Querida Tomoyo:
Sí, ya puedo imaginar tu sorprendida carita al encontrar esta carta tan temprano. Sé que eres la primera en levantarse de las dos (no me preguntes por qué, sólo digamos que conozco a Haruka-san), así que confío en que serás tú y no ella quien la lea.
En fin, podría decir que no quería despertarte en la madrugada después de verte tan cansada ayer, pero la verdad es que me siento tan mal que no puedo ver a nadie a la cara sin ponerme a llorar. Le contaría a Kasumi-kun, pero no tengo ganas de escuchar su típico "te lo dije", ¡Argh! Sabes cómo odio que me salga con eso… sobre todo cuando tiene razón.
Discúlpame, linda, debes estarte preguntando a qué me refiero y por qué no pude esperarme hasta la mañana para contártelo. Todo es muy simple: tengo el corazón roto.
¿Recuerdas que te dije hace 3 días que Kinomoto-san había ido a mi cuarto en mitad de la madrugada para decirme que no estaba interesado en nadie más? Obviamente lo que quiso decir era que estaba enamorado de mí… o al menos eso pensé, ingenuo de mí. Aún recuerdo cómo me sentí en ese momento: tocando suaves nubes de algodón con las yemas de mis manos. Te lo dije ese mismo día: si Kinomoto-san no se me declaraba en 3 días después de eso, yo mismo iría y le diría todo lo que siento por él y el tiempo que llevo soñando con él noche tras noche. Pues bien, hoy se acabó el plazo y tú sabes que yo cumplo lo que me propongo, de modo que me bañé con mi jabón de algas especial, afeité y perfumé (¡incluso me depilé "por si acaso"!); duré 40 minutos peinándome frente al espejo, hasta que Kasumi-kun me gritó por enésima vez que mi peinado estaba perfecto. No duré otra hora escogiendo qué ponerme sólo porque ya lo tenía muy bien pensado desde el principio (tú sabes, con eso de "viajar ligeros", uno tiene que designar bien sus provisiones). Entonces, finalmente me vestí también de valor y salí al pasillo dispuesto a dar el todo por el todo…
¡Ay, amiga! Si supieras cuánto me sudaban las manos al bajar las escaleras y caminar hasta llegar a su recámara; ¡si supieras cómo me temblaban las rodillas al plantarme frente a su puerta! Estaba tan nervioso, que creo que me quedé como 5 minutos ahí, de pie como un idiota y totalmente incapaz de alzar la mano para llamar a la puerta. Sin embargo, ahora agradezco no haberlo hecho (y al mismo tiempo lloro por eso), pues, de otra forma, nunca me hubiera dado cuenta de la verdad.
Empezaron como débiles quejidos, pero después todo se fue haciendo más y más claro: Aoe-san gemía y maldecía con voz compungida, en tanto que Kinomoto-san parecía no tener piedad. ¿Te das cuenta de lo que quiero decir? Y yo me quedé de piedra y de pie frente a la puerta, escuchando mientras Aoe-san ahogaba sus gritos e imploraba un poco de piedad y más ternura, en tanto que Kinomoto-san gruñía como bestia y arremetía una y otra vez sin compasión, alegando que era el otro quien se movía demasiado y que, si le dolía, era por su culpa. Además, ¡lo amenazó con decirle a alguien más si no se tranquilizaba!
Se me llenan otra vez los ojos de lágrimas sólo de recordarlo. No quería creerlo. Quería salir corriendo de ahí, pero los pies se me paralizaron y no me obedecían. Lo escuché todo, incluso cuando Kinomoto-san le reclamaba a Aoe-san el haberle insistido que fuera él quien se lo hiciera. ¿Puedes creerlo? Mientras yo me la pasaba imaginando el momento en el que finalmente estaríamos juntos, Kinomoto-san había logrado conquistar a Aoe-san; un completo hetero (un "virgen", como decimos), pues, por lo que oí (Aoe-san incluso se quejó de que estaba muy "apretado"), estoy convencido de que lo es… o era. Algo que también me duele mucho es pensar en nuestra pobre Haruka-san; estoy seguro de que ella aún no lo sabe, pero sin duda tiene que enterarse antes de que esos dos le sigan viendo la cara como me la vieron a mí.
¡Argh! Estoy tan… decepcionado. Aunque algún día me convenceré de que es lo mejor. No sé qué hubiera sido de mí de haber caído en las garras de ese salvaje. ¿Sabes que es lo peor? Que después de esto no comprendo qué es lo que pretendía Kinomoto-san al insistirme que no estaba enamorado de nadie más.
Bueno, lo siento mucho, amiga, no quería iniciar tu día con malas noticias, aún más siendo de alguien que es tan cercano a ti como Kinomoto-san. Sé que no has estado muy tranquila en los últimos días por causa suya; sé (por lo que tú misma me contaste) que tuvieron algunas situaciones embarazosas en tu recámara la vez que él se quedó contigo y por eso no te atreves siquiera a mirarlo a los ojos y te comprendo, aunque el malpensado de Kasumi-kun diga que te enamoraste de él aún sabiendo que era homo y eso es lo que te molesta (pero sabes que no estoy de acuerdo con ésa ni el 90% de sus teorías locas). En fin, sólo quería contar con una buena amiga y escribir eso que me está matando para desahogarme. De hecho, gracias a eso ahora me siento mucho mejor (aunque admito que sigo llorando como un idiota).
Definitivamente alguien tiene que poner en paz a ese desgraciado, porque… No, estoy perdido: incluso pensar en odiarlo me hace recordar lo mucho que lo quiero. Y, encima de eso, tendremos que decírselo a Haruka-san.
¡Ay, linda! Estoy hecho un despojo humano. Llámame cuando puedas y gracias por tu paciencia al leer esta enorme carta. Siento mucho no haber tenido el valor de hablarte de frente, pero ya me conoces. Te quiero mucho y gracias nuevamente.
Kentarou.
Notas de la autora: aquellas que siguen de cerca el fic de Acuarela se habrán dado cuenta de que finalmente estoy actualizando mis historias (para quienes leen Moonlight Sonata les pido un poco más de paciencia). En fin, supongo que no esperaban la espontánea participación de nuestro buen amigo, pero para quienes deseaban conocer su punto de vista, ahí lo tienen… envuelto en un nuevo drama y más confusiones. El anterior ni siquiera se ha "medio-resuelto", y ahora ¿Cómo demonios sucedió este nuevo conflicto? Como siempre, cada quien tiene su versión y próximamente veremos de qué se trata… y, claro, las reacciones de Tomoyo, Touya y Yukito. Espero que les haya gustado. Además, anuncio que podré actualizar más seguido, pues pude escribir los demás capítulos en estas vacaciones. Gracias por su paciencia y espero sus comentarios.
Victoria: te doy la razón: definitivamente es mucho más digerible leer esto que el tremendo drama que se desarrolla en mis demás fics. También es un placer para mí escribir algo ligero y agradable. Respondiendo a tu pregunta: no, Li y Sakura no aparecerán en el fic, aunque creo que sí hubiera sido divertido. Espero que me perdones la tardanza y no me odies (en defensa puedo asegurar que no dejaré ninguno de mis fics incompletos). Saludos!
