Capítulo 19
EPOV
¿Existe algo mejor en esta vida que despertarse con Bella en tus brazos?
¡No! Bueno, al menos no para mí. Y ya saben lo que hablo, me he despertado ya unas cuantas veces con Bella en mis brazos pero no es lo mismo que despertarme con ella en mis brazos después de una noche de amor.
Sexo, una noche de sexo.
Ok, y amor. Mucho, mucho, mucho amor.
Como ya se hacía tarde y el cabello de Bella me hacía cosquillas en el pecho, comencé a despertarla con besos.
Ella me recompensó regalándome su primera sonrisa del día.
-Buenos días…-habló con voz ronca- ¿Tenías mucho tiempo de estar despierto? ¿Qué hora es?- sin esperar que le conteste se levantó ella misma y miró el reloj- ¡Edward! ¿Por qué no me has despertado antes? Se hace tarde y tengo que levantar a Avril, vestirla, darle de comer…- mientras hablaba se iba al baño… Desnuda ¿Ya dije que amo su falta de pudor?
¿Baño? Uh, baño…
-Espera que voy contigo amor…- ella volteó a verme-… digo, para que ahorremos tiempo y eso…- sonreí inocentemente.
No lo resistimos e hicimos el amor en la ducha.
En fin, la vida es bella…. Bella es mi vida.
...
BPOV
Estaba entrando a mi coche luego de haber dejado a Avril en el Kínder. Ella me había dado un beso y me había preguntado cuál era el motivo de mi… notable…felicidad – no estoy afirmando nada… pero puede ser que haya recorrido el camino desde la entrada hasta la profesora de Avril a saltitos. Sí, dando pequeños saltitos de alegría.- No le contesté, así como fingí no notar que las personas me estaban mirando como si fuera psicópata.
El amor es un poco de eso también.
Me dirigí a mi coche aparcado a unos metros cuando recibí un mensaje de Alice. Decía que había viajado y estaría demasiado ocupada esa semana así que no podríamos vernos.
Alice y sus cosas raras. Solo podía ser de familia.
Bueno que lástima no podré hablar con nadie sobre lo que pasó a noche.
Antes de entrar al coche vi una cabellera rubia que salía revolviendo algo en su bolso. ¡Era Kate! ¡Tengo alguien con quien hablar sobre mi noche enloquecedoramente caliente con mi marido!- Uh eso suena bien, ma-ri-do- Aunque esa persona entienda tanto lo que digo como el norte coreano que vende palomitas a unos metros del Kínder. Pero algo es algo, y no tengo a Alice- quien entendería quizá demasiado y haría comentarios que lograrían dejare avergonzada aunque eso sea bastante difícil.
Y en ese exacto momento recordé que tenía que ir a trabajar en quince minutos…
Quizá en verdad nunca me había gustado ese trabajo y lo hacía solo para probarle a mi abuelo que era capaz, pero…. Sinceramente no tenía ni un poco de ganas de volver a aquella oficina llena de ruidos enloquecedores y exageradas dosis de cafeína.
Edward servía para eso. Él tenía sus momentos de locura fuera de la oficina, dentro de ella lograba mantener la calma y seriedad…. Y parece ser que le gustaba aquello.
Y entonces decidí dejar de trabajar. Dejar de trabajar allí… No dejar de trabajar del todo, Solo tenía que buscar algo que me gustara. Me dije que pensaría en eso más tarde.
-¡KATE!- grité eufórica. Kate escuchó mi grito y me miraba desconcertada- junto a unas cuantas personas a las que les llamé la atención sin querer- Mi nueva rubia amiga hizo amague de ignorarme y seguir… -¡Hey, Kate! Estoy hablando contigo, sí, tú, la de la gorra roja…
Kate por fin se acercó a mí con la mirada gacha y paso resignado.
-¡Hola…!- saludé eufóricamente- Te vi y decidí invitarte a hacer compras para navidad… ya sabes, se acercan las fiestas y tenemos que comprar regalos, un árbol nuevo y decoración. En realidad tengo que comprar todo nuevo, pero en fin. Es la primera navidad que pasamos juntos Edward, Avril y yo. Y también estaba pensando en invitarlos a Jasper, Ali y a ti. Bien, Alice está viajando por negocios y sé que compras no son tu actividad favorita… pero…
-Bella…
-….Como es para navidad pensé que te gustaría y….
-¡BELLA!
-…
-Escucha un momento. ¿Estás bien? ¿Qué pasó? ¿Edward te ha intoxicado de nuevo? Claro, ciudad grande, drogas, es eso en lo que terminan convirtiéndose los jóvenes….
-¡Kate!- la reprendí riendo- eres más pequeña que yo.
-La edad no se mide en un número y sí en maturidad y responsabilidad…
-Perdón cariño, el día en que tengas un hijo me hablas de maturidad y responsabilidad. Pero bien, como digas, sube al coche….- Ella aceptó un poco menos resignada, y dio la vuelta al coche para subir. Mientras arrancaba me di cuenta de algo- ¿Cómo es eso de que Edward me intoxicó de nuevo?
Kate torció la boca y buscó algo en su móvil.
-¿Esto te dice algo?- Era una foto de la vez que nos emborrachamos con Edward. Yo estaba encima del sofá cantando usando una lata Pringles como micrófono.
-¿Eh… Edward te la ha enviado?- dije medio avergonzada medio enfadada.
-¡¿Si me la ha enviado?! La primera conversación que tuvimos fue él mostrándome esta foto.
-¡Agg… lo mato…!
No tengo certeza pero Kate pudo haberse reído a mi lado.
…
EPOV
La mañana se había pasado volando. En los últimos meses me había relajado un poco del trabajo y tendría que volver con todo. Principalmente cuándo me di cuenta que Bella no vendría hoy… tampoco.
Siempre supe que esto no era para ella, no porque no fuera capaz, si no porque es un espíritu demasiado libre para esto.
Recibí un mensaje de Jasper diciendo que no estaba en el trabajo y que estaba cerca y quería que almorzáramos juntos., que tenía algo que contarme y otras mierdas.
Entré al restaurant que me indicó y lo encontré sentado, un poco pálido y moviendo algo en sus manos… una cajita…. Oh Dios, no….
Me senté enfrente de él.
No dijo nada solo abrió la caja mostrando un anillo de compromiso. Era… no sé… bonito.
-Oh, Jazz… en serio no quiero herirte pero estoy comprometido y amo a mi mujer, entonces creo que lo nuestro tendría que seguir en secreto…
-No seas idiota- me miró feo- Te llamé porque necesito que me digas si crees que Alice aceptaría casarse conmigo.
-¿Y qué voy a saber yo?
-¿Sinceramente? No hago idea…
-Ok, ok, no te alteres. Hablando en serio ahora ¿Estás seguro de lo que vas a hacer? Hiciste una cagada enorme… Pero puedes terminar haciendo una peor todavía si te casas sin pensarlo primero. Y la próxima que le hagas a mi hermana te las verás conmigo. Hasta porque si no hago nada Bella haría…. O incluso Kate…. O las dos….
-Sí, sí, ya entendí eso. Yo… Alice es una persona tan especial, es… es tan fácil enamorarse de ella, no sé cómo pude hacerle lo que hice… Solo que… ella no me había dicho nunca que me ama y… yo ya la amo.
-Entonces solo te queda intentar…Si tienes certeza ¿Tienes certeza?
-Sí, Edward, la amo…
-¿Certeza, certeza? ¿Ni una dudita?
-Comamos de una vez Edward…
-Ay, miren el Sr. Serio ahora… ok, comamos…- me burlé.
…
BPOV
Estaba eufórica con las compras. Bueno, yo digo eufórica, ya Kate lo clasificó como 'insoportable, casi transformándome en Alice'. Y es que en realidad es como si fuera mi primer navidad también, porque en realidad, realidad, nunca pasé una Navidad en familia y ahora… ahora…
-Bella… ¿Bella estas llorando?- Kate puso una mano en mi hombro y me miró preocupada.
-Es que esta será la primera Navidad que pasaremos como una familia…. Y quiero que sea muy especial para Avril, no sé como habrá pasado las Navidades anteriores o si siquiera las festejaba… y quiero que todo sea perfecto….
-Entiendo…
-Pero no es hora de sentimentalismos, faltan quince días para Nochebuena y tendremos que tener todo pronto hasta allá, entonces, luego de almorzar, tendremos que seguir nuestro recorrido.
¿Será qué Edward aceptaría vestirse como papá Noel? Tendría que preguntarle.
Sentí mi móvil en el bolso y fue una lucha para encontrarlo pero por fin lo encontré y vi que me llamaban del Kínder.
Oh, mierda…
-Hola, ¿'Pasó algo? ¿Avril está bien?
-Hola Sra. Cullen, físicamente Avril está bien, no se preocupe el problema es que… mejor vengan usted y su marido, si posible.
-Claro, claro. Estaré ahí lo más rápido posible… adiós.
-¿Pasó algo?
-No… sí… no sé, tengo que hablar con Edward e ir al kínder… vamos que te dejo en tu casa en el camino…
…
EPOV
-¿Pasó algo?- Jasper debe haber visto algo en mi cara cuando leí el mensaje de Bella.
-No sé… Bella me dijo la encontrara en el Kínder pero que no me preocupara que no le pasó nada a Avril.
-Tendrás que ir para averiguar que pasó.
Me despedí de Jasper dejé un billete encima de la mesa y me fui, quizá un poco alterado. Aunque Bella me haya dicho que no era nada, y yo le haya creído, era imposible no preocuparme. No se llama a los padres de nadie por nada.
Mientras manejaba iba pensando en todas las cosas que hice que hicieron que llamaran a mis padres del colegio.
Y solo hacía con que me preocupara más. Ni siempre he sido un niño bueno.
Aparqué enfrente al Kínder y no vi al coche de Bella pero quince segundos después allí estaba ella.
Se bajó del coche y fui donde ella.
-Hola amor, ¿Qué pasó?- pude verla preocupada también por eso la besé.
-No sé… no me aclararon nada, solo dijeron que fuéramos.
-Vamos entonces.
Entramos al lugar en silencio. Buscamos la dirección y yo golpeé la puerta.
-Pueden pasar… Sr. Y Sra. Cullen es un gusto verlos nuevamente. Claro que en otras circunstancias sería preferible…
-¿Dónde está Avril?
-Está con su profesora la Srta. Ushiba. Siéntense, que iré a llamarlas.
No sé si la mujer ya era seria de naturaleza o aquella era su cara para padres que no sabía educar a sus hijos… pero era bastante intimidante.
En cinco minutos una muchacha oriental con el cabello largo y suelto traía a Avril de la mano. Mi pequeña mocosa corrió hacia nosotros y Bella la tomó en brazos.
-Hola, deben ser el Sr. y la Sra. Witherdale…
-Eh, no…
-Es que pensé... Como el apellido de Avril es…
-Es una historia complicada pero yo soy Edward Cullen y ella es Bella mi mujer y somos los padres de Avril…
-¿La profesora de Avril no se llamaba Leah?
-Oh… sí, Leah se ha ido, ahora estoy yo. De verdad perdónenme es que nadie me había hablado y…
-No importa. ¿Puedes contarnos porque nos han llamado?
-Verán, esta es una escuela laica, por eso buscamos no entrar mucho en el tema de Navidad porque sabemos que hay familias que no lo festejan pero… Uno de mis alumnos estaba hablando sobre el regalo que le traería Santa y… Avril le ha dicho que Santa Claus no existía, que su mamá le había dicho eso. Ahí, ya saben, todos los niños comenzaron a atacarla y los que no se pusieron a llorar.
Ah…o k. Nunca me imaginaría eso. Pero es bastante más preocupante que una pelea o que ponerle pegamento al cabello de una compañerita.
Sabía que era muy poco probable que Avril festejara correctamente navidad, quizá sí le regalaran alguna cosa, pero esa cosa ciertamente no sería un abrazo o un te amo.
¿Pero decirle a una niña de cuatro años que Santa Claus no existe?
Eso es cruel.
-Mire... Srta. Usina…
-… Ushiba.
-Srta. Ushiba, Hasta hace poco Avril no vivía con nosotros y le podemos asegurar que nunca le diríamos que Santa Claus no existe. Si no me cree puede acompañarme hasta mi coche pues tengo allí mis compras para Navidad…
-No hace falta. Le creo Sra. Cullen, el problema ahora es hacerle entender a la niña…
Asentimos.
-Creo que la llevaremos con nosotros.
-También creo que sea más conveniente.
…
BPOV
Tenía quince días para descubrir una forma de hacer con que una niña volviera a creer en Santa Claus.
¿Es que a mí no me podían pasar cosas normales?
Bueno pues comencemos…
-¿Avril, que te parce si armamos el arbolito juntas?- Hablé aunque Avril estuviera en el banco trasero en su sillita con los bracitos cruzados y mejillas rojas.
Pude ver por el espejo como se encogía de hombros.
-¿Mami, Rosie y Em etán enfadados comigo?
-¿Cómo podrían estar enojados contigo mi amor? Solo no entienden porque tú crees una cosa y ellos creen en otra.
-¿Eso quiele decil que mi ota mamá mintió?- su labio inferior comenzó a temblar y pude ver una ataque de llanto aproximándose.
-¡No! No llores bebé… Santa Claus…- comencé.
-¡No exite!, No exite!, No exite!
Oh dios, ¿Problemas normales? ¿Lo recuerdas?
Entra calmar a Avril y no nombrar más a Santa Claus llegamos a casa sanas y salvas.
Otro problema encontrar un canal que no hablara sobre navidad y Santa Claus, por eso tuve que intentar hacerla tomar chocolate caliente y que durmiera una siesta.
Estaba sentada en el sofá y tenía a cabeza de Avril recostada en mi regazo.
-Vamos mi amor, duerme que cuándo despiertes tendrás galletitas con chispas de chocolate y podremos armar el árbol, te juro que no habrá Santas Claus en él…- tendría que desperdiciar la mitad de las decoraciones que compré, pero las usaría para la próxima – espero que el próximo año Avril haya superado su adversidad por Santa Claus-
-Y papá nos ayudará…
-Sí, él te cargará para que puedas poner la estrellita allá en la punta del árbol…- no había comprado un árbol directamente grande porque era prácticamente imposible cargar uno por el ascensor, pero así mismo Avril no alcanzaría la punta.
Por fin cerró los ojos y se rindió al sueño. Quedé con ella unos minutos más hasta levantarme y substituir mi regazo por un cojín.
…
Se pasó una semana más y faltaban menos de diez días para Nochebuena. Estaba todo pronto, Edward y yo ya sabíamos que cocinaríamos, estaba asegurado que seríamos siete, el árbol había sido armado, los regalos habían sido comprados- claro que no estaban a vista de Avril- solo faltaba mismo… que alguien aquí creyera en Santa Claus.
Era jodidamente difícil hacerle creer a Avril en Santa Claus.
Incluso ayer la llevamos a un centro comercial a ver a Santa Claus y Avril le tiró la muñeca que el pobre hombre le entregó por la cabeza. Luego volvió a tomar la muñeca y salió corriendo.
…
EPOV
Mientras Bella se rompía la cabeza intentando buscar una forma para que Avril crea ene Santa Claus, yo tenía que preocuparme con algo un tanto más serio.
Mis padres.
En fin, debo confesar que esperaba que cuándo les contara que Avril era mi hija ellos se conmoverían y desistirían de quitarnos a Avril.
Pero eso no ha pasado y no pasaría nunca. O eso creía yo…
Estaba sentado en mi casa, era domingo y faltaban diez días para navidad. Alice, Bella y Rose estaban enloquecidas, ya mi niña, Kate y Em preferían quedarse tomando chocolate caliente.
Yo quedaba quebrándome la cabeza pensando en el día del juicio. Mi abogado, Garrett, no había dicho nada aún, solo me decía que el abogado de mis padres no había entrado en contacto aún.
Yo solo quería pasar navidad con Avril siendo mi hija. Legalmente.
Y en ese momento sonó el timbre.
Yo fui a atender.
Y… nada. No había nadie.
Miré al piso y allí estaba, un sobre verde. Afuera estaba escrito a mano, 'Feliz navidad, Edward y Bella'
Abrí el sobre y comencé a leer:
"Querido Edward… y Bella,
El amor de un padre a sus hijos es uno de los mejores y más grandes que puede existir. Y ustedes lo viven. Lo sienten.
Y nos alegramos por ustedes… de verdad. Nunca fuimos buenos padres y… Bueno, 'el ladrón juzga a todos por su condición', creímos que no serían capaces. Pero... están ahí, son una familia.
Le queremos decir que intervendremos más en sus vidas, queremos que sean felices y…. que sean mejores que nosotros.
Felices Fiestas,
Carlisle y Esme."
Corrí a la puerta y miré el pasillo.
No había nadie.
-¡Bella!,- grité a la vez que corría a la cocina y la abrazaba- ¡Bella, te amo, te amo, te amo!
Ella me miró sin entender. Seguramente parecía un loco con un sonrisa enorme en la cara pero es que…. Esto…. ¿No era una broma verdad?
Le entregué la carta a Bella y corrí a por un teléfono para llamar a Garrett.
Escuché su risa.
-Sabía que llamarías… Hola Edward.
-Dime… dime que no es una broma, Esme y Carlisle retiraron el pedido de adopción…
-No, no era una broma, sí lo hicieron. De aquí a dos días iremos al juzgado y el juez decidirá si Avril será registrada como hija de Bella y tuya. Y lo más seguro es que diga que sí, ya que tienes tanta certeza de que el resultado del ADN es positivo.
…
Y aquí estábamos nosotros, enfrente al hombre calvo que tenía la verdad en sus manos… digo, el resultado del ADN.
-Sr. Cullen….- me miró por encima de sus lentes-… Positivo. La criatura es realmente su hija y puede ser registrada con su nombre…. Y el de su esposa. Muy bueno, muy bueno, todos estamos felices este caso está encerrado- golpeó el martillo y torció la boca- … y como este es mi último caso del día yo me iré a mi casa a encontrar dos hijos adolescentes malcriados y una esposa que seguramente me esperará con un albornoz rojo y por su bigote yo la confundiré con Santa Claus. Feliz Navidad para ustedes también.- El hombre se retiró todavía quejándose en voz baja pero eso no me importó mucho porque…
Ya está. ¡Ya está! Avril será nuestra hija. Nunca nadie podrá quitárnosla.
Será Avril Cullen Swan. Hija de Edward Anthony Cullen e Isabella Marie Swan.
Bella a mi lado sonrió y comenzó a llorar. Yo la abracé y nos besamos.
En la salita afuera nos esperaban Alice y Avril. No faltaron palabras, solo con ver nuestras sonrisas mí hermana y mi hija- aunque esta última no entendiera mucho de que se trataba todo esto- corrieron a abrazarnos.
Yo tomé a mi niña en brazos.
-¿Avril sabes que fue eso?
Ella negó con la cabeza.
-Eso se llama milagro de navidad.
-Pelo aún no es navidad…
-Eso no importa. ¿Y sabes quien hace los milagros de navidad? Santa Claus. Él se encargó de que para Navidad fuéramos una familia. Y que Bella y yo fuéramos tus papis. ¿Lo ves ahora?
-¿Entonces ahora utedes selán mis papis pol siemple jamás?
-Sí mi amor…- Bella respondió por mí y yo le pasé a Avril- ¿Ahora me crees?
-Sí, mami. Ahola sí puedes colgar todos los Santas Claus que tenes escondidos en tu closet junto al bolso que le dalás de legalo a mi tía Allie- dijo riendo graciosamente.
-¡Avril!
….
Ufa, estoy cayendo de sueño pero terminé :3
En fin, no podía dejar de darles un regalo de navidad *.*
Espero que Santa les dé todo lo que pidieron :P
Adiós y hasta el último capítulo :'D
