Lo siento! Lo siento! Lo siento! Lo siento! Lo siento! Lo siento!
Siento mucho la tardanza lectores, mis estudios me quitan todo el tiempo por eso estoy anhelando vacacionesXD
No puedo prometer un ritmo de actualización porque se me sale de las manos, espero que comprendan y que sigan apoyándome con sus reviews.
Sin echar más carreta los dejo con el capi
Capítulo 19
-entonces llámame a Kyoji, necesito que cuadremos el itinerario de mañana.
-Wow Kyoko acertó, apenas llegó me dijo que dentro de algunos minutos Tsuruga san tocaría mi puerta y que habían dos probabilidades: la primera era que viniera furioso, diciendo a los cuatro vientos que era una mentirosa y que quería una explicación. La segunda era que llegara pacíficamente preguntando por ella y al decir yo, que ella estaba dormida, él inmediatamente preguntaría por Kyoji inventando algo con respecto al trabajo.
-está en el baño, espere un momento lo llamo- en el instante en que se giró para mirar hacia atrás, Ren aprovechó y empujó la puerta permitiéndose el paso.
El corazón se le tranquilizó cuando vio que en la habitación había dos camas, muy separadas la una de la otra. En la del fondo se alcanzaba a ver que había alguien tapado de pies a cabeza con las cobijas. Supuso que era Kyoko así que caminó hacia ella.
-¡espere un momento! ¿Qué son esos modales?- Hikaru levantó la voz tratando de no sonar nervioso. Él sabía perfectamente que eso que estaba en la cama eran ropa y almohadas cubiertas por la sábana.
Ren le iba a gritar que dejara de meterse pero en esos momentos salió del baño la figura de Kyoji.
-¿Tsuruga san?- lo llamó fingiendo sorpresa y tragándose las ganas de darle una cachetada por lo que minutos antes había pasado entre ellos dos.
-Kyo… Kyoji- se asustó al sentir que su corazón dio un brinco. La imagen de él con el cabello humedecido y ese pijama azul rayada que le quedaba casi gigante provocó una sensación adversa en él. Por un momento imaginó que esa había podido ser ella luego de que hicieran el amor toda la noche y se dieran un baño juntos.
-¿qué hace aquí?- preguntó disfrazando su mirada de enojo por una de inocencia.
-ven conmigo, hay trabajo que hacer- con dos zancadas llegó a donde él estaba y lo jaló del brazo.
-¡hey!, no se lo lleve así. ¡Respételo!- repuso Hikaru enojado al ver que la trataba como una marioneta.
Ren soltó a Kyoji pero lo miró diciéndole que lo siguiera. Él estaba en la puerta, al lado de Hikaru cuando ella empezó a avanzar para irse.
-No vayas Kyoji, sé que es tu jefe pero este no es horario de trabajo ¡son las 11:55 de la noche!- le puso una mano en el hombro y la miró pidiéndole que se quedara.
-¿qué te pasa Ishibashi?- le preguntó en un tono despectivo –es mi asistente y lo necesito las 24 horas del día- tomó el brazo del más bajito del grupo y lo trajo hacia el lado suyo.
-es mi trabajo- ella le murmuró a Hikaru para que la entendiera.
-¡pero Kyo...!
-¡ya basta mocoso!- siempre había tenido unas ganas enormes de llamarlo así, pero por respeto a Hayate Ishibashi, su padre y amigo de negocios, nunca lo había tratado mal. –te comportas como si Kyoji te gustara. –el cambio de expresión en los ojos del castaño cuando Ren se quedó con Kyoko no era para imaginar menos.
-¡pues sí! Me gusta y ¿qué?- respondió en tono retador, sin siquiera parpadear.
-¿qué?- Miró al chico con ojos estupefactos, ¿cómo era posible que un hombre aceptara tan fácilmente que le gustaba una persona del mismo sexo?
Cambió su mirada a Kyoji, el cual estaba igual o peor de sorprendido- ¿no te basta con Kanae que tienes que volver hasta a los hombres gays?
Ella abrió los ojos como platos cuando lo escuchó decir eso –Vámonos, ¿no se supone que hay mucho trabajo?- cambió drásticamente el tema y salió, pasando entre los dos hombres que se miraban como si estuvieran en una competencia de quien mira más mal al otro.
Ren también se fue, caminó rápido para alcanzarlo.
Hikaru cerró la puerta y sintió que había perdido la batalla. Pero dijo que no se rendiría, de alguna forma se ganaría el corazón de Kyoko.
-RENNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN- cuando pasaron por la 1203 una vieja salió de la nada y saltó al cuello del hombre alto, cuan sapo al estanque. Él con un suave movimiento se hizo a un lado y no dejó que lo tocara.
A Kyoko casi se le cae la mandíbula al piso al reconocer que era la tipa pervertida esa que se le metió en la tarde a su cuarto.
-RENCITO, Rencito de mi alma y de mi corazón, no sabes cuánto te he extrañado.-la voz patosa de la vieja era peor que la de una bruja de cuentos de hadas tratando de ser encantadora.
-¿Quién eres?- enarcó una ceja como si lo que tuviera parado al frente fuera un payaso que quería lograr su atención.
-¿qué? ¿No me reconoces?- señaló su rostro con los dedos índices hacia adentro.
-no- respondió frunciendo el ceño.
¿Qué? No se acuerda de la chica que lo botó… uyy que porquería, ha estado con tantas que no las reconoce a todas.-Kyoko lo miró con desdén- Soy tan idiota, ¿por qué me tuve que enamorar de un hombre así?
-Clare- vio que su nombre no le traía a Ren ni el más mínimo recuerdo- Los Ángeles… tercero de secundaria… salón de educación física… "the best"
-ahhhhhh- la ilusa esa que se creía la mejor y que hasta el son de hoy jura que jugó conmigo- es que estás tan plástica que no te reconocí.- al menos en la adolescencia era natural.
-siempre tan gracioso, amor- rió tragándose el orgullo mientras le dirigía una mirada devoradora.
Estúpida, no se da cuenta que la está menospreciando, ¡qué tipa tan rara! ¿Y cómo es que se atreve a llamarlo amor tan deliberadamente? ¡Ren no es nada suyo! Hace dos segundos ni siquiera sabía quién era… tonta.
-sí, adiós- caminó hacia Kyoji.
-hey, corazón, no me vas a dejar así.-puso las manos en la cintura. La tipa pelirroja de tez clara vestía una bata de dormir un poco transparentosa- Cuando este virgencito me dijo que no habías venido me sentí dolida- la vieja soltó una expresión melodramática- desde que vivo en este país aburrido quise volver a encontrarte. Vamos, entra a mi habitación, mi marido no está y tenemos toda la noche para divertirnos –tomó la mano de Ren y trató de jalarlo pero se quedó en mitad de camino. –si quieres él también puede venir, un trío no estaría mal.
Ren y Kyoji se miraron con cara de asustados, la tipa esa se estaba pasando con los comentarios que no era pervertidos sino perversos.
-nosotros nos vamos- dijo Ren dando un paso largo hacia el frente.
-¡NO!- gritó casi desesperada. –no te vayas, sólo una noche.
-¡JA! Ni que estuviera tan desesperado como tú- la miró con asco.
-¿es que sigues siendo igual de aburrido?- le preguntó cuando Ren se giró.
-¿aburrido?- repitió las palabras con burla.
-sí, no te extrañes, Ren… o ¿es que ninguna mujer te ha dicho que eres una porquería en la cama?- con eso logró atraer su atención.
¿Pero qué le pasa a la vieja esa? A mí me dijo que él la volvió loca en una sola noche y que por eso deseaba volver a tenerlo.
-sí, cariño. Esa es la cruda realidad, eres un impotente.- le mostró una sonrisa burlona. Sabía perfectamente que ese tipo de comentarios herirían el ego de cualquier hombre.
-no tengo por qué escuchar tus comentarios.-respondió serio.
-JA, JA, JA huyes de la verdad, amigo mío. –Dio un paso para alcanzarlo y bajó el tono de su voz, casi susurrándole al oído- te preocupas sólo por penetrar, no haces buenos usos de tu lengua, ni de ese graaaan regalito que tienes- le mandó la mano a la entrepierna.
A Kyoko casi se le salen los ojos de las órbitas por el acto tan irrespetuoso que acaba de ver.
Ren quitó la mano de la tipa con brusquedad y se la dobló para que le doliera un poco. –di lo que quieras, ya no soy el mismo chiquillo que conociste.
La pelirroja se zafó del agarre adolorida y soltó sin querer la caja de DVD que traía en la otra mano -ves, por eso necesito probarte. Ese día ni siquiera me dejaste tomarlo- su mirada no había subido ni un milímetro por encima del cinturón de Ren.
De la habitación de la vieja salió un joven sin camisa que vestía un pantalón negro–Clare, ¿ya vamos a empezar?- el muchacho parecía haber esperado por mucho tiempo.
Ren aprovechó la distracción para retirarse.
-espérame en el cuarto, creo que esto le será más útil a él.-recogió el DVD
Ya habían avanzado tres pasos cuando sintió que le pegaron con algo en la espalda. – ¡Míralo! Esto es lo que deberías hacer para que dejes de ser un impotente.
Él dio un paso, aún ignorándola. No le importaba en lo más mínimo a qué se refería.
Kyoko sintió que la jalaron.
-niño, tómalo tú- le puso la caja en la mano- no es justo que los hombres apuestos apesten en la cama. Tú apenas te estás iniciando, deberías arrancar con el pie derecho, tienes una carita de ángel…-suspiró cuando le acarició la suave mejilla- si cambias de idea siempre estaré esperándote- ¿esto es una broma? Esa vieja está más que chiflada. –la miró sorprendida, no le cabía en la cabeza como existía una mujer tan loca fuera del manicomio.
Kyoko iba a soltar el DVD cuando sintió que la tipa también le mandó la mano a la entrepierna. Dio un paso hacia atrás y adivinó en la expresión de su rostro que iba a decir que era plano. –ehh, gracias- murmuró entre dientes y le gritó a Tsuruga un -¡vámonos!
Caminaron con prisa hacia las escaleras. La mujer se metió a su cuarto aún echándole cabeza al hecho de que ese niño no tuviera hombría, pero luego lo olvidó pues se fue a enseñarle ciertas cosas al joven que la estaba esperando.
Llegaron a la habitación, Ren entró primero y se sentó en la sala. Kyoko lo siguió y dejó la caja encima de la mesa de centro.
-pensaba que no iba a venir, Tsuruga san- comentó tratando de romper el silencio. Desde que habían regresado su mirada se mostraba más seria de lo habitual.
-Reino es un oponente impredecible, podría hacer cualquier cosa con tal de fastidiarme. –Cerró los ojos al recordar la asquerosa mirada de deseo que este tipo le dirigió a Kyoko- Además, aunque confío en tu criterio no está mal que me dé cuenta de las condiciones del hotel por mí mismo.
-ahhh- tenía pocos ánimos de hablar. Le parecía tan irreal que hace mas o menos una hora casi había hecho el amor con su jefe y ahora lo tenía al lado en su forma de chico.
-¿te ha dicho algo tu hermana?
Kyoko arqueó las cejas al saber perfectamente a qué se refería –No, señor. Cuando llegó al cuarto parecía muy enojada, sólo dijo que el idio…-tosió para remplazar sus propias palabras- dijo que usted estaba aquí e inmediatamente se fue a dormir. -¿pasó algo entre ustedes dos?
-sí…-había algo en su voz que marcaba tristeza- le confesé mis sentimientos… pero luego…-se quedó callado por varios segundos así que Kyoko intervino.
-¿usted está enamorado de ella?- él me dijo que yo le gustaba, pero de gusto a amor hay mucha diferencia.
-sí, Kyoji. Estoy enamorado.- lo miró demostrándole que hablaba muy en serio, después de lo que había pasado esa noche ya no tenía dudas al respecto- sé que no te parezco un buen tipo y qué preferirías mil veces que tu hermana estuviera con otro hombre que no fuera yo, pero de verdad ella me gusta, jamás había sentido algo así por nadie y lucharé para que ella me corresponda.
-me cuesta creerle- mintió, ocultando su felicidad. Su corazón se aceleró al ver tanta determinación en sus palabras.
-lo sé...-llevó una mano a la cabeza y soltó una prolongada exhalación- Kyoji, te pido una disculpa por lo que te hice ayer, estaba confundido y enojado conmigo mismo, reaccioné de forma absurda e imprudente. Te prometo que no volverá a pasar algo así y comprendo si quieres renunciar por haberte faltado al respeto.
Se supone que ahora tengo una razón más para renunciar –lo pensaré- dijo escuetamente y optó por cambiar de tema, la incomodidad se olía en el aire. –Tsuruga san, hagamos el trabajo rápido, quiero irme a dormir temprano.
-¿te vas a ir a dormir al otro cuarto?- pero si las camas son individuales, dos hombres dormirían muy incómodos en una sola. Wow, fue inesperado lo de Hikaru, pensé que a él le gustaba Kyoko y resultó siendo gay. Al menos ahora puedo estar más tranquilo cuando ella esté a su lado.
-sí, usted se va a quedar en esta habitación así que tengo que buscar un lugar donde dormir.
-¿no te da cosita quedarte en el mismo cuarto del hombre que tiene sentimientos hacia ti?-si hoy mis dudas no hubiesen sido aclaradas tendría miedo de estar a su lado.
-No, yo tengo claro lo que me gusta.
Ahh pues claro, él tiene novia- bueno, en todo caso si quieres quédate aquí, la cama es más grande que la que hay en la 1205.
Si me quedo donde Hikaru tendría mi cama aparte. Si me quedo aquí dormiría con Ren y eso traería problemas a mi subconsciente y podría terminar embarrándola. ¡Me voy! Por donde sea que lo mire estoy más segura con Hikaru. –me iré después de terminar con el trabajo.
-ummm, bien- problema de él si quiere ir a meterse allá –he hecho algunas observaciones desde que llegué pero quiero escuchar primero tu opinión. ¿Cómo te han parecido las instalaciones?
Suspiró aliviada por el cambio de tema- son geniales, hoy fuimos de tour por el hotel y ¡dios mío! Todo es lujoso: los cuartos, el lobby, la piscina. Parece como si fuera un palacio del siglo XV. La atención también es buena, lo único que no me gusta son…los clientes que hay aquí, en primer lugar el Beagle ese y también la vieja ninfómana.
-ella me tiene sin cuidado, siempre ha sido así de rara. Pero él no me da buena espina, siento que trama algo y ese algo tiene que ver con Kyoko.-se estremeció de sólo pensarlo- además estoy seguro que su habitación no está al lado de esta por casualidad, él tuvo que haber planeado algo con los socios mayoristas de este hotel…- los secuaces de Reino pueden conseguir casi cualquier tipo de información y siempre buscan la manera de manipularla- No me quejo por la infraestructura aunque no la veo tan lujosa como tú dices, he estado en lugares que son mucho mejores. Pero ese no es el problema, el personal que han contratado es poco fiable, con una sonrisita logré sacarle información a la recepcionista sobre la habitación de otro huésped y el tipo ese que estaba con la sexópata es el mismo botones que me ayudó con las maletas cuando llegué. ¿ves? Se supone que para entrar a trabajar aquí debes tener un currículo impecable, experiencia en el campo y ética profesional, pero ese par no tienen ni una pizca de eso último. No voy unirme a algo que tiene un personal así, odio a la gente incompetente y a las que mienten para conseguir empleo.
Se le bajó la autoestima cuando escuchó el final del discurso.
Observó el rostro apagado de su asistente –Kyoji… ¿por qué le recibiste el DVD a esa vieja? Estoy seguro que es alguna porquería.-miró la caja que yacía sobre la mesa de centro.
-ahhhh- se sobresaltó cuando recordó que era por miedo a que gritara a los cuatro vientos que ella no era hombre- quería que dejara de molestar- tomó el empaque negro de DVD que no tenía ninguna marca, lo abrió y vio que yacía un disco de cobertura blanca. –Ni siquiera tiene título ¿qué será?- se preguntó en voz alta y se levantó del asiento para ir al lector de DVD que estaba bajo el televisor.
-hey, ¿qué haces? ¿Lo vas a poner?- lo miró incrédulo, él no tenía ni la menor duda que eso era algo pornográfico.
-sí, tengo curiosidad- la vieja esa dijo que era algo para dejar de ser impotente. Yo no sé si lo sea, ¿qué tal si yo también apesto en la cama y por eso Ren no quiso hacerlo conmigo?- se volvió a sentar y estuvo a punto de darle "play" en el control del dvd pero Ren se lo arrebató.
-¿para qué quieres verlo?-no estoy de ánimos para ver algo erótico, inmediatamente surgirían pensamientos indebidos donde Kyoko sería la protagonista.
-¿es que no puedo?- frunció el ceño, le parecía muy rara su actitud.
-sí, pero…-realmente no sabía qué decir. Le extendió de mala gana el control remoto.
Kyoko dio inicio a la película.
El silencio inundó la sala, ambos estaban a la expectativa de qué iba a salir tras la pantalla, hasta el momento sólo habían pasado los créditos.
Ella no despegó los ojos del televisor. La luna llena alumbraba en el cielo oscuro despejado de estrellas, el mar se veía tranquilo, debería estarlo, pues una mujer bañaba desnuda cerca de la orilla.
Kyoko tragó pesado y se sonrojó cuando vio que la mujer de la pantalla se tumbó en la arena, boca arriba y empezó a masajear sus senos. El agua sólo alcanzaba a tocarle los pies mientras ella se auto complacía. El enfoque de la cámara se hizo más cerca, enfocando las manos de la fémina que se movían por su propio cuerpo.
¿Y esa vieja qué? ¿Por qué se empieza a tocar a sí misma de repente?... un momento, atrás de ella se ve una sombra, es… ¡es un hombre!
Segundos después se mostró claramente que era un hombre musculoso quien observaba con deseo a la vieja.
Kyoko pegó un brinco cuando la tipa se arrodilló frente a él y sin decirle nada le bajó la pantaloneta abultada y tomó la hombría de él para metérsela a la boca. -¡ash!- emitió un grito sordo de asombro e inmediatamente le puso pausa al video.
Kyoji está súper rojo y parece nervioso -¿qué rayos te pasa?, ni que nunca hubieses visto una película porno- comentó Ren fastidiado al ver la imagen desagradable en la pantalla- ves, te dije que era alguna porquería.
Wow, suponía también que era algo así pero no imaginé que fueran tan tan tan ¡tan directo al grano!-Tsuruga san, no entiendo por qué lo llama así, ¿a usted no es el que le encanta hacer eso?
-¿por qué dices eso?
-es que ha dicho como unas tres veces la palabra porquería, refiriéndose al sexo. Yo juraba que…- Ren la interrumpió.
-mira, me refiero a eso- señaló en la pantalla- me parece muy desagradable.
Kyoko volvió a sonrojarse – ¿por qué?- a ella le impactaba la imagen, porqué nunca había visto algo así, pero había escuchado entre sus compañeras ciertos rumores al respecto.
-a ti te han hecho una felación, deberías saberlo- respondió incómodo, generalmente no hablaba de esos temas con nadie.
-¿una qué?- no comprendía ese término.
-por dios Kyoji, !Kanae te hace estimulación bucal y ni siquiera sabes que a eso se le llama felación!.
-¿QUÉ Kanae ME HACE QUÉ?- abrió los ojos como platos y por poco se atraganta con su propia saliva al imaginarse que su mejor amiga le hacía algo como eso.
-no lo niegues, los vi en la azotea
-NOOOOOO se equivoca, ella me estaba molestando.-miró la pantalla, luego a Ren, la pantalla, luego a Ren, la pantalla- algo como eso nunca pasó entre nosotros.
-ja, bueno no importa, allá cada quien con sus fetiches.
-¿a usted no le gusta que le hagan eso?- el tono y la cara de fastidio que él hacía cada vez que se refería al tema no era para pensar menos.
-no, no me gusta.
-¿por qué?- una vez escuché a los amigos de Shotaro decir que cuando les hacían eso era como si llegaran al cielo
-me parece que es degradante para la mujer. La gracia del sexo está en la penetración y esos adornos son banales.
-yo no sé mucho de ese tema pero he leído que la gracia es el placer mutuo, el amor que se trasmite, sin prejuicios, no importa de qué manera se proporcione.-cuando estaba en el último año de colegio la profesora de educación sexual nos dijo eso y nos dio un artículo para leer donde mostraban las otras alternativas.
-ummmm pues yo he estado con muchas chicas y nunca he tenido la necesidad de recurrir a eso para sentir placer.
Me dan ganas de partirte la cara cada vez que repites que has estado con muchas-es su punto de vista… en mi caso, creo que haría todo para que mi pareja fuera feliz y disfrutara ese momento-vamos Kyoko, tienes que llegar al punto que de verdad importa en esta conversación, ¿por qué diablos, si se jacta de tanta experiencia, se asustó cuando pensó que yo era virgen?
-sí supongo, pero hasta hace unos meses yo no buscaba felicidad en un acto así, simplemente lo usaba para relajarme… era patético- suspiró agachando la cabeza al recordar sus pensamientos vanos.
-heee… Tsuruga san, ¿alguna vez ha estado con una mujer sin experiencia?
Se sobresaltó cuando escuchó esa pregunta –no-respondió escuetamente.
-¿qué? ¿Entre todas esas mujeres que dice que ha tenido nunca ha estado con una virgen?- puso los ojos en blanco, le era bastante difícil creerlo, cuando lo conoció se había hecho la mala idea de que él era el tipo de hombre que se acostaba con cualquiera que se lo pidiera.
-no, para las chicas eso es muy valioso- tragó pesado y se recostó más hacia el espaldar del mueble.
-es verdad, pero hay algunos bastardos que no les importa eso y piensan que la virginidad de las chicas es un trofeo y entre más tengan serán los campeones –maldito Shotaro, tu encabezas la lista de esos desgraciados.
-sí… pero yo, puedo ser una porquería, un idiota, un hombre sin corazón, patético, iluso, engreído, o ¡lo que sea! Pero jamás seré un bastardo como esos.-empuñó la mano al recordar la cantidad de tipos como esos que había conocido y que incluso lo habían retado para ver si conseguía llevar a la cama más chicas que ellos.
-¡pero si usted jugó con un montón de chicas!- la imagen clavada de él diciéndole a la joven de la cafetería que se largara, aún la tenía muy grabada en su memoria
-sí, es cierto. No lo voy a negar. Me acostaba con ellas por placer, porque me lo pedían pero ambos sabíamos de sobre y vicio que no había nada más, yo era muy firme en mi posición, la cual no implicaba sentimientos y después del acto no había razón para seguir y mucho menos continuar con una relación. A unas mujeres les era mucho más difícil comprenderlo y lloraban a medida que me insultaban, por eso nunca quise hacerlo con una virgen, no me consideraba un hombre con el derecho de grabar mi imagen en una chica… la primera vez no se olvida así que no quería que recordaran a un ser como yo-dirigió su mirada a Kyoji- y pues eso no es todo, si lo hubiera hecho con una habría podido lastimarla, créeme que la delicadeza no es una de mis virtudes y menos en un momento así, donde el autocontrol se va al carajo y sale la bestia que hay en ti.
-¿pero qué pasa si la chica que realmente le gusta es virgen?, simplemente no va a dejar de quererla porque cree que no puede acostarse con ella.
-si es la chica que me gusta jamás dejaría de quererla por algo así- respiró profundo cuando pensó en Kyoko, ni eso ni nada podía cambiar lo que él sentía por ella- pero sí iría muy despacio, no la presionaría, le mostraría como soy en realidad, sin nada de mentiras, y luego… si ella a pesar de conocer todos mis defectos, mi pasado; todavía quiere estar conmigo y me escoge para ser su primer hombre, creo que yo sería la persona más feliz sobre la faz de la tierra y haría todo para que disfrutara ese momento…
-ohh, vaya- se sintió mucho mejor cuando supo la verdad aunque ahora no sabía cómo reaccionar cuando se encontrara con Ren estando como Kyoko, se suponía que ella estaría furiosa y no sería capaz de verlo a la cara.
Por orgullo tenía que esperar a que él la buscara y le diera una explicación, aunque no tenía ni idea de cómo responder pues podía optar por no aceptar sus disculpas y romper definitivamente la relación para que así fuera menos doloroso cuando tuviera que marcharse.
-Kyoji, ¿tú has estado con una chica primeriza?- necesito un consejo, no sé qué hacer exactamente en esa situación, me cuesta mucho controlarme…
-no, señor, no tengo mucha experiencia en eso… ya le conté cómo fue mi primera vez. –tragó pesado, su historia disfrazada le seguía clavando espinitas en su corazón.
-¿y qué tal te fue con Kanae?
-¿qué? ¿Qué tiene que ver ella en esta conversación?
-ja, ja Kyoji, no seas tímido. Ya te le adelantaste a Yashiro, los he visto muchas veces juntos y en situaciones comprometedoras como la de la azotea.
-Por Dios, Tsuruga san, eso es un malentendido –es mejor que le diga a él también la verdad, de lo contrario podría estropear la relación de mi amiga. –Kanae y yo sólo somos amigos, le pedí que se hiciera pasar por mi novia ante Sakura san pero las cosas se nos fueron de las manos y al final todos lo malinterpretaron.
-ohhhh vea pues, tu afán por deshacerte de Sakura eran tan fuerte que tuviste que pedirle ayuda a Kanae. Sinceramente creo que no tendrías por qué haber mentido, siempre lo mejor es decir la verdad así sea dolorosa.
Usted y sus sermones de la verdad hacen que me sienta cada día peor –sí, tiene razón.
-… eh, Kyoji. Ahora que estamos en confianza siento que puedo hacerte esta pregunta…- se quedó un rato callado, como si le costara mucho formularla.
-dígame.
-¿eres gay?...
-¡No!- ¡demonios!, ya es como la tercera vez que me preguntan eso. –No, por supuesto que no, sé que soy afeminado con cara de niña y mi comportamiento no es muy varonil, pero ¡NO SOY GAY!
Ren rió ampliamente por la reacción saltona de su asistente…-ja, ja, ja, ja vale, vale, es que sinceramente me pareces raro y pues la confesión que hizo Hikaru sobre lo que siente por ti me hizo pensar que tal vez tú le habías dado motivos.
-¡No, señor! Yo no soy gay ni nada parecido… ¡última palabra!- puso una mano en su corazón y la otra en modo de juramento.
-ok, ok- meneó la cabeza hacia el frente- dirigió su mirada hacia el televisor -¿vas a seguir viendo eso?
-ahh… no sé- pues la verdad si tengo curiosidad en saber cómo siguen. Nunca he visto una peli así, la vez que Shotaro prácticamente me obligó a ver una me sentí tan incómoda que salí corriendo. –esa loca dijo que era para dejar de ser impotente.
-¡ja! ¿Crees que eres impotente?- alzó las cejas y miró la cara sonrojada de Kyoji. –un simple video no va a cambiar nada.
-no sé si lo sea, sólo he estado con una chica y ella me dijo que había sido aburrido, creo que en verdad si lo soy. – oh por Dios, ¡lo soy! Por eso el maldito ese jugó conmigo, no pude satisfacerlo.
Notó que los ojos mieles se le pusieron opacos, como si se acabara de dar cuenta de algo desagradable- Kyoji, la primera vez es normal que eyacules rápido, estás tan excitado que no puedes controlarte. Eso no te convierte en impotente, con un poco de práctica todo se soluciona.
-¿práctica?- repitió dudosa- ¿con quién se supone que practique?- arrugó el entrecejo.
-pues con una chica… o tu mismo-torció el rostro al darse cuenta de su propio consejo.
¡Espere! Me está diciendo que me mas... no, ¡yo nunca he hecho eso! Ni siquiera sé exactamente como se debe hacer – ¿usted se ha hecho eso?
Kyoji y sus preguntas, gracias a Dios es chico y puedo hablar sin cohibiciones sobre el tema –sí, cuando era adolescente. Ya de adulto nunca hubo nadie que me provocara esa necesidad…-por su cara parece que no lo hubiera hecho, es imposible que un hombre de su edad nunca se haya masturbado.
Ren tomó el control del televisor y le puso Play – tal vez está película te pueda dar una mejor idea de lo que hablo.
Ella literalmente cerró el pico y se concentró en el video, luego de la escena en la playa la misma pareja iba hacia la habitación de un hotel cercano donde reiniciaban el juego pervertido (como lo acababa de bautizar Kyoko). Unos 20 minutos después la escena cambió, había una mujer duchándose y deslizando el jabón de baño sensualmente por su cuerpo. Luego, salió en la pantalla un hombre con pinta de mucamo que estaba limpiando polvo cuando se percató del sonido de la ducha, él sigilosamente se acercó y abrió la puerta. La mujer tras la cortina intensificó sus propias caricias como si supiera que alguien la espiaba. El hombre ni siquiera parpadeaba, estaba embelesado con la sombra de la chica desnuda. La cámara enfocó directamente su entrepierna para resaltar la evidente excitación, el tipo se bajó la cremallera del pantalón y empezó a deleitarse con sus fantasías. Tiempo después la tipa corrió la cortina e invitó a seguir a su espía.
Ren no prestó mucha atención al video, le parecía más interesante y divertido ver el rostro de Kyoji que hacía muecas, gestos o cualquier monada demostrando asombro, ingenuidad, ternura, escepticismo, en fin… la película parecía ser protagonizada por su asistente, en su versión chibi tomatesca. Ja, ja, ja, ja ¿cómo puede alguien hacer tantas caras por un simple video?, la expresión de su rostro ha cambiado… ¿cuántas veces? ¿20? ¿30? Perdí la cuenta en la 10 porque me estaba riendo internamente demasiado, Kyoji es tan tan… -le costaba encontrar la palabra correcta, si tuviera en frente a una chica no habría dudado en decir que le parecía linda, el sonrojo tímido que le cubría las mejillas era demasiado encantador- diferente- pensó cuando desvió la mirada, tenía que obligarse a sí mismo a dejar de mirarlo o terminaría por confundirse de nuevo- qué aburrido, todas las películas eróticas son la misma huevonada: no hay historia o si la hay es muy patética, los personajes la mayoría de las veces ni se conocen y terminan en cualquier sitio haciéndolo, turnándose con el sexo oral y las posiciones. ¿Qué sentido le ven a eso?
Siguió vagando en sus pensamientos a medida que hacía críticas internas sobre la película. La última escena de la película le produjo a Ren un escalofrío, está vez los protagonistas eran muy disparejos en edad, ella era una muchachita y él un viejo cuarentón. La típica escena porno del profesor que acosa sexualmente a las alumnas. Estaban solos en el salón de clase, él la había castigado y le había puesto a escribir sus apuntes en el tablero, de un momento a otro el tipo se paró detrás de ella y la empezó a manosear, ella trataba de resistirse pero él la tenía con mucha fuerza mientras le susurraba que se relajara, que le iba a gustar mucho su lección especial. El viejo la cargó y la recostó en el escritorio, estando allí le abrió las piernas y empezó a acariciarla. Ella gemía débiles: no, por favor deténgase. Pero el tipo obviamente no hacía ni pizca de caso, luego le hizo tratamiento con su lengua y por último la penetró de una manera tan bestial que la chica produjo un grito de espanto y dolor. Lo peor fue que cuando el maldito ese terminó dentro de ella sacó su miembro ensangrentado y rió estrepitosamente.
No volvió a mirar a Kyoji hasta que aparecieron los créditos del final y se llevó una gran sorpresa al verlo dormido, recostando su cabeza en el brazo del sofá. Sinceramente esperaba que no hubiera visto la última escena, si para él había sido doloroso imaginarse el sentir de la chica, estaba seguro que sería peor para Kyoji, debido a su falta de experiencia, tal vez hasta desarrollaría el mismo temor de él.
Ren apagó el televisor y cuando se levantó pensó darle unos golpecitos en la mejilla a Kyoji para que despertara pero le dio pesar hacerlo, se veía tan exhausto. Pensó en apoyarlo en sus hombros para llevarlo hasta la cama pero inmediatamente recordó que era muy ligero y no tendría problema alguno en cargarlo.
Así lo hizo y se odió así mismo cuando su corazón latió aceleradamente cuando el rostro de Kyoji se apoyó en su pecho. Lo puso en la cama lo más rápido que pudo y se sentó dándole la espalda.
Por Dios, Ren, ¡otra vez no! Relájate, piensa claramente, amas a Kyoko, quieres estar con ella pero tu corazón es tan ciego que se confunde al tener a su gemelo cerca. Vete a dormir, descansa y mañana a primera hora vas a pedirle disculpas a Kyoko, tienes que hallar la manera de que te perdone.
-Kyoko…- susurró su nombre y apenas miró su almohada recordó que hace unas horas ella estaba ahí, con las mejillas arreboladas y su cara de ángel bañada en deseo, ternura, amor… deseaba tenerla de nuevo entre sus brazos, amanecer junto a ella…
Cerró los ojos y una oleada de calor lo asaltó, lo que había sentido cuando la tocó era más fuerte que cualquier otro deseo, necesitaba su aliento, sus besos, su dulce voz.
La acumulación de emociones se sentó en una parte de su anatomía y cuando Ren se percató se sintió avergonzado, casi nunca se excitaba con una imagen mental, a veces ni lo físico era suficiente para arrancarle a su ser un suspiro pero ahora el control de su cuerpo no era sólo suyo, compartía cierto vínculo con ella.
Se recostó en la cama y trató de pensar en otra cosa… intentó que esa otra cosa no tuviera que ver con el ser que yacía acostado al lado suyo, pero no funcionó, una idea loca le cruzó la cabeza por un momento y se irguió de repente para comprobarlo.
Miró directamente la entrepierna de Kyoji, le parecía supremamente raro que siendo tan primerizo no se hubiera excitado con un video erótico y ahora que se fijaba bien ni siquiera parecía tener miembro, era tan plano que hasta se podría pensar que no era hombre en todo el sentido de la palabra.
Sólo hay una forma de comprobar si eres macho
Pensó al tiempo que se inclinaba hacia adelante y tomaba el borde del pantalón del pijama de su asistente, dispuesto a bajarlo.
Reviews
Hola, ¿qué piensan que va suceder? (sus hipótesis ayudan cuando uno va a escribir, así que siéntanse libres de decir lo que quieran)
Trataré de subir los próximos capis pronto, yo también quiero que Ren se entere ya de la verdad!
Nos leemos luego, vale. Besos y abrazos para tods
WeLoveOuran'3: Sí sí, Ren es un idiota, y tienes razón, si lo hubieran hecho hubiese sido un desastre para Kyoko, se habría sentido mal al final. (y Ren también) Nos vemos luego flore.
nickita021: NIKIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII me quedé esperando tu chibi para el grupo, ve niky tiempo sin saber de ti, me alegra que sigas leyendo mi historia, hasta pronto ami.
Joelise: ajjaja que diablos es esto: tronaron el ejotito (por contexto sé a qué te referías pero qué es ejotito?)
Kuroneko: jejej algo parecido a frustración pasada, jeje gracias por tu review neko chan
Mysolcita: Hola! Es un gusto conocerte (entiendo lo que dices sobre el cariño, aunque no lo creean yo quiero a todos mis lectores que me dejan review pues siempre logran sacarme una sonrisa y me ahcen sentir muy bien con sus comentarios) yo soy de Colombia, me alegra mucho tenerte aquí!
Julis: sii julis uno siempre queda con ganas de más. jejej hay alguien que te va a dar pelea por Hikaru, jajajajajajja las fans quieren que él quede con Sakura, y a decir verdad yo también!
Oh por Dios, que imaginación tan dramática la tuyo Julis, cómo se te ocurre que voy a embarazar a Kyoko! jejejejjjjajaj me hiciste reír un buen rato, bye. Gracias por tu rV!
Alexwindfly: HOLAAA ate doy una cordial bienvenida!, jo de donde eres?, cotufas? Nunca había escuchado que le dijeran así al pop corn (lso colombianos les decimos crispetas) con el culi cagado se me salió mi dialecto, lo siento, jejej se supone que hago mi historia lo más neutro posible, Jejeje vaya es la primera vez que llaman bochinche a mis notas de autor, si para ti son eso mejor no las leas, hay chicas a las que les gustan por eso las escribo y porque a mi me gusta contarles las razones y el contexto en el que escribo. (espero que esto no haya sonado de un mono rudo, si es así discúlpame) yo también espero que podamos conocernos, no sé si sabrás del grupo que tenemos en facebook, ahí estamos casi todas las autoras de fics de Skip beat en español, es un lugar muy ameno para conocernos, estás invitada a participar. Gracias por tu review, por el momento me despido. Bye. Besos
Diana: muchas gracias port u review, jejej jeje te leíste mi fic en un día? Ohh vaya, jeje aveces e smuy gracioso saber que lo que escribiste en 8 meses se pueda leer en un día, así como cuando te demoras como 4 horas preparando una comida y te la comes en 15 minutos! Jajaj cosas de la vida, ne? Jeje espero verte pronto por aquí
diana-chan: Hola por supiesto que leeré lo que escribas, me ahs alagado tanto con tus review que siento que eso es lo mínimo que puedo hacer por vos, si algún día necesitas algo con respecto a fics siéntete libre de preguntármelo, vale, besos gracias por recordarme que hacía tanto tiempo no actualizaba, me diste muchos ánimos para continuar!
30/09/11 by Sakuraliz
