29 de Agosto.
Hoy el día amaneció bastante soleado. Hemos dejado Osaka y estamos en el camión, camino a Nagoya y afuera hace un calor de los mil demonios, de modo que ésta es una de esas veces en que tengo que agradecer las bondades del aire acondicionado y casi quisiera componer un minueto para el sujeto que tuvo la magnífica idea de incorporar semejante bendición a los camiones de pasajeros.
Llevamos apenas una hora y media de camino y casi la mitad del coro está dormida, incluyendo a los dos parlanchines delante de mí (Sohma-san y Shinto-san) y Tomoyo, que finalmente cayó rendida en su asiento a mi lado. He estado leyendo en todo el camino y ya casi acabo El Perfume, pero creo que comienzo a marearme, así que he decidido darme un descanso y teclear un poco en la máquina, aprovechando que nadie ve. Aunque no estoy seguro exactamente qué es lo que se supone que quiero escribir…
Supongo que no estaría mal un pequeño resumen sobre todo lo que pasó en Osaka, bien podría hacer una especie de bitácora para no olvidarlo tan fácilmente después y poder contarle algo a otoo-san cuando me pregunte cómo ha estado el viaje. Así que intentaré hacer un poco de memoria:
Martes 22: llegamos a la ciudad y a cada uno nos asignaron un compañero de cuarto. No tuvimos mucho tiempo de hacer nada durante el día, apenas comimos y fuimos a ensayar al foro, a unas calles del hotel. Es un lugar bastante espacioso y con una acústica excelente. Volvimos al hotel y Aoe-san bajó un rato al bar mientras yo veía una película muda en el cable: Un perro andaluz. Confirmé mis sospechas: Luis Buñuel y Salvador Dalí podrán estar locos de remate, pero son unos genios. Aunque creo que Tomoyo –nuestra fanática del cine- se desmayaría si viera una película así y Sakura gritaría y echaría a correr por toda la habitación (puede enfrentarse a un mago desquiciado y poner a toda una ciudad en peligro, pero no tolera las escenas "fuertes")
Miércoles 23: por la mañana volvimos a hacer un ensayo en el foro, fueron los únicos dos ensayos que tuvimos para adaptarnos a él. El piano del foro es excelente, aunque cada vez me cuesta adaptarme a un piano que no sea el mío, sin embargo ocurre lo mismo cada vez que salimos de la ciudad; todos los músicos pueden transportar sus instrumentos (flautas, violines, oboe…), pero es demasiado riesgoso hacerlo con el piano de cola, tan grande, pesado y… delicado. Antes nos movíamos con él (los instrumentos viajaban en un camión aparte), pero en uno de los viajes pasamos por un camino en reparación y lo peor no sólo fue que el piano se vio afectado, sino que una de las amarras se aflojó y durante una curva pronunciada terminó haciendo astillas dos violines con todo y sus estuches. Fue una pérdida muy lamentable (¡amaba ese piano!). En fin… En resumidas cuentas, el miércoles fue sólo práctica y presentación.
Jueves 24: realizamos dos presentaciones, una en la mañana y otra por la noche. Sin embargo algunos aprovecharon un poco de tiempo libre y fueron a dar un paseo por la ciudad. Me invitaron al bar por la noche, pero no tenía ganas de ir. Recibí un correo del Kaijuu, me preguntó cómo iba la gira y también por Tomoyo. Le respondí que todo estaba bien y preferí no mencionarle que su pobre amiga ha caído en la trampa del mujeriego de Sohma-san. Por la noche, Tomoyo me invitó a ir a la playa el viernes.
Viernes 25: nos dieron la mañana libre y casi todos fuimos a la playa. Aoe-san y yo nos separamos al llegar. Ese sujeto no pierde la oportunidad de buscar un momento al lado de Haruka-san. Habría sido un día tranquilo de no ser por las chiquillas que me estuvieron siguiendo a todos lados. Tendrían entre 15 y 18 años, quizás no podría ser su padre, pero al menos sí un tío o algo así. Ni siquiera podía ir al baño sin que tuvieran que estar esperándome a la salida. Es desesperante, pero logré escapar gracias a Tomoyo, que llegó para invitarme a comer a un restaurante cercano, aunque tuve que soportar a Shinto-san y el contratenor ése. Esa chica sigue sin entender que esos dos no pueden ser una buena amistad para ella. Para colmo de males, cada vez estoy más seguro de que se está enamorando rápidamente –e irremediablemente –de Sohma-san.
Sábado 26: el sábado fue un día bastante tranquilo. Todos querían ir de compras, así que me quedé en el hotel, nadando un poco en la alberca, y aproveché para escribir una carta a otoo-san, avisándole que iría a casa cuando pasáramos por Tokio. También le comenté que Tomoyo iría conmigo, le prometí que la llevaría. Lo único malo tuvo que suceder por la noche: el maldito teléfono no dejó de sonar por más de una hora. Eran esas condenadas niñas de la playa. ¡Aoe-san les había dado nuestro número de habitación! Tuve que dejar descolgado el teléfono y ganas no me faltaron de ahorcarlo por la bromita.
Domingo 27: volvimos a ir a la playa por la mañana y esta vez no me despegué mucho del grupo de Tomoyo, Sohma-san, Shinto-san, Haruka-san y Aoe-san¡y funcionó!: ahora las enfadosas chiquillas perseguían al contratenor. Por otra parte, a los demás se les ocurrió la maravillosa idea de jugar "luchas de Titanes" (sí, precisamente ese juego en donde una persona carga a su luchador sobre los hombros –en el agua- y se enfrentan a otros dos colocados igual). Al principio no quise jugar, ya que por mi altura y peso siempre me toca ser el que carga (y no es tan divertido cuando tragas agua), pero entonces el imbécil de Sohma-san quiso aprovecharse y cargar a Tomoyo, así que tuve que hacer algo al respecto y tomé su lugar. Realmente creí que Tomoyo era más observadora. ¿Es que no se da cuenta de que ese tipo es un pervertido y sólo quería tener sus piernas al alcance de sus ojos?
Lunes 28: Ayer tuvimos todo el día libre y lo pasamos en la playa otra vez. Organizaron algunas competencias y entré un rato a jugar fútbol. Eran equipos de 4 y en el nuestro estaban Aoe-san, Tomoyo y Haruka-san. Era casi una broma ver jugar a Tomoyo o, mejor dicho, verla intentar golpear la pelota. Hace tiempo que no me divertía tanto. Sin embargo, después de eso, hubo algo que me molestó bastante: el idiota de Sohma-san no dejaba de coquetear con cada mujer que pasaba a su lado. Ni siquiera le importaba que Tomoyo lo estuviera viendo. Pero eso no fue lo peor: cuando le mencioné a Tomoyo la clase de hombre que es y, aún estando con otras mujeres frente a sus ojos¡ella lo defendió! Me dijo que me equivocaba, que él no era así y blahblahblah… Ya habla como esas mujeres cegadas por el amor que no podrían ver la realidad aunque ésta las golpeara en la cabeza con un mazo. No puedo dejar que la mejor amiga de mi imouto caiga en un estado tan miserable, y menos que ese bastardo le rompa el corazón. Debe ser idiota o estar ciego¡Esas mujeres no le llegaban ni a los talones a Tomoyo! Justamente ayer estrenó el traje de baño que se acababa de comprar: es un bikini anaranjado y le queda perfecto –por no decir otra cosa-. Todos los hombres que pasaban cerca de ella se la comían con los ojos; incluso a mí me sorprendió comprobar que realmente los años no han pasado en balde y ahora es toda una mujer¡y qué mujer! Es hermosa y, sinceramente, tiene una figura de diosa¡y este imbécil ni siquiera la miraba a ella! Cualquier hombre daría lo que fuera por tener a una mujer como Tomoyo a su lado: preciosa, inteligente, talentosa, alegre, sexy (lo admito, tardé un poco en darme cuenta, pero que me parta un rayo si ella no se veía sexy en ese bikini), etc, etc. Al final no pude evitarlo y le pedí una foto que luego subiré a la computadora. Por cierto, fue Sohma-san quien la tomó, así que abracé a Tomoyo para ver la reacción de ese tipo y esta vez sí pude notar que sentía celos. Creo que ella también lo notó, porque mientras la abrazaba comenzó a temblar como una hoja al viento. Volvimos al hotel poco después de eso y ya en la habitación creo que oí a Aoe-san balbucear alguna perorata sobre las mujeres y lo "maravillosa" que es Haruka-san durante 2 horas.
Martes 29: salimos desde muy temprano y cada vez estamos más cerca de Nagoya. Poco a poco todos van despertando. Sohma-san acaba de asomar la cabeza hacia nosotros, pero volvió a su asiento en cuanto se vio descubierto. Tomoyo aún duerme y sonríe un poco. De vez en cuando me da tentación de tomarle una foto, pero tengo la cámara en el equipaje que en la parte de abajo, así que tendré que aguantarme. Es una mujer muy alegre –casi fuera de serie-, de verdad la aprecio mucho y cada vez comprendo mejor por qué es la mejor amiga de Sakura. No importa lo que haga, no dejaré que ese maldito desgraciado le rompa el corazón.
Oh, ahora sonríe más… ¿qué estará soñando? Conociéndola, pueden ser miles de cosas… de todo tipo. Es inevitable sentir curiosidad cuando alguien hace caras como ésa, agregándole el hecho de que no tengo nada mejor que hacer por ahora.
La próxima vez definitivamente subiré al camión con cámara en mano.
Notas de la autora: un capítulo más. Esta vez los comentarios de Touya fueron algo distintos, más bien una "bitácora", como él mismo lo dice. Admito que no ha sido tan divertido como otras veces, pero decidí que así fuera esta vez, aunque no he podido dejar de lado su característico humor (en lo personal me encantó cuando habló de Sakura y su "pánico" por las escenas fuertes). Había que hacer una introspectiva para ver qué es lo que ha estado pasando por la mente del hombre en estos últimos días, y no es difícil notar que definitivamente le gusta Tomoyo. Incluso él mismo lo admite, aunque sólo lo deja ver como que ella es una mujer "ideal", pero aún no dice nada de que sea "para él", jojo. En fin, los malentendidos siguen por aquí (¡ha llamado pervertido a Kentarou-kun!) y aún faltan algunos más. Espero que realmente les haya gustado y seguir recibiendo sus preciosos comentarios. No olviden que se aceptan sugerencias, prometo hacer lo posible por incluir algunas de ellas en las siguientes semanas.
Gracias por su apoyo y ojalá nos sigamos leyendo por aquí.
ja ne!
