Disclaimer: Austin y Ally no me pertenece.

Tranquilidad

El sonido de su celular hizo que tuviera que abrir los ojos, era una alerta de whatsapp, miró su reloj y se levantó, no pudo conciliar el sueño hasta entrada la madrugada, no podía dejar de pensar en que su nuevo profesor era nada más ni nada menos que el mismísimo Austin Moon, una sonrisa se dibujó en su rostro y el mal humor desapareció, tomó su teléfono para ver quién le había enviado un mensaje tan temprano.

Elliot: buenos días, preciosa

Otra vez sonrió, Elliot era muy lindo con ella, en su cita de ayer le contó lo de su nuevo profesor, el chico se puso algo celoso, pero ella le hizo ver lo ridículo que era eso. Fueron al cine y luego a comer a un bonito restaurante, no podía quejar del novio que tenía, más bien todo lo contrario, era el mejor chico que podría haber encontrado.

Ally: buenos días :)

Elliot: cómo amaneciste?

Ally: muy bien, y tú?

Elliot: ahora que hablo contigo, mucho mejor

Ally: que cursi eres…

Elliot: pero así te gusto ;)

Dejaron su conversación, Ally fue a arreglarse para ir a la escuela, hoy sería su primera clase con Austin, suspiró y fue al baño a darse una buena ducha. Después de haber terminado bajo para comer algo antes de irse, su madre estaba esperándola con su desayuno servido.

– ¿Y papá? – preguntó al ver que su madre estaba sola, siempre los encontraba a los dos esperándola.

– Tuvo que ir a la tienda, hoy llegaría un pedido temprano – dijo Penny mirando a su hija, notó que algo extraño tenía – ¿pasa algo? – la pregunta sorprendió a la castaña que ya había comenzado con su desayuno.

– ¿Por qué?, no me pasa nada – contestó, no sabía a qué se refería su madre.

– Estás más feliz de lo normal – ahora entendía, al parecer se le notaba demasiado la felicidad y había olvidado contarle a su madre lo sucedido ayer.

– Oh, lo que pasa es que… mi nuevo profesor de música es Austin Moon – su voz salió emocionada al nombrar al cantante, su madre la miró incrédula, como si estuviera loca – mamá es verdad, si quieres puedes llamar a la escuela – le ofreció su teléfono para que comprobara que no estaba desvariando.

– Lo siento hija, es que no es normal que un famoso ex cantante haga clases en una escuela – era sincera, no era algo que pudiéramos llamar normal - ¿y es tan guapo como se ve en la televisión? – Ally rió, su madre conocía su admiración por el rubio y siempre había pensado que el chico era muy lindo.

– Tú qué crees… es mucho mejor en persona – ambas rieron, nadie podía negar que el chico era todo un adonis.

– Y eso no es lo mejor… tendré clases personalizadas con él – eso sorprendió a la mujer, esperaba que eso no confundiera a su hija – mamá… tengo claro que él es solo mi profesor, no es que me vaya a tirar como una psicópata a sus brazos – conocía a su madre y supo inmediatamente por la cara que colocó qué era lo que estaba pensando.

– Y Elliot… ¿no está celoso? – la chica rodó los ojos, tener celos de algo que jamás pasaría era absurdo.

– Tú qué crees, cuando le conté su puso algo celoso, él sabe que siempre he admirado a Austin, pero le hice ver que tener celos no tenía sentido – explicó, miró la hora cuando terminó de comer y se dio cuenta de que ya debía irse – adiós mamá – le dio un beso en la mejilla y salió directo a la escuela.

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Hoy se despertó con energías renovadas, la experiencia que tuvo ayer en su primera clase le dio esperanzas de que las cosas, de ahora en adelante, fueran mucho mejor de lo que pensaba. Se levantó y encontró a su novia en la cocina preparando el desayuno, se acercó a ella por detrás y la abrazó por la cintura dándole pequeños besos en el cuello, la morena rió ante las cosquillas que le produjo el contacto.

– Vaya, al parecer te despertaste feliz – dijo Kira entre risitas, hace mucho tiempo que no veía al rubio de esa manera.

– Sí, ayer fue un día excelente y espero que hoy también – se separó de la chica para sentarse en la mesa de la cocina americana – no pude contarte nada, llegaste tarde – acotó casualmente mientras tomaba uno de los pancakes que había hecho la morena.

– Es verdad, las cosas en la sucursal de Miami no estaban muy bien… tuve que solucionar algunos problemas – la chica había llegado a un acuerdo con su padre para administrar la sucursal de Starr records que está en Miami – pero cuéntame por qué tan bueno tu día – se sentó frente al rubio para escucharlo, le encantaba verlo así de entusiasmado.

– El director me presentó a una de las estudiantes, me dijo que era la mejor, no estaba muy seguro, pero al escucharla cantar… wow, fue increíble – el rostro de Austin se iluminó cuando recordó el canto de Ally – además era una canción escrita por ella, creo que tiene mucho futuro – tomó un sorbo de café, su novia lo miraba sonriente.

– Me alegro mucho, aunque me pondré celosa de esa chica por como hablas de ella – dijo divertida, haciendo reír al rubio.

– Sabes que tú eres la única – acarició la mano de la chica, en seis meses más se casarían, no podía imaginar a nadie mejor que Austin en su vida.

– ¿Hoy tienes que ir a la escuela?... pensaba que podíamos salir en la tarde – preguntó, quería salir y distraerse, el día anterior en el trabajo había sido realmente estresante.

– No puedo, hoy tengo que ir en la tarde para comenzar las clases con Ally – Kira se desilusionó un poco, quería pasar tiempo con su novio – la competencia en que participará será dentro de cinco meses y no podemos perder el tiempo… pero te prometo que el fin de semana será todo tuyo – la morena hizo un puchero, el chico se levantó para acercarse a ella y besarla.

– Me tengo que ir – se alejó un poco del rubio quien había quedado con ganas de más, se levantó y recogió las cosas – nos vemos en la noche – le dio un pequeño beso en los labios al chico y salió de la casa.

Se quedó un rato pensando y luego subió a la habitación, quería practicar con su guitarra, hace tiempo que no tocaba algo, después de lo que pasó hace tres años se había alejado de todo lo que le recordara lo que perdió por irresponsable. Pensar en que él mismo provocó esto hizo que la rabia lo invadiera, intentó abandonar esos pensamientos y comenzó a tocar unas notas, se concentró en ellas y con eso pudo olvidar aquellos amargos recuerdos.

Había pasado una hora en la cual practicó entusiasmado, tocar la guitarra era como andar en bicicleta, nunca se olvida. Su teléfono sonó y detuvo la tonada que en ese momento estaba tocando, vio la pantalla para saber quien lo llamaba, era Dez, su mejor amigo.

– ¡Hey! Dez, ¿qué sorpresa? – dijo cuando respondió.

– Austin, estoy en Miami… ¿qué te parece si nos juntamos a comer algo? – hace mucho tiempo que no se veían, pero justo ahora había conseguido trabajo en una televisora de Miami, así que se cambió desde Los Ángeles.

– ¡Claro!, y así me cuentas que rayos haces en Miami – respondió feliz el rubio, tendría en algo que ocupar su tiempo hasta que llegara la hora de ir a la escuela.

– Entonces nos vemos en el centro comercial de Miami – Austin respondió con un sí y cortó la llamada.

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Llegó al centro comercial y buscó con la vista a su pelirrojo amigo, recorrió el lugar y vio varias tiendas interesante, le llamó la atención una donde vendían instrumentos musicales, pasaría por ahí cuando estuviera libre. Divisó a Dez en la entrada de un restaurante, se acercó hasta él y una idea cruzó por su mente.

– Buh! – el pelirrojo dio un salto cuando sintió las manos de Austin picando su cintura, el rubio comenzó a reír, Dez se volteó serio.

– No es gracioso – Austin levantó y al poco rato el pelirrojo también comenzó a reír – te extrañaba Austin – ambos golpearon sus manos para dar su típico saludo con sus voces agudas – ¡qué hay! – fueron hasta una mesa que estaba vacía y se sentaron, vieron la carta y pidieron sus respectivos platos.

– Entonces, ¿qué haces aquí en Miami? – preguntó el rubio curioso, Dez había estado trabajando en Los Ángeles haciendo películas, su último trabajo había sido dirigir Zaliens 12, al parecer esa película era eterna.

– Bueno, me aburrí de hacer siempre lo mismo y decidí probar con nuevos formatos – hizo una pausa para beber de su copa de vino – así que vine para trabajar en una televisora para el público latino, dirigiré una telenovela – Austin lo miró asombrado, no esperaba algo así, y definitivamente no se imaginaba a Dez dirigiendo una telenovela, ni siquiera quería pensar en qué clase de trama tendría, pero sabía que a su amigo le encantaban las películas románticas, así que lo más probable era que sería con mucho drama.

– Vaya, sí que es algo nuevo – dijo el rubio mientras comía una porción de sus papas fritas – lo mejor de todo será que podremos vernos más seguido – sonrió, tener a su mejor amigo cerca lo hacía sentir muy feliz.

Llegó la hora de ir a la escuela, hoy sería la primera clase con Ally y no quería ser impuntual, eso le daría una mala impresión y no podía darse el lujo de quedar mal frente a su alumna y lo que sería peor, frente al director.

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Vio como su novio se acercaba a ella sonriente, lo recibió con un pequeño beso, habían almorzado juntos, como ahora no se verían más durante el día Elliot decidió ir a despedirse de Ally.

– No me agrada la idea de no poder pasar la tarde contigo – Elliot hizo un puchero, la castaña soltó una pequeña risita – solo espero que Austin Moon no se enamore de ti – bromeó y ambos rieron.

– Ridículo… yo también te extrañaré – Ally le dio una tierna sonrisa – bueno, ahora me tengo que ir – dicho esto le dio un beso y se fue a la sala de música.

Elliot se quedó observándola hasta que desapareció cuando dobló por el pasillo, se volteó y se fue del lugar, aunque sabía que no tenía razones lógicas para tener celos no podía evitarlo, Ally siempre había sido una acérrima fan de Austin moon y pensaba en la posibilidad de que ella le diera más tiempo al rubio que a él, suspiró, Ally no le había dado señales de que algo así pasara, y es más, su relación iba muy bien. No debía dudar.

Ally llegó a la sala y ahí la estaba esperando Austin, estaba sentado en el banquillo del piano, él le dio una sonrisa y su corazón saltó, sacudió su cabeza para alejar esa sensación y se acercó a él correspondiendo la sonrisa.

– Buenas tardes – dijo el rubio parándose de su lugar.

– Buenas tardes – se sorprendió al notar que su voz sonó segura, se alegraba de estar superando ese nerviosismo que le producía Austin.

– Ok, comencemos… dime, ¿tienes más canciones? – Ally asintió y sacó su cuaderno, buscó una página y se sentó frente al piano.

– Tengo algunas, ojalá que te gusten – sonrió y se acomodó en su lugar, comenzó a tocar la melodía, Austin se sentó en una silla junto a ella.

Woah
Yeah

Stop
Hiding out in the shadows
Scared show the world you exist

Don't
Lock yourself in the darkness
The world is so much
Brighter than this

Ya If you never take shock you never gonna win
So turn it all around

And break down the walls
Woah
Come on and give it everything you get
Take a chance
Make a stand
And break, break, break, break down the walls
Woah
Break down the walls
Woah
Break down the walls
Woah
Come on
And take a chance make a stand
And break, break, break, break down the walls
Break down the walls

– Wow, realmente eres genial Ally, tienes un futuro brillante en esto – la castaña se sonrojó un poco ante el comentario, jamás pensó que Austin Moon le diría algo así, bueno, jamás pensó que lo conocería – creo que en las clases que se vienen debemos preparar las canciones para la competencia – Austin sacó su celular y empezó a escribir algo– también debes prepararte con algunas coreografías, sería muy bueno mezclar pop y baladas – al decir esto Ally abrió los ojos en grande y el rubio la quedó mirando con una expresión de pregunta.

– Es que… yo no sé bailar – dijo apenada, no esperaba que tuviera que hacerlo – definitivamente soy un desastre bailando – Austin negó con la cabeza mientras reía por lo bajo.

– Pues no te tienes por qué preocuparte, para eso estoy aquí, yo te enseñaré a bailar – Ally pensó por un segundo cómo sería que el rubio le enseñara a bailar, y no parecía una mala idea, para nada – ¿te parece si empezamos las clases de baile después de terminar las canciones?, así podremos preparar la coreografía para cada una, claro, en las que haya baile – Austin se paró y fue se sentó en el banquillo, junto a Ally, sus hombros se tocaban, la chica intentó con todas sus fuerzas controlar las emociones que en ese momento la invadían.

– Creo que está bien, aunque te advierto que tendrás mucho trabajo conmigo – el chico la miró por unos segundos antes de contestar.

– Tengo paciencia – dijo con una sonrisa de medio lado – bien, ahora pongámonos a trabajar en las canciones – se acomodó frente al piano y tocó un par de notas - ¿qué te parece?, he estado pensando en un par de ideas – la chica dudó un poco y agregó otras notas.

– ¿Está bien?, pensé que sonaría mejor con esos cambios – el rubio asintió y así comenzaron con una lluvia de ideas para las canciones que escribirían juntos.

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– Mamá, ya llegué – dijo apenas entró a su casa, subió hasta su habitación para dejar sus cosas, luego bajó y fue a la cocina, la práctica con Austin la dejó agotada y con hambre.

– Ally, ¿cómo estuvo tu día? – preguntó su madre cuando la vio entrar a la cocina, la castaña sacó un frasco con pepinillos y se sentó frente a su Penny para comer.

– Muy bien – respondió, su madre la miró fijamente haciendo que la chica levantara la vista para verla, Penny espera escuchar algo más detallado que un solo "muy bien" – está bien – dijo Ally comprendiendo la actitud de la mujer – la mejor parte de todo el día fue la clase con Austin… ¿sabes?, a pesar de todo logré controlar mi nerviosismo, aunque no del todo pero por lo menos es un avance – Penny sonrió, esa respuesta que esperaba.

– Me alegra mucho escuchar eso… ya verás que pronto se volverá una rutina – se imaginaba lo difícil que debía ser estar con tu estrella favorita y tener que actuar normal.

Escucharon que la puerta de la entrada se cerraba, era Lester que llegaba del trabajo, Penny lo fue a recibir, su marido trabajaba todo el día y le gustaba mimarlo para que se relajara un poco. Ally saludó a su padre con un gran abrazo, esperaba poder ayudarlo el fin de semana en la tienda, con las clases que tendría en las tardes no podía ir a ayudarlo durante la semana.

– Papá, el sábado iré a la tienda contigo para ayudarte – cuando escuchó eso Lester mostró una sonrisa sincera, adoraba a su hija.

– Gracias Ally, no voy a negar que en hoy te extrañé, entre tu novio y ahora tus clases con Austin Moon ya no tienes tiempo para tu padre – la castaña rió, era verdad, desde que salía con Elliot su tiempo en la tienda se había acortado, y ahora con las clases ya ni siquiera podía ir.

– Lo siento, te prometo que este sábado será exclusivo para ti – le dio una gran sonrisa y lo abrazó.

– Bueno, bueno, después de esta emotiva escena padre e hija, Lester tiene que comer algo – el hombre la miró y de repente recordó que se moría de hambre, se dirigieron a la cocina para compartir un tiempo juntos.

Subió a su habitación para acostarse a dormir, estaba agotada, no pudo evitar que a su mente llegaran los recuerdos de la tarde de hoy, suspiró y tapó su cara con una almohada, debía dejar de pensar en Austin, definitivamente no era algo bueno para su salud mental.

Nota de la autora: Bueno, no es mi mejor capítulo, debo decir que me costó un poco sacar las ideas. Tengo todo en mi mente pero después de que Austin y Ally comienzan su relación, pero es necesario mostrar algunos hitos antes de que eso pase. Además, lo mejor y el verdadero drama viene precisamente cuando Austin y Ally comienzan su relación clandestina. ;)

Creo que si todo sale como lo tengo pensado la parte en que comienzan su relación será en el capítulo 6

Les repito lo que dije en Apariencias... más reviews - yo más feliz - mejor historia - ustedes más felices... jajajajaja

leo-jasper-ilove-vampires: Estás bien con las edades :)