Disclaimer: Absolutamente nada me pertenece (excepto las N/A, esas son obviamente mías!)


Ana POV

Cuando me desperté de nuevo de esa rara y pacífica oscuridad inducida por las drogas, estaba en el cuarto que comparto con Rebecca, lo que me shockeo. Pensé que iba a estar en el mismo cuarto, parecido al de los hospitales, en el que me dejaron cuando me trajeron al centro. Salté cuando miré a un costado, y vi al doctor entrando a la habitación. Froté mis ojos, tratando de despejarme un poco, y miré hacia arriba, hacia él, estudiando su cara, esperando que Becca no hubiese sido atrapada en nuestro pequeño acto.

Pero su mirada permanecía perfectamente neutral.

Tragué, mi garganta seca, y me senté, apoyando mi espalda en la cabecera de la cama.

El doctor me pasó un vaso, hice una mueca.

"Tómalo, Ana. No has comido o tomado nada desde hace unas horas."

Comencé a tomar un poco, pidiéndole a Dios que lo que sea que Becca haya planeado funcionase, porque con cada sorbo o mordida de cualquier cosa que tuviese alguna sustancia nutricional, me sentía más miserable.

"¿Cómo te estas sintiendo?" Él preguntó.

"Estoy bien." Susurré.

"¿Qué fue todo eso?" Pregunto, refiriéndose a mi 'ataque'.

Pensé frenéticamente, en busca de una excusa, pero no encontré nada, asique opté por decir "No lo sé… Estoy un poco confundida, en realidad."

"Eso es comprensible." Replicó, sus ojos mostrando parte de su decepción. ¿Tal vez por el hecho de que no haya experimentado una memoria resurgente? "Estas invitada a vestirte e ir con las demás chicas, o puedes quedarte adentro por un rato."

"No quiero quedarme en la cama." Susurré, él asintió y se alejó para que pudiera pararme. Me dí cuenta que estaba en la bata (N/A: en el fic original decía 'scrubs', lo cual se traduce como matorrales, maleza, árbol, arbusto y otras descripciones que no tienen nada que ver con esto, por lo que decidí poner 'bata' a falta de una traducción mejor) que el hospital le da a los pacientes cuando ellos se bañan por primera vez.

"Te voy a dejar para que te cambies, pero Martha va a estar afuera, en caso de que necesites algo, ¿está bien?" Preguntó, con su mano sobre mi hombro.

Asentí y él se fue.

Busqué en los cajones, y tomé mis pantalones de gimnasia grises favoritos y una remera negra de cuello en V entes de salir y encontrarme con Martha para caminar hacia la habitación principal, donde las chicas se sentaban en grupo.

Odiaba el grupo. De repente deseé haber decidido quedarme en la cama un tiempo más.

Me senté cautelosamente cuando los ojos me miraron y el turno de Mariana terminó.

Rebecca me miraba alentadoramente, con un brillo algo maquiavélico en sus ojos, y asintió levemente. Sonreí, tal vez demasiado.

La hora del grupo pasó… tan lento como lo era usualmente y, aunque yo era el centro de atención, dije lo que ellos querían escuchar. No iba a poder deshacerme de ellos una vez que realmente llegasen a mí. Y lo sabía. Pero por ahora les daría lo que querían.

Unas 2 horas más tarde el Dr. Moreno fue a buscarme.

"¿Ana?"

"¿Si?"

"Tienes sesión familiar."

Gemí en anticipación. Vería a las dos personas por las que aún me sentía traicionada pero que seguía amando, al mismo tiempo.

Lo seguí al cuarto.

"¡Buena suerte, Ana!" Vino la voz de Rebecca desde atrás mío, y le devolví una pequeña sonrisa.

Entré a una habitación en la que nunca había estado antes, y tomé un asiento vacante que se encontraba un poco lejos de Christian y de mamá, negándome a verlos a los ojos. Habían algunas otras sillas más cercanas, pero no podía sentarme más cerca, no solamente porque estaba nerviosa de que estén enojados, sino también porque sentía…

Culpa.

Nadie sabía de mi complot con Rebecca, pero por alguna razón me sentía malditamente culpable y me hacía querer llorar.

Valdrá la pena. Valdrá la pena. Valdrá la pena. Me dije a mi misma, antes de mirar hacia arriba. La mirada de Christian había estado haciendo un agujero a través de mí, y me encontré con sus ojos primero. Tragué cuando vi que no había enojo u odio, sino genuina preocupación y dolor. Me pregunté si fue algo malo mirar a Christian antes que a mi madre.

"Bien, Ana, esta es tu primera sesión familiar, y les advertiré a los tres que la primera sesión familiar tiende a ser un poco dura, pero son necesarias." Dijo el Dr. Moreno, sacándome de mis pensamientos.

Asentí, mientras que su discurso continuaba. Apenas escuchaba lo que decía.

Él le habló a Christian y a Carla por casi 10 minutos sobre mi progreso, y no fallé al darme cuenta que nunca dijo cuanto peso había ganado o cuánto había estado comiendo, hablando de temas más seguros como mi estabilidad emocional y mental.

Entonces, se giró hacia mí.

"Bueno, Ana, ahora me gustaría que les cuentes a ambos lo que pasó ayer."

¿A qué se refería con contarle? ¿Todavía no lo sabía? Él estaba ahí.

Había algo en sus ojos que todavía no llegaba a comprender.

"¿A qué se refiere?" Susurré. "¿A lo del ataque de pánico?"

"Por ejemplo." Dijo el Dr. Moreno. "Pero quiero que nos cuentes porqué usted y otro paciente –cuyo nombre no puede ser mencionado- pensaron que iba a ser una buena idea armar una distracción para que ella pudiera robar algunos de los papeles que 'accidentalmente' tiró de mis manos."

Me congelé. Mierda.

De repente, mi garganta estaba seca. "C- Como…" Murmuré.

"Ana, hay cámaras en toda la instalación, y no solo eso, ¿pero cómo pensaste que no me iba a dar cuenta de los papeles faltantes de los archivos?"

Les eché un vistazo a mi mamá y a Christian. El semblante del último estaba lleno de dolor, y un poco de furia. Carla tenía lágrimas rodando por sus mejillas.

"Lo-lo siento" Susurré.

"Entendemos mejor que cualquiera, Ana, que la tentación puede ser difícil, especialmente cuando se presenta en un lugar como este. La otra paciente que te ayudo en eso… ¿No te diste cuanta que ella está tan lejos como vos de salir?"

Asentí lentamente, esa había sido una de las primeras cosas que supe sobre Rebecca.

"¿No crees que ella estaría fuera de aquí ahora si ella fuera tan buena en su juego como ambas creen?"

Paré…

Duh, Ana. Porque… si Becca fuese tan tramposa como creía que ella era, ella hubiera mentido hasta ya haber salido de la instalación.

"Solo quiero irme de acá." Susurré.

"Y la forma de hacerlo es tratando de salir. No mintiéndome, e ir hablando en grupos. Tienes que querer irte lo suficiente de aquí como para hacer el trabajo para lograrlo." Su voz era dura y con un deje de reproche. Asentí en entendimiento y empuje mis piernas hacia mi pecho mientras las lágrimas llenaban mis ojos.

"Lo lamento." Comencé a llorar, lo sollozos haciendo su camino a través de mi cuerpo. Escuché un pequeño intercambio y enterré mi cabeza en mis piernas. Oí pasos al lado mío, que reconocí como los de mi madre. Ella puso su mano en mi hombro por un momento. "Todo va a estar bien" Susurró, "Te amo, Annie."

"También te amo, mamá." Susurré en la tela de mis jeans, entonces ella dejó la habitación.

El cuarto quedo sumido en silencio por segunda vez y estaba un poco decepcionada de que Christian no hubiese dicho adiós cuando se fue.

Sentí dos manos familiares tomar mis tobillos y jadeé cuando Christian tiro de ellos, lejos del resto de mi cuerpo. Whoa… Pensé que se había ido.

No me molesté en pelearle, sentí la mirada del Dr. Moreno sobre nosotros. Christian tomó mis manos desde donde él se estaba arrodillando, en el piso.

Él besó mi mano, y más lágrimas cayeron de mis ojos.

"Lo siento tanto." Hipé, mis sentimientos de traición por parte de él, despareciendo.

"Ssshhh." Dijo, más gentilmente de lo que alguna vez le había escuchado, "Sé que lo lamentas." Su pulgar dibujando suaves círculos en mi mano. "Escúchame, Ana." Dijo gentil, pero no había duda en el tono autoritario de su voz. Lo miré a los ojos. "Te amo Anastasia Rose Steele. Nunca lo dije, pero lo siento (N/A: 'I never said it, but I mean it.' 3). Esas palabras me aterran pero estos últimos días fueron más que suficientes para empujarme hasta mis propios límites, y… Te. Amo."

Mi estómago saltó casi hasta mi garganta, y me caí hacia adelante, él me tomó en sus brazos, y sentí sus labios contra mi cabeza.

"No me estoy rindiendo con vos. Te lo prometo."

"¿Esto es un sueño?" Pregunté con tono áspero, media seria.

Él sonrió, "No. Es real."

Reí a través de mis lágrimas y envolví a Christian con mis brazos, él me tomo por la cintura, y me levantó del suelo por unos segundos.

"El Dr. Moreno quiere hablar con nosotros." Me dijo suavemente al oído, y yo me incliné hacia atrás. Christian me ayudó a volver a mi silla y se sentó a mi lado, de forma que ambos enfrentábamos al Dr. Moreno.

El Dr. Moreno sonrió, "Me gustaría hablarles de la relación BDSM que ustedes practicaban." Me congelé.

¿QUÉ? Miré en dirección a Christian y él asintió.

"Hablé con él hace un par de días." Dijo Christian.

"Pero el CDC-" (N/A: Contrato De Confidencialidad)

"Está anulado. Tu salud viene primero."

Un nuevo nudo de felicidad nauseabunda invadió mi estómago.

"Asique, Ana, el otro día cuando el Sr. Grey hablo conmigo, dijo que en su relación, ¿ustedes si practicaban BDSM suave cuando te negaste a ser su sumisa?" Asentí cautelosamente, "¿Alguna vez te castigó?" Preguntó el Dr. Moreno, y yo dudé en contestar. Christian me dio un pequeño y alentador asentimiento de cabeza y, tentativamente, contesté.

"Si…"

"¿Cómo?" Preguntó el doctor.

Miré nuevamente a Christian, él me miró de vuelta inmediatamente. Gemí y me sonrojé furiosamente, "Soy azotada."

El doctor asintió, "OK, ¿cómo?"

"¿A qué te refieres con 'cómo'?" Chillé.

"Me refiero a cómo. ¿Usó algo? ¿Cómo te posicionó?"

Me congelé nuevamente. "Usted está haciendo esto degradante." Acusé, dándome cuenta que él no aprobaba la relación.

"No es mi punto hacerlo." Replicó, "Lo que quiero que hagas es enfrentar lo que ocurre en su relación, diciéndomelo. Entonces, ¿cómo?"

Me sonrojé por segunda vez, "Jodete." Susurré, esperando evadir la pregunta.

"Ana." Christian me reprendió, shockeado.

"¿Por qué tengo que contestar eso?" Me quejé, como un chiquillo petulante.

"Porque confío en este doctor, él es uno de los mejores en el país y confío en que va a preguntar y hacer lo que es mejor para vos."

El doctor permaneció callado por unos segundos, "Entonces, ¿Ana…?"

Gemí y enterré mi cara en mis manos, sin poder creer que esto estaba realmente sucediendo: "Me pone a través de su pierna."

"¿Usa algún implemento?"

"No."

"Solo su mano."

"Sí." Susurré.

"¿Con o sin tu ropa?"

"Usualmente, sin." Murmuré, mortificada.

"¿Entonces estas diciendo que, cuando estas en problemas, él te pone sobre su pierna y azota tu trasero desnudo con su mano?"

Palidecí, avergonzada, "Basta."

El doctor asintió, "Está bien. Creo que terminamos aquí por hoy." Dijo.

Se paró y se dio vuelta, ordenando algunos papeles que no noté que traía con él, mis cejas se fruncieron en un claro signo de confusión.

¿Sobre qué mierda fue todo eso? La conversación no parecía tener nada que ver con mi D.A, en vez de eso, me recordó cómo me castigaba Christian. ¿De todas formas, qué tenía que ver con eso y por qué él necesitaba saber esas cosas? Mi mente estaba devanándose en busca de una respuesta…

Me paré, de mala gana, sin querer perder la presencia de Christian.

Él miro la espalda del doctor, y rápidamente rozó sus labios con los míos.

"Vas a estar bien." Me reaseguró.

Christian POV

El doctor llamó a una enfermera para que acompañe a Ana hasta donde las demás chicas se encontraban luego de que ella se despidiera de su madre. El Dr. Moreno primero hablo con Carla para explicarle sobre sus planes para Ana, luego pedí para hablar con él por una última vez. Todavía estaba confundido sobre el porqué de haberle hecho esas preguntas a Ana.

"¿Para… qué fueron esas preguntas?" Pregunté.

El Dr. Moreno asintió, pareciendo haber esperado esa pregunta, "Quiero ver cómo el pensamiento de un castigo –el cual estoy seguro que estará con ella- puede afectar su comportamiento y su alimentación a lo largo del día."

Sentí mi cuerpo tensarse, de ninguna maldita manera iba a dejar que este hombre le levantase la mano a mi Ana.

Él pareció haber leído mis pensamientos, "Nunca tocaría a Ana de esa forma, pero quiero ver si tiene algún efecto positivo o negativo en sus patrones."

Me pasé las manos por la cara, esto era tan malditamente confuso. Pero, asentí.

"Descanse un poco Sr. Grey." Dijo el Dr. Moreno, "Es tan importante que usted mantenga la mente clara para esto como lo es el que ella esté dispuesta a recuperarse."

Asentí, "Gracias, doctor."


Holaaaaaaa! :D Hoy estoy especialmente feliz! Digamos que el unico examen que me queda para dar es el de ingles, irónico no? Bueno, ya vi los RVW del capitulo anterior y la verdad es que concuerdo con dos de ellos, pero como saben, por mala suerte, la historia no es mia por lo que no puedo cambiarla :'(

Bueno, cambiando de tema, puede que este capitulo parezca inservible o algo parecido pero les JURO que es muy importante para la trama en general!

Como siempre, les pido que dejen REVIEWS, porque amo completamente el poder saber su opinion y como creen que deberia seguir la historia o que no les gusta hasta ahora, tanto sobre el fic como sobre la traduccion (siempre repito esto, pero vamos! no se pueden olvidar!)

Espero poder publicar pronto los ULTIMOS 2 CAPITULOS! si solo quedan dos capitulos para que llegue a su fin!

BESOS ;)