia atrás dándole la espalda a la salida.-y tú bastardo, ¿qué parte de no tengo nada que hablar contigo, no entendiste?, ¿es que no te llega suficiente oxígeno al cerebro y te cuesta comprender las palabras?–preguntó en tono despectivo, si seguía viendo la imagen de Shotaro no se haría responsable de sus actos.

-deja de ser tan amargada, apuesto que estás así porque no tienes un novio que te de diversión como te la di yo.- rió con esa detestable sonrisa burlona.

-¿para eso viniste?, para recordarme lo estúpida que fui al salir con alguien como tú.-

-jajaja, debes considerarte una suertuda, ¡por dios!, saliste con ¡Sho Fuwa! Estuviste en mis brazos, bajo las mismas sábanas…-

-¡cállate!- gritó a todo pulmón mientras sentía un fuerte estrujón en su pecho.

-cálmate… actúas como si me odiaras.-

-no es actuación… si de casualidad resultaras envuelto en llamas y yo tuviera un vaso de agua en mis manos, me lo bebería con gusto… saboreando el momento en que te conviertes en cenizas.-su aura se oscureció por completo e interiormente imaginó la incineración de Shotaro.

-¡ja!, relájate, no vine a pelear contigo. Simplemente necesito de tu influencia para entrar aquí. Tienes prestigio en esta universidad y sé que no te costaría nada hablar para que reciban un nuevo alumno.-

-¿y por qué diablos te ayudaría a entrar aquí? ¿Crees que sería tan tonta al hacer algo que me hiciera ver tu patética cara todos los días…? -suspiró mofándose- además no tienes el cerebro para estar aquí y mucho menos para mantenerte.-

Los labios de Sho se curvaron en una mueca de fastidio que luego se transformó en su típica sonrisa -jajaja no lo niegues, sé que me extrañas. Vamos Kyoko, hazme ese favor y podríamos negociar otra noche juntos. –caminó lentamente hacia ella.

-GRRR- La ira se apoderó de su cuerpo. Estaba a punto de darle una merecida patada en la entrepierna a ese bastardo, pero un par de manos se posaron en su cintura, sumiéndola en un sutil abrazo.

– ¿este tipo te está molestando, amor?-

Esa melodiosa voz masculina contra su oído la erizó de pies a cabeza. Sintió que aquel hombre apoyaba el mentón sobre su hombro mientras aspiraba el aroma de su cuello. ¿QUÉ SE SUPONE QUE ESTÁ HACIENDO TSURUGA SAN? Él ni siquiera me conoce. ¿AMOR? ¿Es que a todos les dio por decir esa absurda palabra hoy? Su cuerpo se quedó inmóvil ante el repentino acto de su jefe.

Los ojos de Sho quedaron cuadrados, de verdad no se esperaba una escena como esa. –jajaja no me creas tan idiota. De seguro le diste algo a cambio a este tipo para que se hiciera pasar por tu novio, ¡eres una chica fácil!- por alguna razón decía más cosas estúpidas de las que acostumbraba. Hasta él mismo se sorprendió, ¿por qué actuaba así? Kyoko no era nada para él…

Ren realmente se molestó con el comentario tan incoherente de ese tipo pero decidió hacer algo para cabrearlo aún más. – ¿este tipo es tu descerebrado ex novio? Es peor de lo que me habías contado Kyoko chan.- giró su cuerpo para quedar de lado a su "novia", con la mano izquierda la abrazó y tomó el mentón de ella con su mano libre. Se acercó lentamente y dio un suave y profundo beso en los labios de la extraña chica.

Ummm… esto no puede estar pasando, ¿cierto? es imposible que Tsuruga san me esté besando… ummm -sin siquiera ser consiente fue cerrando los ojos y movió instintivamente sus labios- … este beso es menos pasional que el de la otra noche pero ¡DIOS! Se siente tan bien, ¿por qué me gustan tanto sus besos? Aunque sé que es un error… ¿puedo disfrutar al menos esta vez? …nunca volverá a pasar.

Este sabor… estos labios… es como si estuviera besando a la chica de mis sueños, ¿por qué? Es completamente imposible, nunca antes había visto a Mogami san, ¿cómo es posible que la hubiera besado antes en sueños? ¡Me estoy volviendo loco!, ¿qué diablos significa esto? –Jugueteó con la tímida y esquiva lengua- Ummm no quisiera dejar sus labios, son tan suaves…

*cof* *cof* *Cof* *COf* *COF* -¡HEY! no hagan esa clase de espectáculos… -Sho hizo un gesto de querer vomitar.

La pareja separó lentamente sus labios, parecía que un imán trataba de juntarlos… los ojos ambarinos oscuros y citrinos se miraban mutuamente como si lo anterior fuera la cosa más rara que les hubiera pasado. Bueno, en realidad lo era.

-hey tú… Ran, Rin, Ren o cómo sea que te llames, eres el riquillo de Tokyo´s Air por el que todas las chicas babean, ¿no?... ¡je! ¿De verdad sales con la insípida de Kyoko?- preguntó como si fuera la cosa más absurda del mundo.

-es mi novia, ¿algún problema?- la abrazó de lado y miró con molestia a Sho. –me importa muy poco lo que pienses porque para mí es una mujer hermosa. –La tomó de la mano- vamos a casa amor, no hay razón para perder el tiempo con este imbécil.- empezó a caminar.

-¿imbécil?- el rubio pegó una fuerte palmada en el hombro derecho de Tsuruga.

Kyoko notó la mueca de dolor de Ren, pues el idiota de Sho le había pegado justo en la herida producida por la botella rota. Rápidamente él cambió la expresión de su cara y sonrió apretando suavemente la mano de su acompañante.

-Ella siempre será mía, ¡entiéndelo!- gritó Fuwa cuando vio que la pareja se marchaba ignorándolo.

Kyoko se dejó llevar, siguió a Ren hasta la salida sin importarle un comino Shotaro. Estaba completamente desconcertada; ¡su jefe la besó, se hizo pasar por su novio y le dijo que era hermosa! Ese conjunto de acciones no se las había imaginado ni en sueños.

Al llegar al parqueadero se soltaron de las manos. Ren se apoyó en su auto y miró con una sonrisa un tanto pícara a Kyoko.

-¿porqué hizo todo eso?- preguntó dándole la espalda, a decir verdad le daba mucha vergüenza mirarlo a la cara.

-simplemente, no me gusta ver a una chica en problemas.-

-ummmm ¿así que besa a cualquier chica que esté en problemas?- preguntó desanimada.

-si la situación lo amerita, sí- eso es una completa mentira pero decirle lo contrario la haría sentir que es especial. Aunque… en verdad lo es… pero no quiero que lo sepa.

-ohh ya veo, pero para la próxima, si es que la hay… déjeme arreglar las cosas a mi sola. Lo anterior no tenía nada que ver con usted.-hizo el ademán de marcharse.

-¡Hey! Espera.- puso una mano en su hombro. –Te ayudo y ¿ni siquiera recibo las gracias?- le habló un poco indignado.

-yo no pedí su ayuda, además fue muy atrevido lo que hizo… por dios, ¡me besó!-

-vamos, no es para tanto. No entiendo cual es el drama, si tú disfrutaste el beso.-

-¿Qué?- giró sobre sus talones para darle la cara. -¿cómo voy a disfrutar el beso de un extraño?- sus mejillas estaban incendiadas.

-jaja si cerraste los ojos y permitiste que profundizara el beso.- bajó la mano que tenía en el hombro de Kyoko y la pasó por la delgada cintura atrayéndola hacia sí. –apuesto que si lo vuelvo a hacer…- acercó su boca hasta que su respiración se mezcló con la de ella. –Lo disfrutarías aún más.-terminó de decir con un tono seductor.

Kyoko luchó contra su lado instintivo y empujó a Ren con casi todas sus fuerzas para apartarlo. –no sea tan creído. Ese beso fue algo normal y cerré los ojos porque tenía que actuar para que la farsa que usted se inventó no se fuera a la basura. Hasta luego- empezó a caminar a pasos agigantados por el andén.

Ren se montó rápidamente en el auto y manejó lentamente por la misma acera siguiéndole el paso. –Deja que te lleve a casa, es muy peligroso que andes sola a estas horas.-

Kyoko lo ignoró y siguió caminando.

-Mogami san, no seas tan testaruda. Dije que no me gusta ver a las chicas en problemas y si te vas sola puede pasarte algo, mejor deja que te lleve.-

-No gracias, estoy acostumbrada.- cruzó hacia un callejón por donde no pasaban los carros. El Darumaya estaba a pocas cuadras así que no le preocupaba irse a pie.

Ren suspiró confundido y no tuvo más remedio que seguir hasta su apartamento, le parecía muy descabellado salir del auto y seguir a la chica para cerciorarse de que nada le pasara de camino a casa.

El corazón de Kyoko continuaba latiendo apresuradamente y las cosquillas en su estómago aún no se desvanecían. Llegó al restaurante y se fue directo a su habitación, no sabía que pensar, se sentía tan rara… abrazó su almohada y contó ovejitas para dormirse más rápido y despejar su mente de todo lo que había pasado pero cuando iba pasando la ovejita 23 la imagen se distorsionó y vio a su jefe en forma chibi con orejas de cachorrito.

Ren por su parte no pudo conciliar el sueño, absolutamente toda la noche pensó en esa extraña chica y en… Kyoji, pues el parecido entre ellos era supremamente increíble. Mañana hablaría con él y le preguntaría al respecto. Le exigiría que le contara toda la verdad… Kyoji y Kyoko… ambos tiene una relación, y no descansaré hasta averiguar cuál es.

Continuará

Bueno aquí está, espero que les haya gustado.

¡Sus respuestas están aquí! OHHHHHHHHHHHHH casi lo olvido por DIOS! Muchas gracias por votar en mi encuesta, de verdad me sirvió mucho conocer su opinión, me alegró saber que la mayoría quiere lo mismo que yo, además me surgieron muchas ideas ya que algunas aparte de escoger las opciones plantearon una trama.

GRACIAS POR LEER, POR LOS REVIEWS, POR UNIRSE AL GRUPO, POR TODO SU APOYO… muack!

Reviews…

Joelise: HI! Jejeje me gusta que te hagan reír mis ocurrencias, Jajajaja. Sabes, yo me he encontrado con fans de la Shoracha leyendo fics RenXKyoko (pues son más abundantes, creo que un 98%, jajaja) al final yo pienso que prefieren a Ren, pero no odian a Shotaro. (Coincido mucho con tus opciones para la revelación de la verdad) Ciao Bella Abbiamo letto più tardi. (sinceramente no sé italiano, jajajaja puse nos leemos luego en el google translate y eso salió, Bye, cuídate!).

Kariramos: Hola kari, yo me incline por las mismas opciones, me muero por saborear el momento en que él la esté torturando porque quiere sacarle la verdad de sus labios, Jajajaja… chaus, gracias por tu review, matta ne!

nickita021: amiguis, porque no te has vuelto a conectar al dejar rv? … bueno, en todo casi sabes que tu respuesta llega, jejejejje ahh me encantó que me cantaras el happy birthday, muchas gracias. Ohh quieres que sea sorpresa, jijiji okis, haré todo lo posible para dar una sorpresa bien jugosa. Chaus, nos vemos luego. Muack

Sakura-chan: Tocaya san! Jajajajajja ummm sería bueno que Ren descubra el gran secreto de Kyoji mientras se está cambiando, aunque también tenía pensada la escena en un sauna, jajajjajajaj me morí de la risa con eso de ¿será igual que abdomen de lavadero?, jajaj nunca lo había escuchado, ni me lo había imaginado pues acá (o por lo menos el lavadero que hay en mi casa) son de un material a base de piedritas y tienen un par de zanjas (a veces tres o cuatro, pero no forman cuadraditos ni nada parecido al abdomen bien formado de un hombre, ajjajajajajaj) jajajjaja espero haber calmado un poquito la sed de tus hormonas por ver más con mi one-shot!. Ijijijiji bueno, saku te amodoro también, bye! Besos

Neko: HALLO NEKO CHAN, ¨la mira con ojos de gatito¨ recuerdas que Fanfiction suprime los links, por eso tu review me salió incompleto y no pude agregarte al face…ahh che, no sé ni tu nombre…me gustaría saberlo. :D, bueno si quieres puedes unirte al grupo de face, vale! Arriba está el nombre. Jajaj sipi Ren creyó que todo fue un dulce sueño, jajajaj. Chaus neko chan, besos –nya-.

Axely: Hi, jiji sipi, yo también quería jugar un poco con lo de la hermana gemela de Kyoji, jejejej y todo va a empezar desde este capi. Gracias por compartir tu opinión, chauss, besos.

Rosa Darcy: HIII NO sabes lo que se me acaba de ocurrir gracias a ti! (Bueno, por recomendarme you're beautiful, jajajajajaj no había pensado en hacer algo para que a Kyoji no se le vea tan plana su entrepierna, jajajaj creo que ya sabes a que me refiero, ajjajajajaja) así que escogiste la G, umm buenas ideas pero antes de que él le diga que ya sabe quiero que torture a Kyoko hasta el cansancio para que ella se lo diga, jajajajaj. Chaus, nos vemos en face. Vale. Muack

Julis: HIIIIIIIIIIIIIIIIIII AMIGUIS! Ohohohohohoh sipi, a Ren le va a gustar que su rarito asistente sea una chica, va a sentir un gran alivio pero voy a hacer que se enoje al principio, ajjajajaja (me gusta torturarlo) muejjejejejejeje. Gracias por todos tus reviews, te mando Chokobesotes! Jejejej bye!

By sakuraliz 24/04/11