N/A: Ok, aquí viene :D Drakon y Alice
Pd: Sam y todos los otros ya están en la habitación escuchando la historia
Aún en punto de vista de Alice
Capítulo 14: Alice y Drakon
—Alice... ¿Puedes decirme cómo conociste a Drakon?
—Sí... claro...
Fue dos años después de haber entrado a la academia, cuando tenía 7 años, habíamos salido de excursión al bosque que rodeaba la aldea, porque según Iruka-sensei: un ninja debía conocer su entorno y utilizarlo a su favor. Eramos Naruto, Sakura, Sasuke, Hinata, Kiba, Shikamaru, Ino, Chōji, Neji, Lee, Tenten, Flint y yo. Estábamos en las montañas, y ya que era un poco peligrosa, Iruka-sensei nos dijo:
—Muy bien chicos, no se alejen, no se escondan, no se hagan bromas, no falsas alarmas, y sobre todo no jueguen cerca del acantilado si no quieren caer al vacío.
—Sí sensei —dijeron todos al unísono
—Qué problemático Iruka-sensei —dijo Shikamaru —es decir, por qué demonios nos dicen lo que ya sabemos, no somos tontos ni nada de eso
—¡Cállate Shikamaru! Además, hay que mantener medidas de precaución para evitar algún tipo de accidente o desgracia mientras tanto.
—Le doy la razón —dije
—Muy bien, vamos —dijo Iruka
Salimos de la aldea y fuimos caminando por el bosque, y estábamos caminando, irónicamente, cerca del acantilado, y en el fondo había un río, el día se estaba poniendo mal, había nubes de tormenta rodeando el bosque
—Esto se ve mal...—pensó Iruka —Muy bien chicos, volveremos cuando el clima mejore, ahora hay que irnos de aquí antes de que comience la tormenta
Todo el mundo comenzó a protestar por eso, incluido nosotros, ya que era bastante malo tener que irnos antes del final del día.
—Paren de quejarse, si no quiere... —dijo
Fue interrumpido por una gota de lluvia, entonces comenzó una lluvia brava, todos salimos corriendo, pero la lluvia aumentaba cada vez más y más, a tal punto que se venía una inundación, el río iba con rapidez y furia, parecía no perdonar absolutamente nada, ni una vida, nada... El grupo seguía rápidamente a Iruka-sensei, entonces las cosas fueron a ponerse malas.
Cada vez llovía más, y el agua quería llevarse a uno de nosotros, y Flint y yo éramos los últimos en el grupo, para mal estábamos muy cerca del borde del acantilado, y allí comenzó la pesadilla. El borde comenzó a romperse, Flint y yo casi caíamos hasta que... había pisado mal y caí al vacío
—¡Flint! —grité
—¡Alice! —gritó él
Flint iba a saltar en mi búsqueda, pero Iruka lo detuvo...
—¡Iruka-sensei déjeme, voy a salvar a mi hermana!
—Lo siento Furinto pero no... voy a avisar lo que ocurrió cuando regresemos
—¡Nii-chan! —dijo con una voz rota
Yo había caído al río por culpa de la tormenta, intentaba mantenerme en la superficie el tiempo necesario para encontrar algo a qué aferrarme, entonces vi una piedra, me atajé a ella y me aferré, subí y salté al otro lado, y escalé por más complicado e imposible que fuese, y en mi subida vi una cueva, y entré. Estaba muy cansada, mojada y con frío... y me quedé a esperar que la tormenta se termine y ver la manera de volver, pero no creía que hubiera algo más en la cueva...
Sentí que había algo raro, y miré hacia adentro, pero no vi nada...
—H-hola... ¿h-hay alguien hay? —tartamudeé por el frío
No había respuesta alguna, entonces me tranquilicé un rato y volví a mirar hacia afuera, luego sentí una respiración pesada, acompañada de unos gruñidos suaves, volví a mirar hacia adentro, y unos ojos rojos aparecieron en la oscuridad, unos gruñidos venían de allí, y de allí salió un hocico enorme, y cuando me dí cuenta, estaba frente a un dragón. Lentamente se acercaba con su cabeza, y yo quería retroceder, pero tenía frío para moverme. El dragón era del color de las sombras, con el vientre blanco, cuando se acercó me olfateó un par de veces, y para mi sorpresa, habló
—Vaya vaya, veo carne fresca para comer, ¿quién te dijo sobre mi cueva? ¿quién te habló de mí?—me exigió
—L-lo s-siento... p-pero... no t-tenía o-otro lu-lugar p-para escapar d-de l-la tormenta... y-yo c-caí a-accidentalmente a-al r-río... y... p-para s-salvar m-mi v-vida... e-escale esta m-montaña... n-no s-sabía q-que l-los d-dragones a-aun s-seguían vivos... y no sabía que e-era tu c-cueva... —le dije mientras tiritaba de frío
Extendí mi mano lentamente, quería tocarlo pero él se alejó un poco
—¿Qué haces niña?
—S-solo quiero s-saber c-cómo se siente u-un dragón... ¿p-puedo p-por f-favor?
—Ugh, está bien —me dijo —pero solo porque estás pidiéndolo por favor
Él acercó su cabeza, y yo puse mi mano en su nariz, se sentía escamoso y frío, pero bien, sentía que me gustaba, intenté pararme un poco y entrar un poco más a la cueva, pero mi cuerpo tenía tanto frío que no podía moverme, entonces él usó uno de sus largos bigotes y los enredó alrededor de mis brazos, se metió un poco más y me recostó por la pared de la cueva. Me sentí un poco mejor...
—Gracias...
—No lo menciones...
—¿Cuál es tu nombre?
—Drakon... —me dijo, un rato después preguntó -¿Y el tuyo?
—Arisū... Arisū Rokkuddo
—Arisū... ¿por qué no te asustaste cuando me viste?
—Siéndote sincera, me asusté cuando te vi... pero no podía moverme ya que me estaba congelando... pero no sé por qué pero... mientras te explicaba qué hacía aquí... descubrí algo de humanidad dentro de ti... no te veo como un monstruo... como cualquiera te vería... a primera vista... así de simple...
Drakon no me creía, pero tampoco quería verme morir de frío, entonces usó el aliento de fuego a una escala muy pequeña para calentarme, me sentía bien en ese momento, cuando recuperé el calor corporal, terminó... Y ya que no quería formar vínculo alguno conmigo, me dio las buenas noches, ya que según él, la lluvia terminaría al día siguiente. O tal vez era una excusa para quedarme un rato más con él... Entonces me paré, y subí sobre su cabeza.
—¿Qué estás haciendo Arisū?
—Dormir contigo... ¿Te molesta?
—¡SI!
—Oh... lo siento... —le dije un poco desanimada
Drakon sintió que algo más me molestaba, sin saber por qué se preocupaba por mí, se disculpó y me preguntó:
— ¿Qué sucede?
—Lo siento pero... no dejo de pensar en mi hermano menor... él es un jinchūriki... el jinchūriki del nueve colas...
—¿Del Kyūbi?
—Sí, pero su verdadero nombre es Kurama... él rompió el sello de su otro jinchūriki, su nombre es Naruto Uzumaki... no quiso matarlo y por eso sigue vivo. No sé por qué pero desde ese día quise tener un bijū como compañero, mi hermanito es capaz de controlarlo ya que Kurama se lleva bien con él... siempre suelen hablar entre ellos... son buenos amigos... y la gente dice que la gente que posee una bestia bijū en su interior están destinadas a la exclusión social... a mi hermano no le pasa aquí… pero sí en nuestro hogar… y siento que no me importa realmente, me daría igual lo que pasara, con tal de llevarme bien con mi bestia...
—Vaya... ¿pero estás segura de tu decisión? —preguntó con mucha curiosidad
—Sí, me gustaría tener alguien con quién hablar mientras estoy en clases...
—Te diré algo, mañana te llevaré de vuelta a la aldea cuando cese la lluvia...
—Está bien, buenas noches...
Drakon se quedó sorprendido por mi valentía, no me importaba quedarme sola con tal de volverme un contenedor, era capaz de todo, entonces me volvió a desear buenas noches de una manera más suave y cálida... Sintió algo que no creía capaz, se volvió amigo de una humana...
Al día siguiente la lluvia ya había terminado, Drakon había salido de su cueva, cosa que él no había hecho hace años y yo estaba sobre su cabeza, el cielo estaba despejado y muy bonito, Drakon miraba hacia el cielo, queriendo sentir la luz del sol
—No había sentido el calor del sol hace mucho tiempo... se siente muy bien... —dijo él
—Sí... ya lo sé...
—Arisū, estuve pensando en lo que me dijiste ayer, y quisiera convertirme en tu bijū, creo que me encariñé contigo… ligeramente, porque fuiste la única persona que no me ha tratado como una bestia...
—¿¡Enserio!? ¡Gracias!
—Pero cuando lleguemos a la aldea me encerraré dentro de ti, ¿Trato hecho?
—Trato hecho, ahora vamos...
—Y bueno, eso fue lo que pasó... Drakon se volvió muy amigo mío desde ese día...
Papá se quedó impresionado al ver que entable amistad con un dragón, pero entonces llegó una pregunta que no quería que me hagan...
—Alice -preguntó Flint —¿Cómo fue que te volviste maligna?
Yo no pude decir nada... pero también recordaba todo lo ocurrido ese día, hasta la parte en la que masacré ese pequeño pueblo, pero por lo menos no había matado a nadie… o me esforcé en no hacerlo de cualquier forma... y me vi forzada a decírselos
N/A: Muy bien, en el próximo capítulo sabrán cómo fue que Alice se volvió maligna.
N/A: Ok, aquí viene :D Drakon y Alice
Pd: Sam y todos los otros ya están en la habitación escuchando la historia
Aún en punto de vista de Alice
Capítulo 14: Alice y Drakon
—Alice... ¿Puedes decirme cómo conociste a Drakon?
—Sí... claro...
Fue dos años después de haber entrado a la academia, cuando tenía 7 años, habíamos salido de excursión al bosque que rodeaba la aldea, porque según Iruka-sensei: un ninja debía conocer su entorno y utilizarlo a su favor. Eramos Naruto, Sakura, Sasuke, Hinata, Kiba, Shikamaru, Ino, Chōji, Neji, Lee, Tenten, Flint y yo. Estábamos en las montañas, y ya que era un poco peligrosa, Iruka-sensei nos dijo:
—Muy bien chicos, no se alejen, no se escondan, no se hagan bromas, no falsas alarmas, y sobre todo no jueguen cerca del acantilado si no quieren caer al vacío.
—Sí sensei —dijeron todos al unísono
—Qué problemático Iruka-sensei —dijo Shikamaru —es decir, por qué demonios nos dicen lo que ya sabemos, no somos tontos ni nada de eso
—¡Cállate Shikamaru! Además, hay que mantener medidas de precaución para evitar algún tipo de accidente o desgracia mientras tanto.
—Le doy la razón —dije
—Muy bien, vamos —dijo Iruka
Salimos de la aldea y fuimos caminando por el bosque, y estábamos caminando, irónicamente, cerca del acantilado, y en el fondo había un río, el día se estaba poniendo mal, había nubes de tormenta rodeando el bosque
—Esto se ve mal...—pensó Iruka —Muy bien chicos, volveremos cuando el clima mejore, ahora hay que irnos de aquí antes de que comience la tormenta
Todo el mundo comenzó a protestar por eso, incluido nosotros, ya que era bastante malo tener que irnos antes del final del día.
—Paren de quejarse, si no quiere... —dijo
Fue interrumpido por una gota de lluvia, entonces comenzó una lluvia brava, todos salimos corriendo, pero la lluvia aumentaba cada vez más y más, a tal punto que se venía una inundación, el río iba con rapidez y furia, parecía no perdonar absolutamente nada, ni una vida, nada... El grupo seguía rápidamente a Iruka-sensei, entonces las cosas fueron a ponerse malas.
Cada vez llovía más, y el agua quería llevarse a uno de nosotros, y Flint y yo éramos los últimos en el grupo, para mal estábamos muy cerca del borde del acantilado, y allí comenzó la pesadilla. El borde comenzó a romperse, Flint y yo casi caíamos hasta que... había pisado mal y caí al vacío
—¡Flint! —grité
—¡Alice! —gritó él
Flint iba a saltar en mi búsqueda, pero Iruka lo detuvo...
—¡Iruka-sensei déjeme, voy a salvar a mi hermana!
—Lo siento Furinto pero no... voy a avisar lo que ocurrió cuando regresemos
—¡Nii-chan! —dijo con una voz rota
Yo había caído al río por culpa de la tormenta, intentaba mantenerme en la superficie el tiempo necesario para encontrar algo a qué aferrarme, entonces vi una piedra, me atajé a ella y me aferré, subí y salté al otro lado, y escalé por más complicado e imposible que fuese, y en mi subida vi una cueva, y entré. Estaba muy cansada, mojada y con frío... y me quedé a esperar que la tormenta se termine y ver la manera de volver, pero no creía que hubiera algo más en la cueva...
Sentí que había algo raro, y miré hacia adentro, pero no vi nada...
—H-hola... ¿h-hay alguien hay? —tartamudeé por el frío
No había respuesta alguna, entonces me tranquilicé un rato y volví a mirar hacia afuera, luego sentí una respiración pesada, acompañada de unos gruñidos suaves, volví a mirar hacia adentro, y unos ojos rojos aparecieron en la oscuridad, unos gruñidos venían de allí, y de allí salió un hocico enorme, y cuando me dí cuenta, estaba frente a un dragón. Lentamente se acercaba con su cabeza, y yo quería retroceder, pero tenía frío para moverme. El dragón era del color de las sombras, con el vientre blanco, cuando se acercó me olfateó un par de veces, y para mi sorpresa, habló
—Vaya vaya, veo carne fresca para comer, ¿quién te dijo sobre mi cueva? ¿quién te habló de mí?—me exigió
—L-lo s-siento... p-pero... no t-tenía o-otro lu-lugar p-para escapar d-de l-la tormenta... y-yo c-caí a-accidentalmente a-al r-río... y... p-para s-salvar m-mi v-vida... e-escale esta m-montaña... n-no s-sabía q-que l-los d-dragones a-aun s-seguían vivos... y no sabía que e-era tu c-cueva... —le dije mientras tiritaba de frío
Extendí mi mano lentamente, quería tocarlo pero él se alejó un poco
—¿Qué haces niña?
—S-solo quiero s-saber c-cómo se siente u-un dragón... ¿p-puedo p-por f-favor?
—Ugh, está bien —me dijo —pero solo porque estás pidiéndolo por favor
Él acercó su cabeza, y yo puse mi mano en su nariz, se sentía escamoso y frío, pero bien, sentía que me gustaba, intenté pararme un poco y entrar un poco más a la cueva, pero mi cuerpo tenía tanto frío que no podía moverme, entonces él usó uno de sus largos bigotes y los enredó alrededor de mis brazos, se metió un poco más y me recostó por la pared de la cueva. Me sentí un poco mejor...
—Gracias...
—No lo menciones...
—¿Cuál es tu nombre?
—Drakon... —me dijo, un rato después preguntó -¿Y el tuyo?
—Arisū... Arisū Rokkuddo
—Arisū... ¿por qué no te asustaste cuando me viste?
—Siéndote sincera, me asusté cuando te vi... pero no podía moverme ya que me estaba congelando... pero no sé por qué pero... mientras te explicaba qué hacía aquí... descubrí algo de humanidad dentro de ti... no te veo como un monstruo... como cualquiera te vería... a primera vista... así de simple...
Drakon no me creía, pero tampoco quería verme morir de frío, entonces usó el aliento de fuego a una escala muy pequeña para calentarme, me sentía bien en ese momento, cuando recuperé el calor corporal, terminó... Y ya que no quería formar vínculo alguno conmigo, me dio las buenas noches, ya que según él, la lluvia terminaría al día siguiente. O tal vez era una excusa para quedarme un rato más con él... Entonces me paré, y subí sobre su cabeza.
—¿Qué estás haciendo Arisū?
—Dormir contigo... ¿Te molesta?
—¡SI!
—Oh... lo siento... —le dije un poco desanimada
Drakon sintió que algo más me molestaba, sin saber por qué se preocupaba por mí, se disculpó y me preguntó:
— ¿Qué sucede?
—Lo siento pero... no dejo de pensar en mi hermano menor... él es un jinchūriki... el jinchūriki del nueve colas...
—¿Del Kyūbi?
—Sí, pero su verdadero nombre es Kurama... él rompió el sello de su otro jinchūriki, su nombre es Naruto Uzumaki... no quiso matarlo y por eso sigue vivo. No sé por qué pero desde ese día quise tener un bijū como compañero, mi hermanito es capaz de controlarlo ya que Kurama se lleva bien con él... siempre suelen hablar entre ellos... son buenos amigos... y la gente dice que la gente que posee una bestia bijū en su interior están destinadas a la exclusión social... a mi hermano no le pasa aquí… pero sí en nuestro hogar… y siento que no me importa realmente, me daría igual lo que pasara, con tal de llevarme bien con mi bestia...
—Vaya... ¿pero estás segura de tu decisión? —preguntó con mucha curiosidad
—Sí, me gustaría tener alguien con quién hablar mientras estoy en clases...
—Te diré algo, mañana te llevaré de vuelta a la aldea cuando cese la lluvia...
—Está bien, buenas noches...
Drakon se quedó sorprendido por mi valentía, no me importaba quedarme sola con tal de volverme un contenedor, era capaz de todo, entonces me volvió a desear buenas noches de una manera más suave y cálida... Sintió algo que no creía capaz, se volvió amigo de una humana...
Al día siguiente la lluvia ya había terminado, Drakon había salido de su cueva, cosa que él no había hecho hace años y yo estaba sobre su cabeza, el cielo estaba despejado y muy bonito, Drakon miraba hacia el cielo, queriendo sentir la luz del sol
—No había sentido el calor del sol hace mucho tiempo... se siente muy bien... —dijo él
—Sí... ya lo sé...
—Arisū, estuve pensando en lo que me dijiste ayer, y quisiera convertirme en tu bijū, creo que me encariñé contigo… ligeramente, porque fuiste la única persona que no me ha tratado como una bestia...
—¿¡Enserio!? ¡Gracias!
—Pero cuando lleguemos a la aldea me encerraré dentro de ti, ¿Trato hecho?
—Trato hecho, ahora vamos...
—Y bueno, eso fue lo que pasó... Drakon se volvió muy amigo mío desde ese día...
Papá se quedó impresionado al ver que entable amistad con un dragón, pero entonces llegó una pregunta que no quería que me hagan...
—Alice -preguntó Flint —¿Cómo fue que te volviste maligna?
Yo no pude decir nada... pero también recordaba todo lo ocurrido ese día, hasta la parte en la que masacré ese pequeño pueblo, pero por lo menos no había matado a nadie… o me esforcé en no hacerlo de cualquier forma... y me vi forzada a decírselos
N/A: Muy bien, en el próximo capítulo sabrán cómo fue que Alice se volvió maligna.
