Disclaimer: Austin y Ally no me pertenece.
Nota de la autora: Está bien, aquí un nuevo capítulo, de verdad disculpen por el retraso en la publicación pero estoy copada de cosas y he escrito de a poco y al fin tuve un minuto para subir.
leo-jasper-ilove-vampires: ¡Aquí está el capítulo!, y bueno, ya no te agradeceré jajajajaja tu historia también es de lo mejor, hace tiempo quería leer algo así :)
kamy0709: Ally no es facilota xD jajajajajaja pero ya verás, las cosas se irán dando de forma diferente ;)
Ahora las dejo con la historia
Baile
Realmente el baile no era lo suyo, llevaban un mes practicando y apenas había logrado realizar bien un par de pasos, esto era una tortura, pero Austin decía que si quería ser una artista debía ser completa, es decir, a parte de escribir y cantar debía saber moverse en el escenario. Volvió a su casa agotada, hoy el rubio la obligó a repetir el mismo paso ¡100 veces!, está bien, tal vez exageraba pero por lo menos habían sido unas 30 veces. Al entrar subió directo a su habitación dándole a sus padres un simple "hola", estos la siguieron con la vista hasta que desapareció, se miraron y negaron con la cabeza al mismo tiempo, sabían que Ally se estaba esforzando para aprender a bailar, pero no le era nada fácil, según ella tenía dos pies izquierdos.
Se cambió de ropa para luego tirarse, literalmente, en su cama haciendo que rebotara en ella, prendió su mp4 y comenzó a escuchar un poco de música para distraerse, quería olvidar por un momento las clases de baile de Austin. Pero no podía solo quejarse, debía reconocer que tener el privilegio de ver al rubio moverse solo para ella era un deleite para la vista.
No se dio cuenta en qué momento se había quedado dormida, se asombró cuando despertó con la luz del alba que entraba por su ventana, cubrió su cabeza con la almohada y se recriminó por haberse desvelado pensando tonterías. Después de unos minutos se decidió a levantarse, agradecía que fuera sábado, luego de darse una larga ducha bajó las escaleras, somnolienta, mientras su madre la seguía con la mirada al ver la cara que tenía en ese momento. Fueron a la mesa para desayunar, Lester se había ido temprano a la tienda así que estaban las dos solas, Penny observaba de reojo a la castaña, quien estaba absorta mientras comía su cereal con leche, como si calculara cada movimiento que realizaba desde que metía la cuchara al tazón hasta que esta entraba en su boca.
– ¿Pasa algo?, estás muy distraída – comentó de pronto Penny como si nada, Ally se sobresaltó ante la irrupción repentina de su madre.
– No pasa nada, ¿por qué? – preguntó la chica mirando extrañada a la mujer frente a ella.
– Es que te notó algo rara… además de que te levantaste como zombi – dijo casual Penny, no quería demostrar preocupación para ver si así su hija le decía algo.
– Bueno, es que anoche mi mente no dejaba de pensar… y me costó quedarme dormida, eso es todo – respondió al fin, Penny se quedó mirándola un rato como sopesando si la respuesta recibida era suficiente.
– ¿Y en qué pensabas?, claro, si es que se puede saber – la castaña se tensó un poco, no quería decirle a su madre que el motivo de su desvelo había sido Austin, se supone que ya había superado su enamoramiento, pero al parecer estaba equivocada, no entendía porqué de una parte a aquí sus pensamientos habían vuelto a girar en torno al rubio cantante.
– En nada importante... cosas mías, no te preocupes – dijo finalmente Ally, para luego comenzar su desayuno, dando el mensaje implícito a su madre de que no quería seguir hablando.
Después de terminar todo decidió ir a la tienda para acompañar a su padre y así distraerse, necesitaba encontrar algo en que entretener su mente y pensó que lo mejor sería ayudar a Lester en Sonic Boom. En el camino hacia el centro comercial recibió la llamada de Elliot, últimamente las cosas entre ellos no iban bien y deseaba poder arreglarse con él, así que no dudó en aceptar la invitación que este le hizo para ir al concierto que Katy Perry daría en Miami ese día en la tarde.
Llegó a la tienda y vio a su padre muy atareado con las ventas por lo que se dirigió directo a la caja para atender a los clientes que esperaban su turno, estuvieron un rato en eso hasta que la afluencia de personas disminuyó y pudieron tomarse por fin un respiro.
– Ally cariño, gracias por venir, de pronto las personas comenzaron a interesarse por la música – rió ante sus palabras seguido por su hija en el acto, miró su reloj y se dio cuenta de que era una buena hora para comer algo – Ally, ¿qué te parece si vamos a comer algo? – sugirió con su típica sonrisa.
– ¡Me parece una excelente idea! – Respondió con alegría la castaña, había pasado bastante tiempo desde el desayuno – vamos por unas pizzas, y por supuesto, la mía debe tener ¡pepinillos! – lo último lo dijo emocionada, ¡amaba los pepinillos!
Fueron hasta un local de comida especialista en pizzas, un garzón les tomó la orden y se quedaron conversando mientras esperaban su pedido, después de unos minutos llegaron las respectivas pizzas y Ally se relamió los labios al ver su pizza con una gran cantidad de pepinillos sobre ella.
– ¿Cómo han ido tus clases de baile con Austin? – la chica casi se atraganta con un pedazo de pizza que había mordido en ese momento, sus clases de baile iban relativamente bien, si no fuera porque tenía dos pies izquierdos el baile no sería un problema, rodó los ojos ante ese pensamiento.
– Pues, se podría decir que bien, dentro de todo… ya sabes, bailar no es precisamente lo mío – dijo la castaña por fin después de tomar un poco de agua, esperaba que su padre no hubiera notado su nerviosismo, se reprochó a si misma por ser tan tonta y seguir con esos sentimientos si sentido – y dime, ¿cómo ha ido todo en la tienda? – cambió de tema, no quería seguir pensando en el rubio que la tenía obsesionada.
– Muy bien, esta ha sido una semana bastante buena en las ventas – Lester sonrió ampliamente contagiando a su hija, se alegraba de que a su padre le estuviera yendo bien en su trabajo, le gustaba verlo feliz.
Cuando terminaron de comer volvieron a Sonic Boom, Ally siguió ayudando a su padre hasta que llegó Elliot a buscarla para ir al concierto de Katy Perry, ella se despidió de su padre para luego salir con el chico hacia su destino. Fueron todo el camino prácticamente en silencio, cruzaron solo un par de palabras, lo justo y necesario, ambos iban algo nerviosos y claro que cada uno lo estaba por motivos diferentes, el castaño no sabía cómo actuar después de la semana algo densa que tuvieron con Ally.
El concierto estuvo a la altura de la artista por lo que Elliot y Ally salieron del lugar muy contentos por el show, eso había ayudado a que el ambiente entre los dos se distendiera un poco logrando que ambos se relajaran y así al fin podrían hablar más tranquilos sobre lo que estaba pasando entre ellos. El chico no podía evitar sentir celos de Austin, sabía que era algo absurdo, él se tenía novia y se iba a casar, por lo que no había ningún peligro de que entre el rubio y Ally pasara algo más que clases de canto y baile, pero no podía negar que su novia si sentía algo por su profesor y aunque ella lo negara él sabía que así era, la conocía demasiado bien como para caer en las mentiras de la castaña.
– Ally, necesito que hablemos – dijo al fin el chico suspirando, los nervios habían vuelto a él, Ally se le quedó mirando intrigada – creo que es momento de hablar… de nosotros – la castaña tragó pesado, sabía a lo que se refería Elliot y no estaba segura de lo que pasaría después de esto.
– Bien, tienes razón – caminaron hasta unos banquillos que estaban cerca del lugar, se sentaron y pasaron algunos minutos en silencio antes de que alguno se animara a hablar.
– Creo que… esto no está funcionando y lo que me molesta, es saber el por qué – dijo al fin Elliot rompiendo el hielo, su voz y la expresión que tenía en su rostro eran de total tristeza – y lo peor… es que sé que no puedo hacer nada al respecto – Ally no pudo evitar sentir que algo se partía dentro de ella, Elliot y ella habían sido amigos desde niños y le dolía verlo así por su culpa.
– Elliot… lo siento si te he herido de alguna manera, pero sabes que al fin y al cabo todo esto no tiene sentido – su voz se quebró, no quería haber llegado a este momento y menos después de lo bien que habían estado durante el concierto.
– Puede que no tenga sentido, pero no podemos seguir juntos mientras no te saques a Austin completamente de la cabeza – estaba serio, miraba a la castaña directo a los ojos intentando descifrar lo que pasaba por su cabeza, y por primera vez no fue capaz de hacerlo – supongo que mi amor por ti no es suficiente para lograr alejar ese absurdo enamoramiento que tienes por él – apretó los puños hasta el punto de que sus nudillos estaban blancos por la fuerza con que lo hacía, sentía rabia de que esto estuviera pasando, algo que jamás debió haber pasado.
– No digas eso… te entiendo y me siento una tonta por esto, es… no tiene ni pies ni cabeza – suspiró al final tratando de controlar las lágrimas que luchaban por salir, en ese momento deseaba tener el poder de sacar al rubio de sus pensamientos con solo decirlo, pero era inútil – te aseguro que esto no durará mucho – tomó la mano del chico para darle confianza.
– Espero que así sea… pero por ahora prefiero que terminemos… aunque me duela, pero es mejor así, de todas formas, siempre te estaré esperando – le dio una sonrisa nostálgica, sus ojos brillaban por causa de las lágrimas que comenzaban a brotar, se acercó a Ally para darle un abrazo, el cual fue correspondido inmediatamente.
– Ya verás, que todo terminará bien – susurró la chica en el hombro del castaño, se separó de él, observó sus ojos azules que en ese momento estaban oscuros como la noche, siempre le habían encantado ese par de zafiros – pero tienes razón… créeme que lo único que deseo es terminar con esto – bajó la mirada y volvió a su posición anterior.
– De verdad, esto te hace mal… y de paso me hace mal a mí – dijo el chico acomodándose junto a la castaña – pero sé que esto será una preocupación menos y tendrás tiempo para pensar mejor – se volteó para observarla otra vez entregándole una sonrisa que fue de vuelta por la chica.
– Te prometo que haré un gran esfuerzo para que esto termine… y podamos volver a nuestra vida normal – Ally apoyó su cabeza en el hombro del chico y cerró los ojos, deseando que este sufrimiento sin sentido se terminara y poder volver a la normalidad, a su vida tranquila donde todo era disfrutar compartiendo una rica pizza con pepinillos junto a Trish y volver a ser feliz con Elliot a su lado.
– Y te estaré esperando – dijo el chico sin desviar la mirada de un punto invisible en el paisaje – por mientras puedes contar conmigo como siempre, antes de todo somos amigos – cada uno sonrió por su lado, se quedaron así unos minutos hasta que se dieron cuenta de lo tarde que era, Elliot acompañó a Ally a su casa para luego marcharse a la suya, antes de irse se quedó viendo a la castaña hasta que cerró la puerta tras de ella, se quedó unos segundos más para luego suspirar y retirarse. Aunque todo terminó de forma tranquila, no podía negar que en ese momento su corazón estaba destrozado, pero intentó hacerse el fuerte ante la chica, sabía que si lo veía mal ella se sentiría culpable y no quería acarrearle más problemas.
Ally llegó cabizbaja, su madre se dio cuenta de esto pero prefirió no decir nada, esperaría al otro día para hablar tranquilas y sin Lester dando vueltas por ahí, de seguro haría una tormenta en un vaso de agua si veía a su hija de esa forma. La castaña subió hasta su habitación, cerró la puerta tras de sí y se apoyó en ella, respiró profundo y un par de lágrimas corrieron por su mejilla, se sentía tonta por todo esto, pero, ¿qué podía hacer?, los sentimientos son algo incontrolable.
-3 meses después-
Austin entró a su casa y fue hasta la cocina donde encontró a Kira preparando algo para la cena, se acercó a ella silencioso y cuando estuvo a pocos centímetros la abrazó por la espalda sorprendiendo a la chica provocando que se sobresaltara, se relajó cuando sintió los pequeños besos que el rubio le daba en su cuello y soltó una risita disfrutando el contacto. El joven se separó de ella y fue hasta la mesa para sentarse en una de las sillas, se quedó observándola hasta que la chica terminó de preparar la cena, llevó los platos de espagueti a la mesa donde Austin se relamió los labios al ver el delicioso plato frente a él.
– Te quedó delicioso amor – dijo el rubio después de haber probado un poco de la comida – mañana será mi turno de cocinar – la morena rodó los ojos, Austin no era precisamente un as de la cocina.
– Con tal de que no terminemos intoxicados – el rubio miró de reojo a la chica, había mejorado mucho luego de practicar bastante en la cocina – estaba bromeando… ¿y qué tal estuvo la clase de hoy? – preguntó la chica sonriendo.
– Bien, Ally ha mejorado mucho desde que empezamos, creo que el problema era que se sentía insegura de sí misma, lo que hacía que no se relajara y por eso le costaba bailar – explicó Austin para luego beber algo de su copa de vino – esa chica es realmente genial, tiene mucho talento y cada vez me sorprende más – sus ojos brillaron cuando habló de la castaña, Kira solo lo escuchaba atenta, imitó al chico y bebió un poco de su copa.
– Vaya, eso es muy bueno, sobre todo considerando que faltan dos semanas para el concurso – comentó la morena, el chico notó algo raro en Kira, su expresión había cambiado, y es que la invadió un extraño presentimiento que la ha estado atormentando desde hace algún tiempo, del cual no quería hacer caso, era algo absurdo por lo que decidió sacar ese pensamiento de su cabeza.
– Kira, ¿pasa algo? – estaba preocupado por ella, pero la chica negó con la cabeza mientras le daba una sonrisa para tranquilizar al rubio – ok, yo lavo los platos – dijo cuando ambos terminaron, el chico se paró y luego levantó los platos para llevarlos al lavavajillas.
Austin lavó todas las cosas, Kira se había ido a dar una ducha mientras el ordenaba la cocina, se detuvo un momento y se quedó pensando, últimamente la morena tenía reacciones extrañas, estaban hablando de lo más bien y de pronto ella cambiaba su semblante a uno de preocupación, pero cada vez que él le preguntaba al respecto ella lo evadía y cambiaba de tema rápidamente volviendo a su sonrisa habitual. Él le seguía la corriente, pero eso no quería decir que la situación pasara desapercibida ante sus ojos, apoyó sus manos sobre la mesa mirando hacia un punto inexistente en la pared, luego se enderezó y subió a la habitación, seguramente Kira ya había terminado su baño y él deseaba hacer lo mismo.
Luego de que el rubio salió del baño se colocó el pijama y se adentró entre las sábanas de su cama, miró a su derecha y ahí estaba su novia que se volteó al sentir que entraba a la cama junto a ella, el chico le dio una sonrisa que fue correspondida por la morena, esta se acomodó apoyando su espalda en el respaldo, imitando la posición en que se encontraba su novio, tomó su mano y comenzó jugar son sus dedos.
– Hoy me llamaron para decirme que los partes de matrimonio están listos – habló de pronto la chica llamando la atención del rubio – les dije que el sábado iríamos los dos a buscarlos – prosiguió, el chico se quedó pensando un momento.
– Ok, no se demoraron mucho en tenerlos listos, sería muy bueno comenzar a repartir los partes… deberíamos revisar la lista de invitados – comentó el joven, faltaba un poco más de un mes para su boda y los preparativos estaban casi listos, solo faltaba afinar unos cuantos detalles.
– Tienes razón… aún no sé si invitar a la gente de la disquera – el rubio rió negando con la cabeza, las personas que trabajaban con Kira eran todas de confianza y los habían apoyado mucho, sabía que no hablaba en serio – aunque desearía no tener que invitar a tus primos – hizo un gesto de horror que el chico imitó, sus primos no eran de esas personas que te encantaría tener de visita.
– Podríamos inventar algo – sugirió causando gracia en la joven, no era mala idea inventar algo para evitar que personas indeseables asistieran a su matrimonio – creo que deberíamos dormir, mañana debemos levantarnos temprano – la morena le dio razón, apagaron las luces y se acomodaron para dormir, la joven se apoyó en la espalda del chico mientras lo abrazaba y así se quedaron dormidos.
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Entró a la sala de ensayos y vio a la castaña que practicaba unos pasos que aún no había logrado dominar del todo, vestía ropa deportiva que se ajustaba a su cuerpo para permitir mayor movilidad, el rubio se quedó unos segundos parado en la entrada observándola hasta que ella se dio cuenta de su presencia y se detuvo, estaba sonrojada, no sabía cuánto tiempo el chico había estado mirándola. Austin le sonrió y caminó hasta ella, dejó su bolso a un lado mientras se acercaba, en ningún momento quitó su mirada de la chica que estaba totalmente nerviosa por la mirada que le estaba dando el joven artista.
– Creo que… con un poco de práctica lograrás hacer ese paso – la castaña se relajó un poco al escuchar la voz del rubio, fue extraña la forma en que él la observaba.
– Si… ya sabes, esto no es lo mío – el chico rió y fue seguido por la castaña al momento.
– Exageras, lo haces muy bien, solo tienes que relajarte – luego de dicho esto fue hasta el equipo de música y seleccionó una canción – es hora de practicar – tomó la mano de la chica y la tiró hacia él para comenzar a bailar, ella solo siguió los pasos de joven.
Practicaron algunos pasos que la castaña no demoró en dominar, todo este tiempo había servido para que controlara mucho mejor su cuerpo, ahora manejaba las coreografías al revés y al derecho, solo los pasos del último baile la estaban complicando y eso la tenía algo estresada, cosa que el chico notó. La observó por unos minutos más y detuvo la canción que sonaba en ese momento, se dio unas vueltas alrededor de ella mientras pensaba, la chica se sonrojó un poco al sentir la intensa mirada del rubio, este se detuvo frente a ella y la tomó de los hombros.
– ¿Sabes?, tu problema es que tienes que relajar la cintura – la tomó de la cintura y comenzó a moverla de un lado a otro, la chica solo se limitaba a mirarlo sorprendida mientras que él estaba serio, haciendo su trabajo – si no te relajas jamás sacarás estos pasos – dijo el rubio llamando la atención de la muchacha que estaba absorta.
– Sí, claro… eh, entonces debo relajarme – el rubio la soltó y ella dio unos pasos hacia atrás e hizo los movimientos correspondientes.
– Esta parte del baile es muy importante, acompaña el estribillo de la canción… ahora, otra vez – estaba serio al momento de decir esto, la castaña asintió con la cabeza, el chico otra vez fue a encender el equipo de música.
Cerró los ojos, suspiró y comenzó a moverse suavemente, el rubio seguía cada movimiento con la mirada, esta vez estaba saliendo mucho mejor, pero aún sentía que algo faltaba así que se acercó y se posicionó tras ella. Al sentir las grandes manos del chico en su cintura abrió los ojos e inmediatamente su cuerpo se tensó, el joven notó esto y sonrió.
– Relájate, o si no esto no saldrá bien – dijo al oído de la chica, ella respiró hondo y siguió las instrucciones. Comenzaron a moverse al compás de la música y al mismo tiempo, cuando habían completado la coreografía el rubio tomó la mano de la chica y la giró para que quedaran cara a cara, estaban a centímetros, de pronto Austin pensó que los ojos de Ally eran hermosos y sin darse cuenta se estaba acercando cada vez más a ella, la castaña estaba quieta y no entendía lo que pasaba, la mirada del chico la extrañaba, pero no iba a negar que le gustaba.
Nota de la autora: ¿Qué tal?, ¡se viene Auslly!, ya en el próximo capítulo esto comenzará a tomar forma.
Bueno, espero que en dos semanas más recupere mi libertad xD...
