Lunes 9 de octubre.
Son las 5 de la mañana y no puedo dormir. Hace cerca de una hora que regresé a la habitación y lo estoy intentando, pero estoy demasiado feliz como para poder relajarme totalmente.
Hoy o, mejor dicho, ayer, finalmente le confesé a Touya todo. Me estaba muriendo de nervios y vergüenza, pero lo logré. A decir verdad, desde el jueves que me decidí a hacerlo me comí tres uñas y hasta me enfermé del estómago (no precisamente por las uñas) el viernes; el sábado casi no dormí, pero la real hora de la verdad llegó el domingo en la noche de gala.
Y Touya sólo lo hizo peor: se veía demasiado bien; estaba guapísimo. La última vez que lo había visto tan elegante fue en la boda de Sakura, y ahora que las mujeres del coro saben que es heterosexual fue bastante difícil encontrar un momento para poder hablar con él. Mientras tanto, para evitar que regresara huyendo al hotel y desistiera de confesarme a Touya, Haruka-san y Fujioka-san me estuvieron rondando con sendas copas de vino, intentando embriagarme para "darme valor". Lo bueno es que no lograron hacer que me tomara más de dos, o en lugar de una declaración habría terminado en algo… mucho más "esclarecedor".
Finalmente vi mi oportunidad cuando él se apartó hacia el auditorio del teatro (estábamos en la recepción). A partir de ahí ya no recuerdo bien qué es lo que pasó, pero sí sé que me temblaban las piernas y no era precisamente por el vino. Ni siquiera quise que me mirara y me escondí detrás de él entre las butacas, pero continué tartamudeando hasta el final, con el corazón en la garganta y la cabeza dándome vueltas. No podía ni respirar y me sudaban ambas manos. No sé si lo peor era saber que desde algún lugar del teatro esas dos mujeres nos estaban espiando, pero supe que todo había valido la pena cuando al final él me preguntó si me gustaría salir con él.
¡Fue hermoso! Y de sólo recordarlo me arde la cara hasta las orejas. Nuevamente me sentí como si tuviera quince años y regresara de mi primera cita con un chico. Yo le di un pequeño beso en la mejilla y fue ahí cuando me di cuenta de que ya no éramos unos niños, porque él me miró con esa sonrisa burlona y sexy que tiene y me preguntó si acaso eso era un beso. A continuación me demostró lo que es un beso de verdad muy al estilo Touya Kinomoto… y sólo hay una cosa que puedo decir al respecto: quiero más de ésos.
Después fuimos interrumpidos por Kentarou-kun, pero continuamos en el bar del hotel, platicando hasta cerca de las 4 de la mañana sobre muchas cosas, desde lo que hacíamos cuando recién nos conocimos, hasta lo que hemos vivido en los últimos meses. Aunque me abstuve especialmente de decirle algo y creo que seguiré haciéndolo durante un buen tiempo: yo ya había estado enamorada de él cuando era chica, e incluso se me rompió el corazón cuando supe (o, mejor dicho, supuse) que él era gay y salía con Yukito-san. De hecho, como muchas veces suele suceder, el hermano de mi mejor amiga resultó ser mi primer amor sin que él llegara a sospecharlo. Así transcurrió mi primer diario: empezado con letras cargadas de emoción por las aventuras de Sakura, la gran Card Captor, y concluido 3 años después, cuando decidí cerrar esas páginas al mismo tiempo que cerraba la herida por mi primer amor después de haber pasado meses imprimiendo mi dolor de niña enamorada a esas páginas, sin pensar que algún día escribiría otras nuevas que me harían recordar aquellos tristes tiempos con una sonrisa en la cara.
Por cierto, eso es algo que tampoco Sakura sabe… y me pregunto cuál será su reacción cuando se entere no sólo de eso, sino de que ahora soy novia de su odioso y sobre protector hermano.
Espero que no sea igual que hace 5 años, cuando se enteró de que su papá y mi mamá estuvieron saliendo por un tiempo…
Notas de la autora: finalmente llegó el final (aunque parezca pleonasmo). Ojalá no hayan estado esperando un final espectacular, pues ciertamente es un final sencillo para una historia sencilla, aunque espero que les haya gustado así. Como había dicho antes, el final estaría dividido en dos entregas (siendo que tenemos dos puntos de vista), de manera que preferí hacerlo de manera simultánea para que no hubiera discontinuidad. Por cierto, nuevamente mi perspectiva favorita fue la de Touya (¿quién iba a imaginar que el hombre sería tan tramposo para grabarlo todo?), aunque quise terminar con Tomoyo dando un par de sorpresas al final, aceptando que no es la primera vez que se enamora de ese guapo trigueño… y dando un dato curioso respecto a Fujitaka y Sonomi, con el cual decidí terminar. ¿Por qué? Por el sólo hecho de dejarlas imaginando la escena.
¿Y qué habría sucedido si Tomoyo nunca hubiera llegado a la conclusión de que Touya era homosexual? Quizás se hubieran ahorrado muchos años… pero tampoco habría existido este fic ni me hubiera divertido tanto escribiéndolo, jojo.
Lamento haber dejado a más de una con ganas de ver algo sobre Sakura en este fic, pero no se dio la ocasión (había pensado en un momento poner un ligero intercambio de correspondencia entre las dos amigas, pero no resultó al final).
Quiero agradecer a todas las que tuvieron la paciencia de continuar esta historia hasta el final. Admito que no estaba pensada para durar tanto, pero eso es algo que uno nunca puede suponer cuando tiene una nueva historia en la cabeza. De todas formas fueron ustedes quienes me animaron a continuar cuando surgían asuntos que me impedían hacerlo y por ello estoy muy agradecida y espero poder correspondido bien y que la historia haya realmente merecido su atención.
¡Un gran abrazo a todos!
Judithroad: Muchas gracias. Debo confesar que es bueno que hayas descubierto este fic a estas alturas, así no tuviste que esperar los largos meses sin actualización, lo cual también es bueno para mi salud, pues no querrás sumarte a aquellas que sí querrían matarme, jeje. Por otra parte, con gusto me comunicaría contigo por msn, pero lamentablemente las direcciones de correo no aparecen en ff. Net y no tengo idea de cuál es tu correo (el formato que debes utilizar es como éste para que pueda verlo y entenderlo: nombre(arroba)dominio(punto)com… y los guiones bajos tampoco salen en la página). Saludos!
Hyacint Mtz: ¿por qué te cambiaste el Nick? Definitivamente si no me hubieras dicho jamás lo hubiera descubierto. De cualquier manera, es un gusto tenerte de vuelta y saber que retomaste la historia para someter nuevamente a análisis a Tomoyo y a las mujeres en general, jeje. A mí también me pone algo triste saber que esto terminará, pero al mismo tiempo estoy emocionada de cerrar este ciclo y… bueno, no lo he hecho del todo "público" aún, pero tengo un nuevo proyecto en mente sobre CCS y también eso me emociona. No temas reclamarme si no te gusta el final!
