HOLAAAAAAAAAAAAAA MIS AMADAS LECTORAS, primero que todo quiero pedirles disculpas porque no pude actualizar el fin de semana pasado, tengo demasiado trabajo y lo más probable es que el próximo fin tampoco pueda, pero por lo menos yo aviso que no voy a actualizar y las mantengo informadas (en el grupo de Facebook)
Bueno las dejo con el inicio de la guerra de Troya, hahaha así como lo bautizó una de las chicas en un review!
Capítulo 27
Dios mío, tengo que alejarlo… ammm… pero su boca es tan... –¡Deténgase Tsuruga san!-
-¿por qué?- lo tenía acorralado mientras le devoraba la boca con sus besos.
-esta es la razón por la que me quiero ir de esta empresa, ¡usted me está acosando!- desvió su rostro para que no la siguiera besando.
-pero a ti te gusta, mira cómo te pones, puedo afirmar que lo disfrutas tanto como yo.
-se equivoca, por favor bájeme- Ren la soltó. –Yo no soy gay, bisexual ni nada de esas vainas…- se acomodó la corbata y caminó hacia la puerta.- el viernes, apenas Takarada san se vaya, yo también me iré… y le…- se le formó un nudo en la garganta- y le prometo que nunca más me volverá a ver. –cerró la puerta tras de sí y se fue corriendo hacia su casa, salió tan rápido de la oficina que ni siquiera se percató de que Sakura estaba cerca de la ventana.
-maldición, ¿qué voy a hacer?-hizo el ademán de salir corriendo tras ella pero se arrepintió- No quiero perderla- murmuró por lo bajó y se sentó a reflexionar para ver si se le ocurría algo para retenerla. ¿Será que se me fue la mano con mi "venganza"?
Al otro día Ren llegó más temprano de lo habitual a la empresa. Se le hizo extraño el hecho de que sus empleados lo miraran fijamente por unos segundos pero luego le desviaran la mirada, es más, algunos ni siquiera lo saludaron.
De seguro están nerviosos por la visita de Lory san. –Buenos días a todos, les recuerdo que el señor Takarada llegará dentro de un par de horas, espero que continúen haciendo su trabajo tan bien como lo han hecho hasta ahora- agachó levemente su cabeza- muchas gracias por su atención. –siguió hacia su oficina.
Absolutamente todos los empleados estaban anonadados por la actitud de su jefe, él nunca los había alagado por su trabajo y mucho menos les había dado las gracias por algo tan simple como la atención.
-OMG, que le estén dando lo ha vuelto más amable- comentó una de las secretarias.
-ya sabes lo que dicen, negar tu homosexualidad es vivir en una mentira. Yo creo que esa era la razón por la que antes era tan amargado.- añadió otra.
-¿Sakura san, tú crees que definitivamente ya salió del closet?- se formó un pequeño círculo de trabajadores alrededor de la ojiverde.
-pues no sé, pero de que él y Kyoji san se traen algo no hay la menor duda.
-sí, yo también lo había notado, incluso antes de leer el e-mail que nos mandaste ayer.- comentó la aseadora que acababa de unirse a la conversación.
-¿cierto?, el jefe incluso sonríe cuando está cerca de él.- ¡es evidente!
-yo sabía que Kyoji era rarito, lo sospeché desde un principio. –completó el conserje.
-pero lo raro es que supuestamente él salía con la engreída de Kanae san.
-¡pero si supieran! Ayer la vi besándose con Yashiro- añadió Sakura
-uyyy pero ayer fue el día de las revelaciones-comentó otra de uniforme en tono sarcástico.
-Buenos días, ¿qué está pasando aquí?- saludó Kyoko, quien acababa de llegar y se sorprendió al ver el gran cúmulo de gente alrededor de Sakura, la cual inmediatamente respondió.
-Nada Kyoji san, sólo nos estábamos preguntando sobre el señor Takarada.
-ummmmm por favor vayan a sus sitios de trabajo, no quiero que la visita nos encuentre en semejante desorden- ordenó seriamente.
-Sí señor- respondieron la mayoría al unísono.
-¿y esté quien se cree?, ¿el hecho de que se esté comiendo al jefe le da derecho a mandarnos?- comentó el vigilante que antes estaba coqueteando con Kanae, aún le guardaba rencor a Kyoji.
-pues te guste o no, ese enano sigue siendo la mano derecha del jefe, así que hay que obedecerlo.- le respondió el conserje antes de irse a su trabajo.
-Buenos días señor- Saludó Kyoko seriamente.
-Buenos días Kyoji, por favor siéntate.
-ya todo está listo para…- Ren la interrumpió, no quería hablar del trabajo.
-¿qué piensas hacer después de que te vayas de esta empresa?
-¿ammm?
-si es seguro que te vas a ir, ¿no?
-sí señor…- lo mejor es que yo me vaya… y muy lejos- voy a regresar a Kyoto.-respondió escuetamente, no pensaba darle más detalles –Ya tomé mi decisión e incluso ya hice mi maleta.
-¿Pero qué va a pasar con tu universidad?-levantó un poco la voz- ¡En la capital hay más oportunidades!
-¿por qué le preocupa tanto lo que haga?-arqueó las cejas
-Porque… Eres especial para mí.-una efímera sonrisa se posó en sus labios.
-yo sólo siento que soy su juguete- le comentó con rabia.
-No es así, algún día entenderás porque hago lo que hago.
-¡Pues dígamelo ahora! –Exigió- De verdad quisiera entenderlo…
-No puedo, primero tú me tienes que decir esa verdad que has estado ocultando desde que llegaste.
Kyoko abrió los ojos de par en par-¿ahora?- no estaba preparada psicológicamente para decirla.
Mientras tanto, en el baño masculino.
-oye, ¿ya escuchaste el rumor sobre el jefe?-le comentó uno de los empleados al otro.
-jam, ¿quién en esta empresa no lo sabe?... por fin se va a cumplir mi deseo.- exclamó con anhelo el ojisarco.
-jajaja sólo en tus sueños, así el jefe sea gay no se va a echar un polvo contigo. ¡Sé realista!- dijo el coreano.
-¿por qué no? Si se come al asistente que es un flacuchento ¿por qué no me comería a mí? Soy atractivo, ¿es que no lo vez? Mis ojos verdes resaltan entre los de ustedes ¡ojirasgados!, siempre he pensado que los asiáticos son como clones, ¡son tan parecidos!-hizo hincapié en el tan.
-jajaja pues qué vamos a hacer con Brad Pitt- se burló irónicamente su compañero.
-búrlate todo lo que quieras pero no me puedas negar que disfrutaste aquella vez y estabas embelesado con mis ojos.
-¡hey! Dijimos que no íbamos a volver a hablar de eso, fue sólo una vez y estábamos borrachos- se sonrojó notablemente
-¿acaso no quieres que se repita?- se acercó intencionalmente a su compañero hasta que lo hizo apoyar las manos sobre el lavabo. Ambos dieron un brinco cuando escucharon la puerta de uno de los cubículos abrirse.
El par de jóvenes salieron apresurados del baño y cerraron la puerta principal
-¿y a ustedes qué bicho les picó? ¿Acaso vieron a un fantasma?- les preguntó el conserje a un par de pálidos muchachos.- Apenas vieron la puerta principal abrirse se pusieron del color de la cal.
-estos jóvenes de hoy en día, que se asustan cuando ven a un pobre pordiosero.- comentó un señor alto y barbudo, que vestía una ancha camisa de color marrón, aunque ese no parecía ser el color original si no el adquirido por el polvo y la suciedad, además de unos Jeans anchos y rotos.
-Disculpe señor, ¿cómo entró aquí?- le habló sorprendido el conserje, pero sin dejar a un lado su tono amable.
-necesitaba un baño, ya sabe, hay necesidades que no son buenas hacerlas en la calle- respondió con humildad.
-uichh- exclamó asquiento uno de los empleados. –Tsutsui san, sáquelo ya mismo de aquí, donde el jefe lo vea nos mata a todos.
-¿acaso tienen a un jefe déspota?- preguntó el pordiosero.
-No señor, Tsuruga san es un buen hombre. –Respondió el conserje, el señor Tsutsui san.
-¡ja!, no entiendo porqué lo defiende, apuesto que ni siquiera se sabe su nombre y usted lleva trabajando aquí más que él.
-Yo sólo sé que gracias al trabajo de Tsuruga san esta empresa se mantiene en pie y gracias a eso yo puedo sostener a mi familia. Ustedes jóvenes, mejor vayan a trabajar y recuerden quién es el que les paga. –Los dos empleados agacharon su cabeza y con una leve venia se retiraron a sus sitios de trabajo.- Usted venga conmigo señor, lo acompañaré a la puerta.
-No, yo quiero conocer al jefe, ¿usted cree que me daría trabajo?- preguntó con ojos brillantes el señor que vestía harapos.
-No es por ser grosero, pero le aconsejo que venga mejor otro día. Hoy estamos esperando una visita importante así que nuestro jefe está muy ocupado.
-Pero yo quiero hablar con él- refutó y caminó hacia la oficina principal.
-lo lamento, no puedo dejar que prosiga.- lo agarró del brazo y sacó su Walkie-talkie para informar a los vigilantes.
-tranquilo Tsutsui Misako- se soltó suavemente de su agarre y lo miró directamente a los ojos- yo sé lo que estoy haciendo, no se preocupe.
El conserje inmediatamente lo soltó, llevaba más de diez años trabajando en Tokyo's Air así que recordaba perfectamente a su primer jefe. –un disfraz de pordiosero, eso sinceramente no me lo esperaba- comentó mientras sonreía, durante su periodo de trabajo en la empresa lo había visto disfrazado de muchas cosas, Lory Takarada era alguien especial, muchos lo catalogarían como raro pero siempre tenía una razón para mostrarse con otra identidad y sorprender a sus empleados.
*knock *knock *knock
-adelante, respondió Ren desde su asiento.
-Buenos días- saludó amablemente mientras se dirigía hacia su casi sobrino.
Kyoko arqueó las cejas apenas vio al harapiento hombre.
-Por Dios, ¿tantos años y aún sigues haciendo lo mismo?- comentó Ren seriamente.
-No es lo mismo, este es nuevo. Lo compré la semana pasada- respondió alegremente el señor del disfraz.
-¿cómo entraste? No creo que los de seguridad te hayan dejado pasar tranquilamente.
-jajaja claro que no, no soy tonto Ren. Entré vestido con mi traje y me cambié en el baño.
Kyoko estaba con cara de WTF escuchando la conversación. ¿Quién es ese? Además ¡Lo llamó Ren!
Ren sonrió- Por favor cámbiate tío- observó a una muy sorprendida Kyoko.- déjame que los presente: él es mi asistente, Kyoji Kawabata y él es el mejor amigo de mi padre Lory Takarada.
OMG, este señor es súper raro. Kyoko hizo inmediatamente una reverencia- Mucho gusto señor, es un placer conocerlo.
Lory arqueó las cejas al escucharlo hablar, definitivamente este niño es gay… eso quiere decir que los rumores entre él y Ren son ciertos. Dios, jamás me imaginé eso de Ren, siempre fue tan serio y varonil. ¡Por dios!, Kuu lo va a matar, es un homofóbico de primera. Santo cielos, si se entera le va a quitar la empresa. -disculpa Kyoji san, nos podrías dejar a solas.
-Claro señor, con permiso.- hizo el ademán de salir pero la repentina entrada de una joven llamó la atención de todos.
-¡Papá! No puedo creerlo, te he dicho mil veces que no….-la joven detuvo su parloteo apenas vio al apuesto hombre que estaba parado al frente de su padre. –REN CHANNNNNNNNNNNNNNNN!- literalmente saltó para abrazarlo y le dio un corto beso en los labios.
Kyoko sintió una fuerte punzada en el pecho apenas vio a la alta joven de cabellos rizados besando a Ren.
Takarada san se percató de la mirada dolida de Kyoji, quien inmediatamente salió de la oficina. Por su parte Ren apartó suavemente a su hija e intentó salir detrás de su asistente pero Lory se lo impidió. –Ren, recuerda que tenemos que hablar.
-pero…- No, ¿qué va a pensar Kyoko? Que tal que se vaya ya mismo y desaparezca.
-Maria, ve a buscar al chico que acaba de salir y pídele que te muestre la empresa.
-ummm- se le hizo raro el cambio drástico que había sufrido la atmósfera de la oficina, había tención por todos lados.- sí señor- salió a buscarlo.
-¡espera chico!- Kyoko iba caminando apresuradamente hacia el baño.
Kyoji respiró profundo y trató de calmarse, no quería hacer evidentes los celos.
-Hola, mi nombre es Maria Takarada, soy la prometida de Ren.- la chica sonrió de oreja a oreja y sus ojos mieles brillaron de alegría.
Tienes que ser fuerte Kyoko, ¡no vayas a llorar! Eres una tonta, ¡era obvio que un hombre como Ren estaba prometido! Una familia poderosa jamás dejaría que su único heredero se casara con una cualquiera…. No llores… no llores… sé fuerte… No llores… No llores… No llores… No llores… No llores… No llores… No llores… No llores… No llores… No llores… No llores…
-¿te encuentras bien?, preguntó preocupada Maria.
-Sí señora- mintió utilizando toda su fuerza de voluntad para que no se le quebrara la voz.
-¡hey!, no me llames señora, apenas tengo 22.-la chica irradiaba alegría por los poros.
-aún así es mayor que yo- respondió educadamente.
-dime sólo Maria, ¿vale?- le sonrió.- mi padre te pide que me des un recorrido por la empresa, ¿vamos?
-¿Cómo has estado tío?, por favor toma asiento.
-pues digamos que bien, ya sabes, los achaques de la vejez.- Lory terminó de sacarse el disfraz de pordiosero y quedó vestido en un elegante traje.
-fue una sorpresa que vinieras con Maria.- exclamó Ren seriamente.
-sí, apenas se enteró que venía para acá quiso acompañarme. Estaba muy emocionada por verte.
-ya veo… Ha crecido mucho.- sonrió para sí mismo.
-sí, ya es toda una mujer. Creo que no debemos aplazar la boda por más tiempo, ustedes están en la edad perfecta para casarse, sé que a ella le encantará, ha esperado esto desde que tiene conciencia.
-pero…-No, no puedo casarme con Maria. Estuve de acuerdo con el compromiso porque solía pensar que nunca me iba a enamorar y que tarde o temprano tendría que formar una familia con el fin de dejar herederos directos de Tokyo's Air.
-¿pero qué?- frunció el ceño, a decir verdad había esperado el matrimonio casi con tantas ansias como su hija-
-Lo siento, yo no puedo casarme con Maria. Simplemente no la amo de esa forma.
-hijo, el amor no es ningún problema, el amor se construye. ¿Crees que mi esposa y yo nos amábamos cuando nos casamos? –soltó una leve risotada-No, a duras penas nos sabíamos los nombres y míranos ahora, somos la pareja más feliz del mundo y una de las más ricas.-recalcó la última frase.
-Puede que tengas razón pero por más que lo intento no puedo ver a Maria como algo más que mi hermana menor.
-eso es normal, se criaron juntos cuando eran niños y tu siempre la cuidaste. Pero ya han pasado muchos años, estoy seguro que si te das una oportunidad la vas a aprender a ver como mujer. Es hermosa y no lo digo porque sea mi hija.
-Nadie niega que lo sea, es más puede ser la mujer perfecta pero yo no la quiero de esa forma.
-hay alguien más, ¿cierto?
-sí señor, me he enamorado de alguien.- respondió sin una pizca de duda.
Dios mío, jamás me imaginé que lo de Ren con ese muchacho fuera tan serio.-¿Y ese alguien te corresponde?
-sí, aunque formalmente no somos una pareja todavía.
-¿porqué?
Levantó levemente los hombros y exclamó-es complicado.
-¿estás seguro de que no es un capricho?- he escuchado que la mayoría de las personas llegan a dudar de su sexualidad en alguna parte de sus vidas, estoy seguro de que Ren sólo está pasando por una fase.
-completamente seguro, nunca había sentido esto por nadie, de verdad amo a esta persona.
OMG, tiene ese peculiar brillo en los ojos y la sonrisa idiota cada vez que dice que lo ama. ¡Esto es grave!-manda a llamar a Kyoji en este mismo instante.
-eh, ¿porqué?- no pudo evitar sorprenderse.
-solo hazlo- demandó cortante.
Ren lo llamó a través del altavoz y un par de minutos después tanto él y Maria llegaron a la oficina.
-Maria, déjanos solos por favor.-demandó el señor Takarada.
-Eh pero ¿porqué? ¿pasa algo?- odiaba que siempre la excluyeran de las conversaciones importantes.
-Es una orden, hija. Te lo explicaré luego.
La aludida salió a regañadientes.
-Kyoji san, tengo que hacerle algunas preguntas.
Kyoko tragó pesado e inevitablemente se puso nerviosa pues el aura imponente del jefe mayor era verdaderamente intimidante.
-Dígame, ¿qué piensa usted del matrimonio de Ren con mi hija Maria?
-Ehhhh-abrió los ojos sorprendida-creo que mi opinión al respecto no es importante, señor.
-Claro que sí, Ren me comentó que se han vuelto muuuyy amigos-hizo énfasis en el "muy" y su tono pasó a ser más chocante- seguramente vas a estar invitado a la boda.
-¿qué estas haci..?- le puso una mano en el hombro intentando calmar a su tío.
-No me interrumpas Ren- le apartó la mano- Dime Kyoji, ¿te parece que hacen una buena pareja?
Kyoko tragó pesado y luego respondió- son… son… la pareja perfecta.-Maldición, ¿qué es lo que quiere?
-¿por qué se te aguaron los ojos?-le preguntó infantilmente.- ¿Tienes ganas de llorar?
-No señor- tragó pesado y reprimió el par de lágrimas que estaban a punto de caer- creo que tengo indicios de gripa.
-sí claro- murmuró irónicamente- ¿tienes idea de lo que pasaría si Ren rompe su compromiso con Maria porque ama a otra persona?
-¿ahh?- Tsuruga exclamó anonadado ni él mismo sabía lo que su tío iba a responder.
-…No- respondió por lo bajo.- ¡Ren perdería todo lo que tiene! legítimamente no le pertenece porque su apellido no es Hizuri y la única forma de que conserve su posición en esta empresa es que tarde o temprano se una legalmente con la familia Takarada.
-¿de qué estás hablando? Mi padre jamás permitiría que algo así pasara- se defendió Ren pero Lory lo ignoró.
-¿Te gustaría que le pasara eso a Ren?- siguió atacando a Kyoji con sus preguntas.
-claro que no…-respondió con seguridad pero sin levantar la cabeza.
-Entonces, dime sinceramente ¿sientes algo por Ren? –Bajó el tono de su voz y tomando levemente su mentón le hizo levantar la cabeza- ¿algo más que amistad?
-¿QUÉ?- preguntaron los dos implicados al mismo tiempo.
-¿Qué diablos estás preguntando?- ni Ren sabía hacia donde iba la conversación.
-deja que el chico responda.
-no señor-agachó la cabeza- yo no siento nada por Tsuruga san- en su tono de voz se notaba que mentía.
-¿Y porqué agachas la cabeza?, ¿no puedes decírselo a los ojos? -¡díselo!- lo obligó.
Kyoko giró su rostro para mirar a un sorprendido Ren -yo no siento nada por usted.-apretó fuertemente los dientes. ¡no llores! ¡no tiembles! ¡no puedes hacerle saber que estás mintiendo!
-perfecto- sonrió- viste Ren. Al menos por su parte es sólo un capricho. Y tú, ¿qué sientes por este chico enclenque?
Yo sé que estas mintiendo Kyoko -yo…-él, al contrario de ella, no estaba acostumbrado a mentir.
-¡¿vas a dejar que todo tu futuro se arruine por una confusión que hay en tu vida?!- le gritó.
-¡maldición! ¿De qué diablos hablas?- aumentó el tono de su voz, ya estaba harto de esa amenazante ronda de preguntas.
-¡HABLO DE LO QUE TODO MUNDO EN ESTA EMPRESA ESTÁ HABLANDO!
-¿qué?-exclamó anonadado, no tenía ni idea a lo que se refería.
-Absolutamente todos saben que entre tú y este muchacho hay algo más que una relación de trabajo-movió su cabeza hacia los lados como gesto de desaprobación- ¡Tus empleados están diciendo que eres gay!.
-¿QUÉ?- ya decía que la actitud retadora de su tío no era gratuita. ¿Porqué rayos están diciendo eso?
-¿Tienes la más remota idea de lo que significa eso? – Su tono ahora era de preocupación- Si los medios se enteran estás acabado, tu padre no dudará en quitarte la empresa, serías una vergüenza para la familia.
-un momento señor, eso no es cierto- intervino Kyoji.
-¿cómo que no es cierto? entre ustedes dos hay algo, cualquier idiota se daría cuenta, la forma en cómo se miran, el sufrimiento que mostraron sus ojos cuando Ren fue besado por mi hija.
-es un malentendido, te lo juro- añadió Ren.
-pero me acabas de decir que estás enamorado y en ningún momento mencionaste que era una chica.
-¡no lo mencioné porque es algo obvio!. La chica que me gusta se llama Kyoko Mogami.
-¿entonces qué rayos pasa entre tú y este niño?.
-lo que pasa es que él es…
La chica lo interrumpió-Lo que pasa es que yo…-metió una mano dentro de su propia camisa y aflojó el vendaje que cubría sus senos- yo soy Kyoko.
-¿qué?-Takarada se fijó en las pequeñas redondeces que hacían ver la camisa un poco abultada. -¿tu asistente es una mujer?
-sí señor, de verdad lamento haberles mentido.-miró con ojos llorosos a Ren, su opinión era la que le importaba. De verdad lo siento, fue la única opción que tuve para encontrar un buen trabajo. – la voz se le quebró en pedacitos.
-vete ya mismo de aquí jovencita, si no quieres que te demande por suplantación de identidad es mejor que…-iba a amenazarla pero ella no le dejó proseguir.
-no se preocupe, ya mismo me iré de aquí y nunca volveré, les prometo que desapareceré de sus vidas.-lo siento Ren, lamento que te enteraras así- Señor Takarada, yo no soy ninguna amenaza para el matrimonio tan anhelado que ha estado preparando, su hija es una princesa; en cambio yo soy una don nadie.- ya no pudo reprimir mas sus lágrimas, el hecho de que no lo iba a volver a ver le estaba partiendo el alma.
No llores -Kyoko tu eres…- no pudo terminar su frase.
-Ren, no te voy a implorar perdón, sé que en estos momentos me debes estar odiando y tienes toda la razón. Todo lo nuestro ha sido una mentira. –todo, excepto lo que siento por ti.
-No, pero tú dijiste…
-he dicho miles de cosas, algunas ciertas, pero la mayoría no. Es mejor que me olvides… -estaba temblando de la cabeza a los pies, se sentía impotente, sabía que ese momento llegaría tarde o temprano pero nunca imaginó que sería tan doloroso.- yo también te olvidaré-lo voy a hacer, así me cueste toda la vida, te olvidaré, lo prometo…- Adios Ren.- caminó apresuradamente hacia la puerta y antes de salir murmuró sus últimas palabras como Kyoji- lamento que las circunstancias en que nos conocimos no hayan sido las apropiadas.
Continuará
…
…..
…
Y la continuación llega…..Ya mismo! Jajajaajajaj
…
- lamento que las circunstancias en que nos conocimos no hayan sido las apropiadas.
Esas palabras sonaban como un eco en sus oídos.-¡Espera Kyoko!
Gritó segundos antes de que ella cerrara la puerta pero fue absolutamente ignorado.
-¡REN!-le gritó Takarada apenas notó que su casi sobrino iba a salir corriendo tras ella.
-lo siento, pero no la voy a dejar ir- caminó apresurado hacia la puerta para alcanzarla
-Ren chan, ¿qué pasó? ¿Porqué Kyoji san salió llorando?- Maria estaba a punto de entrar a la oficina.
-te lo explicaré luego- literalmente corrió hacia el ascensor y cuando llegó las puertas se estaban cerrando. ¡Maldición!, tomó las escaleras y las bajó rápidamente hasta llegar al parqueadero.
-¿Ren?- escuchó que alguien lo llamó a sus espaldas, era una voz muy familiar.
A lo lejos vio el carro de Kyoko saliendo por la portería
-¿te sucede algo?
La duda entre salir corriendo detrás del carro o voltear a confirmar de quién era esa voz que lo llamaba pasó por su cabeza durante una milésima de segundo.
-¿hijo?
-¿papá? ¿Qué estás haciendo aquí?-Preguntó muy sorprendido.
Qué tonta soy… qué tonta fui… ¡ja! ¿Ren… perdonarme… a mí? Sólo en tus sueños Kyoko Mogami. –aceleró lo que más pudo, quería llegar a su casa rápido, recoger sus cosas y partir rumbo a su ciudad natal, no deseaba estar un segundo más en Tokyo, esa ciudad le recordaba en todo a él.
Insultos, silbidos y pitazos era lo único que escuchaba de los otros conductores que tuvieron la mala suerte de encontrarse con ella en el camino.
Los ignoró a todos hasta que al cruzar por la avenida hacia el Darumaya vio que a pocos metros de distancia estaba un niño, en mitad de la carretera, recogiendo un carro de juguete.
Ahora sí…
Continuará
By Sakuraliz 21/09/13
Hola otra vez mis ninfas preciosas, espero que les haya gustado el capi! Y les pido otra vez disculpas por la demora!
A las chicas que no tienen cuenta sería bueno que pusieran almenos un Nick cuando dejen el review pues hay varias que pueden llamarse guess y al final no van a saber cuál es su respuesta!
Hehehe muchas gracias a todos por leer, les mando un beso y un abrazo y les "Spoleo" (de Spoiler) que va a haber un MUERTO en el fic! ¿quién será?
Guest: siiiiiiii se armó la grande en este fic! Muchas gracias por tu review!
Selene: tus deseos son órdenes señorita Selene, jejjejeje Sakura armó un gran revuelo!
Brenna: qué pena que no pude publicar el domingo pasado -_- pero bueno, al menos pasó en este capi justo lo que imaginabas
Jane: jejeje sí, se armó la grande y aún se vienen un par de cosas más! Gracias por leer!
Lucy Ritmo: aquí está el capi 27, espero que te haya gustado! Besosososososo!
A92: ejjejejejje sí, vamos a ver cómo sale Kyoko aunque jummmmmmmm le va a tocar sufrir!
Clarageo: me alegra que te entretengan mis historias! Ejjeje yo también me divierto mucho escribiéndolas, un beso!
Guest: Hola, no creo que seas la misma guest de primera así que igual te doy las gracias, para la próxima puedes ponerte un Nick para que saber que eres tú! Vale, un abrazo.
Guest: tu eres la misma primera? Hoy hay tres guest y no sé quiénes son, sería bueno que se pusieran un Nick, igualmente muchas gracias por comentar! besos
