~Por los ojos de Avril~


Eran las tres y media de la tarde cuándo llegamos. Los niños quedaron en la sala a esperar que yo preparara algo de comer.

Hice cuatro sándwiches, y serví cuatro vasos de zumo.

Quedé pensando en lo que le diría a Bella en la noche.

-Primera parte, de la parte uno, del plan 'Conquistando a Bella' concluida, soldados- levanté mi vaso de zumo, y brindamos, entre risas.


Capítulo 11

Edward POV

Era difícil elegir lo que cocinarle a una persona para enamorarla... A no ser que conocieras algún polvo que hechice a la persona y la haga enamorarse de ti. Con un caramelo que le dieras, con polvo mágico, ya estaba resuelto.

Pero yo no tenía ningún polvito mágico endemoniado... Tan solo tenía mi don para la cocina.

Dije que tenía el don... no que tenía creatividad.

Decidí buscar en internet, pero nada me parecía lo suficiente especial. Ahí me vino a la mente hacer espagueti a la carbonara. Era especial porque a partir del día en que cocinamos juntos, fue que todo comenzó. En realidad comenzó antes, cuándo Avril llegó, pero fue en aquél día en que me di cuanta de muchas cosas, y espero que a Bella le haya pasado lo mismo.

Faltaban quince minutos para las ocho cuándo la comida ya estaba pronta, la mesa puesta, las flores encima de la cama de Bella junto al regalo y una nota. Bella llegaría en pocos minutos, por eso me fui a mi habitación. Obviamente estaba vestido de acuerdo, hasta me había intentado peinar... Claro, sin suceso.

Avril se había ido con Rose y Emm, a la casa de Jasper, quien la cuidaría, y me la traería nuevamente mañana.

La casa está solita para nosotros.

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Bella POV

-Bella que te opinas que debo ponerme para ir a desayunar con los padre de Jazz? ¡Estoy tan nervios!

-¡Conoces a María a más tiempo del que recuerdas, Alice! No hay motivo alguno para que te pongas nerviosa...- le contesté, riendo por su situación de desespero.

-Eso dices porque tú ya has elegido tu vestido...

-Aunque no sé porqué me hiciste comprar dos vestidos... Es por qué estoy gorda? También me sacaste una foto, es para subirla a Internet?- abrí bien grande los ojos. Amiga traidora... Yo sé que estoy comiendo mucho últimamente pero... hacerme eso? ¡No tiene perdón!

-Que tiene que ver que te haya comprado dos vestidos con tu idea de que estás gorda? Y la foto se la enviaré a alguien...

-¡Pues es obvio que compraste dos para desarmarlos y luego cocerlos juntos para que sean más grandes y poder ponérselos a Bella ballena acá! A quien le enviarás mi foto?

-Bella oye bien: No. Estás. Gorda, Ok? Y no te preocupes por la foto...-Me hablaba lentamente, como si hablara con un niño de cinco años o peor... con ZorraTanya.

-Porqué me hablas despacio? Ahora me estás diciendo que soy gorda y burra?

-Estás imposible hoy, Bella...- Rodó los ojos, y se dio vuelta con dos vestidos en los brazos para probárselos.

Quería saber la hora, pero no tenía reloj y había dejado mi celular en el coche. Tomé el de Alice, pero lo que apareció en la pantalla fue la conversación de ella con Edward. Abrí la imagen que le había enviado a ella mi marido.

Eran unos tacones preciosos. Me enamoré solo por verlos en la foto...

"Recuerdas los zapatos de Bella que le di a Tanya? Compré estos que son diez veces mejor para complacer a mi amor ;) Ya sabes de quien hablo, solo no le digas nada a Bella"

... ni me habían gustado tanto, a final.

Perro, idiota, hijo de puta, cabrón.

¡ME ESTABA ENGANIANDO CON LA PUTA TANYA DE NUEVO!

Él ni siquiera es tuyo, primeramente...

Claro que lo es..

No, no lo es...

¡Pero estamos casados!

Como si eso significara alguna cosa para él.

Mi conciencia era una pesimista... Pero tenía razón la muy puta.

Espera, si ella es una puta, yo lo soy también?

Espero que no...

En fin, dejé el celular donde estaba y me fui dejando el mensaje abierto para que lo viera.

Cuándo me encontraba por fin en la seguridad de mi coche, dejé salir solo unas lágrimas idiotas... mi intención era dejar salir unas lágrimas, pero al final salieron un montón.

No quería llorar por eso... En serio que no... Mierda, me había vuelto una estúpida sensible en estos dos meses.

Ni en mis peores pesadillas lloraría por el cabrón de Edward, antes de que llegara Avril. Ahora... ahora yo realmente había pensado que había cambiado... o que por lo menos nunca más vería a Tanya. Pero el bastardo va y le regala zpatitos. Puto imbécil.

Lo odio.

Sería porque estaba gorda? Lo que pasó en el sofá no había significado nada para él? Estaría haciendo lo mismo con ella ahora? Porqué me estaba comportando como una adolescente?

¡Mierda!

Conducía lo más rápido que me era permitido. Quería llegar a casa y no ver a Edward, pero a la vez quería verlo y exigirle una explicación. Era todo tan contradictorio.

Te gusta el cabrón de tu marido?

No... Sí... No lo sé, conciencia.

La pantalla de mi celular que estaba en el banco de al lado se iluminó y comenzó a sonar la música que había puesto para Alice.

Traidora. Eran una familia de traidores...

Quizás Alice no tuviera culpa de nada... pero no quería hablar con nadie, por eso apagué el celular.

Edward POV

Escuché el sonido de la puerta de la habitación de Bella. Abrí mi puerta con cuidado, y vi que no había nadie, por eso bajé.

El plan era que cuando ella leyera la nota, bajaría y yo estaría allí esperándola.

En la nota decía que se pusiera el vestido que se había comprado con Alice.

Cuarenta minutos después, Bella bajó maravillosa las escaleras. Estaba tan hermosa...

-Buenas noches, bella dama- tomé su mano y la besé delicadamente. Subí un poco más y casi besé sus labios... Pero antes me desvié del camino y la besé en la mejilla. Bella quedó un poco desconcertada, y eso fue bueno.

Así que quiere que la beses? Punto para ti, cabrón...

-Me daría el honor de acompañarme a cenar?

Ella sonrió encantadora.

-Con gusto, caballero.

Fuimos tomados por el brazo hasta la mesa decorada con velas, que era lo único que iluminaba el ambiente, sin ser la luna que entraba por la ventana descubierta.

-Vino?

-Acepto. Entonces, señor...

-...Cullen, Edward Anthony Masen Cullen.

-... Señor Cullen, podría hablarme del porqué de su invitación para compartir esta tan agradable cena con usted?

-Podría... Pero antes tiene que aceptar llamarme Edward- ella asintió, conteniendo la risa- Ok, que te parece si salimos del modo siglo diecinueve, y hablamos como Bella y Edward?- Ella asintió y bebió un poco de su copa. Parecía estar tan nerviosa como yo. Y yo estaba muy nervioso...- Mira, Bella... No sé por dónde empezar...

-Empieza por el comienzo.

-Bien, cuando tenía siete años nos conocimos ahí...

-OK, necesitas ir tan lejos?

-Deja continuar. Cuando tenía siete años te conocí. Eras tan linda y adorable... yo... Yo querí ir a hablar contigo cuándo tu abuelo te llevaba a mi casa, pero tú estabas siempre mirando a la nada, y ahí yo te tiraba el pelo o te molestaba y tú ahí sí me mirabas. Entonces yo empecé a hacerlo con más frecuencia. Cuando comenzamos a estudiar juntos, fue peor pues te veía casi todos los días. Era difícil para mí. Ahí cuando tuviste tu primer novio yo... Después de entrar en una breve depresión... Comencé a aceptar toda invitación de cualquier chica, y seguía molestándote. A veces, tengo que reconocer que me pasaba de los límites...

-Me dices... que era todo... por llamar mi atención?

-Sí, en parte.

-En parte?

-Ok... Era totalmente por eso. Pero déjame seguir. Ahí vino esa propuesta loca de tu abuelo de casarnos. Mi orgullo sufrió varios daños por tu constante negación... hasta que por fin aceptaste. Yo sé que no festejamos ni nada... Pero hoy cumplimos ocho meses de casados. Pensé que podíamos hacer algo especial... Por eso hice esto.

Ella me miró por eternos tres segundos, luego tomó su copa y tomó todo el vino que contenía de una vez, y se sirvió más.

-No sé qué decirte... Yo... Estoy...

-Bella, no necesito que me digas que me amas, solo dime: estás dispuesta a darnos una oportunidad?

Por encima de la mesa tomé su mano.

-S... Sí.

Ay, mi corazón...

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-Ahí...- me reí-... ahí el gato le dijo al gallo: MiauTO, MiauTO y el gallo le contestó QuequeréQUE le haga? QuequeréQUE le haga?...

Bella estalló en carcajadas y yo lo hice junto a ella. Íbamos en la segunda o tercera botella de vino y estábamos descalzos encima del sofá.

-Sabes?...- bebió más de la botella que tenía en la mano- Cuando estaba en la tienda con Alice, vi el mensaje con los tacones que le enviaste y lo que decía...

-Invasora de privacidad...- la acusé con un dedo.

-Ahí...- rió- penseeé que eran paraa Taanya...- rió de nuevo- Y me puse celosa...

-Teníaash celosh de Taanya?-Ella asintió.

-Tú sholo eres mío, vershdad?

Para demostrarcelo la besé en los labios.

-Sholo tuyo...

-Eresh tan romántico Eddie..- Se paró torpemente en el sofá y comenzó a cantar Mariah Carey.

Yo aplaudí aunque nunca haya escuchado a alguien cantando tan mal en mi vida...

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Bella POV

¡Oh mi dios, mis ojos! Luz solar maldita...

-Edward cierra la ventana...- murmuré. El rezongó algo, se dio vuelta, pasó un brazo por mi cintura, y siguió durmiendo- ¡Ed!

-Cierra tú...

Como sabía que nadie se levantaría a cerrar las putas cortinas, me di vuelta y quedé de frente mirando a Edward. El sol ya no me daba en los ojos por eso los pude abrir. Así mismo el dolor de cabeza continuaba peor que nunca. Me tapé la cabeza con el edredón.

-Mi cabeza está latiendo...- se quejó Edward.

-Yo no estoy mejor...

La noche anterior habíamos comido juntos, bebido hasta caer juntos, vomitado juntos, nos habíamos duchado separados, nos habíamos vestido con piyama y habíamos dormido.

Estábamos tan destruidos que ni siquiera habíamos pensado en sexo.

Yo me moví de nuevo para el otro lado y sentí algo... duro en mi trasero.

-¡Edward!

-¡Ups!

Yo reí, pero me arrepentí en el momento exacto porque mi cabeza dolió más todavía. Lloriqueé y escondí mi cabeza en la almohada.

-Hice muchas cosas vergonzosas anoche?- me senté en la cama y miré a Edward.

El sonrió maliciosamente.

-Digamos que si Mariah Carey te hubiese escuchado, estaría pasando en el informativo ahora la noticia de su suicidio...

Yo le empecé a pegar.

-No tiene gracia...

Me levanté de la cama y caí de nuevo.

¡Ups, demasiado brusco!

-Ah, Edward... me voy a morir...

-Moriremos juntos... Me voy a dar una ducha fría- se levantó de la cama demasiado rápido también y cayó nuevamente.

-Tienes que levantarte despacio... Yo me voy a bañar aquí, tu anda a tu habitación de donde nunca deberías haber salido...- me levanté lentamente y él me siguió.

-Vamos, sé que te encanta dormir conmigo- me quiso besar pero yo me esquivé. Ni siquiera nos habíamos lavado los dientes...

Pasé casi media hora bajo la regadera. Mis dedos estaban arrugaditos cuando salí... La cabeza todavía me mataba.

Quizá después de que me tomáramos unas aspirinas mejorara...

-Que me pasa si tomo una aspirina con café frío?- Estábamos en la cocina mirando una película que pasaba en la tele que se encontraba allí.

-No hago idea... Creo que nada.

Él se encogió de hombros y se tragó la aspirina tomando café.

-Estás mejor?- Edward me abrazó pasando sus brazos por mi cintura y me besó. Yo le dejé y quedamos así por un tiempo.

Él sonrió sin despegar sus labios de los míos.

-La casa se siente vacía sin la mocosa...

-Tienes razón. Jasper dijo que la traería hoy en la tarde. Quiero mostrarle todo lo que compramos con Alice para su cumpleaños. También tengo que hablar con Alice para explicarle porque me fui sin hablar con ella... Y mañana voy a ir a aquella escuela que te hablé para inscribir a Avril, lo peor es que...- Antes de que terminara Edward me besó callándome.

-Cuándo me odiabas hablabas menos...

-Entonces era mejor cuándo te odiaba?

-Nunca...

Pasamos la tarde mirando series en Warner, comiendo Pringles de cebolla abrazados en el sillón.

Si no fuera por la resaca estaría perfectamente. Realmente esperaba que esto resultara bien, porque si no... Si no, volveríamos a lo de antes, y eso no era bueno pues necesitábamos estar unidos para conseguir quedarnos con Avril.

El crepúsculo se veía hermoso por la ventana, y yo estaba observando, parada en frente a la ventana. Edward estaba trabajando en su portátil. El vago no había hecho casi nada en la semana y se le había acumulado trabajo. Yo tenía mi móvil en la mano y miraba las fotos que nos habíamos tomado ayer, borrachos. Parecíamos escapados de un hospicio, pero no quise borrarlas, en vez, se las envié a Ed para que las tuviera también.

Estaba esperando que llegara Avril. Alice me había enviado un mensaje anunciando que el desayuno había sido perfecto y que ella misma traería a la piojito y aprovecharía quedarse para que le contara absolutamente todo.

Escuché el timbre y prácticamente corrí a atender, extrañaba mi niña.

Ella saltó a mis brazos y yo la envolví. Ahora que ella estaba aquí estaba completa. Solo espero que fuera siempre así...


Holaaa! =D como están hoy?

Así que la cena no pudo haber ido mejor... :S q pasará con estos dos ahora? O.o

!Gracias por los reviews, alertas y favs¡ :P

Bsitos y hasta la vista XD