HOLA, waaa fue súper el 181, por fin juntitos abrazados en una cama! genialXD
Volviendo a mi fic
No puedo creer que ya vaya en el capi 20, que ya estemos a finales de año y que tenga 401 rev (Muchas gracias por su apoyo, ¡Ls quiero mucho!)
Yo juraba que iba a terminar DL este año pero por lo visto no, ya que lo estimado son 30 cap.
Iba a esperar para subir este capi, ya que el 21 no está listo (pues va a ser más largo de lo normal) pero creo que no es justo esperar más pues este no es un capi crucial como los próximos dos, ajjaja ya! Mejor vamos a leer.
Ahh y gracias por todas sus suposiciones, me encanta que participen contándome lo que creen que va a pasar.
Capítulo 20
Miró directamente la entrepierna de Kyoji, le parecía supremamente raro que siendo tan primerizo no se hubiera excitado con un video erótico y ahora que se fijaba bien ni siquiera parecía tener miembro, era tan plano que hasta se podría pensar que no era hombre.
-Sólo hay una forma de comprobar si eres macho-
Pensó al tiempo que se inclinaba hacia adelante y tomaba el borde del pantalón del pijama, dispuesto a bajarlo.
Kyoko se movió entre sueños y esto asustó a Ren, pues si su asistente se llegaba a despertar y lo veía encima suyo pensaría que lo iba a violar.
-¡Un momento Ren!, ¿qué estás haciendo? ¿No te bastó con haberlo besado?, ¿ahora también quieres verlo desnudo? –detuvo su mano y se giró para darle la espalda- ¿Por qué irrespetas tanto a tu asistente? Que te importa si lo tiene grande, pequeño, si no tiene o si es un fenómeno, es problema de él, es su privacidad, ¡eres un adulto serio! No pierdas tus estribos por algo tan irrelevante.
-Ren- se estremeció al escuchar su nombre de los labios del Kyoji durmiente.
-¿Está soñando conmigo? –se palmeó fuertemente el rostro- ¡Duérmete!, ¡duérmete!, mañana será un nuevo día. –se ordenó a sí mismo y se levantó parcialmente de la cama para quitarse su camisa y sus pantalones, a pesar del aire acondicionado se sentía un bochorno en el ambiente.
Le tomó más o menos una hora conciliar el sueño, el calor era tan sofocante que ni siquiera tuvo necesidad de acobijarse.
-¡lárgate de aquí!, no mereces tener un pie en esta empresa ¡eres una mentirosa! Agradece que no te denuncié con las autoridades de lo contrario te refundirías en la cárcel. ¡Ja! ¿Piensas que me enamoraría de alguien como tú? ¿O que te perdonaría todas tus mentiras por el simple hecho de amarte?... Esa estupidez que sentía por ti se acabó cuando me enteré de que te hiciste pasar por chico y te burlaste de mí por tanto tiempo… te metiste en mi vida sólo para jugar conmigo…Te odio Kyoko Mogami, jamás te perdonaré ¡lárgate!
Kyoko abrió los ojos al instante y sintió que las lágrimas le mojaban el rostro. –Fue un sueño- murmuró por lo bajo a medida que se tranquilizaba, estaba asustada, por un momento pensó que el tiempo que le quedaba con Ren había llegado a su fin.
Trató de hacer memoria y recordar dónde estaba, vio una lámpara encima de la mesa de noche y al fondo, a pesar de la poca luz, puedo distinguir la sala del hotel. –me quedé dormida en el cuarto de Ren, ¿Dónde habrá dormido él esta noch…?
Su pregunta quedó en el aire cuando se movió e inmediatamente sintió una piel cálida cerca de su cuerpo. Se giró por completo y casi se le sale el corazón al ver a su apuesto jefe semidesnudo a menos de 50 cm de su lado. Sintió que la temperatura de su cuerpo ascendió estrepitosamente y no era precisamente culpa del clima.
-¡Pensamientos pervertidos les ordeno que se alejen ya!- Se echó un repelente "anti H" mental (1)aunque no tenía un espejo para mirarse estaba segura que su rostro ahora tenía un color rojo intenso- no bajes la mirada de su rostro, si lo haces tendrás pesadillas- se tapó los ojos y respiró profundo- no seas tonta, ¿por qué te vas a perder la oportunidad de verlo casi como Dios lo trajo al mundo? Está dormido, jamás se daría cuenta de que lo miraste además una vez tuviste que cambiarle los pantalones, no es como si nunca lo hubieses visto.
Quitó las manos de su rostro y dirigió su vista directamente al punto que le inquietaba (su repelente anti H no le hizo ni el más mínimo efecto) -me pregunto si alguna vez seré capaz de hacerle eso a un chico.
-Por el amor de Dios Kyoko ¡duérmete! ¿Quieres que tu imaginación vuele hasta el punto de que termines sin ropa encima de tu jefe? ¡No! ¿Cierto? ¡Entonces calla a tu cerebro y duérmete!-
-como si fuera tan fácil parar el hilo de mis pensamientos- se recriminó a sí misma. Escuchó un fuerte suspiro proveniente de Ren y se alarmó, si él se enteraba de que lo estaba viendo de esa forma saldría corriendo como un león asustado.
Volteó el rostro y su cuerpo entero para darle la espalda y trató de dormirse, acto que le costó bastante, al menor descuido su mente empezaba a fantasear y quería voltearse para estar más cerca de Tsuruga.
Ren parpadeó intermitentemente y se sobó los ojos para aclarar su vista -ah, por fin amaneció, ¡qué noche tan pesada!- se sentó en la cama y aunque no quería voltear a mirar a su acompañante no puedo reprimir las ganas de hacerlo. –Está profundamente dormido- murmuró con un tono dulce- no lo observes por demasiado tiempo o caerás en el estado de atontamiento, date una ducha bien fría para aliviar ese ardor que sientes que todavía quema tu cuerpo con el recuerdo de ella.
Le hizo caso a su subconsciente y se metió a la ducha.
Duró varios minutos en el baño, el calor que sentía era suficiente como para querer quedarse dentro del agua todo el día, pero tuvo que salirse porque sus dedos empezaban a arrugarse. Cogió la toalla más cercana y se secó el cuerpo. No había entrado la ropa para cambiarse al baño así que salió mientras pasaba la toalla por su húmedo cabello.
-¡OH MY GOD!- escuchó una exagerada exclamación proveniente de la persona que estaba sentada en la cama.
-¡OMG! Con que esto es un hombre de carne y hueso en todo el sentido de la expresión, ¡en vivo y en directo! WOW-
Pensó que iba a echar humo por las orejas, sentía la cara hirviendo, jamás imaginó que lo que tanto había esperado se le presentara a plena luz de la mañana y recién salidito del baño.
Kyoko se dio una palmada en el pecho para que el corazón le siguiera latiendo y tragó pesado sin siquiera parpadear.
-deja de mirarme, pareces maricón- le habló con desdén y cubrió su entrepierna incomodado por la mirada bizarra de su asistente.
-lo siento- se disculpó torpemente y saltó de la cama hacia su maleta. -¡Olvídalo, olvídalo! AHHHHHHH ¡no puedo sacar la imagen de mi cabeza!
Vaya, así que ese es el de Tsuruga san, es casi igual de grande que el del tipo ese de la película, ¡por el amor de Dios Kyoko! ¡Olvídalo! La lalala lalala lalala lalala la lalala lalalala- empezó a tararear una canción infantil en su cabeza.
Ren se vistió sin decir nada más y cuando estuvo listo le informó que iba a salir a buscar a Kyoko.
Lalalalalaala ¡piensa rápido! -espere, tengo una idea para que pueda pasar todo el día con ella- improvisó rápidamente mientras se le ocurría otra cosa para retrasar su llegada.
-sí, genial. Dime cuál es.- detuvo su paso mostrando interés.
-me haré pasar por enfermo y la llamaré para pedirle el favor de que sea su asistente por un día.
-¿crees que aceptará?-levantó las cejas en señal de duda, estaba seguro que ella no querría eso.
-si se lo pido como favor lo aceptará.
-llámala ya y pregúntaselo, para alcanzar a pensar en un plan b- no fue consciente de que sus ojos brillaron y su voz salió entusiasta.
Marcó el número de Hikaru- Hola Onee chan…
(-Ehh ¿Kyoko? soy yo, Hikaru)
-sí, ¿cómo estás? Espero que hayas dormido bien, yo por el contrario estoy con dolor de estómago, creo que algo en la cena de ayer me cayó mal, ohuohuooh. –se quejó a propósito.
(-¿en serio, ¿estás mal, Kyoko?)
-sí, aunque no es tan grave no quiero arriesgarme pues la persona que acompañe a Tsuruga Ren debe gozar de buena salud, por eso quería pedirte que me remplazaras, te pagaré el doble si quieres… por favor… por favor… no puedes negarte…
(-¿de qué hablas, Kyoko?)
-¡Onee chan! Mira, esto es un trabajo, no importa la situación personal que ustedes tengan, por favor… si no cumplo con mi trabajo me despiden a menos que contrate a alguien para remplazarme, eres la única persona a mi alrededor en quien confío…
(-estás loca)
-Sí gracias, eres la mejor, te quiero Onee chan… ok, entonces llega al restaurante para que desayunes con él. Bye.
-wow eres un excelente mentiroso.- comentó sorprendido ante el muy creíble monólogo.
-sí, desgraciadamente lo soy y sinceramente… a veces me gustaría no serlo- si no me hubiesen creído que era un chico no estaría en tantos problemas en este momento.
-bueno… ¡muchas gracias, Kyoji! Te debo una –empuñó la mano y levantó su pulgar.
-sabe, Tsuruga san, ella me dijo que hoy quería caminar por la playa, debería llevarla.
-puede ser- murmuró poco convencido. –puedes darme más ideas, eres su hermano, debes conocerla muy bien.
-umm vamos a ver, creo que le gustaría mucho tener una cita en la playa, bañar en el mar, pasear en yate…
-espera, todo eso tiene que ver con el mar…- torció la mandíbula y bajó la mirada.
-sí ¿algún problema?- la cara de Tsuruga le mostraba que sí lo había.
-me mareo cuando estoy cerca.-respondió apenado
-ohhh- qué raro- pues también hay muchas actividades dentro del hotel, luego del almuerzo se presenta un grupo de baile, en el salón principal hay una obra de teatro y aquí hay un piso dedicado al entretenimiento, hay karaoke, videojuegos, billar… a ella le encanta todo eso.
-ok, prepararé algo especial.- sonrió y salió hacia el restaurante.
Kyoko se bañó rápidamente y se vistió con el otro traje que le había comprado Hikaru. Ella había insistido que con sólo el vestido bastaba pero él no le hizo caso y le compró también un lindo conjunto de falda, blusa y sandalias.
Contestó la llamada de Hikaru y le dijo lo de la supuesta enfermedad de Kyoji y el reemplazo que debía hacer Kyoko. Él no estuvo de acuerdo pero no podía hacer nada para evitarlo, se sentía como un idiota en su cuarto dejando que la chica que quería mintiera por agradarle a otro.
Luego recibió un mensaje de Kanae: Kyoko ¿cómo anda todo?, Yashiro me contó que Tsuruga san salió ayer para allá ¿ya te lo encontraste? Bueno, espero que hayas dejado tu disfraz de Kyoji y estés disfrutando de tus vacaciones. Besos… Moko san (ya me acostumbré a que me llames así XD)
Sonrió al leer las palabras de su amiga y salió hacia el comedor principal.
Para su mala suerte cuando llegó al restaurante Ren estaba acompañado de una mujer y dos hombres, parecían ejecutivos. Se acercó y Ren la presentó como su asistente. Luego comenzaron una plática de negocios y las tres personas los acompañaron hasta el medio día.
-Después de casi tres horas por fin estamos solos, llevamos alrededor de un minuto mirándonos y nadie ha dicho nada, se supone que él debe iniciar la conversación, él tiene que disculparse conmigo.
-Diablos, ¿cómo empiezo?... umm que tal, Kyoko soy un idiota ¿me perdonas? Ahhhh ¡NOOOOOOO! Ren, ¡piensa!
–Kyoko- la llamó él y en el mismo instante ella lo llamó –Ren.
-tú, primero- ella le cedió el turno por temor a embarrarla.
-Kyoko, quiero pedirte una disculpa por lo que pasó ayer, yo no debí haberme comportado así, fui un completo imbécil, por favor déjame explicarte.
-adelante, soy toda oídos- trató de sonar lo más seria posible, tenía una idea de lo que le iba a decir, ayer mismo había escuchado la explicación, pero se sentía rara, estar frente a él como chica últimamente la ponía nerviosa.
Iba a comenzar hablar cuando sintió que lo llamaron.
-Oh, Tsuruga san, es un placer tenerlo aquí, esta noche me concedería una pieza- se acercó una mujer de mediana edad que vestía elegantemente.
-por supuesto, Madame Fleur, será un honor. Ahora si me disculpa debo irme- actuó su mejor sonrisa y tomó la mano de Kyoko para que lo siguiera.
Caminó rápidamente por las afueras del hotel, en dirección opuesta al mar, metiéndose entre los arbustos.
-creo que aquí nadie podrá interrumpirnos- sin soltar la mano de la chica caminó hacia una gran roca y tomó asiento.
-mira, Kyoko, ayer no quise estar contigo de esa forma porque… creo que no estoy haciendo lo correcto, ¡por Dios!, quiero que cuando estés conmigo sea especial, quiero que me conozcas, que sepas quien soy yo en verdad y si después de saberlo aún me quieres…
-Ren… te comprendo, yo también tuve la culpa, no nos conocemos bien el uno al otro, creo que sólo nos dejamos llevar por la pasión.- se sonrojó al decir eso, si se ponía a pensar con serenidad lo de anoche había sido una completa locura.
-sí, parecemos un par de chiquillos, ¿Cuánto tiempo nos hemos visto? ¿Cuántas citas hemos tenido?- ¿cómo diablos mis sentimientos son tan fuertes por ella? En sí no la conozco, con quien he hablado durante horas ha sido con Kyoji… pero por alguna extraña razón siento como si todo ese tiempo también lo hubiera compartido con ella.
-ninguna- al menos eso es lo que tú crees, aunque suene raro, cada vez que salía a solas contigo me sentía como en una cita… la vez del parque, tu cumpleaños, el golf…
-estoy seguro que lo que siento por ti no es una ilusión, yo de verdad te quiero, no sé cómo, cuándo, ni cómo rayos pasó pero cada vez que te veo siento una necesidad inmensa de abrazarte, mi seguridad de hierro se va al carajo, me pongo nervioso, no encuentro las palabras correctas para pedirte una disculpa ni tampoco para decirte lo que siento.
-¡Rayos! es exactamente lo que yo pienso -te entiendo, de verdad que sí, a mi me pasa algo muy parecido, es demasiado intenso y me da miedo no poder controlarlo.- se sentó al lado de Ren, sin dejar de mirarlo.
Él pasó una mano por la cintura de la chica y le dio un tierno beso en la frente. – ¿quieres tener una cita conmigo hoy?
-¿y el trabajo?
-olvídate de eso, hoy sólo seremos tú y yo.- rozó con su boca la nariz de ella.
-Ren…- suspiró cuando sus labios se encontraron con los de él, fue un beso muy suave y tierno, como si tuvieran todo el tiempo del mundo para rozar sus labios y acariciarse mutuamente, terminaron abrazados y a pesar de la lentitud del beso se estaban quedando sin aire pues no querían romper ni un milímetro su contacto.
Estuvieron caminando por el bosque cogidos de la mano, hablaron sobre el tipo de música que les gustaba, las películas y comidas favoritas, cosas vergonzosas que les habían pasado en la infancia, romances anteriores…
-estuve enamorada de mi mejor amigo toda la vida, salimos en el último año de preparatoria y en el inicio de la universidad, pero él jugó conmigo y todo terminó- su voz no salió bañada en ira, quizás la presencia de Ren la purificaba o ya había superado notoriamente su rencor hacia Sho.
-¿el rubio ese que te llamó amor el día que te besé por primera vez?- odiaba a ese maldito peliteñido , la forma en que miraba a Kyoko era tan posesiva y a la vez vacía, como si lo que quisiera de ella solo fuese su cuerpo. -¿te siguió molestando?
-sí, ese mismo… ahh pues no lo he vuelto a ver, estuvo unos días en la universidad tratando de colarse a algunas clases y ganarse a los profesores pero nada le funcionó.
-que bien, ojalá no vuelva a aparecerse, ese hombre no me da muy buena espina.- acarició con su mano el cabello rebelde de ella.- ¿y cómo fue que te empecé a gustar?
-pues que un hombre apuesto llegue y te bese de la nada, te defienda, te proteja… eso emboba a cualquiera.- además de todos los momentos que hemos pasado juntos. –y ¿yo? ¿Cómo fue que te gusté? Hablando en serio, ¿por qué besaste a una desconocida?
-pues en primer lugar, yo no te consideraba una desconocida, por alguna razón sentía que ya había estado a tu lado, que te había besado en sueños, me recordabas a alguien especial que tuve en la infancia y pues sobre todo eras igualita a mi asistente, la persona que ha sido fiel a mí estos últimos meses y a la que le cogí un gran cariño.-sonrió por lo que acababa de decir -Me empezaste a gustar desde el momento en que te vi, ese día que fui a dar la charla supe que no me estabas poniendo atención, además no estabas embelesada viéndome como las demás, luego pasó lo de peliteñido y sentí una gran necesidad de protegerte y decirle en la cara que eras mi novia, fue infantil e impulsivo pero no me arrepiento de haberlo hecho pues ahí descubrí que tenías algo especial, recodaba el sabor de tus labios, ese dulzor peculiar que sólo la chica de mi sueños tenía- rió para sí mismo- te parecerá ilógico lo que voy a decir: el día anterior a ese tuve un sueño en donde conocí a una chica pero no podía distinguirle el rostro, sólo sabía que yo la quería y ella a mí también.
-Oh por Dios, ¡así que eso era lo que estaba soñando cuando se enfermó! Donde supiera que en realidad era yo la que estaba ahí…-
-Traté de conquistarte pero no me hacías caso, eso me frustró más, no podía comprender como una chica me rechazaba, llegué a enfadarme conmigo mismo y a confundir mis sentimientos por tu hermano, pero al final todo se aclaró y ya no me queda ninguna duda de lo que siento.
-¿Qué rayos? Confundir los sentimientos hacia Kyoji quiere decir que ¿llegó a pensar que se estaba volviendo gay? Oh por Dios, las cosas se me salieron de las manos, no puede creerlo, ¿hice dudar a Tsuruga san de su hombría? ¡maldición! soy una persona mala, ¿cómo pude hacerle eso?, es como una broma de mal gusto, esa nunca fue mi intención, de verdad lo siento.
Ren notó el cambio brusco en la expresión de ella, quizá se había pasado con su comentario respecto a Kyoji.
-Eres un idiota Ren, no debiste decir eso, ¡ahora ella va a pensar que no eres del todo hombre!
El silencio incómodo salió a protagonizar la escena pero el crujido de una barriga atrajo la atención de ambos.
-¿vamos a comer?- preguntó él al tiempo que la tomaba de la mano.
-buena idea- sonrió al sentir la calidez de su mano encajando perfectamente con la suya.
Luego de unos minutos salieron del bosque y caminaron regreso al hotel pero en el trayecto había un puesto de comida marina al lado del puerto.
-¡últimos cupos! Viva una experiencia única a través del mar, yate con piso de vidrio, los mejores cocteles y música típica de la región- gritaba un señor por el megáfono atrayendo clientes hacia su lujoso barco, muchas personas ya estaban listas para el viaje y algunas parejas y familias corrían para alcanzar el cupo.
-vaya, sería genial- comentó en voz baja observando atentamente la decoración folclórica del barco.
-¡Te diría que fuéramos ya! pero lamentablemente no puedo, de verdad lo siento.
5 minutos después el barco zarpó, había mucha gente alrededor del puerto esperando almorzar en el restaurante especializado en Teppanyaki (2) situado al aire libre, todos estaban viendo las asombrosas maniobras de los chefs preparando los alimentos, los extranjeros eran los más anonadados pues el malabarismo con los utensilios era impresionante nunca habían visto a un chef arrojando un huevo al aire y esparciéndolo con un cuchillo ni aventar y arrojar pedazos de camarón aplanado en la boca de los comensales.
-tomen asiento, no se arrepentirán de probar nuestra deliciosa comida –una de las meseras se acercó a ellos y los guió hasta una mesa playera muy próxima al mar, era de las pocas libres…
Pidieron la especialidad de la casa, consistente en Teppanyaki de mariscos sazonados con salsa soja.
-Vaya, Ren ha estado muy extraño desde que nos sentamos, mira de reojo al mar y puedo asegurar que su cara se puso más pálida – ¿te encuentras bien?
-sí… si-fingió volteando su cara hacia otra dirección que no fuera de color azul.
-pero casi no has comido.
-no tengo hambre- sonrió tratando de decirle que no se preocupara.
Kyoko terminó de comer y él no tocó más de la mitad de su plato.
-¡MAAAAAAA MAAAAAAA es mi globo!- escucharon el grito de una niña en medio de sollozos.
Kyoko giró su cabeza y vio un bonito globo de helio pasando por detrás suyo, en dirección al mar, trató de agarrarlo pero no alcanzó, así que se paró de la silla para intentarlo de nuevo.
-¡Detente Rimi chan!- una voz femenina gritó entre la multitud.
-¡NO te vayas! ¡NOOOOOOOOOO! - la niña corría con desesperación para alcanzar su globo y no le importó mojarse y entrar al mar para alcanzarlo.
-¡Ayúdenme, sólo tiene cuatro años!- una señora de edad venía corriendo agitadamente detrás de la pequeña pero lamentablemente no pudo detenerla.
-¡Se va a ahogar!- Kyoko reaccionó rápidamente y le importó un pito mojar su ropa con tal de salvar a la pequeña que agitaba sus brazos tratando de salir del agua.
En cuestión de segundos sacó a la niña del agua y la cargó de regreso, dándole palmaditas en la espalda para que dejara de llorar –tranquila pequeña, te compraré un nuevo globo- la consoló con voz tierna.
Todo el mundo estalló en aplausos y la abuela de la niña lloró mientras le entregaban a su nietecita. –muchas gracias joven, mi Dios se lo pague.
-obaaaaa chan, obaaaaaaa chan (3), mi globo, ¡quiero mi globo!- lloraba sin ser consciente de que estuvo a punto de ahogarse por un pedazo de goma inflada con gas.
-no llores, todo va a salir bien…toma- Ren apareció de la nada con un ramillete de seis globos de relucientes colores.
-oh por Dios, muchas gracias –contestó emocionada la abuela de la niña- mi dios los tenga en su gloria. –Miró a su nieta, ahora sonriente -di gracias, Rimi chan, dale las gracias.
-gracias, onii chan, onee chan (4)- la sonrisa del rostro infantil no tenía precio.
Ren y Kyoko se miraron y sonrieron mutuamente. Él se acercó para abrazarla y le susurró al oído –eres mi heroína.
-no es para tanto- se sonrojó un poco avergonzada.
Después del incidente fueron a una tienda de ropa cercana ya que Kyoko no quería regresar al hotel (pues no tenía más ropa de mujer aparte del vestido de ayer y la muda mojada)
Kyoko compró un par de vestidos y por más que Ren insistió en pagárselos no lo dejó. Cuando salieron de la tienda se sentaron en la arena a charlar mientras compartían un rico helado.
-oye, Ren, hoy te noté extraño, parecías asustado de algo, pero no entiendo de qué.
-disculpa, no volverá a suceder.
-no me importa si sucede de nuevo, sólo quiero saber qué es lo que te aflige y buscar la manera de ayudarte.
-lamentablemente mi problema no tiene solución.
-¿cómo lo sabes?
-ha sido así desde hace 22 años
-¿Qué?- tanto tiempo- ¿Pero alguna vez lo intentaste?
-no, es en vano.
-por Dios, Ren, no puedes asegurarlo si nunca lo has intentado.
-créeme, así es.
Le acarició la mejilla dulcemente –créeme, así no es-le sonrió y tímidamente le dio un beso en el pómulo izquierdo- este no es el Ren que conozco, siempre estás con tu sonrisa despampanante o con tus aires ego centristas, quizás no la estás pasando bien –sonrió amargamente.
-claro que no es eso, Kyoko, hoy ha sido un día maravilloso porque estoy a tu lado… es sólo qué, el lugar en sí me pone melancólico.
-¿porqué? ¿Viviste una mala experiencia en esta playa?
-no exactamente…pero… perdí a mis seres más queridos en un lugar así.
-¿Qué? ¿A quiénes?- los seres más queridos de una persona generalmente son…
Ren tragó pesado, jamás había revelado su verdadera historia, nunca había tenido la necesidad de contar su más grande secreto… pero ahora… estaba junto a ella, sentía que podía ser totalmente sincero.
Exhaló por medio de un gran suspiro cargado de tristeza -a mis padres.
Continuará
Notas:
anti H: jajaja pues anti hentai (contra perversiones)
Teppanyaki: es un tipo de platillo de comida japonesa que utiliza una plancha de acero para cocinar los alimentos.
Obaa chan: abuelita
onii chan, onee chan: literalmente hermanito, hermanita. En Japón los niños suelen llamar así a sus mayores (jóvenes) así no haya relación sanguínea.
Bueno, a las que me preguntaron el problema del apellido de Ren aquí está la respuesta (su explicación detallada estará en el próximo)
Ahh también quiero escribir un lemon para el 21, por eso es que estoy tan demorada, el capítulo ya tiene 14 páginas y ni siquiera he empezado la parte crucial, ahh y ni modo de partirlo porque Annie chan 94 me mata! (y creo que ustedes también!)
okas, me voy. Adiosito! Que estén muy bien!
Joelise: hola, me pareció graciosa la explicación del ejote, la verdad tampoco sé como se le dice acá en colombia, jeje gracias por estar aquí, cada día aprendo más de ustedes!
(sin nombre) pero creo que eres Alexwindfly:: ahhh por qué no pusiste tu Nick?jeje hola, espero que si puedas leer la respuesta, jeje gracias por tu review, varias chicas supusieron que iba a llegar Hikaru! Ahh amiga aquí en colombia bochinche no es un momento de diversión, es una palabra despectiva para chisme o rumor, pues cuando se arma un bochinche es que han inventado alguna historia (aunque aveces puede ser verdad) que vieron a alguien siendo infiel, es como un chisme cruel! Por eso me tomé tu opinión de manera diferente, jejej pero no hay problema, auqí estamos para aprender aspectos culturales de nuestros países también. Vale, te veo luego, para la próxima pon tu Nick! Jejejje
Julis: hola amiga, lo más curioso es que si me llegaron las vacaciones, pero no son por un buen motive, mi universidad entró en paro nacional, así que no sé cuando vuelva a la u, sin embargo tengo trabajos y debo estudiar en casa. Jajaj me divirtió mucho la suposición y gracias por la idea de que ella lo llamara en sueños, jeje gracias a mi, nos vemos pronto (por cierto, waaleej te estaba buscando, eres tú la misma que comentó su fic?)
nickita021: hola amiga, debido a una sorpresa amplié el plazo para enviar la chibi hasta diciembre, espero que sí la puedas enviar. Gracias por seguir leyéndome, te mando muchos besos y abrazos! Bye! Nicole!
Mysolcita: waaa muchas gracias por tu review, me conmovió eso de la súper autora, jjeje ustedes son tan lindas! Por eso las quiero tanto, a todos mis lectores! Jeje sipi, se´ria muy drástico que Ren se enterara porque le bajó los calzones a kyoji, ajjaja por eso decidí no hacerlo así, garcias por comentar, besos y abrazos desde colombia!
By Sakuraliz 21/oct/11
