Sábado 30 de septiembre.
Ni siquiera sé qué escribir o, peor aún, qué pensar. Mi cabeza parece decir una cosa, mi corazón otra, e incluso el resto de mi cuerpo parece tener su propia opinión y ahora tengo un nudo en la garganta que apenas me deja respirar.
Sólo hay un culpable: Touya.
Touya.
¿O quizá soy sólo yo la única culpable?
Ayer me planté la idea en la cabeza de hablar con él, aunque él también quería hablarme y hoy me invitó a dar un paseo al parque. Precisamente de ahí vengo ahora.
Durante el camino hacia allá platicamos de cosas intransigentes: del clima, del edificio o la plaza tal, de la comida estilo coreana, etc. Pero al llegar y sentarnos sobre una de las bancas noté que él se ponía un poco ansioso. Comenzó a hablar y, como siempre lo ha hecho, fue directo al grano:
"Tengo que decirte algo".
"Y yo a ti", le dije y él se sorprendió un segundo, pero meneó la cabeza y, sin dejar de mirarme, continuó.
"¿Sabes? Siempre he estado en contra de andar con una compañera de trabajo, pero últimamente han pasado un par de cosas que me han hecho cambiar de opinión y yo…"
"Lo sé", lo interrumpí y él bajó la cabeza. ¿Por qué demonios no dejé que él hablara primero? Sabía que algún día pagaría por mi manía de acaparar este tipo de conversaciones. En fin, a partir de ese momento comenzó el… espectáculo de la infamia:
"No me sorprende realmente. Todo el coro lo sabe", se encogió de hombros.
"¿En serio?" Eso yo no lo sabía y me dolió, creyéndome su amiga… aunque en realidad, a fin de cuentas no sabía muchas cosas.
"Es mi culpa, no debí decírselo a ese chismoso en primer lugar".
"Olvida eso. ¿Sabes? Ayer hablé con Fujioka-san y hay algo que debo decirte, pero primero me gustaría saber algo…" no pensaba decirle que ella quería ser su novia si no era eso lo que él deseaba, así que primero quise saber su opinión, "¿lo que tú buscas es un noviazgo?"
Touya quedó pasmado y sus pequeños ojos abiertos como platos casi parecían discos gigantes. Y vaya que soy tonta… según yo estaba siendo precavida, cuando lo realmente precavido hubiera sido mantener la boca cerrada desde un principio.
"Perdón, es que no esperaba que tú lo dijeras," se disculpó él, "en realidad era yo quien quería hablarte de todo eso," y rió con nerviosismo, "me siento algo ridículo, pero ya que lo mencionas: sí, sí me gustaría eso, sobre todo si tú estás de acuerdo."
¿Por qué me preguntaba eso? ¿Por qué todo el mundo pedía mi opinión al respecto? Era un asunto en el que yo no debía interrumpir, o eso pensaba, aunque algo muy en lo profundo me gritaba que no, que no estaba de acuerdo. Sí, la verdad es que sentí una punzada en el pecho, pero estaba decidida a estorbar en la felicidad de mi amigo, así que lo ignoré todo:
"¡Claro que estoy de acuerdo! Tú y Fujioka-san hacen una pareja excelente".
No puedo creerlo… ¿por qué no me pude callar antes? El rostro de Touya se volvió de piedra "¿Fu-Fujioka-san y yo?"
"¡Claro! Además, estoy segura de que a ella le encantaría ser tu novia".
Nuevamente Touya parecía un pedazo de mármol: "¿Fujioka-san?"
"Sí…" y entonces fue que comencé a dudar, "¿o no te gusta Fujioka-san?"
Y el rostro de Touya tomó color nuevamente… rojo. "¿Fujioka-san? ¡Rayos, Tomoyo! ¿Realmente piensas que me gusta Fujioka-san?"
"¿No?" esta vez fui yo quien se quedó con la boca abierta, "¿Entonces quién…?"
"¡Tú, maldición!" Touya meneó la cabeza, frenético, "¡Tú, Tomoyo! No es por Fujioka-san por la que estoy actuando como un soberano idiota, sino por ti, porque me has tornado la vida de cabeza y me haces sentir como un vil mocoso", se llevó las manos a la cabeza, "¡No es posible! ¿Cómo se te ocurre pensar que puedo estar enamorado de alguien que no seas tú? ¡Pero si me estás volviendo loco!" se puso de pie. "Pues para que te enteres y no te quede duda: no me importa que seas la mejor amiga de Sakura ni que me veas como a su demente hermano mayor, la verdad es que últimamente lo único que logro hacer es pensar en ti como un desquiciado, porque me gustas, porque te quiero, porque estoy enamorado, ¡o por lo que quieras! El punto es que no te mentí: sí, me interesa un noviazgo, pero no con Sohma-san ni con Fujioka-san, ni con nadie más del coro ni de cualquier otra parte, sino contigo, ¡y deja de buscarme parejas, porque yo… yo…!"
Mientras decía todo esto, manoteaba una y otra vez y me señalaba con un dedo casi tocándome la nariz. Estaba totalmente como un loco, pero al final su expresión parecía la de un niño que no sabe con qué palabras decir lo que siente. Yo, por mi parte, estaba muda, como si todo fuera parte de un sueño o de alguna película surrealista. Al final, la expresión de Touya se suavizó y, aún de pie, se inclinó sobre mí para tomar mi mano unos segundos:
"Oye, no me odies si no me correspondes. Lo importante es que ya no podía seguir engañándote ni engañándome. No sé por qué creí que tú te sentías igual que yo, pero la verdad es que ni siquiera yo sé bien lo que está pasando, así que discúlpame." Y soltó mi mano para marcharse en silencio, dejándome sola con un torbellino de ideas y emociones.
Y aquí estoy, sola y con un cada vez más grande torbellino de ideas y emociones, repasando una y otra vez en mi cabeza la conversación del día de hoy, palabra por palabra, gesto por gesto, pensando en cómo volví a confundir los sentimientos de Touya e incluso los míos y, sobre todo, sintiéndome como una idiota, haciéndome la clásica pregunta ¿y cómo no me di cuenta antes? Y no sabiendo si reír o llorar al respecto, o si debería gritar o consultarlo todo con la almohada. ¿Que si quiero a Touya? ¡Claro que lo quiero! Pero no sé si de la misma manera en la que él me quiere.
Me puso celosa pensar que él quería a Fujioka-san, incluso que quería a Sohma-san. De hecho, dentro de todo, me dio un brinco el corazón cuando él me dijo que era yo a quien quería; mi piel ardió cuando él tomó mi mano y…
¡Rayos! Sé que me atrae en todos los aspectos posibles: física, mental y emocionalmente, pero todo esto…
Es demasiado para un solo día. Creo que voy a vomitar.
Notas de la autora: efectivamente fieles lectoras, finalmente la confrontación llegó y el "secreto" se reveló. Touya definitivamente no pudo más y explotó, terminando por decir seguramente mucho más de lo que en un principio hubiera deseado. Admito que me moría de la risa mientras escribía, leía, releía y editaba este capítulo. El sólo hecho de imaginarme la cara de Touya… bueno, espero que ustedes también lo hayan hecho. ¿Qué pasará ahora? Bueno, ya imaginarán cómo quedó el pobre trigueño, así que tendremos que conocer su versión de los hechos y su opinión al respecto mientras la confundida Tomoyo encuentra armonía en sus sentimientos, jaja. ¿Quién arreglará este nuevo caos (este nuevo "espectáculo de la infamia")?
A escasos capítulos del final, gracias a quienes siguen esta historia y también gracias a quienes capítulo a capítulo me hacen llegar sus opiniones y sospechas. Es muy agradable mantener esta retroalimentación con ustedes y espero que siga en pie. Mis mejores deseos a todas y no olviden dejar sus comentarios, no importa de qué bando estén!
Kemmy S: creo que nuestros protagonistas se sentirían indignados ante la risa que le causa el leer sus tragedias… pero descuide, no les diré nada al respecto. En cuanto a Touya, ¡claro que es un amor! Aunque el pobre alcanza niveles de desesperación tremendos (que a nosotras nos hacen reír, claro)… todos por culpa de Tomoyo, jaja. Bueno, casi confío en que este capítulo le gustó y logró sacarle alguna carcajada, pero le dejaré siempre la última palabra :-D ¡Saludos!
