Un sábado más, un capítulo más. La vez pasada tuvimos la inesperada intervención de Yukito. Por lo tanto¿con quién continuamos ahora? A continuación, la respuesta…


Sábado, 9 de Septiembre.

Es irónico: estoy muerta. ¿Cómo es que algo tan normal me sorprende tanto? Bueno, pues viendo atrás en mis años de infancia, me doy cuenta de que ya no soy la misma niñita entusiasta que seguía todos los pasos a su amiga, la Gran Cardcaptor, la invencible. En aquellos tiempos era capaz de sujetarme a un bastón volador con una mano mientras con la otra grababa las mejores hazañas de la sagaz Sakura, correr a toda prisa cuando una carta descontrolada atacaba a discreción, seguir filmando, gritar animosamente a mi amiga y pensar en los próximos diseños que le fabricaría para la próxima ocasión, sin mencionar las tareas escolares y los ensayos en el coro, todo en un mismo día.

Muy lejos quedaron esos días, gracias al cielo.

Volviendo al presente, ya lo decía: estoy muerta. A veces olvido lo fatigante que es salir con estas personas, pero no pasan más que unos días antes de que vuelvan a recordármelo. Por estas personas me refiero, claro, a Kentarou-kun, Kasumi-kun, Haruka-san y, cada vez más frecuentemente, Aoe-san. Es un grupo lleno de energía, y yo aún no sé de dónde sacan tanta. Salimos hoy desde muy temprano por la mañana a dar un paseo al centro comercial y el día se volvió interminable. No es que no me guste salir de compras, en realidad me encanta, pero ir con Kentarou-kun y Kasumi-kun juntos es… otra cosa. Los dos hombres no sólo tienen que pasar por todas las tiendas a ver la ropa de caballeros, sino que también deben echar un vistazo a la sección de damas porque es "justo y necesario" que nos ayuden a nosotras, pobres mujeres, a escoger bien antes de cometer el error de hacer una compra improductiva.

Por supuesto, tienen que hacerlo todo sin dejar de lado otras cosas importantes: Kasumi-kun buscando algún pretendiente uke para pasar el rato y Kentarou-kun pendiente del romance que está naciendo entre lo que parece ser hasta ahora la única pareja heterosexual que conozco en el coro (sí, sé que hay más, pero no me entero de todo).

Pensando en ello, es precisamente esto lo que me ha estado preocupando esta semana. Haruka-san y Aoe-san son en verdad una linda pareja, aunque las cosas parecen avanzar lentamente entre los dos, sin embargo un nuevo problema está surgiendo. No sé hasta qué punto están enterados los demás de esto, y en realidad dudo que sepan algo, pero la verdad es que cada vez estoy más segura de que Touya puede representar un obstáculo para su relación. Así es, lo he pensado una y otra vez, y me he comido los sesos en los últimos días, pero cada vez llego a la misma conclusión: Touya planea olvidarse de Kentarou-kun a través de su compañero de cuarto, Aoe-san.

Todo comenzó cuando Touya me preguntó si yo me atrevería a tener una relación con Aoe-san. Fue ahí que sentí que algo raro ocurría, pero lo peor llegó el pasado jueves, después de la presentación. Touya volvió a acercarse a mí y me preguntó, textualmente:

"Si empezaras una relación con Aoe-san¿cuánto tiempo esperarías antes de acceder a profundizarla y tener relaciones sexuales?"

Bueno, pues si antes tenía mis dudas¿cómo seguir teniéndolas con algo así? Obviamente no pude responderle nada concreto. Algo muy extraño está pasando con Touya últimamente y espero descubrirlo pronto. Hasta ese día, todo había estado muy bien por la mañana. Habíamos ido a la Torre de Tokio y, sintiéndome valiente, me atreví a sugerirle que invitara a Kentarou-kun allí mismo algún día. A partir de ese momento su actitud cambió y sentí que había metido la pata…. ¡Pero es que no puedo permitir que piense siquiera en utilizar a Aoe-san sólo para olvidarse de Kentarou-kun! Y el asunto no termina sólo ahí (como si fuera poco saber que ahora el hermano de Sakura planea acostarse con la nueva pareja de Haruka-san)…

Ya me salí completamente del tema. Se supone que estaba hablando del centro comercial. En fin, sólo quería comentar que es enorme y, como cabría esperarse, no terminamos de verlo a pesar de que no dejamos de caminar en todo el día. Ahora tengo los pies hinchados y creo que mañana no saldré de la habitación. Tendrán que arrastrarme si quieren volver a llevarme con ellos.

Pero eso no es lo único que pasó este día. También tuve el placer de ver a Yukito-san finalmente. Es casi irónico que, viviendo ambos en Kyoto, nos hayamos encontrado primero en Tokio, y es que allá siempre ha habido algo que lo impide de alguna forma: cuando me planeo hacerle una visita, algo debe cruzarse, o simplemente no tengo tiempo o no lo encuentro. Incluso esta vez no nos salvamos del todo, pues se supone que iba a verlo ayer, viernes, junto con Touya, pero me enfermé del estómago por comer mucho el jueves, después de la visita a la Torre. Ya me sentía suficientemente mal, no sólo por el dolor, sino por no poder ver a Yukito-san, y Touya todavía se encargó de regañarme por comer tanto y no hacer caso a sus consejos, aunque es cierto que me dijo que tomara algo para el estómago por la noche. Él no cambia, sigue tratándome igual que a Sakura. Es como tener un hermano mayor cuidándote todo el tiempo.

Creo que es la cuarta vez que me desvío del tema. Decía que vi a Yukito-san hoy, fue después de la presentación. Lo noté desde que salimos al escenario, ahí estaba en primera fila, Touya debió darle una entrada y me alegra que lo haya hecho. Fue muy agradable verlo entre el público y encontrarlo después tras bastidores. Charlamos un buen rato y me dijo que iría con nosotros a Tomoeda mañana por la noche. En verdad que él no cambia nada, sigue siendo la misma persona amable y sonriente que recuerdo desde que la primera vez que lo vi. No cabe duda de por qué fue el único que pudo conquistar el corazón de Touya cuando todas las chicas de su preparatoria los perseguían a ambos (sin contar a Sakura, claro, que también babeaba por Yukito-san).

Al final, no tuve mucha oportunidad de hablar con Yukito-san, pero a grandes rasgos me contó de su visita a la Torre con Touya. Mencionó que extrañaba mucho a su gato, y parece que está preocupado por su novio, a quien dejó en Kyoto cuidando de él.

Fujimori Shougo, lo recuerdo de la boda de Sakura-chan. Es un hombre muy bien parecido, y casi tan atractivo como Touya, aunque no se parece en nada a él. Es alegre y platicador, y algo bromista también. No hablé gran cosa con él aquella vez, pero ahora me da curiosidad por conocer un poco más a la pareja de la que Yukito-san parece estar tan enamorado. Me alegra mucho que alguien como él haya encontrado a su media naranja. Sólo al final me comentó algo que me extrañó un poco: dijo que, como siempre, le encantaba mi voz y que, de todas, era su favorita (siempre tan amable), pero que había alguien a quien le interesaba conocer. Entonces me preguntó quién era, a mi parecer, el que tenía la voz más hermosa del coro.

¿Quién es, pues, la voz más hermosa y preciada de nuestro coro? La respuesta no es difícil –en realidad es absolutamente fácil-, pues todos sabemos a quien quieren ver la mayoría de las personas que abarrotan los teatros en las ciudades a las que vamos: el único contratenor en Asia, Sohma Kentarou.

Seguro Yukito-san había escuchado hablar de él y quería conocerlo, así que le dije que sin duda alguna era a Sohma a quien buscaba, e incluso me ofrecí a presentárselo en persona, pero me dijo que prefería hacerlo él mismo. Quizás quería un autógrafo, pero aún así se me hacía algo extraña su insistencia y le pregunté por qué quería conocerlo. La respuesta que me dio me dejó aún más aturdida de lo que ya estaba hasta entonces:

"Quiero conocer a la persona que está cambiando la vida de mi mejor amigo en un tiempo récord".

Después de eso ya no pude preguntarle a qué se refería, aunque creo que lo dejó muy en claro. Supongo que ayer Touya estuvo platicando con él de Kentarou-kun. Quizás le pidió algún consejo, aprovechando que Yukito-san es psicólogo y su mejor amigo, aunque obviamente evadió decir el nombre del susodicho, pero de alguna forma le habrá dado a entender que es la persona que posee la voz más bella del coro. Si es así, espero que Yukito-san le haga recapacitar y le diga de una vez que no tiene por qué negar sus sentimientos y acepte que Kentarou-kun es la persona ideal para él, y que deje en paz lo que sea que haya estado planeando hacer con Aoe-san.

Reflexionando un poco, todo este asunto me causa dolor de cabeza cada vez que lo pienso. Me hace sentir algo incómoda, casi molesta. Es una sensación que no puedo describir, aunque quizá se deba a la confusión que se ha creado con todo esto. Me duele en cierta forma ver a mis dos mejores amigos tan distantes uno del otro, amándose uno al otro en secreto, temerosos de sus propios sentimientos e inventándose excusas vagas. Yo ya he hecho lo que está en mis manos por unirlos, y espero que Yukito-san también me ayude un poco con eso y meta un poco de razón en la cabeza de Touya. El lunes pasaremos todo el día juntos y estoy segura de que será una buena oportunidad para mover algunas cartas.

Por hoy dejaré este asunto en paz. Voy a darme un baño caliente y olvidarme de hacerla de cupido por esta noche, aunque creo que voy a tener que irme a la cama con la nueva imagen que el incorregible Kasumi-kun puso en mi mente en cuanto Yukito-san se fue a buscar a su preciado contratenor, y todo esto por sus siempre inoportunos comentarios:

"¿Segura que ya tiene novio?" Sí, tuve que explicarle por enésima vez que sí, pero lamentablemente Kasumi-kun es alguien que no se guarda sus pensamientos para sí: "Es una lástima, porque ahí va mi uke ideal"

¡No otra vez con eso, por favor!


Notas de la alocada autora: Que levante la mano quien piense que las cosas no pueden enredarse más de lo que ya lo están. ¿Nadie? Pues ya sabremos lo que sigue a continuación.

Esta vez, sin siquiera darse cuenta de ello, fue Yukito quien metió un poco la pata. Respecto a lo que sucederá en Tomoeda, pues lo veremos la próxima ocasión.

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¡Muchas gracias a todas!