Capítulo 5: Batalla aérea

Cuando todo el polvo se disipó quedó un cráter increíblemente grande, de unos 20 metros de diámetro y 8 metros de profundidad, al fondo yacía el cuerpo sin vida de quien alguna vez fue Albert Serio Shelbourne, ex alcalde de Swallow Falls. Yo solo sentí una enorme felicidad y orgullo por esto, además de que estaba tranquilo de saber que Albert Shelbourne ya no causaría más daño a nadie… nunca más...

—Por fin… esto ha acabado… ¿no crees Kurama?

—Así es… —Dijo mientras aparecía en una versión miniatura sobre mi hombro —Y esta vez por fín una merecida respiración profunda… después de dos malditas semanas

Estaba muy de acuerdo con Kyūbi, y tomé un suspiro profundo, hasta que alguien apareció y me abrazó por la espalda.

—Flint… —Dijo una voz suave y cariñosa

Era Sam la que estaba detrás de mí, abrazándome cariñosamente, con cierto aire de alivio, tranquilidad y felicidad proviniendo de ella. Y detrás de ambos estaban Reg, Jag, Brent y Manny, más Angélica y Dennis

—Me alegro que estés bien mi amor, en verdad me alegro que estés aún con vida… —Dijo pero empezando a gemir un poco y empezando a aferrarse a mi espalda —Perdóname por haberte llamado bestia Flint… yo estaba asustada y yo… yo... no sabía cómo-

Sin decir nada me alejé haciendo que Sam me suelte, ella tenía la cabeza baja y con una expresión triste, de seguro creyó que estaba enojado y no la iba a perdonar, pero la sorprendí más cuando le dí un abrazo a ella, poniendo una mano sobre su cabeza y otra sobre su espalda, ella metió su cabeza en mi pecho, y lloró por las emociones mixtas que sentía en ese momento… después de un rato se calmó y me preguntó suavemente pero aún llorando:

—¿Me… me perdonas…? ¿Aún… si te dije bestia?

—Eres mi novia Sam, y creo que… realmente yo debí decírtelo antes… pero tenía miedo de que me rechaces… soy un estúpido —terminé en broma

—Tu cuerpo... te siento tan… cálido… en verdad… me gusta… Te amo Flint

—Yo también a ti… Sam…

—¡Basta de eso que me van a hacer vomitar! —Dijo Kurama

Todos nos reímos en ese momento, a mí me daba algo de gracia que Kurama se haga del que odia las cosas cursis, siendo que él también suele ser bueno y tierno (por lo menos conmigo)

—Oh, vamos Kurama… —Exclamé —Si solo estamos disfrutando el momento, además, mira quién puede ser así también muchas veces

—Cállate Lockwood ¬¬ son una sarta de completos maricones

—Vaya, Flint, veo que has guardado un gran secreto durante años —Dijo Dennis —, ¿Me lo ocultaste incluso a mí que fuí tu mejor amigo?

—Algunas cosas deben permanecer ocultas Dennis… pero sí, te lo estuve ocultando. Al igual que Alice les ocultó que también ella es el contenedor de un enorme dragón de oscuridad.

—¿Quién es Alice? —Preguntaron Angélica y Sam al mismo tiempo

—No quiero interrumpir nada pero… —Dijo Reg —¡Baggle ajonjolí a las doce en punto!

Había un enorme baggle cayendo cerca de nosotros, pero muy cerca, y eso nos recordó a qué vinimos al Japón, y era para apagar la copia de mi vieja FLDSMFR [Flint Lockwood Diatonic Super Mutating Food Replicator]. Subimos todos al helicóptero de las noticias del tiempo y despegamos, y yo aún con mi modo Bijū. Fuimos volando entre los negros nubarrones hasta llegar a la máquina. Nos pusimos de costado, abrimos la puerta del helicóptero e intentamos acercarnos, pero era casi imposible ya que fuertes ráfagas de viento nos impedía quedarnos en una posición en paralelo a la máquina de desastres…

—Lo siento amigos —Dijo Manny —Pero es casi imposible acercarnos lo suficiente, las ráfagas de viento son demasiado fuertes y no podemos estabilizar el helicóptero.

—Yo me puedo encargar, —Dije —Puedo cargar una potente bijū-dama y lanzarla a la máquina, así apagarlo y reducirlo a pedazos.

—Pero hazlo rápido ya que no durarás mucho en esa forma, ¿recuerdas? —me recordó

Todos vieron que era la opción más viable en ese momento, así que Manny pidió que pongan en posición paralela el helicóptero, pero a una distancia media entre la máquina y nosotros.

—Vamos Kurama, hay que destruir esa máquina ahora, si es posible una bijū-dama de gran tamaño.

—Está bien, vamos a acabar con esto y ahora…

Con mi mano izquierda, empecé a cargar una bijū-dama pequeña, ya que con eso bastaría porque las bijū-dama son muy potentes, incluyendo sólo las pequeñas, y más si se trataba del Kyūbi no Yōko. Me puse en una posición de lanzamiento tipo Kamehameha:

—Ka... Me... Ha... Me... HA!

Y lanzé la bijuudama al decir HA, haciendo que vaya a una gran velocidad, y cuando impactó en la máquina duplicadora de desastres, hubo una poderosa explosión, que casi desestabilizó el helicóptero…

—Misión cumplida amigos… —Dije mientras cerré la puerta —Esa máquina es historia antigua

El manto del modo bijū desapareció justo a tiempo, volviendo a ser el de antes, con mis heridas recuperadas

—Por lo menos ya volvemos a estar tranquilos —Dijo Reg —Ahora… nos vas a explicar ahora mismo qué demonios haces con el Zorro ese de Kishimoto y por qué hiciste el Kamehameha si no tiene nada que ver…

—Y dime quién es Alice Flint, eso también me la debes —Dijo Sam

—Supongo que ya no me queda de otra…

Hice una mueca de tristeza cuando Sam mencionó a Alice… si tan solo no me doliera hablar de ella, la cosa sería más fácil…


N/A: Ok este capítulo sí me salió medio largo, si no saben qué es el Kamehameha... no tuvieron infancia -_-