HOLAAAAAAAAAAAAAAAAAA muchas gracias por su apoyo, gracias a sus reviews me di cuenta que no me han olvidado, estoy muy feliz y por eso hice todo lo posible para subir este capi hoy (acabo de empezar semestre y tengo trabajo por montones)
Me acabo de dar cuenta que Deea93 le hizo la continuación a mi fic: tu invadiste mi corazón (ella me pidió permiso hace mucho tiempo por eso se me había olvidado comentarles) los invito a leer y dejarle review
Sin más cháchara aquí los dejo con un capítulo super cómico
Capítulo 25
-POR DIOS, ¿QUÉ HAGO?- cayó de rodillas y comenzó a llorar.
Con las manos temblorosas tomó su celular y buscó el número de Kanae.
Luego de la tercera timbrada escuchó una voz tras el auricular. –¿hola?
-MOOOOOOOOOOOOOOOKOOOOOOOOOO SANNNNNNNN-
La aludida había apartado con anterioridad el auricular de su oreja, sabía que su amiga a veces la saludaba gritando-Kyoko, ¿Dónde estás?
-en…gimoteó- en casa.
-¿te encuentras bien?... te oyes muy rara.- Preguntó preocupada.
-No, no estoy bien, necesito un consejo urgente… necesito contarte algo muy grave. –chilló asustada. –por favor ven…-su tono era de súplica.
-¿qué pasó?...- escuchó sollozos- Kyoko no creo que pueda ir, tengo que trabajar- le pasó al señor del taxi unos billetes y bajó del auto. -acabo de llegar a Tokyo's Air.
-por favor… en serio, te necesito Moko san- rogó con su voz.
Se asustó al oírla tan desesperada-está bien, le pediré permiso a Yashiro e iré para tu casa, por favor no hagas ninguna locura mientras llego.- colgó y caminó rápidamente hacia la oficina.
-REENNNNNNNNNNNN ¿cómo te fue en el viaje? ¡Cuéntamelo todo! ¿Con quién te fuiste en yate?- el de gafas le preguntó con voz expectante al recién llegado.
-por lo menos deja que me siente- abrió la puerta de su oficina.
-¡me ha carcomido la curiosidad todo el fin de semana!- comentó tratando de excusarte.
-no es para tanto, no pasó nada.- respondió seriamente sacando su laptop.
-¿Qué?, no me mientas Ren- sabía perfectamente que algo le ocultaba.
-amigo, déjame solo, estoy esperando a alguien.- estaba ansioso por que llegara su víctima.
-Ren, ¡dame sólo un adelanto y te dejaré en paz hasta el almuerzo!- negoció inútilmente.
-¡cómprate una vida Yashiro!, consigue novia o lo que sea, sólo no te entrometas en la mía- ayer no había podido dormir bien y se despertó de muy mal humor.
Yukihito no se tomó el comentario tan apecho, estaba acostumbrado a verlo de mal humor- para tu información, ya tengo novia.
Ren enarcó las cejas sorprendido –en serio, ¿Quién es?- no se resistió las ganas de preguntar, habían pasado muchos años desde la última vez que le conoció una novia.
-cuando me digas sobre tu chica te diré sobre la mía. –lo chantajeó, sonriendo por su hazaña.
Una voz femenina llamando desde la puerta atrajo la atención de ambos. –Disculpe Yashiro san, ¿podemos hablar?
-por supuesto Kotonami san- respondió alegremente.
Ren se extrañó al ver el cambio en la cara de su amigo, incluso podría afirmar que le brillaron los ojos cuando la vio.
-hablamos luego Ren.- salió junto con Kanae hacia su oficina.
Yashiro no tuvo ninguna objeción con el permiso de Kanae así que ella salió inmediatamente para la casa de su amiga.
-¡POR FIN LLEGASTE MOOOOOOOOOOOKOOOOOOOOOO SANNNNNNN!- chilló como una mártir y se abalanzó hacia su amiga.
-oh por dios ¿qué te paso? Parece que no hubieras dormido en días- se asustó por las ojeras tan grandes que cubrían el rostro de Kyoko.
-no, sólo ayer no dormí. –la tomó de un brazo y la guió hacia adentro. –vamos a mi cuarto. Kyoko vestía una sudadera de mangas largas para que no se vieran los moretones de sus muñecas y tobillos.
Se sentaron en la cama e inmediatamente Kyoko clavó su rostro hacia su estómago. –estoy mareada, tengo náuseas, vómitos…- se sobó el vientre con movimientos circulares.
-¡un momento- murmuró horrorizada. -no me digas que… -se le congeló la garganta y no pudo seguir la frase.
-… creo… creo que… estoy embarazada-gimoteó asustada y se cubrió el rostro con las manos.
-¿QUEEEEEEEEEEEEEEE? ¿PERO CÓMO? ¿CUANDO? ¡POR DIOS! ¿DE QUIEN ES? – se llevó las manos a la cabeza por poco halándose el pelo.
-… Ren y yo…- subió los pies a su cama y se abrazó a si misma en posición fetal, mientras lloraba desconsoladamente.
-¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE TSURUGA REN? – se resbaló un poco de la cama. -¿Cómo ASÍ? ¿Cuándo ESTUVIERON JUNTOS? – pidió desesperadamente la información.
*snif* snif* -… antenoche, en Hokkaido- murmuró apenada en medio de sollozos.
Kanae se resbaló de la cama y cayó sentada en el suelo. –¡auch!- exhaló adolorida y pensó en lo que acaba de decir Kyoko. –¡oh POR DIOS, SÍ QUE ERES TONTA!
-Lo sé, ¡soy una estúpida!- soltó un fuerte sollozo.
-¡OMG! lo digo porque, AÚN NO PUEDES saber si estás embarazada.
-¿cómo que no? ¡Tengo los síntomas!- respondió alarmada.
-POR EL AMOR DE DIOS, KYOKO: ¡HA PASADO UN DÍA Y MEDIO! ES IMPOSIBLE QUE TENGAS SÍNTOMAS DE EMBARAZO TAN RÁPIDO. –le gritó para que entendiera que su idea era absurda.
-¡PERO LOS TENGO!- gritó alarmada.
-estás traumada, me atrevo a deducir que no se protegieron y el miedo ha provocado que tengas esos síntomas.
-¿Será?- preguntó dubitativa
-¡PUES CLARO!, según tengo entendido los síntomas empiezan a aparecer en la segunda semana, además la fecundación no se hace de manera inmediata, eso tarda alrededor de 72 horas- recordó lo que había leído en una revista femenina mientras esperaba su turno en el salón de belleza.- ¡imagínate! ¡SON TRES DÍAS! ¿CÓMO SE TE OCURRE QUE VAS A TENER SÍNTOMAS SI NISIQUIERA SE HA LLEVADO A CABO LA FECUNDACIÓN?- la agarró de los hombros y la sacudió para que reaccionará.
-Wow Moko san, eres una persona muy culta- la miró con los ojos brillosos, sintiéndose muy orgullosa de tener una amiga como ella.
La pelinegra torció su boca y entrecerró los ojos para mirarla con suspicacia -A eso se le llama tener sentido común.
-oh por dios- suspiró aliviada- me has quitado un peso de encima.
-¡un momento señorita! Eso no significa que no estés en riesgo de embarazo.
-¡diablos!-estrelló sus manos contra su cabeza- ¡tienes razón!
-pero no hay problema, aún estás a tiempo de evitarlo. Cómprate una pastilla anticonceptiva de emergencia.
-¿aún puedo tomarla?
-claro, ni siquiera han pasado dos días- habló como toda una experta en el tema.
-¿me podrías acompañar a comprarla?
-por supuesto, vamos ya mismo… entre más tiempo dejes pasar hay más probabilidades de que no funcione.
Kyoko cogió las llaves de su auto y salió junto con Kanae.
Ren miró su reloj de pulso y vio que eran las 11:45 AM
Mucha cobarde… NO VINO HOY A TRABAJAR…
Pensó enojado mientras se bebía su cuarta taza de café
-vamos a ver qué excusa me da cuando llame a Kyoji- tomó su celular y marcó el número de su asistente.
…piiiiii…
…piiiiii…
…piiiiii…
…el número marcado no se encuentra disponible, por favor, después del tono deje su mensaje.
¡MALDICIÓN! NISIQUIERA ME CONTESTA…
Iré a buscarla… ¡No!... ¿qué le diría?... por dios, se supone que somos novios, ¿No? Puedo fingir que no sé nada e ir a su casa para invitarla a almorzar
… la verdad es que quiero verla…
Ren tomó las llaves de su auto y salió hacia el Darumaya
-Gracias por invitarme a almorzar- sonrió gentilmente.
-de nada, es lo menos que podía hacer… si no fuera por tus consejos en estos momentos estaría en un oscuro pozo cortándome las venas. –dejó el dinero encima del papelito de la cuenta.
-jajaja no es para tanto- bueno, pensándolo mejor… con las reacciones exageradas que pasan por la cabeza de Kyoko eso que acaba de decir sí sería muy probable. –creo que ya es hora de regresar al trabajo. ¿Vienes conmigo?
-¡No! No quiero ver a Ren…- chilló asustada, tenía mucho miedo de enfrentarlo.
-pero Kyoko debes decirle la verdad cuanto antes- miró de reojo hacia otro lado y murmuró por lo bajo avergonzada- incluso Yashiro ya lo sabe.
-¿QUE ACABAS DE DECIR?- gritó atrayendo la atención de todos los que estaban en el restaurante.
-¡cállate!- la agarró de un brazo e hizo que caminaran fuera del local, pues en esos momentos eran el centro de atención- te lo contaré todo, sólo sígueme.
Llegaron hasta un parque y se sentaron en una de las bancas.
-¿CÓMO QUE YASHIRO SAN YA SABE LO DE KYOJI?
-SHHHHHHHHHHHHHHHH NO GRITES o tendremos que irnos de aquí también.
-está bien, bajó la voz y se quedó expectante.
-es que… Yashiro y yo estamos saliendo… etto… somos novios.
-¿QUEEEEEEEEEEEE?- ¡se iba de la ciudad un fin de semana y su mejor amiga se ennoviaba con el mejor amigo de su jefe!, por dios, ¡el mundo era un pañuelo!
- ¡si sigues con tu show no te voy a decir nada más!- le advirtió seriamente
Kyoko hizo el gesto de sellar sus labios con un candado. –por favor, cuéntamelo todo.
-pues verás… todo pasó tan rápido- la mirada de Kyoko era como si fuera una niña de cinco años viendo un acto de circo, le brillaban de igual manera los ojos.
Flash back First part
Pasado viernes, 7:05 PM, Oficina de Yashiro en Tokyo's Air.
-Kanae san, discúlpame por haberte hecho quedar hasta tan tarde- comentó apenado el de gafas mientras arreglaba su escritorio.
-no se preocupe, soy su asistente y teníamos mucho trabajo por acabar.-a decir verdad me gusta pasar tiempo contigo, siento que puedo ser yo misma… es muy parecido a cuando estoy con Kyoko, aunque de alguna manera… diferente.
-también me siento mal por no poderte llevar a tu casa- pensó en voz alta y luego se avergonzó de su comentario.
-¿ehh?... no es necesario, yo puedo coger un taxi.- su voz no sonaba muy alegre.
-no sé porqué no aprendí a manejar…- me acostumbré a que Ren me llevara siempre a mi apartamento –incluso hoy Ren me dejó su auto y me dijo que podía pedirle a alguien que me llevara.
-si quiere yo lo llevo-sugirió al instante.
-¿ehh?-sus ojos brillaron un poco ante su propuesta pero…-claro que no Kanae san, debes estar ansiosa por llegar a tu casa a descansar y yo no quiero causarte más molestias.
-no es ninguna molestia…-tragó saliva para que su voz saliera más clara.- no tengo ningún afán de llegar a mi apartamento, nadie me espera…
-ohh… sé muy bien lo que se siente- yo llevo viviendo muchos años sólo. –Está bien, pero entonces de camino compramos algo para cenar, ¿vale?- sacó las llaves del auto y se las ofreció, mostrando una sonrisa un poco tímida.
-…ok.- cogió las llaves y caminó rápidamente hacia la puerta para que él no viera su sonrojo.
Pasaron por un restaurante de comida rápida y pidieron una pizza extra grande.
Kanae se sorprendió cuando escuchó que él pidió la pizza para llevar pero no dijo nada pues eso significaba que por fin conocería el apartamento de su jefe.
Llegaron a su destino en más o menos doce minutos, la chica se sorprendió al ver el lugar pues estaba extremadamente limpio, como si nadie lo habitara. Nunca había visto el apartamento de un chico soltero tan ordenado… y lujoso, se podría decir que hasta el piso del pequeño lugar brillaba. Era un lugar muy acogedor, tenía exactamente lo necesario: una estética cocina integral, una elegante sala, un baño, un pequeño cuarto de lavado y una habitación.
-bienvenida a mi humilde hogar- la invitó a pasar- siéntate por favor, voy a sacar unos platos para servir la cena. –¿qué quieres tomar?: ¿agua, gaseosa, vino?
-agua, por favor.- Kanae estaba en contra de las bebidas con gas y sabía de antemano que se desinhibía con las bebidas alcohólicas.
Se sentaron en la sala a compartir la comida –¿quieres ver televisión?- iba a tomar el control remoto para encender la pantalla LED.
-No, así estoy bien…-le dio un bocado a su porción.-umm está rica.
Él se quitó las gafas antes de empezar a comer- sí, Pizza-La-kun (1) tiene muy buenas pizzas, sobre todo la Napolitana con extra queso.
La chica alzó las cejas extrañada, nunca había visto a su jefe sin los lentes.
-¡eyy!, no me mires como si fuese un extraño- comentó jocosamente- me gusta comer sin gafas cuando la comida está humeante.
-lo siento- bajó la cabeza avergonzada, por un momento se perdió en sus ojos mieles, nunca los había visto directamente.
Yashiro se sonrojó cuando la vio apenada.
Continuaron su comida en silencio.
-creo que es demasiado- ella se había comido dos porciones y estaba sosteniendo la tercera.
-sí… pero no importa, el resto se guarda en la nevera- él se había comido seis y estaba más que satisfecho.
Kanae estaba encartada con su comida pero le daba pena devolver su porción porque ya le había dado un mordisco.
-¿no quieres más?- la miró con duda.
-¿ah? Sí, claro. Está deliciosa- mordió un poco más y masticó muy lentamente. Dejando el trozo de pizza muy cerca de su boca, sujetándolo con una mano.
-está bien, entonces recogeré esto- tapó la caja y se levantó lentamente, sin dejar de mirarla e inconscientemente acercándose hacia ella.
Sus miradas se encontraron y ambos pegaron un ligero brinco de conmoción cuando el celular de Yashiro sonó en un corto tono de mensaje.
Kanae no supo en qué momento el trozo de pizza bañada en salsa napolitana resbaló por su mano, descendió por su blusa blanca y terminó volteada en su falda oscura.
-oh ¡lo siento!- Yashiro se separó de ella y alcanzó sus gafas para aclarar la vista.
-¡Oh por dios!- la pelinegra se quito la masa ensalzada de su falda y miró horrorizada su blusa que tenía un gran parche rojo a su costado izquierdo.
-lo siento, no debí…
-usted no hizo nada…-lo defendió y cogió unas servilletas para limpiarse.
-Vamos al cuarto de lavado- la agarró del brazo y la guío hacia el pequeño cuarto, pues aún quedaba la mancha en su ropa. Cogió apuradamente un trapo, lo humedeció y sin pensarlo dos veces empezó a limpiarla. –parece que va a ser difícil de sacar.
Ella cogió la tela de los bordes y la extendió para facilitarle la limpieza pero el trapo estaba muy húmedo así que ahora casi la mitad de la blusa estaba húmeda, con una gran mancha roja y por si fuera poco, el agua había transparentado la tela y se podía ver perfectamente una parte del sostén gris de Kanae.
Yashiro, cuando lo notó, se puso rojo como un tomate y dejó lo que estaba haciendo casi tan rápido como si le hubiese pasado corriente. Ella bajó la vista alarmada y se giró, dándole la espalda, completamente sonrojada.
-¡Lo siento!... de verdad discúlpame, iré a traerte algo para que te cambies. –salió corriendo hacia su cuarto.
Dios mío… ¿qué me pasa? ¿Por qué estoy tan nerviosa?... ¡si que eres tonta Kanae! ¿Por qué diablos no sujetaste bien la pizza? ¡Ahorra tienes un gran parche rojo en tu hermosa blusa blanca! Espero que no manche, esa blusa me costó un ojo de la cara.
El dueño del apartamento no tardó en regresar aunque se tomó un corto tiempo para quitarse la parte superior del traje y la corbata, se sentía muy incómodo con esa ropa en casa pues él era de los que gustosamente se podía pasar todo el día en pijama.
-discúlpame, es lo más pequeño que encontré. Cámbiate mientras te lavo la blusa, tengo un líquido quita manchas que es muy bueno, seguro que no te dejará ni pizca de mácula.
-no te preocupes, la lavaré en casa...-tragó pesado- es mejor que me vaya- hizo una corta venia y caminó hacia la salida.
-Kotonami san, déjame hacer esto… en cierto modo fue mi culpa- le tomó la mano y le entregó la camisa-¿cómo te vas a ir así?
El sólo hecho de que la llamara por el nombre la hizo retractarse -está bien- respondió tímidamente, lo cual se le hizo muy extraño a ella misma, pues no era una persona tímida. Ella era Kotonami Kanae, la que siempre tomaba la iniciativa, era buena en todo, pasaba por encima de cualquiera y no se intimidaba con nadie. –me cambiaré entonces…
El castaño le dio la espalda e incluso se tapó los ojos.
A Kanae le hizo un poco de gracia verlo así.
-listo, ya puedes mirar- dijo mientras terminaba de abrocharse el último botón de una camisa curuba de mangas largas que casi le llegaba hasta el extremo donde terminaba su falda.
Yukihito se sonrojó al instante, la camisa le quedaba gigante a pesar de que ella era una mujer muy alta, y el color de la prenda hacía juego con sus mejillas sonrosadas. Se veía hermosa… definitivamente esa mujer le gustaba mucho, la quería para él, le había gustado desde el primer momento en que la vio pero nunca se había atrevido a decirle nada, aunque ya habían compartido algunas cenas y unas cuantas copas desde que se conocieron.
-¿me veo muy rara?- preguntó mirándose a sí misma.
-ccclaro que no, te ves perfecta- respondió atropelladamente y tomó la blusa blanca para lavársela.
-gracias- dijo sinceramente y lo observó mientras hacía el trabajo- me siento cómoda con su camisa… tiene su aroma, pero no sé si esto esté bien: estamos solos… y a mí él… me gusta.
-listo, ahora sólo debemos esperar a que se seque. ¿Quieres vino?-creo que esta es mi oportunidad para decirle lo que siento… pero no sé cómo, la última vez fui rechazado y no quiero volver a vivir esa experiencia… me pregunto si… Ella y Kyoji… aunque él me aseguró que sólo eran amigos, hay algo en él que me produce desconfianza.
-ummm… bueno.- ella se sentó y luego él le ofreció una copa.
-Kanae san, ¿te puedo preguntar algo?
-claro- respondió relajada.
-Kyoji y tú son en realidad sólo amigos.
Respondió por inercia-¡por supuesto! No hay nada más entre nosotros, te lo juro… la vez que nos viste bes… -se le atoraron las palabras- eso fue por un favor, de verdad, entre nosotros no hay nada, por favor, créeme- habló apuradamente.
-ahh- suspiró aliviado- ya decía yo… eso quiere decir que él es homosexual, ¿cierto?
-¿QUE? NO, Claro que no, ¿por qué lo dices?
-pues el físicamente parece mujer, tiene voz de mujer y en general se comporta como una, así que a mi criterio es: o es homosexual o no es hombre.-dijo con total seguridad.
Kanae se atoró con la bebida *cof* *cof*
-¿estás bien?- preguntó preocupado.
-siii- la oscilación en su voz hizo sonar la afirmación como falsa. Además ella no lo miró a los ojos.
-estás ocultando algo, ¿cierto?-bajó un poco los lentes y la observó con sospecha.
-no- levantó la vista y se asustó al verle esa mirada pues era como si estuviera leyendo un papel sobre su frente que decía "sé que Kanae me está mintiendo".
-Yashiro san, discúlpame, no puedo decírtelo.
-Kyoji oculta algo muy grande… yo lo sé…-su voz tenía un tanto de decepción- pensaba que confiabas en mí.-hizo un mohín de desilusión.
-Yo confió en ti… pero Kyok…emm Kyoji es mi amigo.
-¿Kyok?... ibas a decir el nombre de otra persona, ¿no es así?- se movió de su asiento, acercándose a ella. Yo puedo ser muy persuasivo…
-¡No!- se corrió hacia la esquina del sofá.- Diablos, qué estúpida soy.
-Sé que mientes- se corrió más y prácticamente la acorraló. –si ya me afirmaste que Kyoji no es homosexual… eso significa que entonces él ¿no es un hombre?- la expresión de perplejidad de ella le dio a entender que por allí se encontraba la respuesta. -Kyoji, si no es hombre entonces es… ¿Una mujer?
La chica asintió levemente, no supo cómo reaccionar y no quería mentirle a él.
-¡QUEEEEEEEEEEEE! ¿QUIEN DIABLOS ES?
Kyoko por favor perdóname pero creo que tengo que decirlo, de verdad no quiero mentirle a Yashiro. -su nombre es Kyoko Mogami, es mi mejor amiga… ¡por favor no digas nada!- le rogó con los ojos vidriosos.
-uffffffffffff qué alivio- soltó un gran respiro.
-¿ehhh? ¿A qué viene esa reacción?
-gracias a dios que es chica, ya me estaba asustando con la actitud de Ren… pensé que se me estaba volteando.
-EHHHHHHHH? ¿Cómo así?
-El comportamiento de Ren hacia su asistente era muy raro, cómo lo miraba, cómo le hablaba e incluso puedo jurar que vi una pizca de celos el día en que… las vio besándose. –hizo una pequeña inflexión en "las"
-pero Ren no lo sabe- interrumpió, Yashiro estaba inmerso en el recuerdo.
-¿tú? Tú… ¡besaste a una chica! Entonces tú…
Kanae evitó que siquiera la idea se le pasara por la mente.
-A MI ME GUSTAN LOS HOMBRES, cuando la besé no tenía ni idea que era una mujer… yo juraba que era gay así que no le vi problema. Además ya hay alguien que me gusta-utilizó su última frase como defensa.
-ohh ya veo.- se sintió triste con lo último que dijo.
Kanae bajó el rostro –qué tristeza, no puedo creer que la última persona que he besado haya sido a una mujer.
-¿qué? Entonces aún no tienes nada con el chico que te gusta.
-No… él es muy tímido y yo no me atrevo a confesármele.
-¿pero el chico da señales de que tu le gustas?.
-él me confunde, pero creo que sí… es muy amable conmigo, me invita a comer y pasamos mucho tiempo juntos.
-ahhh ya veo- sintió que su batalla, que ni siquiera había iniciado, ya estaba perdida.
-¿por qué te pones así?- lo notó cabizbajo.
-¿eh? ¿Así cómo?- levantó las cejas- tomó un sorbo de vino.
-así, tu mirada cambió, se puso oscura.
-ahh no, por nada.- mintió inútilmente y siguió bebiendo.
-umm y que hay de ti Yashiro san, ¿te gusta alguien?- ella también necesitaba ese tipo de información.
-ahh… a mí… la verdad es que sí.
-ahh ¿en serio?- ¿Quién será? Acercó la copa a su boca para que él no viera la expresión de curiosidad sobre su rostro.
-sí, pero creo que ella no me corresponde.
-¿por qué lo dices?- ¡qué bien!, eso quiere decir que tengo una oportunidad
-a ella le gusta otro chico.- se bogó lo que quedaba en su copa y luego la dejó sobre la mesa.
-ummm… entonces deberías actuar rápido, para que no te la quiten.- necesito saber si soy yo quien te gusta.
-¿pero qué hago? No me atrevo a decirle que me gusta.
-¿por qué?
-es que tengo miedo de que me rechace, ya he pasado por eso antes.
-¿en serio? Pero si eres un chico genial y muy guapo- se llevó las manos a la boca por haber emitido ese pensamiento en voz alta.
-lamentablemente no todas piensan así…- pero me alegro de que tu lo creas.
-¿cuando fue eso?- muy tonta la que te rechazó.
-en la universidad- como siempre todas iban detrás del apuesto Tsuruga Ren y como sabían que era mi mejor amigo, se acercaban a mí para llegar a él.
-¿Desde entonces no tienes novia?- le parecía increíble que llevara más de 4 años soltero.
-Ajam… ¿y tú? ¿Has tenido muchos novios?... emm disculpa mi pregunta…sólo responde si quieres.
-Ah, no hay problema, además estamos hablando del tema. –Bebió un ligero sorbo del líquido vino tinto- Pues… yo tuve varios novios en el instituto y unos cuantos en la universidad… pero nunca nada serio.
-¿Y eso por qué?
-Todos eran unos idiotas al final, sólo querían sexo… así que los botaba o jugaba con ellos.
-wow eso es un tanto malvado.-no creí que Kanae fuera ese tipo de chica- ¿A qué te refieres exactamente con jugar?
-pues salía con ellos, les sacaba algunas cosas materiales, y pues otros sólo me atraían sexualmente así que lo hacía con ellos y luego los dejaba.-ella era una persona muy sincera y con algo de licor encima hasta un poco más.
-wowo mujer, pues al menos tuvieron la suerte de estar contigo.
-no creo que sea suerte, dos llegaron a sentir amor por mi y cuando les terminé, lloraron… me sentí muy mal por eso, pues yo nunca me he enamorado así que era fácil para mí dejarlos pero luego de ver el rostro del último decidí no volver a hacerlo y me prometí que con el próximo chico que esté, será alguien que de verdad me guste.
-este chico que mencionaste antes… ¿realmente te gusta?- por favor di que no
-sí, es muy lindo… es un encanto con sus gafitas y su timidez le da un toque de dulzura.
Sirvió un poco más de vino para ambos -qué envidia- murmuró por lo bajo y de un solo sorbo vació su copa.
-¿Por qué?- vamos, dame más pistas…
-pues ese chico es muy suertudo…-no la miró cuando habló.
-pero es un IDIOTA, le estoy diciendo en la cara que me gusta y no me entiende.
-¿EH?- vio como Kanae bebía lentamente de su copa.
¡Dios santo! Si hubiese un premio para NO captar indirectas Yashiro se llevaría el Oro aunque sí su competencia fuera Kyoko la reyerta estaría muy reñida.
… Hubo un silencio incómodo de casi un minuto…
-Hey Yashiro,- lo llamó suavemente,- ¿si tuvieras a la chica que te gusta al frente qué harías?…-¡tengo que comprobar algo! Puede ser que a él… yo… le guste.
-nada… la tengo justo al frente y no hago nada… -sus palabras salieron por si solas.
-¿Qué?- OMG, ¡sí era cierto! Wow, por dios… bueno, no tengo por qué sorprenderme tanto, ¿cómo no le iba a gustar?- su egocentrismo no se hizo esperar
-¡Me gustas Kanae! Me gustas desde hace mucho tiempo, pero no sabía cómo decírtelo, yo… - iba a balbucear algo más pero ella…
-cállate Yashiro- anuló la distancia entre sus labios y lo besó con locura, desde hace mucho tiempo que había deseado hacerlo.
End first part
-¿y esa niña donde se ha metido en todo el día?-Ren había ido en la tarde al Darumaya, pero la Okami le informó que Kyoko había salido con una amiga así que ahora eran las 9 de la noche y la estaba esperando fuera de la universidad.
Kyoko caminaba hacia la salida, cabizbaja, totalmente sumida en sus pensamientos.
Siento como si no hubiese ido a la universidad en meses, hoy que llegué a clase me sentí muy desubicada y a eso tengo que agregarle este maldito dolor de cabeza.
-quiere que la lleve a algún lado, señorita- escuchó una dulce voz y no tardó en reconocer que era esa encantadora señal que podía derretirla allí mismo. Levantó la cabeza y emitió una sonrisa temerosa; por un lado se sentía feliz de verlo, quería saltar a sus brazos y besarlo allí mismo, sin importar que nadie los viera… pero el lado oscuro de la moneda también hizo presencia y la hizo sentir la peor persona del mundo, en frente suyo estaba la persona que era víctima de su engaño.
-hola- saludó tímidamente.
-¿ese es el "Hola" que me merezco?- enarcó las cejas pícaramente y caminó hacia ella para tomarla de la mano y guiarla hacia su auto. Ella lo siguió sin decir nada y tenía mucho miedo de mirarlo fijamente.
Ren se percató del incómodo silencio y de la energía temerosa de ella. –¿Cómo te encuentras?-intentó romper el hielo mientras arrancaba en su auto.
-un poco mejor… todavía me duele – llevó una mano a su frente y giró su cabeza hacia la ventanilla opuesta. Se alarmó cuando Ren giró en una dirección que no iba hacia el Darumaya. –¿a dónde vamos?
-a mi apartamento.- respondió sin vacilar, necesitaba estar con ella y sabía que si la llevaba al restaurante no podrían hablar tranquilos.
-¡detén el auto!-todavía no lo había mirado a la cara- me iré a mi casa… necesito descansar y aclarar mi mente.
-pero…
-por favor- su voz salió en súplica.
Ren le hizo caso y decidió no presionarla pues de lo contrario ella, en ese momento, le gritaría en la cara la verdad, sentía que en cualquier instante Kyoko iba a explotar. –Está bien, pero prométeme que mañana hablaremos, te recogeré en la universidad e iremos a mi apartamento.-tomó el siguiente retorno y la llevó a su casa.
Antes de que saliera del auto la tomó dulcemente del rostro y le dio un suave beso en los labios- Descansa y aunque tome tiempo… te prometo que todo saldrá bien.
Kyoko sintió un ligero alivio y bajó del auto… pero antes de entrar al restaurante lo escuchó gritar: -Dile a tu hermano que lo espero mañana en mi oficina.
Tsuruga arrancó inmediatamente, no sintiéndose muy bien con lo que acaba de decir pues sabía que eso la iba a preocupar más.
Así estaría de intranquila que ni siquiera me preguntó cómo había sabido su dirección, se supone que el que vive allí es su hermano y supuestamente yo no sé nada de ella, pues Kyoji nunca me lo quiso decir…
Ayyyy Kyoko, solita te vas a ir hundiendo en tu mentira…
Pensó que se sentiría bien con ese hecho, pero… por el contrario, se sintió mal, pues sabía que ella estaba sufriendo.
Continuará
By Sakuraliz 25/08/13
Muchas gracias por leer, espero que les haya gustado y nos leemos dentro de poco, bye bye!
Kauchuz5: hola, muchísimas gracias a ti por tu review! Me alegra que me sigas leyendo.
TefyNk: gracias port u review, un beso!
Brennna: hola, muchas gracias por leerme, bueno la verdad lo que falta no es tan extensor pero trataré de alargarlo un poquito más pues aunque ya puse la palabra fin me alta aclarar un par de cositas. Jejeje
Jane: hi, muchísimas gracias por leerlo e incluso haberte trasnochado, wow por todas esas cosas es que las quiero muchísimo y me motivan a seguir escribiendo. Un abrazo!
Guest: hola, ya estoy de Nuevo en Colombia pero pronto volveré a USA, ejjeje bueno ya aquí aclaré lo de la paranoia de Kyoko, jejej muchas gracias por leerme
Akemy: tu nombre me recuerda al de mi profe de japonés, jejeje muchas gracias por tu review
