Tormenta

Antes de cometer un error Austin reaccionó y se alejó de Ally, dejando a la castaña desconcertada por lo situación que se había dado entre ellos dos hace unos segundos. El rubio se volteó y se dirigió a buscar su bolso sin decir palabra aún, al estar dándole la espalda a la chica cerró los ojos y respiró profundo antes de volver a mirarla.

– Bueno, lo has hecho muy bien y por hoy hemos terminado – el joven dio por terminada la clase. Ally aún se encontraba pensando en lo sucedido y al escuchar la voz del chico solo se limitó a asentir con la cabeza – ok, entonces nos vemos mañana para continuar – dicho esto el rubio se despidió y salió rápidamente del lugar hacia su vehículo.

La castaña se quedó ahí aturdida, después de todo el esfuerzo que ha hecho para cambiar sus sentimientos por el cantante nada había cambiado. La simple aproximación que habían tenido en el último baile de hoy hizo que le temblaran las piernas. Después de unos minutos tomó sus cosas para irse a su casa, necesitaba su cama para procesar todo, la competencia se acercaba a pasos agigantados y no podía dejar que sus emociones le afectaran, debía concentrarse solo en sus canciones.

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Entró a su casa aun confundido por lo sucedido hace una hora en la escuela. No entendía qué fue lo que pasó en ese momento y tampoco podía entender qué era ese sentimiento que lo invadió cuando estaba bailando con Ally. Subió a su habitación para darse un baño, al parecer Kira no había llegado aún, así que aprovecharía de despejarse con un poco de agua fría. Salió de la ducha con una toalla cubriendo su cintura y se sentó en la cama aun procesando todo. Después de un par de minutos se decidió a buscar algo de ropa para luego vestirse y bajar la cocina para comer algo. Sintió la puerta cerrarse y supo que Kira ya había llegado a casa, caminó hasta el arco de entrada a la cocina para esperar a que su novia llagara hasta él.

– Buenas noches amor – dijo el rubio apoyado en el arco mientras le daba una sonrisa seductora – llegas algo tarde – le comentó acercándose a ella para luego depositar en sus labios un suave beso.

– Fue un día agitado, con mucho trabajo – dijo la chica luego de separarse del rubio, se dirigió al living para sentarse en el sofá y descansar un momento – y, ¿cómo estuvo tu día? – preguntó a su novio dirigiendo una mirada hacia él, éste se sentó frente a ella y le ofreció un plato con pancakes.

– Pues bien… nada fuera de lo normal – no pudo evitar ponerse nervioso, a su mente vino inmediatamente el momento incómodo que vivió con Ally, solo esperaba que Kira no quisiera ahondar más en su día.

– Pues, al parecer sí pasó algo – definitivamente esa chica lo conocía mejor que nadie, era capaz de saber cuándo algo le sucedía con solo mirarlo – te pusiste nervioso – el joven se removió sobre su lugar, no podía ocultarle nada a su futura esposa a poco más de un mes para su boda. Se enderezó inclinando su cuerpo hacia la chica con una mirada seria y tomó aire profundamente. La chica se puso un poco nerviosa ante la actitud del rubio.

– En realidad, sí pasó algo – habló despacio viendo con cuidado las reacciones de la morena que solo se limitaba a mirarlo y escucharlo atentamente – no es nada grave, pero si es algo… incómodo – la joven frunció el ceño, no le gustaba para nada la situación, algo le decía que lo que venía no era nada bueno – bueno… el tema es que hoy pasó algo… con Ally… – la chica se removió nerviosa, se estaba hartando de que Austin no fuera al grano y terminara pronto con esto.

– Austin, por si vas a decir algo dilo pronto – dijo algo alterada, ya perdiendo la paciencia.

– Está bien, está bien… hoy casi beso a Ally – la última parte lo dijo lo más rápido posible, pero eso no fue impedimento para que la morena entendiera – escucha Kira, no fue nada importante, no sé qué me pasó, pero te aseguro que fue solo un momento de… en realidad ni siquiera sé el por qué – la joven se levantó del sofá y se volteó, cerró sus ojos, sabía que algo andaba mal, sabía que algo así podría pasar.

– Pues yo sí sé el por qué – se volteó hacia Austin y lo vio directo a los ojos, este le devolvió la mirada desconcertado, no entendía las palabras de la chica, cómo es que se supone que ella sepa el porqué de lo que pasó – no… no esperaba que este presentimiento que tenía se hiciera realidad… pero veo que no era una locura como me obligaba a creer – el rubio la miraba sin entender, solo se limitaba a escucharla, a ver si podía en algún momento comprender lo que estaba pasando por la cabeza de su novia.

– Espera, no entiendo nada de lo que dices… cuál se supone que es ese presentimiento – el rubio se levantó de su lugar, le estaba comenzando a molestar que Kira no fuera al grano y le dijera de una vez por todas qué era lo que pensaba.

– ¡Pasa que estás enamorado de Ally! – escupió de una vez la morena, el chico se quedó observándola por unos segundos para luego comenzar a reír como loco. Kira no había cambiado en ningún momento su pose seria.

– Es una broma ¿verdad? – dijo el rubio cuando terminó de reír, al notar que la chica seguía con la misma seriedad la sonrisa en su rostro desapareció – por favor Kira, no me digas que hablas en serio… es… es una estupidez – levantó los brazos al decir esto, no podía creer que su novia pensara así, realmente era una locura.

– Hablo en serio Austin – un par de lágrimas salieron de los ojos de la morena. Ella no estaba bromeando, hace un tiempo que había comenzado a sospechar que su novio comenzaba a sentir cosas por Ally, pero pensó que solo eran creaciones de su mente – al parecer de verdad no te has dado cuenta, pero es así… tú estás enamorado de esa chica – terminó de decir esto y se sentó otra vez en el sofá, respirando hondo para evitar que el llanto pudiera salir.

– Kira, creo que estás imaginando cosas… estás exagerando sobre lo sucedido, lo que pasó fue… una tontería, es más, no pasó n-a-d-a – recalcó el rubio la última palabra para dar énfasis a lo que decía, no entendía, toda esta situación por algo sin importancia – mi amor, por favor, olvidemos esto y vamos a comer – se acercó a la joven arrodillándose frente a ella, estiró la mano derecha para secar unas lágrimas rebeldes que corrían por la mejilla de la morena.

– No es tan fácil… de verdad Austin, yo no estoy imaginando nada – alejó la mano del chico suavemente con su brazo, él suspiró y cerró los ojos, esta situación estaba colmando su paciencia. Kira no estaba dispuesta a dejar esto pasar, tenía que hacer ver al joven lo que le estaba sucediendo – si no eres capaz de ver lo que sientes realmente entonces no podremos solucionar nada – miró al joven a los ojos, esperando que comprendiera la situación.

– Está bien – el chico se sentó frente a Kira no muy convencido de lo que pasaba – si crees que hay algo que solucionar, entonces hablemos – sostuvo la mirada de la chica y esperó a que comenzara, esperaba terminar pronto con todo esto.

– Sé que suena a locura, pero es la verdad… al principio pensé que era mi imaginación pero… fui viendo pequeños detalles que me hacen pensar así – hizo una pausa para tomar aire, no sabía qué era más estúpido, que el rubio no se diera cuenta de nada o que ella fuera quien lo hiciera darse cuenta de lo que pasaba. Después se arrepentiría de abrirle los ojos a su novio – tú no te das cuenta pero, por ejemplo, desde que llegamos a Miami y conociste a Ally has vuelto a ser el Austin de hace tres años – el chico pensó en lo que acababa de decir Kira, es verdad que desde que comenzó con las clases de música en Marino High School había vuelto a sentirse realmente feliz.

– Pero eso no quiere decir nada, trabajar haciendo lo que amo es suficiente razón para estar feliz – rebatió a la morena, aún seguía sin entender de dónde había sacado tamaña locura la chica.

– No es solo eso… cuando hablas de Ally… tu rostro se ilumina, me recuerda a cuando hablas de la música, cosa que nunca ha sucedido conmigo – Austin miró sorprendido a su novia, no se había detenido a pensar en lo que sentía al hablar de Ally – ¿sabes a qué me recuerda tu rigurosidad con las clases de Ally?... a tu concentración antes de un concierto y al mismo tiempo la emoción y adrenalina que sentías en ese momento – el rubio ahora estaba completamente serio escuchando las palabras de Kira al mismo tiempo que analizaba todo lo que le decía. Le incomodaba que la morena tuviera razón, al pensar en todas las situaciones que le nombraba comprendía que realmente se sentía así.

– Pero eso no quiere decir que sienta algo especial por ella… solo es la emoción de estar tan cerca de lo que perdí – seguía intentando convencerse de que esto solo era paranoia de Kira – por favor deja de pensar que por esas cosas yo estoy enamorado de Ally, no tiene sentido – intentó explicar para que la chica entendiera que sus conclusiones no tenían ni pies ni cabeza.

– Austin, yo sé lo que te digo, y tú no lo quieres ver – no iba a dar su brazo a torcer, y no porque terquedad, sino porque estaba segura de lo que decía – en algún momento te darás cuenta de cuál es la realidad – se paró dando a entender al rubio que había terminado esa conversación, él la siguió con la mirada y se paró tras ella para luego tomarla del brazo.

– Espera Kira, no puedes dejar esto hasta aquí, después de todo lo que insististe y dijiste vamos a terminar de aclarar esto… estamos a un mes de nuestro matrimonio y no tiene sentido que estés pensando en que estoy enamorado de otra – mantenía el agarre firme, pero sin lastimar a chica. Ella sopesó las palabras del joven, tenía razón, debían aclarar todo si quería que su matrimonio funcionara – te amo y lo sabes, no quiero que tiremos todo por la borda solo por estas ideas tuyas – habló con suavidad soltando lentamente a la morena.

– Lo sé… pero no sé si el amor que sientes por mi sea el mismo que sientes por Ally… me atrevería a decir que amas a Ally como amas la música – el chico suspiró fuerte y movió la cabeza desesperado mientras la joven lo observaba impaciente, quería que el rubio se diera cuenta por fin de sus sentimientos – no te pongas así… si quieres podemos irnos a dormir y mañana hablamos, tal vez durante el sueño te des cuenta de que lo que digo es verdad – se dio media vuelta para subir a la alcoba, Austin se quedó por un momento parado viendo a Kira subir las escaleras. Después de unos segundos suspiró y decidió hacer caso de lo que dijo su novia, tal vez dormir ayudaría, pero él pensaba que la que se daría cuenta de algo sería ella.

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Despertó sobresaltado, desvió la vista a su costado y vio a Kira dormir profundamente. Observó el reloj junto a su cama. Eran las 4 de la mañana. Se levantó con cuidado para no despertar a la chica que dormía junto a él. Fue hacia el balcón para tomar un poco de aire y de paso tratar de ordenar sus pensamientos. Durante toda la noche lo único que cruzaba por su cabeza eran las palabras de Kira, ¿de verdad sentía algo más que amistad por Ally? No podía ser, ella era menor de edad, su alumna, era diez años menor que él. Definitivamente era algo que no podía ser, pero después de la conversación sentía una extraña sensación en el pecho, algo que lo asustaba.

Volvió a la cama para intentar dormir un poco, necesitaba descansar. En unas horas más tenía que ir a la escuela, no podía dejar de realizar sus clases por estos delirios de su novia antes del matrimonio. Eso era, nada más que los nervios naturales de estar a un mes de la boda, pero no podía negar que los nervios que sentía en estos momentos no eran por la boda, sino más bien por tener que ver a Ally en la clase de hoy.

– Es hora de levantarse, tienes que ir a trabajar – la voz de Kira resonó en su cabeza, había dormido pésimo. Lo único que había hecho era pensar y pensar, pero en vez de despertar con las ideas claras ahora estaba más confundido que antes. Su subconsciente le había pasado una mala jugada, soñó con Ally y no precisamente cosas amistosas, más bien fueron sueños algo subiditos de tono.

– Ya voy… ¿qué hora es? – habló somnoliento, no tenía ganas de levantarse, no quería ver a Ally, no quería confundirse. Al parecer las cosas eran más graves de lo que pensaba, ¿acaso no había pensado recién que no quería CONFUNDIRSE?

– Son las 6 de la mañana, si no te levantas pronto llegarás retrasado – dijo la morena antes de salir de la habitación dejando al chico en su cama, preocupado por la frialdad con que lo estaba tratando su novia.

Después de darse una larga ducha se vistió y bajó hasta la cocina para comer algo antes de irse a trabajar. Se encontró con Kira que estaba terminando su desayuno y apenas lo hizo se paró inmediatamente levantando las cosas para lavarlas. El rubio se estaba exasperando por la actitud de la chica.

– Por favor Kira, ¿puedes dejar esta actitud?, pensé que hoy hablaríamos las cosas calmados para aclarar todo – la morena se volteó para mirarlo a la cara, él estaba observándola con el ceño fruncido, esperando una respuesta de parte suya.

– Yo también pensé lo mismo, incluso pensé que tenías razón y yo estaba aluciando cosas, pero esta mañana me di cuenta de que no estaba equivocada – el joven la miró extrañado. Ahora sí que pensó que su novia se había vuelto loca.

– No entiendo a qué te refieres – se sentó en la barra para escuchar lo que Kira tenía que decir.

– Esta mañana la nombraste – el chico abrió los ojos con sorpresa – al parecer estabas soñando y la nombraste… ya debes asumir lo que te pasa Austin… además, creo que lo más sensato es cancelar la boda – ahora la boca del rubio estaba completamente abierta, esperaba cualquier cosa menos que le pidiera que cancelaran su matrimonio.

– No, no y no… por favor Kira, ya me cansé de esto, no te das cuenta de que Ally es una niña, es mi alumna y además es prácticamente 10 años menor que yo – el tono de voz del chico era fuerte, estaba al borde de la desesperación.

– Primero, ella no es una niña, es una joven. Segundo, que sea tu alumna no significa nada. Y tercero, la diferencia de edad no tiene importancia… todo lo que me nombraste no tiene nada que ver con lo que sientes, son solo excusas para negar lo que te pasa – ahora era ella quien subía el tono de voz. Se sentía una estúpida por estar empujando a su novio a los brazos de otra, pero no podía aferrarse a un sentimiento que no era correspondido de la misma forma. Sabía que él la amaba, pero no de la misma forma que a Ally, a esa chica la amaba como a la música y tarde o temprano él tenía que darse cuenta.

– Es tarde, me tengo que ir o sino llegaré atrasado – tomó una fruta de encima de la barra y se dirigió a la puerta, Kira solo se quedó observándolo. Lo único que quería el joven en ese momento era alejarse, las palabras de Kira lo habían desencajado.

Subió a su vehículo y en todo el trayecto no dejó de pensar en lo que sentía, trataba de descifrar sus emociones. Sin darse cuenta había nombrado a Ally mientras dormía, tuvo sueños con ella que no correspondían para nada a una amistad y ahora estaba procesando lo que dijo su ahora ex novia, sí, después de todo esto dudaba que pudieran retomar los preparativos para la boda como si nada hubiera pasado. ¿Realmente todo ese discurso sobre la edad y el hecho de que era su mentor eran una excusa para mentirse a sí mismo sobre lo que sentía por Ally?, pues ahora ya no podía afirmar nada. La seguridad de su noviazgo con Kira se había roto y no sabía qué hacer con todo esto. No podía comprender cómo es que en todo este tiempo no se había dado cuenta de lo que le pasaba con su alumna.

Sin darse cuenta ya había llegado a la escuela. Respiró hondo y bajó de su auto esperando que el remolino de pensamientos en su mente no afectara su trabajo. De pronto recordó el hecho que había desatado esta tormenta, la clase de ayer con Ally fue totalmente diferente a las anteriores. Recordó la vista que tenía cuando Ally bailaba, sus manos sobre su pequeña cintura era una sensación agradable, sus ojos de un negro profundo y la forma en que sus miradas se encontraron. Al parecer Kira tenía razón, estaba enamorado de Ally y se había inventado una serie de excusas para no aceptarlo.

Al llegar a la sala de profesores se sentó en su escritorio y sacó un cuaderno donde escribía sus canciones. Hace mucho tiempo que no anotaba algo en él, pero ahora se sentía inspirado y era la mejor forma de desahogar sus emociones. Junto a la letra de la canción escribió un par de notas para el acorde que después tocaría. Al leer lo que escribió se dio cuenta de una cosa, Ally era lo que había inspirado esas palabras. Sin darse cuenta ella se estaba convirtiendo en su música, que es lo que más ama en este mundo.

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Fue la peor noche que ha tenido desde que Austin llegó a Miami y se convirtió en su mentor. Después del baile de ayer no pudo pegar ni un solo ojo, estuvo toda la noche pensando en las razones por las que el rubio casi la besa. No tenía explicación, por lo menos no una lógica, ya que era absurdo pensar que ese chico pudiera sentir por ella algo más que una simple e inocente amistad. Seguramente fue un momento de confusión, la música y el ambiente generado por el baile habían confabulado para que sucediera ese momento, un momento mágico para ella, que aunque no terminó como hubiera querido, fue lo mejor que le había pasado.

Se dio un buen baño para despejar su mente, no quería parecer un zombi cuando llegara a la escuela. Bajó a la cocina, saludó a sus padres, tomó algo para comer en el camino y salió de la casa deseando que ese día terminara lo antes posible para poder llegar a su casa y dormir por horas, si era posible claro.

Cuando llegó fue directamente a la sala de clases, a esa hora le tocaba matemáticas y se alegraba de que le encantaran, o si no dormiría durante toda la cátedra. Al entrar fue directamente al puesto libre junto a su amiga Trish. La latina la observó y notó inmediatamente que algo extraño le sucedía a su amiga, la conocía demasiado bien, así que decidió que después de la clase la interrogaría.

– Ally, ¿qué te pasa? – ésta pregunta tomó por sorpresa a la castaña, estaba ida, no podía sacar de su mente la ocurrido el día anterior – estuviste rara toda la clase de matemáticas, es decir, es una de tus clases favoritas y estabas totalmente distraída – la voz de la morena era de preocupación, no era normal que su mejor amiga estuviera así.

– A ti no te puedo mentir… vamos a hablar al patio – Trish siguió a la chica hasta que estuvieron en un lugar lo suficientemente apartado para que nadie pudiera oír lo que decían – pasa que… pasa que ayer Austin y yo casi nos besamos – la boca de la latina se abrió al máximo, se esperaba cualquier cosa menos algo como eso.

– ¿Estás bromeando?... pero… no estás mintiendo, no sabes hacerlo – la morena preguntó y se respondió a sí misma, conocía a la castaña como a la palma de su mano y si había algo que Ally no sabía hacer era mentir – pero ¿cómo pasó?, o mejor dicho ¿cómo casi pasó? – no podía imaginar cómo es que algo así casi sucede, el solo hecho de pensar que el rubio cantante y su amiga pudieran haberse besado era algo fantasioso.

– No lo sé Trish, pero eso me tiene… confundida – la castaña suspiró y cerró los ojos tratando de ordenar las ideas en su cabeza – se supone que esto es imposible… se supone que Austin jamás se fijaría en alguien como yo, se va a casar… esto es una locura… eso es, lo que pasó ayer fue una locura – trataba de convencerse a sí misma. Ella lo único que quería era borrar sus sentimientos por Austin, de todas formas hasta ahora solo le habían causado problemas, como por ejemplo su término con Elliot.

– Aún no me dices cómo fue que pasó – la morena atrajo la mente de su amiga a la tierra, quería saber lo que había sucedido ayer para poder ayudarla, si es que era posible claro.

– Lo siento… lo que ocurrió fue que estábamos ensayando una de las coreografías y de pronto, al final del baile, quedamos frente a frente… no sé en qué momento empezamos a acercarnos, no pude evitar perderme en sus hermosos ojos… bueno, él reaccionó y se separó de mi rápidamente, fue lo mejor – Ally terminó de contar lo sucedido. La latina se quedó pensando en lo que acababa de escuchar, era una locura.

– Wow Ally, lo que me dices es… increíble, no sé qué decir – la morena estaba confundida, le hubiera gustado poder ayudar a su amiga con algún consejo, pero no podía hacer nada.

– No te preocupes Trish, estoy segura que fue un momento de confusión solamente, así que intentaré por enésima vez olvidarme de Austin – a estas alturas ya estaba resignada a su suerte. La latina solo pudo darle una sonrisa torcida, la situación de la castaña era difícil y extraña, no podía imaginar lo que se sentía estar enamorada de alguien imposible y que además, estuviera tan cerca.

Sonó el timbre indicando el inicio del segundo bloque de clases, las amigas se despidieron ya que les tocaba diferentes asignaturas. Ally iba caminando distraída, su mente era un torbellino de pensamientos que la golpeaban a cada segundo, se preguntaba una y otra vez por qué tenía que haberse enamorado de Austin. Recuerdos de hace tres años cuando el rubio aún era un cantante famoso la invadían, era tan lejano en esos días. Lo había admirado desde siempre, era su amor platónico, alguien inalcanzable. Ahora estaba tan cerca, jamás pensó que algo así pudiera suceder, el gran problema era que sus sentimientos por él despertaron con su llegada, y más fuertes que nunca.

Antes de llegar a la clase decidió que no entraría, no se sentía bien y tampoco tenía ganas de ver a sus compañeros de clase ni a nadie. Desvió su camino hacia la salida de la escuela, quería caminar un poco para despejar su mente, así que tomó dirección hacia la playa, a esta hora estaría vacía y podría estar tranquila.

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No se dio cuenta cuanto tiempo había pasado sentada ahí en la playa observando la majestuosa imagen del mar que tenía frente a ella. No es que fuera su lugar favorito, pero en esos momentos en que no había prácticamente nadie alrededor, estar frente al océano era algo espectacular, el agua en un constante movimiento, avanzando y luego retrocediendo, inundando el ambiente con el resonar del choque de las olas contra las rocas. La paz la había invadido, después de todo lo que no había dormido y de la ráfaga de emociones que se encontraban dentro de ella, por fin pudo encontrar un momento de armonía, en su mente solo estaba el mar en toda su majestuosidad.

Miró su reloj de pulsera y notó en ese mismo instante que debía volver a la escuela, tenía que regresar para su clase con Austin, Austin. El nombre del rubio resonó en su cabeza y toda la paz que había alcanzado se esfumó para dar pasó otra vez a sus emociones, cerró los ojos desesperada, el solo hecho de pensar que tenía que ver al chico en pocos minutos hizo que su corazón se acelerara. Una parte de ella quería salir corriendo de ahí e ir a esconderse a su habitación, encerrarse y no salir más. Mientras que otra parte le decía que ya no era una niña y debía afrontar con madures las cosas que estaban sucediendo.

Se levantó y emprendió rumbo a la escuela. Su caminar era pausado mientras ponía en orden sus ideas. Al llegar se detuvo en la entrada y tomó un trago de aire, lo contuvo por unos segundos para luego exhalar lentamente comenzando nuevamente su caminar.

El rubio estaba sentado esperando a que la castaña llegara, en ese momento tenía sentimientos encontrados. Por un lado estaba nervioso por lo sucedido el día anterior, necesitaba saber qué pensaba Ally de lo sucedido. Por otra parte no quería tener que verla a la cara, sus sentimientos aún no estaban claros. Suspiró pesadamente, lo único que deseaba era estar solo en algún lugar distante donde nadie lo pudiera encontrar.

Ally colocó su mano en el pomo de la puerta y dudó por un momento pero se armó de valor y entró al salón. Su vista se posó sobre Austin quien estaba distraído observando algún punto invisible a través de la ventana, ella se fue acercando lentamente y a cada paso sus latidos iban aumentando. Se detuvo a un par de pasos del rubio que aún seguía perdido en sus pensamientos, aclaró su voz haciendo que el chico reaccionara y se volteara algo sobresaltado hacia la fuente del sonido que lo devolvió a la tierra.

Sus miradas se cruzaron, la castaña sintió que su corazón estaba a punto de explotar debido a los fuertes latidos que en ese momento le provocó la mirada del chico sobre ella. Austin sintió algo extraño dentro de él que no supo reconocer, esperaba que todo saliera bien hoy, aunque sabía que las cosas no volverían a ser iguales.

– Hola Ally – dijo el chico rompiendo el silencio que se formó entre ellos desde que se encontraron. La castaña parpadeó rápidamente reaccionando ante el saludo del rubio quien le dio una sonrisa para darle tranquilidad ya que imaginaba lo que le pasaba a la chica.

– Hola – la voz le salió como casi un susurro pero lo suficientemente audible para que Austin la escuchara – bueno… ¿qué haremos hoy? – preguntó la castaña dando la vuelta y dejando sus cosas a un costado del salón ya un poco más relajada.

– Pues… hoy no habrá clase Ally – la chica se volteó a verlo de nuevo entregándole una mirada confundida – verás, creo que ya estás lista y a falta de dos semanas para la competencia lo mejor es que te relajes – explicó el rubio esperando que ella no pensara que esto se debía a lo sucedido el día anterior, aunque en parte eso si tenía algo de influencia en la decisión.

– Ah, ok… como tú digas y si crees que es lo mejor – la chica tomó sus cosas mientras decía esto, por un lado la tranquilizaba pensar que no tendría que sufrir la cercanía del rubio y al mismo tiempo no le agradaba la idea de estar sin ver a Austin por dos semanas. Eran sensaciones contradictorias, pero no podía evitar que su corazón y su cerebro pelearan por ver cual dominaría por ahora – entonces me iré a casa… supongo que no nos veremos en estos días – la castaña intentó sonar neutral para que Austin no notara que su tristeza.

– No lo creo, ya que no estás en la clase de música desde que comenzamos estas clases "particulares" – sinceramente esta situación lo estaba sobrepasando, no pensó que serían tan difícil, lo mejor era dejar de verla por unos días y así tal vez lograría aclarar sus sentimientos. Pudo notar la tristeza en la mirada de la chica aunque intentara aparentar que no le importaba nada – pero nos veremos para la competencia, estaré ahí para ti – lo último sacó una sonrisa sincera de parte de la castaña lo que tranquilizó al joven.

– Tienes razón, me relajaré en estos días… nos vemos en la competencia – dicho esto Ally se acercó al rubio y le dio un suave beso en la mejilla para luego salir raudamente del lugar dejando al chico paralizado por la acción. Se fue tranquila, no sacaba nada con hacer un escándalo emocional por el hecho de no verlo un par de días.

Después de unos segundos reaccionó y decidió salir para dirigirse a su hogar, ese pequeño gesto de Ally lo descolocó, se sintió estúpido, parecía un adolescente, es decir, solo fue un pequeño e inocente beso en la mejilla, pero aun así lo había afectado. La cercanía de ese pequeño instante hizo que su pulso se acelerara. Entró a su vehículo y se quedó un rato sentado sin moverse y en un arrebato golpeó con fuerza el volante, esto no podía estarle pasando a él, era una total locura, pero ahí estaba como un idiota pensando en esa chica. Algo si tenía claro, Kira tenía razón, el matrimonio definitivamente no se realizaría. No entendía cómo es que no se había dado cuenta antes de todo esto, y lo peor era que su propia novia le hizo ver lo que estaba sucediendo, era algo ilógico y eso lo enfurecía. Sería cínico de su parte presionar a su ahora ex novia con algo que no tenía ni el más mínimo sentido en estos momentos en que su corazón estaba despertando a un sentimiento especial y diferente a los que había tenido antes, ni si quiera por Kira.

Nota de la autora: Bueno, no sé qué decir, soy una mala persona u.u ok no, pero pueden pensarlo, de verdad me demoré una eternidad en actualizar, prefiero no entrar en detalles de las razones del retraso, como dicen, las escusas agravan la falta. Lo importante es que estoy de vuelta! C:

Con respecto a mis historias, Apariencias será actualizada en una semana más y les doy mi palabra de que así será. Tengo muchas ideas en mi cabeza pero debo ir de a poco jejeje quizás en estos días suba algún one shot para entretenerlas mientras esperan el cap de Apariencias.

Espero que les haya gustado este capítulo, he tenido problemas de inspiración así que el parto de este cap fue difícil jajajajajaja espero sus comentarios... aceptaré cualquier reclamo por mi demora, las entenderé porque a mi me molesta cuando leo algún fic y se demoran siglos en actualizar xD

Besos!