Hola, disculpen la tardanza, supuestamente actualizaba el jueves pero surgieron un par de cosas que lo impidieron.
bueno con respecto al 177, puesssss puesss ahhh siempre es lindo ver a kyoko sonrojpandose, jajejjejejejej y la carita de cain! ajjaja pero pues en trama en sí no avanza. ahh lo que mas me choca es tener que esperar tanto para el siguiente, pero ni modo, ne?
Espero que disfruten este capi y que las cosas se den para escribir algo jugoso pronto, no saben cuánto extraño esas partes, JAAJAAJA (sé que ustedes también)
Bueno, las dejo.
Capítulo 13
-¿Qué haces aquí? … Kyoko.- preguntó el joven Adonis con su indescriptible timbre sensual.
-¿EHH?-ella frunció el ceño y no pudo evitar asustarse cuando Ren la jaló de la corbata como si fuera a darle un apasionado beso, pero para su mala suerte no fue así, él sólo se quedó mirándola y luego parpadeó repetidamente tratando de aclarar su vista.
Dejó salir un hondo suspiro -ahhh… Kyoji- comentó desilusionado mientras lo soltaba, dio un par de palmadas en su hombro y caminó sin su típico andar elegante hacia el sofá. –Pasa.
Kyoko quedó pasmada por un lapso indeterminado, primero sufrió el susto del siglo cuando lo escuchó llamarla por su nombre, luego el corazón casi se le escapa del pecho cuando ingenuamente pensó que él la besaría y por último quiso congelar el tiempo o al menos tener una cámara a mano para capturar aquella imagen de la parte trasera de su jefe, pues su torso desnudo estaba cubierto por una fina capa de sudor que hacía ver esa piel morena mucho más atractiva y provocativa. Ella bajó la vista hasta el bien formado y firme trasero cubierto por la apretada tela del pantalón blanco. Tragó saliva al terminar el exquisito recorrido y se dio a si misma una cachetada para despertarse, giró el rostro en otra dirección para desviar su hilo de pensamientos prohibidos y se encontró con algo que la dejó muy sorprendida.
-OHHH ¿qué rayos pasó aquí?- parecía que una manada de elefantes, rinocerontes o alguna clase de animales salvajes hubiesen escogido la sala de Tsuruga Ren como camino turístico. El mueble principal estaba con el respaldar sobre el suelo, había un montón de paquetes destapados de comida chatarra a medio comer, la alfombra estaba decorada con papitas fritas, bolitas de queso, chitos, caramelos y alcanzaba a distinguir entre los escombros cuatro botellas de sake (1), tres de ellas vacías y otra iba por la mitad. Al fondo vio 4 paquetes de regalo y reconoció inmediatamente tres de ellos, pues fueron los que él le había ofrecido hacía un par de horas.
El televisor estaba prendido y, apenas Ren se acercó, una muñeca animada le habló desde la pantalla.
-bienvenido señor, está listo para otra partida.
-por supuesto- contestó resaltando ánimo, alzó su mano con la palma hacia la pantalla y luego hizo movimientos laterales. -1 vs 1- dijo al mismo tiempo que seleccionaba la opción de la pantalla.-acércate Kyoji.
Ella lo hizo dudosa y miró frente al televisor.
-análisis completo- Kyoko se extrañó al escuchar a la muñequita virtual decir eso.
-vamos a jugar Fighters uncaged (2).-cogió la portada del videogame donde se veía un hombre musculoso peleando contra lo que aparentaba ser un ladrón.
-¿qué?...- ¿jugar? ¿Está hablando enserio?-espere y ¿dónde están los controles?- Nunca le habían llamado la atención los videojuegos pero al menos no era tan ignorante como para saber que se necesitaba un control para poder jugarlos.
-tu cuerpo es el control, el kinect te acaba de escanear. Lo que hagas lo hará automáticamente tu personaje… ¿es genial, no?
-sí… pero no sé jugar.
-ahh que importa, eres un chico y alguna vez en tu vida tienes que haberte peleado con alguien, es lo mismo. Sólo que ahora pelearás contra mí… bueno, contra mi personaje.
-¿qué?... si lo que yo hago lo hace mi personaje quiere decir que, ¿tendré que golpearlo de verdad?- preguntó alarmada, ni en esta vida ni en otra quería tener una pelea física con Tsuruga Ren, ese hombre podría volverla pedacitos en cuestión de segundos.
-jajajaja no, estaremos mirando la pantalla y tomaremos un espacio prudente entre nosotros para no lastimarnos. Llevo más de una hora jugando esto, es fácil y sirve para sacar la tensión acumulada.
-ohhh- ahora entiendo porqué está tan sudado.-bueno- santo cielos, no pensé que ese hombre pudiera verse más atractivo… / ¡ya basta Kyoko! piensa en otra cosa, no lo mires con morbo, ¿cuántas veces insultaste a los hombres que te miraban lascivamente en el Ryokan?, ¡ahora tú estás haciendo lo mismo! ¿Acaso no te da vergüenza?/ no me regañes subconsciente, ¿acaso es pecado? No, ¿cierto? Es simple curiosidad, estoy segura que él causa el "efecto embobamiento" en toda mujer, aunque quiera no puedo resistirme a observar su cuerpo, creo que no hay nada de malo. ¡Así que cállate y déjame en paz!, no me atormentes con algo que es natural en las personas /sí, es normal, pero no dejes que te domine, el jefe va a pensar que eres raro, bueno, creo que hace rato sabe que lo eres, sin embargo se puede sentir incómodo y hasta tratará de cambiar su actitud hacia ti/ está bien, tengo que compórtame y alejar pensamientos inoportunos
Kyoko miró de reojo a Ren e imitó su posición de ataque que consistía en ambos brazos cubriendo parcialmente el rostro con las manos empuñadas y las piernas abiertas en diagonal un poco flexionadas. Leyó que en la pantalla que decía Loading y luego vio que salieron dos personajes, el del lado izquierdo era un hombre, alto de cabello negro que vestía sólo un pantalón rasgado más unas botas, no era muy musculoso pero si tenía un abdomen bien marcado. Para sorpresa de ambos, el del lado derecho resultó ser una chica de cabello corto, de estatura mediana y contextura delgada.
-¿por qué diablos mi personaje es femenino?- reclamó Kyoko a su jefe, pensaba que era su culpa.
-no tengo ni idea, se supone que el kinect escanea tu cuerpo y en algunos juegos crea un personaje a tu semejanza, casi idéntico. En este no sucede eso pero dependiendo de las características de tu físico automáticamente selecciona uno de los personajes preestablecidos que comparta algunos rasgos.-tambaleo un poco, lo miró burlonamente y soltó una gran carcajada- no puedo creer que hasta el juego te confunda con una chica.
-¿hasta?- ¿es decir que usted también me confunde?
-sí, yo también te confundí, apenas llegaste pensé que eras Kyoko- terminó de decir la frase en un tono bajo, como si estuviera desilusionado.
-bueno, al fin y al cabo somos gemelos idénticos, es normal que nos confundan… emm ¿hay alguna forma de cambiar mi personaje?
-sí- alzó su mano y con un sutil movimiento fue cambiando las imágenes de la pantalla.
-wowowow- qué genial ni siquiera necesita un control remoto, con sólo mover la mano puede seleccionar opciones. ¡Dios mío, como avanza la tecnología!... pero, ¿porqué parpadea tanto? ¿Acaso no ve bien?
-¡listo!- comentó entusiasmado y retomó su posición.
-bufffff- ni siquiera me dejó escoger, ahh pero bueno, al menos ya no soy una chica en la pantalla.-ella empezó a mover su cuerpo y se emocionó al ver que su personaje la imitaba con exactitud. Al cabo de unos segundos los contrincantes se reunieron en el campo de batalla y el timbre de una campana dio inicio al combate.
Ren hábilmente lanzó una combinación de puños y patadas, luego tomó los brazos de su oponente y lo estrelló contra el asfalto.
Kyoko al principio se mantuvo en posición de defensa pero luego se quedó en blanco, por más que movía los brazos no lograba darle ni un solo golpe a Tsuruga san. Su barra de salud iba en descenso mientras que la de él se mantenía intacta.
-Perfect victory- leyó Ren en voz alta mientras levantaba las manos recalcándole con sus dedos la V de victoria a Kyoji.
-¡No es justo! Es la primera vez que yo juego y ni siquiera me dio ventaja- replicó Kyoji con un tono de reproche.
Ren sólo sonrío y dio unos cuantos pasos hasta alcanzar una botella. Bebió con ansia de aquel líquido que no parecía agua y al sentirse saciado le brindó el resto a su asistente.
-No, gracias-no había hecho nada en la pelea por lo tanto no se sentía cansada o con ganas de beber algo. En cambio él se veía sofocado. – ¿Es Sake?- si llegaba a beber un sorbo de eso perdería la noción del tiempo y el espacio, su asimilación del alcohol era pésima.
-sí- respondió escuetamente y al ver que Kyoji no quería se terminó la bebida él solo. Dejó el recipiente vacío al lado de los otros y luego fue a la cocina por más.
¿PERO QUE LE PASA? ¿SE ESTÁ HIDRATANDO CON LICOR?... ¡esto es insólito! De razón que tambalea cada vez que camina y parece no ver bien. Tengo que detenerlo, no quiero que le pase nada malo.
¡Ups! Verdad que tengo que avisarle a Yashiro san. Marcó el número y prontamente escuchó un "aló" tras la línea. –hola, estoy en el apartamento de Tsuruga san, creo que no hay nada de qué preocuparse, al parecer quería comer mucha comida chatarra, tomar sake, jugar videojuegos y llamó para invitarlo.
-¿Qué?- exhaló el de lentes confundido.- en primer lugar Ren odia el Sake, nunca le gustó el licor japonés; en segundo, siempre dijo que los videojuegos eran estúpidos porque te pegaban a un control y no permitían una actividad motriz; y por último jamás compra abundante comida chatarra pues parece que tuviera estómago de pájaro, se llena con nada y como no le gusta desperdiciar siempre compra lo necesario, y créeme que eso es muy poco.
-¿en serio?- ella preguntó sorprendida y fijó su vista hacia la cocina para ver si su jefe venía en camino, arqueó las cejas cuando vio las partes del celular de Ren esparcidas por la pared del umbral, como si hubiese estrellado el aparato contra ella.
-sí, estoy seguro que algo le pasó, él sólo hace cosas extremas cuando siente que fracasó en algo… bueno, por lo menos es un alivio que esta vez su forma de liberar la tensión no incluya víctimas.
-¿qué?, ¿antes hubo?
-sí, fue sólo una vez, pero ese incidente casi le cuesta su futuro puesto como presidente de Tokyo's Air.
-¿con quién hablas?- escuchó una amable voz tras sus espaldas.
-es Yashiro san- le pasó el celular a su jefe y vio que él hizo una cara como de estar recibiendo un sermón.
-estoy bien, no te preocupes- sonrió- Y la próxima vez responde ese maldito celular.-terminó de decir con un extraño tono amable que le erizó hasta los pelos de la nuca a Kyoko.
Parece que está furioso, pero aún así no deja de sonreír.
-vamos Kyoji san, te daré la revancha- comentó con un tono animoso y caminó hacia la mesita de centro dejando ahí la botella de agua y la de sake que había traído de la cocina. -Para que veas que soy justo, dejaré que comiences- procedió a configurar el juego para darle inicio a la pelea.
Haré mi mayor esfuerzo, no quiero quedar como un debilucho ante Tsuruga san, creo que lo mejor será imaginar que el personaje de la pantalla es la Shoracha y así seguro obtendré una victoria.
-1 2 3 ¡fighting!
Ren se quedó parado observando al personaje de Kyoji quien empezó con un golpe hacia la cara que hizo tastabillar al avatar de él.
¡Muere maldito! Le tiró un puñetazo en la mandíbula -ojalá esto no fuera un videojuego- dio una serie de golpes en su estómago y lanzó una patada directo a la entrepierna.
-¡ouch!- Ren se cubrió inconscientemente sus partes íntimas y luego tomó posición de ataque al ver que su barra de salud había perdido el 20%. Cubrió el golpe que venía hacia su rostro y lanzó un contraataque a la garganta de su oponente. Escuchó a Kyoji gruñir y lo volteó a ver de reojo. Se distrajo al sentir la furia incontrolable que delataban sus ojos, parecía que fuera a quemar el piso del aura tan ardiente que emanaba. Cuando volvió la vista a la pantalla se sorprendió al ver que su barra había descendido un 15% más. – ¡No me ganarás!- atinó un fuerte golpe contra la cabeza del muñeco que controlaba su asistente.
-¡te destrozaré!- gritó a medida que lanzaba puños al azar, el personaje de Ren se movía constantemente y no podía acertar ninguno. -¡bastardo!- tiró una patada hacia su cara.
¡Me llamó bastardo! Él evadió e hizo un barrido, en la pantalla le salieron los movimientos correspondientes a un combo y como él llevaba horas jugando eso no le costó nada acertar cada comando. El personaje de Ren propinó un golpe que elevó al avatar de Kyoji, luego lo recibió contra su rodilla y lo proyectó hacia la pared.
-¡Time Out!- salió el letrero de tiempo fuera en la pantalla y seguido de ese apareció el de ¡Draw!
-No me conformaré con un empate- habló en voz alta Ren irradiando ansias de partirle la cara a alguien.
-yo tampoco- respondió convencida en un tono incluso más amenazante.
Ren rápidamente seleccionó la opción de 30 segundos más y comenzaron de nuevo la lucha.
Cuando ella hizo un golpe circular hacia adentro tratando de alcanzar el rostro del oponente, Ren hizo lo mismo pero hacia afuera y sin querer rozó fuertemente la verdadera nariz de Kyoji.
-¡Auuuu!- gritó Kyoko llevándose ambas manos a su cara, alrededor de su nariz. – ¡Me arde!- exhaló atrancándose con su lagrimeo.
-lo siento- se disculpó inmediatamente y lo ayudó a sentar en el sofá que acababa de acomodar con una patada –no quise lastimarte, de verdad lo siento.
Ella no dijo nada, sólo se quedó con el rostro acunado en su propio pecho mientras trataba de calmar sus gimoteos.
Ren tiernamente le levantó el rostro y trató de apartarle las manos para que le permitiera ver.
Una gotita de sangre resbaló de su fosa izquierda. El pelinegro se preocupó al ver esos labios rosados y delicados manchados ligeramente de sangre, no pudo sostener la mirada fija de sus ojos mieles acuosos así que salió corriendo hacia el baño en busca de algodón.
Kyoko estiró la mano hasta alcanzar la botella de agua. Se limpió con la manga de la camisa sus labios y tomó sedienta del líquido transparente, prácticamente se bogó todo del contenido sin importarle el extraño sabor que para nada parecía al del agua.
El combate contra Tsuruga san la había dejado exhausta, se recostó hacia el espaldar del sillón y levantó el rostro para disminuir el sangrado.
Ren se sentó junto a Kyoji, primero limpió las gotas de sangre que cubrían ese rostro angelical y luego sacó una motita de algodón para cubrirle el orificio de la nariz.
¿Por qué me siento tan extraño? ¿Por qué me parece bello el rostro de un chico? Estiró su mano para alcanzar una nueva botella de licor y bebió desesperadamente tratando de olvidar sus pensamientos. Sólo es porque es idéntico a su hermana y ella es parecida a la niña de coletas. Por un momento llegué a pensar que Kyoko Mogami era mi Kyoko chan pero luego me di cuenta de que es imposible, mi amiguita estaba sola en el mundo, no tenía hermanos ni padres. Sin embargo, aunque no sean la misma persona cuando estoy con Kyoko me siento diferente, no por el hecho que me rechace como nunca lo había hecho una chica sino porque su humor, su rostro, sus palabras… me hacen sentir bien… en fin no sé cómo explicarlo.
Bebió sólo un poco pues ya le estaba haciendo efecto tanto trago, se sentía mareado y muy cansado. – ¿Kyoji san?- se sentó en el sofá sin dejar de sostener la botella.
-¿amm?- murmuró como si estuviera adolorido.
-¿estás bien?
Ummm no me arde ya la nariz y creo que paró el sangrado, pero me duele la cabeza y todo da vueltas a mi alrededor, no sé qué me pasa, siento que el techo se me va a caer encima. Intentó levantarse pero no llegó siquiera a ponerse en pie y cayó sin querer en las piernas de su jefe.
Ren pegó un brinco y miró hacia todos lados, nervioso. – ¡levántate Kyoji!- le pidió efusivamente pero el ser que yacía recostado solamente se giró.
-umm Tsuruga san, ¿dónde estoy?- habló en un tono muy suave a medida que abría los ojos lentamente.
-¿no recuerdas Kyoji?- miró directamente esos ojos citrinos que lo hacían dudar de sus acciones.
-¿Kyoji? ¿Quién es Kyoji?- preguntó en medio de un quejido.
-no puede ser, ¿no te acuerdas ni de ti mismo?- se dirigió a él en un tono más alto.
-quiero más… quiero más de eso- le señaló la botella de agua que yacía tirada en el suelo.
-no creo que te haga provecho en tu situación, eso era sake mezclado con un poquito de agua, cuando fui a la cocina iba a traerte una botella de agua para ti pero sólo quedaba una prácticamente vacía así que la llené de Sake por si te animabas a tomar conmigo pensé que no te gustaba el alcohol.
-nooooo mmmme gusta peerooo quuuuiero mmmmás- intentó levantarse apoyando sus manos contra el asiento, se elevó un poco y estiró torpemente su mano tratando de alcanzar lo que sostenía Ren en su mano derecha.
-No Kyoji, te puede hacer daño- llevó la botella a su boca para acabar con el líquido, si él terminaba con el alcohol su asistente no tendría más remedio que aceptarlo pues si mal no recordaba Kyoji le había dicho que no toleraba el licor.
Ren empezó a beber muy rápido del recipiente inclinado casi a noventa grados de su boca, incluso algunos chorros escapaban de la comisura de sus labios. Estaba tan concentrado que no se dio cuenta cuando el peli sapote mandó un manotazo con intensiones de arrebatarle la botella, el movimiento hizo que dejara de beber e inevitablemente un poco del licor se regó por el rostro y el cuerpo de Ren debido a que Kyoji siguió tratando de quitársela.
El pelinegro optó por darle solución definitiva, puso la botella boca abajo por detrás del mueble y vació el último contenido sobre la alfombra.
-¡Nooooo!- gritó Kyoji con desesperación al momento que escalaba sobre las piernas de Ren para asomarse a ver como se desperdiciaba el tan aheleado elixir de liberación.
Ren soltó la botella y tomó de los hombros a su asistente para apartarlo.
-¡deeee laa aaalfombra nooo se puede rrecoger!-balbuceó muy triste mientras observaba las gotas de licor que resbalaban por el mentón de Ren y seguían un camino hacia el cuello y la clavícula. Ella tragó saliva y se lanzó a lamer como una vampiresa hambrienta ese sendero manchado por el brebaje que consideraba prohibido pero adictivo.
Ren se congeló al sentir la lengua de Kyoji resbalar por su cuello, a medida que chupaba la piel como si tratase de absorber más líquido, sus músculos se tensaron y no pudo evitar que el corazón se le acelerara. Dios, qué me pasa, ¡tengo que quitármelo de encima! ¡Es un chico! ¡Por más que se parezca a Kyoko no es ella! Pero… ¡pero! Sus hombros son tan delicados, su rostro, su cuerpo… está sobre mí pero es tan ligero como una pluma…
-quiero más- escuchó el susurró de su asistente sobre su oído. Por inercia enroscó sus manos en la delgada cintura que tenía enfrente, y exhaló profundo cuando los labios de Kyoji se posaron a tan sólo milímetros de los suyos. Todo el licor que había bebido por fin le estaba haciendo efecto, no podía decidir por sí mismo que era lo que quería: si apartarlo o seguir el juego porqué quería creer que estaba haciendo eso con Kyoko. Sólo hay una forma de mandar a volar esta confusión, pueden ser parecidos físicamente pero estoy seguro que un beso de él no sabría igual… ¡pero! ¡Pero! No puedo hacer semejante ridiculez, jamás en mi vida besaría a un chico, sé que me pasé con las copas y mañana no recordaré nada de esto pero definitivamente no puedo hacerlo, no tengo el valor para besarlo.
No tuvo tiempo de reaccionar al sentir como Kyoji trataba de encontrar más de la bebida y eso era precisamente dentro de su boca. Ella introdujo casi con desesperación su lengua para alcanzar la de él y saborear hasta el último rincón de sake.
Es ella, ¡tiene que ser Kyoko!, es el mismo sabor y las sensaciones producidas en mi cuerpo son exactamente iguales. Ren profundizó el beso hasta el punto que la hizo soltar un gemido. La abrazó con fuerza y lentamente se inclinó para poder recostarse sobre ella, sin dejar de besarla, deseaba tener más de esos esporádicos besos que hasta el momento sólo había conseguido en medio de mentiras y en sueños.
Ren rozó la piel de su mejilla con sus labios, lamió con fervor su mentón y luego bajó por su cuello deleitándose con el suave aroma. La escuchó reír cuando le hizo cosquillas con los pequeños mordiscos, se animó a posar sus labios casi en la terminación de su cuello y absorbió con fuerza la piel durante varios segundos, como si quisiera comérsela a succiones; eso de seguro le dejaría una marca.
Ella soltó un quejido cuando él la mordió con sus labios y mientras Ren de forma bastante torpe trataba de desasir la corbata, Kyoko recorrió con sus manos la ancha espalda hasta llegar a su firme trasero, trató de deslizarse entre las dos telas pero una de ellas estaba muy ajustada así que optó por curvar sus manos alrededor de la cadera masculina y escabullirse hasta toparse con los botones y la cremallera del pantalón.
La mano derecha de Ren vagaba en línea recta en dirección a la parte más sensible de su pareja, cuando llegó acarició superficialmente la zona, abultada sólo por el pliegue del pantalón de poplin (3) que se había formado debido a que Kyoji tenía las piernas recogidas. Ren se sintió extraño al no percibir la calidez usual cuando hizo presión con su mano en el territorio plano, se sintió raro, como si algo ahí no cuadrara con lo demás, ella ni siquiera reaccionó de forma placentera cuando él la tocó, incluso había dejado el agarre con sus brazos y había relajado las piernas estiradas hacia los lados.
Tsuruga dejó el abrazo para apoyarse sobre sus manos y poder seguir con sus húmedas caricias hacia su cuello pero cuando la vio a los ojos supo que no tenía ánimos para seguir, parecía cansada y desorientada.
Él tampoco estaba bien, aunque tenía deseos de tenerla su dolor de cabeza era aún más fuerte, se sentía muy mareado, confuso y sin fuerzas para sostenerse, sus ojos no querían abrirse de nuevo, sus manos no querían moverse. Gastó su último aliento en observarla y sonrió al ver esa carita tranquila, con los labios hinchados y las mejillas sonrojadas. Se recostó a un lado sin dejar de abrazarla de costado y también cayó en un profundo sueño.
Continuará
1-Sake: es una palabra japonesa que significa "bebida alcohólica", sin embargo en los países occidentales se refiere a un tipo de bebida alcohólica japonesa preparada de una infusión hecha a partir del arroz. Precisamente aquí utilicé la palabra sake como el vino de arroz que tiene como entre un 18-25% de alcohol, así que por eso Ren compró tantas botellas, pues quería beber bastante y no emborracharse tan rápido.
2-Fighters uncaged: es un juego de pelea de la x-box 360 con kinect. (en el grupo les posteé el video). Según lo que leí y vi de internet, el juego no es multiplayer ni escanea a los jugadores para crear el avatar (como si sucede en otros juegos del kinect como los de sports), sin embargo quería utilizar un videojuego para realizar mi escena así que le modifiqué cosas.
3-Poplin: Tela con peso muy densa, para pantalones de verano, casacas, es lo mismo que la popelina, pero más gruesa.
Chicas, aquí estan las respuestas de las chcias que no rienen cuenta.
Kariramos: JAJAJ kari chan, a mi me va a dar lástima Ren es en el próximo capítulo, tantas dudas en su cabeza son para volverse loco. Nos vemos pronto. te mando un abrazote de oso.
Julis: jajaj me hizo reír tu coment, jejej si fue bastante loco, aunque no muy descabellado pensar que la tercera guerra mundial se arme por culpa de Ren! ajjajajajajajj, pues en este capi ya sabemos por qué la llamó kyoko, espero verte de nuevo por estos lares juli chan!besos Xd.
nii-chan: hooo hace rato no veía caras nuevas por mis review, nii chan, bienvenida a mi historia, muchas gracias por tu review. jooo te quedaste hasta la madrugada por leerme?, ohhhhh me halagas, ojalá puedas seguir leyendo y dejando review, lo aprecio mucho! bye!1 besos y abrazos.
Rosa Darcy: oh no había pensado que Ren siguira kyoko a su casa para que la descubriera, sí la va a seguir en un futuro pero se va a enterar es de otra cosa, jajajajajjajaj bueno rosy chan! nos leemos lueguín.
Besos y abrazos
By sakuraliz 3/07/10
