Hetalia Axis Power no me pertenece.
Vale, no me mateis si no tiene mucho sentido, no estoy muy familiarizada con estos personajes.
Hoy me he levantado con las ganas de escribir algo de Egipto, aunque creo que es culpa de cierta personita que me influye y hace que escriba lo que ella quiere.
Así que va dedicado a ella que hace de Macedonia (y de belarus y mas gente) y para su tío Egipto.
Permaneció sentado junto a la sombra del edificio durante un largo tiempo enfrascado en sus pensamientos. Hacía ya bastante tiempo que Turquía se había llevado a Macedonia y de Grecia no sabia mucho pero seguramente estaría preocupado por sus propios asuntos. Debía admitir que se sentía un poco solo.
Todos los días le parecían iguales, comía, bebía y permanecía a la sombra a veces se entretenía viendo como los esclavos contraían la que seria la tumba de su faraón, aquellos edificios de los que estaba tan orgulloso.
Realmente nunca había imaginado que aquella mujer tan fuerte a la que se atrevía a llamar "madre" desapareciera. Todo había sucedido muy rápido después de eso o tal vez se lo parecía a él. Realmente todo era rápido comparado con la parsimonia del desierto, aun con sus temibles tormentas de arena todo podía permanecer igual por siglos.
Levantó la mirada al escuchar pasos de camellos y voces alegres que se acercaban, sin saber porque el ánimo de aquellas personas captó su atención. Observó sus ropas y lo cargados que iban y un par de personas a su lado comentaron que se trataba de mercaderes.
Estas personas pararon cerca de él para dar de beber a sus camellos, un par de hombres le sonrieron sin saber que aquel al que sonreían era a su propio país. Gupta no podía presumir de ser una persona muy sociable, pero se atrevió a devolverles algo parecido a una sonrisa.
Los días siguientes a aquel los hombres instalaron una especie de mercado para vender sus productos y el niño continuo observándoles sin perder detalles.
Durante aquellos días la zona en la que se habían instalado se lleno de gente, de familias enteras, de mujeres buscando telas a buen precio, de hombres preguntando como estaban las cosas en otras tierras… no recordaba haber visto tan animada a la gente de su alrededor en bastante tiempo, era como cuando todos estaban juntos, Heracles, Tatyana, su madre, Turquía… (Aunque podía pasar sin ese ultimo).
Aquella misma noche decidió acercarse a su jefe y hablarle de aquello.
AÑOS DESPUES…
Macedonia había conseguido el permiso de su jefe y de Turquía para ir hasta allí, había sido un viaje bastante largo y pesado y el ultimo tramo en camello realmente la había agotado aun así preparo su mejor sonrisa y se adentro en el edificio donde Egipto la esperaba.
Observó a su hermano quien aunque parecía el mismo estaba bastante más mayor. Quería decirle muchas cosas, lo que había hecho en aquel tiempo, lo pasado con Turquía, lo que odiaba a su hermano, lo que le había echado de menos… Pero Gupta se adelanto extendió una vasija decorada hacia ella y habló.
-Cómprame una.
-T-Tu… -frunció el ceño, después de tanto sin verse… ¿en lo único en lo que pensaba era en sacar dinero?
-Te are un buen precio.
Si, definitivamente iba a matarle.
