Lunes 18 de Septiembre
¿Pero qué es lo que ha pasado aquí?
Llevo diez minutos con la laptop sobre mis piernas y esto es lo único que se me ha ocurrido escribir. Creo que aún estoy en shock, o algo similar a eso.
Puedo justificarme diciendo que mi cerebro no funciona al 100 a las 3:30 de la mañana, y puedo agregar también que desde ayer no he dormido en absoluto. Aún así no tengo sueño, seguramente lo perdí en el instante en el que accedí a pasar una noche con Touya, o cuando casi lo veo desnudo por accidente, o cuando el teléfono sonó hace media hora, o cuando Touya salió corriendo de la habitación como alma que lleva el diablo.
Puedo decir que ha sido una noche caótica…
Por cierto, olvidé decir que ya estamos en Sendai, y dejaré un momento de lado este maremágnum de sucesos para decir que la hemos pasado muy bien aquí; es una ciudad hermosa, aunque ya la conocía, pero es una experiencia totalmente diferente redescubrirla con mis amigos del coro. De hecho, esta vez fue a mí a quien le tocó fungir como guía oficial, a pesar de que Touya amenazó con comprarse un GPS la cuarta vez que nos perdimos (obviamente no le he dicho que okaa-san me regaló uno cuando me mudé a Kyoto)…
Me rindo…
Por más que intente hablar de otra cosa, no podré seguir ignorando el problema de hoy, aunque todo sucedió de una manera tan confusa que es algo difícil de explicar…
Acabo de revisar lo que escribí al inicio y creo que cualquiera que lo leyera pensaría cualquier cosa… menos lo que en realidad sucedió.
En primer lugar, no pasé la noche con Touya… bueno, sí… en cierta manera, por eso definitivamente es necesario que explique cuanto antes cómo es que todo llegó a esto (quizás lea esto dentro de 60 años y ni yo misma lo recuerde bien), así que lo haré de una vez:
Hoy es nuestro día libre y, como se lo había prometido, fui con Touya a las islas Matsushima (1)… simplemente hermosas. Allá nos encontramos a Aoe-san y Haruka-san, que tenían una cita. Ellos se quedaron disfrutando de su paraíso mientras Touya y yo continuábamos paseando aquí y allá. Pero al parecer a Haruka-san le fue muy bien en su cita, porque cuando la volví a encontrar en la noche, en el cuarto, me pidió un favor. Aún recuerdo sus palabras exactas:
"¿Te molestaría que Kinomoto-san ocupara mi lugar esta noche?"
Cualquiera adivinaría mi cara después de eso. Le pregunté por qué Touya tendría que hacer tal cosa y ella se puso nerviosa. En resumen, me explicó que ya era tiempo de dar el siguiente paso con Aoe-san y querían utilizar la habitación de él para hacerlo, pero ahí también duerme Touya y pensaron en hacer un "intercambio" de compañeros de cuarto por esta noche. Le comenté que Touya nunca aceptaría algo así, pero ella insistió en que sería más fácil convencerlo si yo aceptaba primero.
Acepté, aunque debo decir que sólo lo hice por tratarse de Touya, y que me lo habría pensado mucho más en meter a un hombre a dormir a mi cuarto si se tratara de un hetero (a vece siento que ya hablo como Kazumi-kun).
Se hizo el intercambio (aún no sé cómo fue que lograron convencer a Touya) y él llegó a mi cuarto con su ceño de siempre y balbuceando cosas como "esos calientes… ni siquiera pudieron esperarse a que me bañara" (cualquiera que hubiera visto su cara comprendería lo difícil que me fue no reírme). Le dije que podía utilizar nuestro baño y así lo hizo, pero entonces ocurrió el primer incidente:
Mientras Touya se bañaba, yo pensé en lavarme los dientes (pedimos pizza al cuarto y sentía que olía a cebolla). Imaginé que podría escabullirme al baño, tomar la pasta dental y salir rápidamente de allí sin que él se diera cuenta. La puerta del baño no tenía el seguro puesto (¿por qué los hombres nunca ponen seguro? No lo sé, pero es casi una ley), así que supuse que a Touya no le importaría de cualquier manera. Entonces recordé que estábamos hablando de un homo (un seme, como diría Kazumi-kun)¡naturalmente no le molestaría! Y entré por la pasta… al mismo tiempo que él salía de la ducha.
¿Qué pasó entonces? Bueno, comprobé que no sucede como en las películas: ninguno de los dos soltó un grito histérico. Lo que sí sucedió fue que el dentífrico terminó embarrado por todo el lavabo y el espejo, y Touya, al brincar hacia atrás, resbaló con el azulejo mojado y creo que el golpe que se dio al caer pudo escucharse por todo nuestro piso. Lo que ocurrió a continuación fue un caos absoluto:
"¡Oh, por Dios¿Estás bien, Touya?"
"¡Auch!... sí, creo que… ¡No, no te acerques, sí, estoy bien!" gritaba tirado en el suelo, haciendo lo posible por cubrir sus partes nobles. Ni siquiera me di cuenta de que me había acercado para ver cómo estaba. Salí del baño corriendo y puedo apostar a que mi cara era un tomate.
"Lo siento, sólo quería lavarme los dientes", sí, lo sé: incluso a mí me sonó patética esa disculpa. ¡Qué vergüenza!
"Ay, mi rodilla…"
"Es gay, es gay, es gay, es gay…" me repetía yo, pero no funcionaba. Un hombre desnudo sigue siendo un hombre desnudo, homosexual o no¡y más aún si tiene un cuerpo como el de Touya!
Pero juro que no vi "nada"…
Aún así, de solo recordarlo siento que toda la cara me arde. Al menos no fui la única: cuando finalmente Touya salió del baño, estoy segura de haberlo visto de otro color, y no lo culpo.
Después de eso intentamos recuperar la compostura y fingir que nada pasó. No fue fácil, pero después de repetirle 20 veces que no vi –o, al menos, no puse mucha atención- sus partes "importantes", nos sentamos a ver unas películas y a hablar sobre nuestra visita a las islas. Incluso habló pestes de Kentarou-kun y esta vez dejé que dijera lo que quisiera. Últimamente se ha vuelto muy celoso y casi no me deja tiempo de estar con Kentarou-kun, pero creo que se le pasará. Supongo que es su manera de expresar que quiere dejar sus sentimientos por él atrás.
Ya muy entrada la madrugada, por fin habíamos olvidado el accidente en el baño, e incluso nos disponíamos a dormir cuando un nuevo imprevisto surgió: el teléfono sonó. Era Kentarou-kun, y parecía algo ansioso, pero no alcanzó a decirme por qué llamaba a esa hora, porque Touya me quitó el teléfono en cuanto supo quién me llamaba y comenzó a hacerle muchas preguntas a Kentarou-kun: "¿por qué la llamas a esta hora?" "¿Quién te crees que eres?", "Ve y busca alguien más a quien molestar", "no, Tomoyo no va a hablar contigo porque yo estoy con ella y estamos ocupados", y no olvidó rematar con un "sí, pienso pasar aquí toda la noche, para que no se te ocurra volver a llamar", antes de colgar.
Iba a reclamarle por hablarle así a Kentarou-kun cuando él volvió a apagar la luz y se refugió en su cama con un seco "buenas noches", pero no pasó mucho tiempo antes de que se levantara de un salto, echara todas las maldiciones del mundo y fuera al baño. Creí que tendría diarrea, o algún problema estomacal (no hay otra manera de explicar algo así), pero entonces salió corriendo del baño, vestido con ropa para salir (¿De dónde la sacó? No recuerdo haber visto una furgoneta de vestuario ahí dentro (2)), dijo algo así como un "tengo que hablar con ese sujeto" y se fue sin mayor explicación.
Y dicen que somos nosotras las impredecibles.
Son ya más de las 4 y Touya aún no ha vuelto. No sé qué es lo que salió a hacer, pero estoy 100 segura de que tiene que ver algo con Kentarou-kun y esa llamada. Mi mente imagina muchas cosas, pero prefiero no escucharla. Siento que Touya está actuando como alguien celoso, pero no sé si está celoso de Aoe-san o de Kentarou-kun… ¡hace mucho que me perdí en esta ecuación! Ya no es tan fácil lidiar con problemas amorosos como lo era cuando intenté ser la celestina con Sakura-chan y Li-kun, hace 13 años. Ahora estas situaciones son capaces de causar dolor de cabeza.
Creo que escucho algo allá afuera. Quizás Touya esté regresando. Tengo que apagar la máquina y buscar algo de reposo. Mañana partiremos hacia Akita.
(1) Matsushima. Compuesta por 260 isletas, sus playas son las más hermosas de todo Japón. Se rumora que incluso el famoso poeta Basho no consiguió encontrar palabras para describir su belleza.
(2) Una furgoneta de vestuario. Con esto, Tomoyo hace alegoría a la furgoneta de la que se apoyaba para llevar de un lado a otro los distintos atuendos que hacía probar a la pequeña Card Captor.
Notas de la autora: y, después de unos cuarenta siglos, aquí estoy, finalmente actualizando. Es un descaro pedir una disculpa, pero aún así lo hago. Este capítulo lo tenía escrito desde hace ya mucho tiempo, pero no me había dado la oportunidad de editarlo. Espero que sea de su agrado, porque ahora han comenzado algunas locuras interesantes… y ciertos accidentes de baño, jajaja. Probablemente se preguntarán por qué Touya salió corriendo del cuarto. Pues eso lo sabremos el próximo capítulo. Gracias por seguir esta historia, y una vez más les pido me disculpen.
Muchas gracias también a Megumi Asakura por corregirme. El nombre de la banda japonesa no es "le Arc in Ciel", sino "L' Arc en Ciel"… fe de Erratas!
