*Por los ojos de Avril*


Capítulo 15

Bella POV

El sábado amaneció gris... claro, que el sol de los últimos días no duraría para siempre. Me levanté a las siete y media de la mañana, y digo me levanté porque en realidad ya estaba despierta a un buen tiempo. Ni siquiera notaba la consecuencias aún... quizá más tarde comience a sentir el cansancio de una noche prácticamente sin dormir.

Cuándo Edward se...declaró... lo primero, quizá lo segundo que pensé fue: "En los próximos días espero estar pronta para noches mal dormidas"

No era exactamente en esto que estaba pensando.

¡Dios! Todas las noches puedo sentir su 'animación' por mí...¿Pero él hace algo al respecto? NO.

En el comienzo se me pasó por la cabeza tomar yo la iniciativa, estamos en el siglo XXI, al fin y al cabo. Pero se me ocurrió que quizá él no me deseara de esa forma.

Esto tiene que ser una broma de mal gusto. Primero Jake 'el perro' ahora mi marido: Mi MARIDO, no quiere follar conmigo. Es triste mi situación.

Ah... pero no iba a quedarme lamentando, ha, ha, pero no mismo. Edward entrando en la cocina con cara de dormido el pelo despeinado y muy, muy sexy, interrumpió el plan que había comenzado a crear.

-Buenos días, preciosa- me dió un beso en la mejilla.

-Días,- contesté sin mucho entusiasmo. No era sólo la abstinencia que me tenía así, sin dormir derecho a días; mi amorchito quería ir a meterse en el nido de la víbora, o sea la casa de aquella tal de Victoria abandonadora de niñas. Esa mujer está en mi lista negra justo abajo de James, Tanya y Jacob. Esme y Carlisle estarían pero abro excepciones para parientes, aunque si no fuera por su absurda idea de sacarnos a Avril, nunca Edward tendría que ir a su nid... casa. Pero en fin, aceptaría cualquier cosa por quedar con mi pequeña niña hermosa. Pero por más que en menos de dos segundos todo eso pasara por mi mente, solo dije:-¿Café?- levanté la jarra, ofreciéndole café negro. Él asintió y tomó un pan calentito recién comprado por María, que ahora debería estar limpiando nuestra habitación.

-¿Porque de pie tan temprano?- preguntó alzando una ceja, aunque ya sabe que estaba preocupada por él.

-No sé. Simplemente no conseguí quedar más tiempo mirando el techo mientras tu dormías tranquilamente, debo admitir que por un instante te envidié. Puede estar habiendo un Apocalipsis Zombie, lo único que tu haces es dormir.- rodé los ojos. Él rió y sirvió para aliviar el ambiente tenso un poco.

Así se pasó la mañana, levantar a Avril, arreglarla para la escuelita, llevarla a la escuelita, volver, ir a trabajar mismo sabiendo que no conseguiría concentrarme en nada por mucho tiempo.

Dicho y hecho, no conseguí hacer mucho en el escritorio, pero me prometí quedar hasta el almuerzo. Carla, mi secretaria, una chica gordita de cabello castaño y gafas rojas, entró, no sin antes dar tres golpecitos en la puerta.

-La Srta. Cullen está aquí para verla...

-Ya te dije que no la necesitas anunciar, puedes dejar que entre- ella se sonrojó y bajó la mirada.

Oh, ya sé en lo que está pensando. El día en que abrió la puerta sin golpear, o si lo hizo yo no escuché, y nos encontró a mí y a Edward lo más cerca que ya llegamos del acto sexual.

Estábamos en un día de hormonas a mil y... sucedió. Si no fuera por la entrada de Carla.

Estoy comenzando a considerar despedirla. Ya tenía una hija para atrapallar mi casi inexistente vida sexual, no necesitaba también a una secretaria

Ella asintió y abrió la puerta. Juro que ni siquiera vi a Alice venir cuando en un abrir y cerrar de ojos estaba sentada enfrente mío. Le dije a Carla que se podía retirar.

-Sabes que estoy trabajando, verdad? Cosa que deberías hacer más a menudo.

-Por favor, Bella, no vienes casi nunca al trabajo y cuando lo haces quedar chponeandote con mi hermano. Y ni siquiera se les ocurre cerrar la puerta- puso sus ojos en blanco- Respiré hondo. Lo peor era que tenía razón.

-¿Que es lo que viniste hacer?

-Quieres que me ayudes a dejar a Jasper.

-¿Por qué?

-Él me dijo: Oh, Alice, te amo.

-¿Cuándo?

-Cuándo estaba teniendo un orgasmo.

-Ah... Oh... y tú que le contestaste?

-Ah, mmhh, Jazzy mi vaquero ...- empezó a imitar sonidos sexuales y morderse el labio.

-Ok,ok, Allie, ya entendí. ¿Entonces quiere decir que tú no lo amas?

-No sé. Creo que es demasiado pronto para decir..- tragó ruidosamente- esas palabras.

-Entonces dile...

-Pero las cosas quedaría raras entre nosotros.

-Mejor vamos a almorzar y conversamos mejor... pero sigo creyendo que son perfectos uno para el otro... A él se le infectan las bolas, a ti se te infecta a boca, o sea, tienen una conexión impresionare.

Alice me pegó en el brazo, pero rió conmigo.

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Edward POV

Una mujer bajita de pelo negro atado en una cola de caballo y un uniforme de rosa de nana nos atiende. Tendría unos cincuenta y tantos años.

Jasper y yo estamos enfrente a la enorme mansión blanca con un enorme jardín lleno de arbustos, flores y árboles.

-¿Ángela?-Ella asiente, seria inexpresiva- Yo soy Edward Cullen y él es mi amigo Jasper Hale, hablamos por teléfono- mi voz es irreconocible, nunca había estado tan nervioso en mi puta vida, pero tampoco había aparentado nunca estar tan confiado. Estaba en mis manos: quedar o no quedarnos con la mocosita. Era mucha presión pero esperaba poder aguantar.

Por fin una emoción pasa por el rostro antes inmutable de la Sra., y no puedo encontrar otro nombre para describirla si no: Nostalgia.

-¿Eres... eres el papá de Avril?- su voz estaba embargada de emoción, y sus ojos se iluminaron. Lo próximo no lo vi venir, cuando ni esperaba la mujer envolvió sus brazos alrededor de mi cintura y me apretó fuerte.

-¡Gracias!, gracias por cuidar a mi niña...

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Bella POV

Alice y yo estábamos sentadas en su apartamento que, curiosamente, quedaba cerca de mi local de trabajo. Era con certeza el apartamento más acogedor que ya visité.

Alice y yo fuimos criadas de maneras similares, eso quiere decir que las dos estuvimos acostumbradas al lujo, los muebles sobrios y colores helados. Pinturas y esculturas costosas como decoración.

Su apartamento era todo lo contrario, con colores vivos, alegres, muebles de pino y grandes ventanas con cortinas floridas y tres dibujos y una foto de los niños en la heladera. Sillas de diseño y una vista increíble de Nueva York.

-Todavía no entiendo porque no podemos ir a comer china en restauran de la esquina.

– ¿Sabes qué? No tengo porque decirle 'Te amo'. Si se lo digo lo estaré diciendo porque el me lo dijo, no porque lo sienta de verdad. ¿Crees que eso sería justo?- comenzó a reunir las cosas necesarias para cocinar mientras hablaba sola.

La quedé mirando por un minuto hasta me me di cuenta, me había hecho una pregunta.

-Oh, perdón. Pensé que era una pregunta retórica...- rodó los ojos.

-Sabes que no me estás ayudando en nada ¿Verdad?

-Es que para ayudarte, primero tengo que entenderte.

-¿Y porque es tan difícil entenderme?- levantó un poco más la voz.

-Porque no estudié psicología...- le dije en el mismo tono.

Allie soltó un suspiro frustrado y se dejó caer en una silla a mi lado.

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EPOV

-Entonces, cuándo le dices a una persona que la amas, es tipo una obligación que te digo por lo menos un 'gracias'. O sea ¡Le estas diciendo que la amas! ¿Me entiendes nana?- Jasper estaba despejando en la pobre Ángela todo lo que me hizo escuchar esta mañana.

Sí, con certeza mi visita no sirvió de mucho hasta ahora. Desde que nos sentamos y Ángela nos ofreció leche y galletas que Jasper no deja de comer, llorar, rezongar.

Eso me hizo recordar cuándo vimos 'Comer, rezar, amar' por quinta vez con Bella, mi amorchito.

Decidí hablar.

-Oye, Ángela...

-Hey man, no ves que estoy hablando yo. Hay problemas más importantes que los tuyos mismos.

-¿Me estas llamando egoísta? Pues que sepas que eres un cabrón infantil y egocéntrico.

-Gordo.

-Nana, míralo- le apunto Jasper que se está comiendo todas las galletas- me está peleando.

Ángela intenta separar a Jasper y las galletas, él solo leanta la cabeza para tomar un poco de leche y en ese momento aprovecho para intentar sacarle el plato, pero acaba que me deja caer la leche encima manchándome toda la camisa. Era una camisa nueva que me había regalado Bellie.

-¡Chicos!- levantó la voz, sin gritar, Ángela. Los dos la miramos con culpabilidad- Jasper, vas a quedar sentado ahí pensando en lo que hiciste. Edward, ven conmigo que te lavaré la camisa y conversemos.

Caminamos con Ángela, pero antes que desapareciésemos por el pasillo me di vuelta y le mostré la lengua a Jazz.

Ha-ha.

Ángela puso mi camisa a lavar y mientras esperamos, nos sentamos en una mesa en el jardín. Yo le estaba explicando la situación:

-...Y es por eso que tengo que conseguir alguna cosa que deje asegurado que Avril tiene que quedarse conmigo.

-¿Y crees que encontrarás esa cosa, aquí?

-Algo me dice que la respuesta la tienes tu... O Victoria. Peor como dijiste que estaba viajando.

-Sí, creo que no viene hasta mañana- quedamos unos segundos en silencio- Conozco a James desde que era solo un crío, y cuándo me dijo que se casaba porque su novia estaba embarazada... ¡Wow! No podía haber quedado más feliz, pues siempre había sido un chico de pocos amigos, muy solito. Fui a vivir a su casa, y me enamoré por aquella pequeña niña de, extrañamente, ojos verdes. Digo extrañamente porque James, Victoria y los abuelos paternos de Avril tienen los ojos azules. Creo que alguno de los padres de Victoria debe de tenerlos verdes, aunque nunca vi a ninguno de los dos.

»En el comienzo Victoria estaba emocionada por el bebé, pero fue pasajero. Así que ella nació Victoria comenzó a ignorar a la niña, estar el menor tiempo posible en casa, etc. Desde ese entonces hice todo por esa niña. Pasaron los años y Avril recién comenzaba a extrañar la ausencia de sus padres. Era doloroso ver el rechazo de sus padres hacia ella, incluso pude ver... odio por parte de James. Un día...- se secó algunas lágrimas que había dejado escapar con un pañuelo- Victoria me había dado libre, como lo hacía todos los viernes en la tarde, pero yo me había olvidado de algo y tuve que volver a por ello, cuándo entré a la casa Victoria se estaba besando con un hombre moreno. Yo nunca conté nada de eso a nadie. Pero parece que James no necesitó que nadie se lo contra, él mismo averiguó todo y descubrió a su esposa y amante en un hotel. Un cliché, lo se. Los intentó matar, pero no obtuvo suceso. Ahora está preso, y Avril tiene una familia. Seré eternamente grata a ustedes por eso.

-La llegada de Avril a nuestras vidas fue, sin duda, lo mejor que nos ha pasado. Y por eso es muy importante que ella se quede con nosotros.

-Cree me que quiero ayudarte hijo, pero no consigo encontrar nada que sirva- tomó mi mano por encima de la mesa, confortarme.

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BPOV

-¡Alice de Dios! ¿Por qué nunca me enteré que cocinabas tan bien?

-Tu sorpresa me ofende. Soy buena en muchas cosa. Administración, decoración, culinaria...

-...destrozarle el corazón a las personas que más te quieren cuando te declaran sus sentimientos.

-¿Ya te dije que eres una pésima amiga?

-Verano de dos mil y once, estábamos en Hawai y me fui con aquél instructor de Surf caliente, mientras tu te tomabas un drink con un nombre impronunciable y hablabas con un pobre desconocido de como amabas a Jeremy y él se había acostado con Sandra Peterson.

-¿Wow, recuerdas a Jeremy Swyer?

-¡Si! Era un idiota- De pronto algo no encajó en mi mente- ¿Cómo podías amar a aquél idiota malnacido y no tener ningún sentimiento por Jasper?

-Obviamente nunca amé a aqu

él idiota. Y obviamente, también, tengo sí sentimientos por Jazz. Sentimientos fuertes. Pero tengo miedo de toparme con la misma piedra de siempre. Él me decepciona, yo lloro, él se va.

-Pero no es necesario que termines todo con él. Solo le tienes que decir que no van al mismo ritmo y necesitas ir más despacio.

-Es lo que haré- le sonreí, feliz por haber podido, por fin, resolver el problema de mi cuñada, y seguir comiendo.

Vaya susto me llevé al ver el reloj que marcaba las tres y trina y cinco de la tarde.

No quería trbajar mismo.

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EPOV

Por fin la camisa secó.

Con Ángela conversamos bastante y ella me pidió ver a Avril cualquier día. Yo no dudé en aceptar, ya que le haría bine a la mocosa reencontrase con su nana.

-Espero que Jazz todavía esté en la salón esperando porque yo vine con él y...-dejé de hablar cuándo adentramos al salón y Jasper tenía a una pelirroja en su regazo... besándolo. Finalmente él la empujo, y por fin pude verle la cara a la mujer.

Era imposible no reconocerla.

-¿Edward?

-... ¿Vicky?

-¿Vicky?- Jasper abrió desmesuradamente los ojos y la apuntó susurrando-¿Esta es la víbora?

Miré a Ángela y ella asintió.

Estaba mirando a los ojos de la mujer que había abandona a mi hija y... que a la ver fue mi novia a seis años.

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¡Hi! :S

O.O Eddie y Victoria se conocen. Será que de esta vez Ed encontrará algo que lo ayude?

¡Hasta la semana que viene! Que tengan un buen comienzo de semana C: Bss