Hola, de verdad que muchas gracias por sus reviews!
Es gracioso leer como unas se compadecen de Ren y a otras no les da ni penita verlo así y dicen que es el Karma, AJAJAJA
Si algunas me dijeron que en el capi pasado no pasó nada en este me lo van a volver a decir, (sorry o.O) AJAJA por eso mismo no quise hacerlas esperar 15 días, (además por Kenia san que me preguntó cuando lo subía y le dije que cuando acabara el 16, jeje así que dicho y hecho) quiero que lean ya el 16! (jeje pero lo subiré el próximo fincho) Y deseo acabar rápido el 17 porque la hora de la verdad está cada vez más cerca!
Las dejo, espero que les guste!
Besos y abrazos
Capítulo 15
Había cumplido con las órdenes de su jefe y ahora regresaba a la empresa para seguir con su trabajo, pero había algo que la estaba atormentando desde que salió y no iba a estar tranquila hasta que lo comprobara.
-¡Moko san! ¡Moko san!- llamó a su amiga al celular, ella de seguro sabía que estaba haciendo esa chica en la oficina de Yashiro.
-Hola ¿Kyoji?, Porqué suenas tan alterado ¿te pasó algo?
-No, sólo necesito preguntarte una cosita… ¿de casualidad sabes si hay una nueva empleada en Tokyo's Air?
-¿ammm?, que yo sepa no.
-ahhhhhhh- suspiró aliviada.
-¿por qué?
-hoy vi que Yashiro le estaba dando la bienvenida a una chica.
-¿qué? ¡No me digas que ella va a trabajar acá!- desde que había visto a la castaña oji verde se había sentido un poco intimidada.
-¿qué? ¡Pero si eso es lo que yo te estaba preguntando Moko san!
-es que hoy he estado muy ocupada y no me molesté en preguntar quién era ella, pensé que era una simple clienta.
-NOOOOOOOOOOOOOOO, por favor Moko san, necesito saber que hacía ella ahí.
-¿Por qué te interesa tanto?
-ahorita te lo digo, ya estoy llegando. ¿Aún estás en tu hora de almuerzo, cierto? Nos podemos ver en la cafetería de la esquina.
-Vale. Nos vemos ahora, trataré de averiguar lo que más pueda.
-gracias.
Kyoko parqueó el carro en el lugar de encuentro y se sentó a esperar a su querida amiga. Estaba nerviosa, no quería regresar a la empresa si Sakura san estaba ahí.
Kanae llegó a los 15 minutos y se sentó a su lado.
-dime todo lo que sepas por favor- prácticamente le rogó, sólo le faltó arrodillarse.
-pues según la chismosa de Mikoto, esa chica comenzará periodo de prueba como Asesora de ventas.
-No puede ser- murmuró por lo bajo.
-¿por qué pones esa cara?, ¿acaso la conoces o –le sonrió y le dio un codazo- tienes algo con ella?
-entre ella y yo no hay nada así.- respondió serio- pero… pero…-se sonrojó al recordarlo- ella me dijo que yo le gustaba y se puede decir que ha tratado de besarme.
-ohhhh así que se conocen muy bien- su tono de voz se volvió jocoso- pero no entiendo porque tienes esa cara de martirio. ¿Ella no te gusta?
-así es, ni en esta vida ni en otra puedo tener algo con Sakura. Sé que es amable, bonita e inteligente pero definitivamente no soy adecuado para ella.
-¿por qué?- se extrañó al verlo extremadamente seguro de sus palabras.
-confía en mi Moko san, No soy un buen chico para ninguna Mujer.
Kanae no refutó, una vez más comprobaba que su amigo tenía tendencias diferentes.
-No sé cómo decirle que yo no siento lo mismo por ella, soy un cobarde.
-relájate, sólo se tú mismo y por nada del mundo le des alas, es decir no hagas cumplidos sobre su apariencia o actitud. En caso de que ella se te siga insinuando o se te declare formalmente dile la verdad, si eres sincero ella no saldrá tan lastimada.
Pero definitivamente no le puedo decir la verdad –gracias Moko san, lo intentaré. –Soltó una sonrisa nerviosa- no sé qué haría sin ti. –se acabó de un solo sorbo la taza de café que había pedido.
-¿Tienes mucho frío?-Kanae lo miró de reojo y bebió un poco de su capuchino.
-¿eh?, no ¿por qué?- a decir verdad siento mucho calor.
-te bogaste el café caliente y traes bufanda-comentó la pelinegra observando detenidamente a su acompañante.
-¡AHH!- simplemente di que sí y sonríe, eso te evitará muchas explicaciones. –Sí, el invierno ha estado muy fuerte- añadió para darle validez a su comentario.
-sí… un poco.- Kanae terminó su café y pidió la cuenta.
Cuando salieron de la cafetería regresaron juntas a la empresa y apenas cruzaron la puerta de entrada al piso de oficinas vieron como una muchacha castaña les dirigió la mirada.
-viene hacia acá- susurró Kyoko al borde de los nervios.
-tranquilo- le respondió su amiga, sintiéndose extraña ante la mirada rayada que le dirigía la ojiverde.
-¡Kyoji san!- se quedó como piedra al ser ceñido en el eufórico abrazo de la chica. –Pensé que no iba a tener la fortuna de verte hoy- ¡Kyoji san! Estás usando la bufanda que te regalé, eso quiere decir que te gustó y que tal vez yo signifique algo para ti.
Kanae tosió tratando de salvar a su amigo. Vio como Sakura la volteó a mirar con los ojos bañados en celos. – ¿ella es…? –preguntó en tono despectivo ocultando muy bien el miedo a la respuesta.
-su novia- sonrió al ver que la cara infantil de la ojiverde prácticamente se rompía en cuadritos. Esto viene siendo más efectivo, Kyoji se hizo pasar por mi novio para apartar al estúpido vigilante, supongo que así le puedo devolver el favor.
-ahh- Sakura sólo produjo un sonido para que no se notara su nudo en la garganta.
-Kyoji, te tardaste mucho.- La voz de Tsuruga san la hizo volver a tierra. Quería escapar de ahí, así que hizo una venia y salió hacia su oficina.
¿QUEEEEE? ¡Moko san!, ¿por qué diablos dijiste eso? ¿A dónde se fue lo de sé tú mismo y así arreglaras las cosas sin lastimarla? ¡¿Acaso no le duele más pensar que tengo NOVIA? DIOS MIO, que lío, cada vez me embrollo más y todo por las estúpidas mentiras.
Aunque no miró hacia atrás sintió una extraña aura proveniente de las dos mujeres que se quedaron de pie mirándose retadoramente.
-debes estar contento porque Sakura san está aquí.-bromeó cuando Kyoji cerró la puerta y quedaron sólo ellos dos en la oficina.
-No señor, le he dicho mil veces que ella no me gusta.
-vamos Kyoji, dale una oportunidad, se le ve en los ojos que se está muriendo por ti- si Kyoji tiene novia supongo que se volverá más varonil y dejará de causarme tantos problemas.
-Por favor,Tsuruga san, no mencione más el tema.- le pasó el sobre que le habían dado cuando entregó los documentos.- el señor Kimitsu me pidió que le entregara esto.
Ren leyó rápidamente e hizo una mueca con sus labios –la inauguración del hotel será este viernes. Tendrás que estar en Hokkaido desde el mediodía hasta el domingo en la tarde. ¿Habrá problema con tus estudios?
¡Ese milagro que preguntó antes de dar las cosas por hecho! –ahh, hay una profesora que últimamente falta mucho así que no hay problema si me salto esa clase. Cuente conmigo Tsuruga san- ¡sí!, por nada del mundo me perdería este viaje: playa+ hotel+ comida +GRATIS = sin lugar a dudas, el viaje perfecto… lo único malo es que estaré sola como el hongo, pero igual iré con todos los gastos pagos así que ¡a disfrutar!
-Genial, menos mal tengo a una persona confiable a mi lado que puede darme el informe. De verdad no sabes cómo odio el mar–Abrió uno de los cajones del escritorio y sacó un paquete.- aquí están tus tiquetes, el reporte del hotel, la reservación y el resto de lo que necesitas saber. No irás exactamente como el representante de Tokyo's Air, tu trabajo es cerciorarte de que el funcionamiento, el personal y las condiciones de ese nuevo hotel sean adecuadas para formar un convenio con nuestra empresa, así que se podría decir que irás como un simple turista.
-ohh comprendo, es mejor que vaya como su cliente para después poder asegurar la satisfacción de los nuestros.-sonrió emocionada y se inclinó hacia el frente para tomar el paquete de información.
-Exacto- Ren le echó una hojeada al chico enclenque de arriba abajo, Kyoji estaba entretenido leyendo los tiquetes ¡eran de avión! Y ella nunca había montado en uno. No se dio cuenta que su jefe le estaba realizando un detallado escrutinio con los ojos.
-pero señor, allá van a estar esperando su llegada, ¿qué excusa doy para justificar su ausencia?
-sencillamente di que estoy de viaje de negocios, nada más. Yo ya avisé que no iba a ir y que mi reservación era reasignada a ti, así que también quiero comprobar cómo es la atención a las personas que no son de renombre. Estoy seguro de que si voy yo me van a atender como un Rey y no van a permitir que vea ningún fallo, es decir: montarían una fachada. Sólo quiero comprobar si el trato a las personas es ecuánime.
¡Trae bufanda! ¿Será por el frió o porque está ocultando el chu…? *cof* *cof* -siéntate Kyoji san- le habló formalmente mientras le sonreía.
¿Qué le pasa? ¿Por qué tan de repente cambió a un tono de extrema amabilidad? ¡Y utilizó el san! Él generalmente me llama sólo Kyoji. ¿Qué está mirando?- Kyoko se sentó y luego agachó la cabeza tratando de encontrar lo que observaba con detenimiento Tsuruga.
-qué bonita bufanda, ¿la puedo ver? – estiró su mano dándole a entender que se la pasara.
-eh, gracias, pero ya la está viendo ¿no?-agarró con fuerza el pedazo de tela azul que le cubría el cuello.
Ren se paró, caminó hacia donde estaba Kyoji, lo giró junto con la silla rotatoria para que quedara en frente de él y tomó el borde de la bufanda. –Parece de excelente calidad, ¿donde la compraste?- jaló la tela tratado de que Kyoji aflojara el agarre.
Ella echó la cabeza hacia atrás, asustada por el acercamiento -fue un regalo…- no iba a permitir que se la quitara, no entendía el porqué de su interés pero algo le decía que era mejor que Tsuruga san no viera su morado.
Ren jaló la bufanda con un poco más de fuerza pero su asistente no permitió que cediera. Sus rostros se fueron acercando.
-¿qué ocultas?...-la haló aún más- sólo quiero probarme la bufanda.
-nannada- se estaba asfixiando, Ren tiraba de un extremo de la bufanda y ella del otro.
*toc* *toc*
El moreno soltó una maldición muda y a regañadientes regresó a su asiento.
Kyoko respiró profundo cuando su jefe la soltó, estaba nerviosa, el tener a su jefe tan cerca siempre le alteraba alguna parte del cuerpo.
-adelante- respondió seriamente y le dirigió a Yashiro una mirada de querer matar a alguien.
-etto… ¡Ren!- me asusta esa expresión sombría, ¿qué bicho te picó?- Le echó una mirada a Kyoji y vio que respiraba agitadamente y tenía agarrada con fuerza su bufanda. –necesito hablar contigo, debemos planear una reunión urgente con tu padre y Takarada san.
-pasa- suspiró exhausto y se levantó para sacar uno de los computadores portátiles de la empresa. –Kyoji, busca la mayor información que puedas sobre Vie Gohul.
-¿Beagle?- preguntó confusa y extrañada al pensar que su jefe la mandaba a buscar información sobre esa raza de perros.
Ren hizo la correcta pronunciación de la V (1) para que Kyoji captara que no estaba hablando de los Beagles. –Debes estar al tanto de esa agencia y de los "proyectos"-hizo hincapié en la palabra mostrando ironía- a futuro que piensan realizar. Para el viernes debes saberte al derecho y al revés todo sobre esos farsantes, puede que lo necesites en Hokkaido.- Ren le pasó la laptop- puedes trabajar en una de las instalaciones de la empresa o sino desde tu casa.-tomó asiento y con la mirada le quiso decir que se retirara –hasta mañana.
Kyoko comprendió que lo que debían hablar era muy privado, aunque deseaba hacer el trabajo en casa no podía debido a que no tenía conexión a internet así que buscó un lugar cómodo en la empresa. Subió hasta el último piso, en la azotea y comprobó sí la conexión wifi tenía acogida allí.
Caminó por la zona y se detuvo un rato a observar la ciudad, sintió una paz inmensa al hallarse sola en un lugar tan grande y despejado, la frescura del viento le acariciaba la cara y el ruido de los carros era tan sólo un murmullo pues se encontraba justo en el décimo piso. Le agradó mucho el lugar y se dijo a sí misma que iba a seguir frecuentándolo.
Se sentó en el piso, al lado del único enchufe de corriente que encontró y puso en el buscador de internet, (para ser más exactos Google) las palabras Vie Ghoul.
Umm se supone que vie es vida en francés y ¿ghoul? La búsqueda le arrojó 9,180,000 resultados, leyó el primero, el de la wikipedia : es un demonio necrófago que, según el folklore árabe, habita en lugares inhóspitos y frecuenta los cementerios. Los ghouls profanan las tumbas y se alimentan de los cadáveres.
Vaya, no tenía ni idea. Así que Vie Ghoul sería algo así como "vida del demonio". Pero ¿Tsuruga san por qué me mandó a buscar sobre eso?, ¡oh verdad! Él dijo que era una agencia, ¿pero quién rayos estaría tan loco para ponerle semejante nombre?
En resumidas cuentas encontró que era una agencia de origen francés cuyo principal objetivo era promover el turismo fuera de lo normal o tradicional, los viajes que programaba eran para sufrir una experiencia de otro mundo. Leyó acerca de los hoteles que manejaba y encontró el Propeller Island (Berlín –Alemania) donde decía que las habitaciones estaban decoradas con camas de hospital, otras parecían celdas de prisiones y también los turistas podía dormir en un ataúd de madera sintiéndose por una noche el conde Drácula.
¡Qué loco! ¡¿Quién querría pasar sus vacaciones en un hotel así?
Siguió leyendo y encontró que los destinos turísticos que administraba esa agencia eran en su mayoría lugares con leyendas de ultratumba, como Rumanía: el hogar del Conde Drácula; Salem: la legendaria "Ciudad de las Brujas"; México: la leyenda del Panteón de Belén; Salamanca: un destino nacional con oscuros secretos, Chile: el misterio de la Laguna Roja y Londres: el temido Jack el Destripador.
No se dio cuenta de lo rápido que pasó el tiempo cuando estuvo leyendo, ya el sol se había ocultado y sentía mucho frío. Estaba tan concentrada en su investigación que pegó un brinco cuando escuchó el sonido provocado por los tacones cuando se camina en baldosa.
Se asustó cuando al ruido se le sumó los sollozos de una mujer, dejó la laptop a un lado y se asomó temerosa.
Desde donde estaba Kyoko no se alcanzaba a ver la puerta así que muy silenciosamente gateo y reprimió un grito al ver que la mujer que se acercaba llorando era Sakura.
No sabía si debía llamarla o era mejor esconderse… fui inútil tratar de huir pues la ojiverde lo vio aunque no se acercó, lo único que hizo fue recostarse a la pared y dejarse caer con la cabeza hundida entre las piernas, ocultando el llanto.
Ella… ella está sufriendo, no puedo dejarla así…- Kyoko se levantó y se sentó junto a la castaña, se quedó varios minutos sin decir nada, sólo escuchando el sutil gimoteo, por inercia subió su mano y le acarició la cabeza.
-Kyoji san- murmuró la joven aún sin levantar el rostro.
-estoy aquí- sonrió para sí misma recordando con nostalgia las veces que ella estaba en esa situación- no sé la razón por la que lloras pero aquí estoy, no te dejaré sola, puedes desahogarte…soy, tu amigo.- Kyoko sabía lo horrible que era llorar sin consuelo alguno, cientos de veces se ocultó en su lugar preciado para llorar tranquila por horas, guardando la esperanza de que su gran amigo Sho viniera a consolarla, pero este nunca llegó.
Un recuerdo más importante sacó de la cabeza la imagen de Shotaro, era el de Corn: el único ser que la había abrazado y hablado cariñosamente tratando de calmar su llanto.
-¿por qué Kyoji san?, ¿Por qué no te gusto?- la chica levantó el rostro mojado por las lágrimas.
La culpabilidad invadió el corazón de Kyoko haciéndola estremecer. –lloras, por… porque… tengo ¿novia? –ella se sintió muy incómoda al decir eso.
Sakura tardó bastante en responder…-es que… estaba feliz de empezar a trabajar acá porque podría verte a menudo y también porque nunca me gustó mi trabajo en D&G pues ahí la gente es muy estirada incluso mis ex compañeras son una porquería. Desde que te vi me gustaste y tenía la esperanza de que yo te gustara.- Lo miró fijamente derramando otro par de lágrimas -te hice ese regalo con mucho cariño y cuando vi que lo usabas sentí algo muy especial, pero…
-Sakura san- Kyoko habló entristecida, estaba a punto de llorar, ella era demasiado sensible.- yo aprecio mucho lo que hiciste- desenvolvió la bufanda su cuello y la tomó en sus manos. –pero no puedo aceptar tus sentimientos… créeme que a mí también me duele, nunca quise hacerte sufrir.-Ni en sus sueños más locos se había imaginado diciendo eso y mucho menos a una chica.
-Kyoji san… ¿por qué ella?, esa señorita es engreída y antipática, mira a todo mundo por encima del hombro, no sabes cómo me recuerda a las chicas de D&G.
-Moko san no es así, ¡ella es genial!, sabe un montón de cosas y aunque su semblante es frío y aparenta superioridad, en realidad es una gran persona- se le iluminaron los ojos como siempre que hablaba de su mejor amiga.
-veo que de verdad la quieres- sonrió amargamente.
-sí- respondió sin pensar pues de verdad la quería mucho como amiga.
-te puedo pedir un favor Kyoji san-preguntó nerviosa, aún sollozando- prometo que después de esto ya no volveré a molestarte.
-claro- respondió sin dudar.
-cierra los ojos- pidió con voz suave.
Kyoko lo hizo, jamás imaginó que segundos después sentiría unos labios cálidos presionando los suyos… no fue capaz de moverse, parecía que su boca estaba sellada con cinta adhesiva.
Sakura no insistió más al ver que su acompañante no movía ni un milímetro de ninguna parte de su cuerpo, se sintió tonta así que dejó el beso y para terminar le dio un tierno abrazo, acunando su rostro sobre el hombro derecho de Kyoji. Cuando se levantó alcanzó a ver una marca morada en el cuello del chico y sintió una fuerte punzada en el corazón al suponer que Kanae era quien le había hecho eso.
-discúlpame… pero, siempre quise darte un beso. –agachó la cabeza con el rostro enrojecido al observar que Kyoji estaba atónito, tenía los ojos muy abiertos y las pupilas dilatadas. –Lo siento- se disculpó de nuevo y se puso de pie, le dolía mucho el pecho como para quedarse ahí sentada viendo a su ser amado como un bloque de hielo.-lo siento- corrió hacia la puerta sin dejar de decir palabras de disculpa a la vez que seguía llorando apenada.-lo siento.
Después de estar sola por varios minutos reaccionó, tomó temblorosamente la punta de la tela cálida azul y se la llevó a la boca, limpiándose suavemente los labios.
Eran las 9 de la noche, hacía apenas una hora que Yashiro se había retirado pero Ren aún seguía trabajando en la oficina.
¿Cuánto tiempo toma que se desvanezca un chupón?- La necesidad de saber si todos esos recuerdos confusos eran ciertos lo estaba atormentando.- Un morado producto de un golpe tarda alrededor de tres o cinco días en desaparecer, sí de verdad le hice un ch… ehh algo así a Kyoji la marca no debe ser muy grande y lo más probable es que dentro de dos días ya no haya rastro. ¡Tengo que verlo ya! Si no compruebo esto no creo que pueda volver a dormir.
Ren tomó las llaves de su auto y manejó a toda velocidad hacia el Darumaya. Cuando llegó no quiso tocar, prefirió esperar afuera a que Kyoji regresara, sabía muy bien que el chico estaba en la universidad. Parqueó el carro en la acera opuesta al restaurante y unos cuantos metros alejado, necesitaba descubrirlo sin moros en la costa, planeaba tomarlo por la fuerza y mirarle el cuello, no iba a hacer tontos rodeos como aquella tarde con la bufanda.
Se estaba impacientando, llevaba más de 15 minutos esperando a que el chico apareciera y el sueño atrasado de la noche anterior lo estaba invadiendo. Prendió el radio de su auto en una emisora de rock pesado para que la música lo ayudara a despertarse.
Pasó más tiempo y nada que Kyoji aparecía, se dijo a sí mismo que esperaría solo 5 minutos más y si no lo veía tocaría la puerta.
Estaba a punto de salir del carro cuando vio que una joven iba caminando por la acera opuesta a sólo unos cuantos pasos de llegar al restaurante. Ren la reconoció al instante, esa chica era Kyoko. Apagó la radio y salió del auto, pero no alcanzó a avanzar. La figura de un hombre vestido de kimono blanco se posó en la puerta.
-¡Tadaima!- aunque estaba un poco lejos alcanzó a escuchar la voz dulce de la chica diciendo alegremente que había llegado a casa.
-Okaeri nasai- el joven que parecía cocinero le dio la bienvenida con una sonrisa más amplia de lo normal.
Ren puso los ojos en blanco al reconocer al tipo que la miraba con una sonrisa tan dulce como si Kyoko fuera un algodón de azúcar.
¿HIKARU ISHIBASHI? ¿Qué demonios está haciendo ese hombre aquí? ¡¿Y qué hace Ella aquí! ¿No se supone que ella y Kyoji viven separados?, pero ella acaba de decir Tadaima y eso sólo lo dicen los japoneses cuando llegan a su propia casa… y ¡él le respondió! Como si fuera el esposo o algo así, esa sonrisa de alegría un poco patosa sólo se hace cuando ves a la persona que te gusta ¿él es el hombre maravilloso que tanto mencionan? ¡No puede ser! Hikaru no puede ser la razón por la que Kyoko no puede tener una cita conmigo, él es un niño por ¡DIOS! Parece de secundaria, ¿y qué Rayos hace aquí vestido de chef? Según tengo entendido es el sucesor de los Ishibashi y actualmente trabaja con su padre en el negocio.
Su cabeza fue asaltada por un bombardeo de preguntas que no iban a esperar por una clara respuesta. Cruzó la calle y entró como si fuera un cliente más al restaurante.
-oh Tsuruga san, es un placer tenerlo aquí- dijo amablemente la dueña apartándole un asiento.
Kyoko iba en dirección a su pieza pero apenas escuchó ese nombre se giró para comprobar la desdicha.
A Hikaru también lo tomó por sorpresa e incluso quiso ocultarse pero Ren se dirigió justo a él quien estaba detrás del mostrador maniobrando unos fideos.
-¿trabajas aquí?- preguntó con voz seria y luego le dirigió una mirada a la ojimiel tratando de decirle que también quería hablar con ella.
-sí señor- respondió dejando a un lado los ingredientes.
-¿tu padre sabe esto?- iba a sentarse al frente de el castaño pero este le hizo señas de que lo siguiera.
Hikaru caminó por el pasillo hacia la sala pasando por el lado de Kyoko. Ren pasó también a su lado y le murmuró un simple –ven- para que ella los acompañara.
Los tres se sentaron mirándose las caras y el Ishibashi fue el que rompió el silencio. –Tsuruga san, mi padre no sabe que trabajo aquí y no puedo dejar que se entere, usted lo ve a menudo por eso le pido encarecidamente que olvide que me ha visto aquí.
-¿por qué?- preguntó la chica, ignorando momentáneamente la presencia de Ren.
-Mi padre quiere que siga con el negocio familiar y nunca ha aceptado mi gusto por la cocina, dice que eso no es trabajo para hombres y que mi deber es hacerme cargo de la cadena hotelera.-el chico tragó pesado- pero a mí me encanta esto- hizo alusión al restaurante-y él no sabe que llevo un par de años estudiando con Taisho san cuando hace seminarios en otras ciudades y por mi cuenta, en cursos de verano. Ahora tengo este trabajo y me encanta, no quiero perderlo por culpa de mi padre.
-No te preocupes-dijo con frialdad al ver el rostro conmovido de Kyoko que miraba con ternura a Hikaru.- No diré nada, no es algo que me incumba- o qué me importe.
-Gracias Tsuruga san- dijo secamente.
-¿Dónde está Kyoji?- sacó el tema que le interesaba.
Ambos jóvenes pegaron un brinco e intercambiaron miradas. Tranquila Kyoko, no hay por qué inventar una excusa difícil… algo sencillo será lo mejor –está durmiendo, vino muy cansado del trabajo y se fue directo a la cama.
-así que no fue a la universidad- comentó para sí mismo y luego le dirigió una mirada a la chica, detallando en su vestimenta una prenda que ya era bien conocida por su parte- ¿esa es la bufanda de Kyoji?
¡Ah! Olvidé quitármela –sí, hace mucho frío así que se la pedí prestada.
-¿tú vives aquí?-hacía una pregunta tras otra, parecía el juez en un interrogatorio.
Piensa, sí le dices que sí será un lio cuando venga por alguna razón a visitar a Kyoji y si le dices que no preguntará entonces porqué cuando entré dije "estoy en casa"- por el momento sí, están remodelando el lugar donde vivo.
-ahh…-respondió poco convencido- ¿entre ustedes hay algo?
Kyoko y Hikaru se sorprendieron mucho por el cambio tan drástico de pregunta.
-discúlpeme, pero creo que eso no es algo que le incumba- contestó Ishibashi a la defensiva.
Ren se quedó callado unos segundos, tragó saliva y finalmente habló. –Tienes razón- se levantó del asiento y con una ligera inclinación se despidió- dile a tu hermano que compre todo lo necesario para el viaje, el sábado se realizará la fiesta oficial de inauguración así que debe vestir acorde a la situación. Hasta luego.
Así se hace Ren, si son o no pareja es algo que no te incumbe, ¡para nada!... ¿Entonces para qué les preguntaste?... simplemente sentía curiosidad, en realidad ya no me importa. Se mintió a si mismo para que no le fuera tan difícil afrontar los celos.
-¿Te vas de viaje?- preguntó el castaño apenas Tsuruga se retiró.
-sí, voy para Sapporo este fin de semana. Van a inaugurar un hotel cinco estrellas y Tokyo's Air quiere tenerlo entre sus destinos a Hokkaido así que me mandaron a hacerme pasar por turista, para comprobar las condiciones del hotel ¿es genial, no?- se le iluminaron los ojos de sólo pensarlo.
-sí, súper. Son como unas vacaciones- Hikaru sacó a flote una de sus amables sonrisas.- ¿y con quien vas?
-ahh… voy sola- dijo con poco ánimo. –eso es lo único que no me gusta del viaje, aunque sinceramente prefiero mil veces ir sola a ir en compañía de mi jefe.
-¿por qué? ¿Te cae mal?
-no realmente…aunque es frío, testarudo, arrogante y un trabajador obsesivo también es agradable de vez en cuando. Pero ya sabes que estando como Kyoji vivo en peligro inminente a ser descubierta y él es la última persona que quiero que se entere, así que lo mejor es no estar cerca. -Además no creo que resista ver a ese hombre en pantaloneta recién salido de la mar, con ropa es increíblemente apuesto y sin ella… oh ¡Dios! Sólo lo he visto medio desnudo pero eso ha sido suficiente para atormentarme en sueños. *chu chu chu* ¡pensamientos pervertidos! ¡Lárguense de mi mente!
-¿te pasa algo? De repente te sonrojaste- la cara de Kyoko estaba tan roja que era evidente que los demás podían verla.
-No, estoy bien.- estoy bien, deja simplemente de pensar en ese hombre… ¡Cómo si fuera fácil!
-umm, si quieres puedo acompañarte, aunque sólo podría hasta el sábado, le prometí a Taisho san que estaría con él el domingo para ayudarle a diseñar un nuevo menú.
-¿en serio, irías conmigo?- Kyoko se sorprendió notablemente –sería genial poder ir contigo, eres la única persona a la que le puedo confiar mis problemas de chico-chica.-sonrió al sentirse cómoda- aunque ese hotel es muy costoso y creo que las reservaciones para la inauguración están agotadas.
-No te preocupes por eso, a mi padre lo invitaron pero él no va a ir, incluso hace unos días me propuso que fuera y le diera mi opinión. Yo me había negado, en realidad no me gusta la industria del turismo pero… sería un placer acompañarte, viví en Hokkaido unos años y puedo ser un excelente guía.
-jeje gracias, aunque no creo que nos alcance el tiempo para conocer mucho.
-no te preocupes, me encargaré de que el viernes visites los mejores lugares de los alrededores.
Ambos sonrieron y se quedaron charlando después de que Hikaru terminó su turno. Kyoko le contó lo que había pasado con Sakura y con Kanae y él le aconsejó que le dijera la verdad a su amiga antes de que ocurriera algo peor, como por ejemplo que Kanae desarrollara otros sentimientos hacia Kyoji.
Ella estuvo de acuerdo ya que se moriría (metafóricamente hablando) si llegaba a ver a Moko san en la misma situación de Sakura, sufriendo por su culpa. Estaba segura que en ella podía confiar, al fin y al cabo era su mejor amiga.
Al otro día
…
Tengo que averiguarlo hoy, como sea tengo que ver el cuello de Kyoji. Mañana sale de viaje y regresa en dos días así que para ese entonces el morado, si es que existe, habrá desaparecido.
Eran las 7:50 de la mañana y Ren iba manejando hacia la empresa en compañía de su mejor amigo.
Kyoko había llamado a Kanae para que estuviera en el parqueadero antes de la entrada al trabajo, lo que le había dicho Hikaru anoche la hizo pensar mucho así que deseaba decirle la verdad a su amiga lo antes posible.
Kanae iba caminando hacia Tokyo´s Air cuando sonó su celular -ya estoy llegando Kyoji… ahh ok, así que estas al lado de la tercera columna a mano izquierda. Vale, nos vemos- Subió el volumen de su conversación para que la persona que venía atrás de ella, hacia la misma dirección alcanzara a escucharla. Tranquilo Kyoji, ahora me encargaré de que a Sakurita no le quede ni una duda de lo nuestro.
Continuará
Notas:
La V: el sonido de la "v" es labiodental (/β/) en idiomas como inglés y francés. En español (al menos el de mi país) y en japonés la "v" no tiene diferencia fonética con la B (pues las hacemos ambas bilabiales. /b/) por eso cuando Ren pronunció Vie ghoul lo hizo con la /b/ y Kyoko lo entendió como Beagle. (Espero que me hayan entendido XD ese tema lo estoy viendo en la Uni, jijiji)
Ahh por cierto gracias a Ale y a la wikipedia que me recordaron lo que significaba Vie ghoul! JAJAJAJAJAJAJA
BYEEEEEEEEEEE nos vemos dentro de poco XD
Saiyuri: jajaj me hiciste reír con lo de ren queriéndose tirar de un puente (de pronto lo pongo en el siguiente capi, gracias por la idea), de verdad que cuando ve el chupón se asusta demasiado e incluso hace estragos en su oficina. Ya lo verás en el 16. Ejje gracias por el rv!
nickita021: jajaj lo de los celos es un buen punto, Jejeje ren va intentar volver a sus andadas pero le va a costar mucho pues ya no siente lo mismo, él ya no es el mismo. Jeje nos vemos niky chan, besos.
Joelise: jaja Joelise san, ren no es homofóbico, bueno no exactamente, su fobia sólo es hacia si mismo sintiendo cosas por un chico. Ohh talvez ahora no sientas penita pero pa la próxima actua de pronto sí, a mi me dio pena escribir sus emociones troncadas y súper confundidas. Jajaj see you!
Nii-chan: hola! Los enredos para Ren van a llegar a ser muy dolorosos, jejejejej alligator? Jajaajjaja es la primera vez que me llaman caimán, AJAJJAJA y eso? Porqué lo hiciste? Jajaja see you later!
Julis: oh con tu review me dieron muchas ganas de tener a un oso-hadita chan! JAJAJJAJA meter a sho y a reino en la misma empresa sería una sobrecarga, ajjaja pero reino ya casi aparece, jajajajjaja y el idiota de sho pues toca volverlo a meter, aunque parezca increíble gracias a una torpeza que cometió sho en el pasado Ren va poder perdonar a Kyoko por haberle mentido tanto! JAJAJAJJAJAJA no te cuento más, eres la única a la que le he adelantado esto. Matta ne!
By sakuraliz 24/04/11
