Domingo, 24 de Septiembre
Sólo una cosa es cierta cuando se trata de los miembros de la familia Kinomoto: todo lo que pasa a su alrededor es simple y sencillamente… anormal. Hablo en serio; desde el hecho de que el destino del mundo recaiga en una niña de diez años, hasta reencarnaciones, y, mi más reciente descubrimiento, un hermano con una vida más revoltosa de lo conveniente.
En serio, supe que Touya veía fantasmas, y supe también que había entregado su energía a Yue, pero puedo decir que eso es normal, comparado con la cantidad de sorpresas que me he llevado en lo que se refiere a este hombre últimamente.
Ayer vino a mi cuarto a buscarme. Nuestra quincuagésima confrontación en menos de una semana. Lo recibí de mal humor, evidentemente, pero lo dejé pasar al ver que su pie no me dejaba la opción de cerrarle la puerta en la nariz. Quedamos un momento en silencio, hasta que me animé a hacerle la pregunta del millón:
"¿Qué quieres?" y él me respondió con otra pregunta:
"¿De dónde demonios sacaste la idea de que soy gay?"
¿De dónde había sacado la id…? Recuerdo haber repetido la cuestión una docena de veces antes de comprender lo que eso significaba. En el momento en el que eso sucedió, mi boca quedó sin saliva y un insoportable ardor en el rostro me hizo darme cuenta de que me había puesto colorada. ¿Era mi imaginación, o acaso Touya estaba implicando que él…?
"¿N-no eres…?" comencé a tartamudear torpemente. Ni siquiera nos habíamos movido de la puerta (aunque sí la habíamos cerrado), y parecía que no lo haríamos en un futuro próximo.
"Sé que nunca he hecho públicas mis relaciones amorosas y…" empezó él a explicar, centrando sus ojos extremadamente oscuros en mí, obligándome a tragar saliva.
"P-pero tú…"
"… y sé que Yukito sentía algo por mí cuando éramos más jóvenes, pero es mi mejor amigo, y nada más…"
"Pero tú…"
"…también sé que vivimos un tiempo juntos, y quizás eso pudo malinterpretarse, pero créeme que nunca pasó nada entre nosotros…"
"Pero tú…"
"… y sé que este coro está lleno de homosexuales, pero eso no significa que yo sea uno de ellos".
"Pero tú…" y él ya no dijo nada más… y yo tampoco. En realidad, mi cabeza parecía vacía, quizás por primera vez en mi vida. Sakura dice que siempre tengo algo acertado para decir, pero esta vez no tenía absolutamente nada. Lo único que tenía era la mirada oscura de Touya muy cerca de mí, así como un severo retumbar en mis oídos por la cantidad de sangre que se había agolpado en mi cabeza. Debo admitirlo: quería salir corriendo de ahí.
"Ahora, hay dos cosas que quiero decirte y más te vale que no las olvides;" empezó él, sabiendo que mi mutismo estaba lejos de terminar. Me señaló con un dedo acusador, como lo había visto hacer con Sakura de vez en vez cuando éramos chicas, "la primera, por si no quedó claro, es que nunca he tenido relaciones con un hombre, ¡ni pienso hacerlo!" abrió los ojos en señal de que hablaba en serio, "por ende, tampoco tuve… eso con Aoe-san".
¿Nunca?
"La segunda es, que nunca pude aceptar tu amistad con Sohma-san porque yo no sabía que él sí era gay, y pensaba que…"
Ahora fue él quien comenzó a ponerse nervioso, haciéndome sentir un poco más aliviada. Al menos no era la única.
"Bueno, la verdad es que tú…" sentí que un peso enorme se alejaba de mi pecho al darme cuenta de que la conversación se desviaba del hecho de que la mitad de mi vida la había pasado pensando que Touya Kinomoto era homosexual.
"…tú me… bueno, creo que tú me…"
"¿Yo?"
"… bueno, yo… tú…"
Era increíble, pero nunca había visto a Touya tan rojo. En realidad, creo que nunca lo había visto siquiera un poco rojo.
"… yo creí que tú y Sohma-san…" y siguió luchando una y otra vez con aquella oración aparentemente destinada a quedar eternamente inconclusa.
"… Tomoyo, tú me…" y, tras un bufido exasperado, bajó los hombros, "¿Qué demonios estoy tratando de decir?"
Estaba de más decir que yo me hacía la misma pregunta.
"Olvídalo." Finalmente desvió la mirada y caminó a la puerta. "Nos vemos luego. Ahora voy a…" y me miró por sobre su hombro, "meditar un par de cosas con la almohada", hizo un ademán con la mano y abrió la puerta para marcharse, dejándome sola y hecha un lío.
¿Meditar un par de cosas con la almohada… a mediodía? Además, ¿cómo quería que me olvidara de lo que iba a decir, si duró como 5 minutos tratando de formular una sola frase? Cualquiera diría que no me conoce. Quizás no soy lo suficientemente curiosa para abrir un libro en el sótano y liberar a una baraja de cartas traviesas, pero sí lo suficiente como para seguir, cámara en mano, a la persona que hizo eso, ¡y más aún para sacarle a Touya lo que sea que haya querido decirme!
¿Cuántas cosas habrá que yo no sepa del hermano de mi mejor amiga? De repente, Touya se desvela como un libro entreabierto ante mí, y me doy cuenta de que solamente había leído el prólogo.
Después de eso, de entre todas, una cosa es la que no me deja en paz, no importa cuánto trate de ahuyentarla de mi cabeza:
Touya Kinomoto no es gay.
Que Dios me ampare.
Notas de la autora: ¿Que Dios la ampare a ella? Pues… sí, quizás tenga razón. La verdad es que la pobre chica está en shock, ¿y quién no? Así que, como vemos, no fue Touya el único que recibió noticias en estos días. Eso también quiere decir que no fue él el único que se quedó con cara de fotografía últimamente. ¿Qué pasará ahora? Esperemos que no más enredos, ¿o sí?
Muchísimas gracias a todas por sus reviews para el capítulo pasado. Me hicieron reír de lo lindo y eso me alienta mucho a pensar lo bien que les cayó la entrega. Que tengan unas felices vacaciones y, quien no tenga vacaciones, ¡ánimo! Ya llegarán.
Victoria. Ahorita no quiero saber mucho de escribir fics. Estoy atorada con estos tres (aunque a éste y a Acuarela no les falta mucho para terminar), así que respiraré un poco antes de involucrarme con otro, pero gracias por el apoyo y los buenos deseos.
Shabrishitah. Admito que su nombre me resulta tan imposible de pronunciar, como de escribir. En fin, no dude que a mí también me encantaría un amigo como Touya. Estoy segura de que me habría evitado más de un mal paso en la vida, hehe. Muchas gracias por su review, ¡provocará que me crea sus halagos! No se crea, ando demasiado ocupada como para no dejar los pies sobre la tierra, hehe. Saludos!
