Hola :D Bueno, sepan que este capitulo fue un poco mas difícil de traducir que el primero, aunque sea mas corto, por el lenguaje y algunos términos a los que no estoy acostumbrada... Aparte de eso, me pidieron que no abandone la traduccion y tengo toda la intencion de seguirla. Espero poder subir capitulos lo mas rapido posible, pero si o si voy a subir uno a la semana, si puedo traducir mas, lo voy a hacer. Como dije antes, los personajes (desafortunadamente) le pertenecen a E. y la historia es total y completamente de RMNicky...


Dormí en sus brazos durante toda la noche. Bueno, algo así. No dormí del todo bien, aunque considero un éxito cuando puedo dormir más d horas a la noche. Sin embargo, disfrutaba de estar en sus brazos. Recordé nuestra ruptura una y otra vez en mi mente y una parte de mi sentía que estaba loca por considerar volver con él. Pero, en el fondo… sabía que necesitaba ayuda. Su ayuda. El problema era, yo no quería ayuda.

Odiaba esto.

Odiaba este sentimiento. Me gustaba el control, pero odiaba sentirme amenazada, pero me gustaba que me cuiden.

Era todo tan conflictivo y aterrador. Y, tenía un presentimiento… incluso si echase a Christian de mi vida ahora mismo, no me podría deshacer de él. No quería deshacerme de él. Entonces, decidí caprichosamente… debía darle a esto una oportunidad. Si no era por mí; por él. Sabia cuanto le dolía… y la forma en la que él me cuido anoche…él no probó mis limites, y no creo que haya disfrutado castigarme de la forma en la que creí que lo haría. Tengo que ver a donde nos llevaba esto… si es que nos llevaba a algún lado.

Carla POV

Me sentí culpable toda la noche por haber llevado a mi hija a esa trampa. Trate de hacer cualquier cosa, desde confrontarla hasta amenazarla. Y, nada parecía hacerle efecto. Sabía que ella estaba herida, y eso rompía mi corazón… Yo soy su madre por el amor de Dios. Y, como madre se supone que puedo aliviar sus dolores y miedos y yo no podía. Llame a Ray y le dejé saber lo que estaba sucediendo. Él no podía ir hasta Georgia en tan poco tiempo, pero prometió estar en contacto y si las cosas empeoraban, él haría un viaje de emergencia.

Estuve preocupada por Ana por esa primera hora, y atendí mi teléfono en el segundo en el que vibro. Era un mensaje de Christian

Señora Steele,

Creo que he llegado a ella. Esta impresionablemente bien ahora, que es todo lo que podemos pedir. Voy a hacer todo lo posible por su hija Sra. Steele, lo prometo.

Ella está conmigo ahora, quería que lo sepa.

-Christian Grey.

Me hundí, aliviada, en una silla y envié otra plegaria a Dios para que Christian pueda salvar a mi hija, claro que iba a estar allí para ella, sin dudarlo. Pero, ahora mismo, él era mi única esperanza.

Me sentí culpable por admitirlo… pero tenía una buena idea de cómo Christian iba a controlar esta situación. Y, la prueba se sentó en frente mío. Ana estaba conmigo para almorzar. Hace solo dos días que la encerré en la habitación con Christian. Ella había estado dolida por mi "traición". Pero, aparentemente ya lo supero, sabiendo que lo único que quería hacer era ayudarla. Ella estaba sentada en frente mío y se retorcía en su asiento cuando pensaba que no la estaba viendo. Me sentía mal por haberla sometido a lo que yo describiría como un "castigo", pero… funciono con Ana. Ella estaba comiendo ahora mismo. Bueno, por lo que yo sabía…

Ana POV

Mi mamá parecía ida mientras comíamos en un restaurante mexicano. Aunque había sida hace dos noches… mi trasero todavía dolía. Estaba segura, no importa cuando odie admitirlo, que tenía el sentimiento de que Carla sabía lo que paso entre Christian y yo.

Incluso tuve un "recordatorio" ayer a la noche cuando Christian encontró un poco de comida que había escondido en mi bolso cuando él… humillantemente, me reviso. Me estremecí mientras recordaba los hechos en mi mente.

-Flashback-

"Sácatelos" Christian ordeno suavemente, gemí pero él me miro firmemente, y lentamente baje mi sostén (bra, brassier, corpiño, sujetador) y mis bragas.

¡Mierda, mierda, mierda! Entré en pánico cuando me di cuenta… Había escondido papas fritas en mi sostén hace un rato. ¡Sé que es asqueroso, pero estaba desesperada, maldita sea! Entonces, las bebidas proteínicas, creo que estoy segura allí… Las escondí en mi cartera. Él me miro cuidadosamente y yo me retorcí bajo su mirada, él se adelantó unos pasos rápidamente y antes de que supiera lo que estaba pasando, el bajo mis bragas.

Por favor, déjame el sostén puesto, déjame el sostén puesto. Cante para mí misma en mi cabeza.

Pero… no lo hizo. Vi sus ojos oscurecerse con furia cuando vio la comida. Entonces, suspiró.

"Supongo que tendremos un recordatorio esta noche." Dijo el en una voz que hizo que mi trasero se estremeciese.

Hay no…

El encontró mis ojos

"3 minutos" dijo.

"¡¿Qué?!" jadeé, "¡pero tu dijiste 1 minuto por cada cosa!"

"¿Vas a tratar de decirme que esas bebidas de proteínas que encontré en tu bolso más temprano no eran las que yo te di a lo largo del día?"

Tragué y no dije nada, y trate de distraerlo.

"¿Revisaste mi cartera?"

"Sí." Respondió francamente, "te vi poniéndolas allí, Ana. Lo estas postergando."

No respondí, sabiendo que decía la verdad.

"Eso es lo que creía" dijo, "ahora ven aquí."

El tomo mi cintura y me empujo en dirección a la cama, me aleje de él.

"Christian, no…" Susurré, sonando como una niñita petulante.

"No pelees conmigo, Ana." El me advirtió.

"¿Yo? ¿Pelear?" Pregunte inocentemente. "Nunca es mi culpa."

Él se rio, "tú y tu lengua inteligente te van a meter en problemas" me dijo y trato de agarrarme, haciendo que me retuerza. Pero, sabía por la forma en la que hablaba, que no lo decía en serio.

Christian se sentó en la cama, y me llevo hacia sus piernas, y hasta el aire se tornó serio en ese momento. Él alcanzó el botón de mis jeans y lo desabotonó. Puse mis manos sobre las suyas, pausando sus movimientos. Él suspiro, "mueve tus manos, Ana."

No había ningún deje de amenaza en su voz,

"Por favor, ¿no puedes hacerlo sobre mis jeans?" pedí. El miro hacia arriba y encontró mis ojos.

"Tal vez en algún futuro, cuando pares de resistirme tanto. Ahora mismo, tienes suerte de que no lo haga sobre tu trasero desnudo."

No lo presione… sabiendo que… bueno, él tenía razón… y que si lo hacía, me azotaría con el trasero desnudo.

-Fin del Flashback-

Christian POV

Ana trato de negociar conmigo sobre azotarla por encima de sus pantalones. Sabía que ella tenía miedo de los castigos, lo cual me complacía cuando ella estaba ahora mismo sobre mis piernas. Estaba ligeramente agradecido por ello, porque de esta manera… no había ningún cuestionamiento sobre qué hago o que no hago. Lo estaba disfrutando, y… no era por la misma razón que antes. Honestamente, aunque no había nada disfrutable de la situación, especialmente por la forma en la que la vida de Ana peligraba. Entonces, ella comenzó a suplicarme, yo había dicho que no. Estaba preocupado porque posiblemente no "llegaría a ella". Le había dicho que tal vez en algún futuro la azotaría sin importar las prendas que usase. Pero en este momento y en el contexto en el que sucedían las cosas… Ella era verdaderamente suertuda de que no la estuviese azotando con su trasero desnudo…. Al menos que se lo haya ganado durante la azotaina.

Yo estaba enojado con ella. Con lo que le estaba haciendo a su cuerpo; a sí misma. Cuando hablamos de ello anoche, me deshice de algunos de sus miedos y de la resistencia cuando se trató sobre cuidarla en esto. Y, ella admitió que me necesitaba, lo cual me hizo sentir un calor extraño pero confortante llenar mi pecho. Y, aunque era resistente al amor, Ana tenía un lugar especial en mi corazón. La cuidaba a ella mucho más que a cualquiera de las otras chicas.

Me aleje de esos pensamientos y cambie sus manos de posición, poniéndolas a sus costados. Cuando ella las iba a poner de vuelta a donde estaban, le di un azote lo suficientemente fuerte para hacerla retorcerse. Con eso, entendió lo que quería y dejo de pelearme. Ana colocó sus manos donde yo las había puesto anteriormente.

Ella enterró su cara en mi pierna mientras que yo colocaba su mano derecha sobre su espalda y la incline un poco hacia arriba, dándole una mejor mirada a su trasero, y supe que esto iba a ser doloroso para ella, especialmente considerando que estaba superando otra azotaina, la que ocurrió anoche.

"¿Estas preparada?" pregunte.

"Noooo." Gruño en respuesta, y yo me reí.

"Solo recuerda, Ana, por favor, yo… no disfruto esto" dije en un tono más serio.

"Lo sé" Susurro, shockeandome.

Suspiré. "Está bien."

Le di dos palmaditas a su trasero, entonces la azote fuertemente. Tenía un agarre firme sobre ella y estaba preparado para la sacudida de sorpresa y dolor que ella dió.

"¡Mierda!" Exclamo, shockeada, sin haber esperado que el dolor fuese tan intenso como yo sabía que era. La azote de nuevo, añadiendo un poco más de fuerza.

"¡Ow!" Chilló.

"Cuida tu boca" le advertí.

Entonces empecé. Comencé un ritmo: azotar su trasero en el mismo lugar 3 veces antes de moverme al siguiente mientras reavivaba el rosado de su cuerpo.

Mire al reloj y después de 2 minutos su castigada piel estaba comenzando a tomar un color rosa oscuro, igual al que había tomado ayer. Ana se había rehusado a emitir sonido alguno hasta el momento, lo cual me hacía enojar, porque sabía que era un acto de rebelión. No dije ninguna palabra mientras comenzaba a azotar la sensitiva curva donde su trasero se unía con el muslo.

"¡Ooow!" Ella se quejó, cubriendo su trasero con sus piernas. Paré y puse mi pierna por sobre las de ella, antes de continuar con su castigo. Comenzó a llorar de dolor, "¡por favooor Christian! ¡Perdón!" chilló. De acuerdo con el reloj, le quedaban 30 segundos más, y no iba a sacarla de la posición en la que se había puesto ella misma. Continué azotando su vulnerable y rosado trasero y Ana comenzó a luchar de nuevo, cosa que esperaba que hiciera.

"Casi termino, Anastasia." Dije gentilmente y, por los últimos 10 segundos, aumente el ritmo y la fuerza de los azotes.

"¡Aah!" se quejó, y un sollozo sacudió su cuerpo. Paré cuando el reloj marco el 3er minuto. Su respiración era pesada y estaba tratando de calmar sus sollozos. Yo froté su trasero y le susurré palabras reconfortantes, y luego de un minuto comenzó a calmarse.

"¿Estas bien?" pregunte suavemente.

"¡No!" Dijo, sonando exhausta, "¡Eso dolió como el infierno!"

"Entonces, tal vez no lo vas a hacer la próxima vez." Dije, pero ella no contesto. Eso vendría con el tiempo. Respire profundamente y casi tomo la decisión de pesarla, entonces deje esa idea y decidí que lo haría mañana, dejándole algún tiempo para recuperarse. La ayude a levantarse y la acuné en mis brazos, antes de ponerla sobre la cama y dentro de las sabanas. Tomé un poco de loción y Advil y la convencí de dejarme cuidarla. Después de eso, me desvestí hasta quedar en boxers y la guié hacia mis brazos, su espalda presionando mi pecho.

"Va a estar bien, Ana. Vamos a estar bien." Dije, dejando un beso en su cuello.