Todos los personajes pertenecen a JK Rowling. No escribo esto con ánimo de lucro solo para entretenerme.

Aviso: Slash relación chico-chico si no te sientes cómodo no lo leas.

Gracias a: Dominique Scamander, MMDD, Neliiel, azamariasp, kasandra potter y sailor mercuri o neptune por seguir mi historia. Es la primera que escribo y me alegra que os esté gustando. Eso me anima a seguir escribiendo.

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El 1 de septiembre llegó y con él las prisas por llegar a Kings Cross. Harry terminó de hacer la maleta, haciendo un hechizo de extensión indetectable y otro para disminuirlo de tamaño. Metió a su lechuza Black en la jaula y se desapareció en un punto aprobado por el ministerio para las apariciones, cerca de la estación. Iba con tiempo pero aún así tenía ganas de llegar y elegir vagón. Pasó la barrera del andén, cargó su equipaje y eligió un vagón vacio al final del tren. Sacó un libro y se dispuso a leer, cuando llamaron a la puerta. Harry se giró y el corazón le dio un vuelco. Abriendo la puerta se encontró con una mirada de ojos grises, un chico rubio, tan rubio platinado. Le sonreía abiertamente.

Hola Harry. ¿Te importa que me siente contigo?

Hola Draco. No para nada. Pasa.

¿Al final Granger no viene?

No, dijo que lo iba a sacar por libre. ¿y de tus amigos?

Solo Zabini. Pansy ha abierto un blog de moda, vende ropa diseñada por ella y Nott va a estudiar en Dumstrang el último curso. Por cierto me ha parecido ver a Thomas con Neville y Luna en el andén.

Oh, ya les pasaré a saludar más tarde. ¿Crees que al final nos tocará compartir habitación? – Harry internamente esperaba que sí, el nuevo Draco Malfoy que estaba conociendo le estaba gustando mucho, aparte del físico portentoso del rubio que obviamente le encantaba, aunque si se lo hubiesen dicho hace un par de años lo habría mandado a San Mungo. Se ruborizó ligeramente por sus pensamientos y esperó que el rubio no se diese cuenta.

¿Te gustaría Potter? ¿tenerme en una habitación para ti solito? – preguntó con sonrisa picara mientras que le guiñaba un ojo. - Aunque sin estar borracho está vez, claro. – Añadió haciendo que el moreno se ruborizará aún más.

Bueno, no me importaría. – Murmuró bajito casi imposible de oír como creía que más rojo de lo que estaba no se podía poner aprovechó para preguntar – y ¿a ti te gustaría? – Draco se rió ignoraba que alguien pudiera ruborizarse hasta tal punto.

¿No te importaría?, a mi tampoco Harry. – le dio un rápido beso en la comisura de los labios dejando a Harry gratamente sorprendido y recuperando el rubor que había perdido por los comentarios anteriores del rubio. – Aunque si es así espero que estemos solos, y que seas ordenado. – añadió recordando lo desastre que solía ser Harry en clase para sus cosas.

¡Hola Draco! – Saludó Blaise Zabini sonriendo mientras abría la puerta del vagón. Draco inmediatamente puso cara póquer. ¿habría visto Zabini el beso que le acababa de dar a Potter? Viendo la sonrisita que llevaba probablemente…

Blaise. – saludó Draco.

Hola Potter. ¿por qué estas tan rojo? – preguntó disimulando una sonrisa. Draco le fulminó con la mirada y Zabini sonrió ampliamente.

Llevaba varias semanas mandándose lechuzas con Draco, desde que había vuelto de Barbados. Tras las fotos publicadas por el profeta en la que se daba la mano y se sonreían tan cordiales, a Blaise le había parecido cuanto menos curioso ver a los dos enemigos de Hogwarts tan cordiales. En las cartas Draco confesaba habérselo encontrado en sus vacaciones y que tras mantener unas agradables charlas y ver lo bien que había crecido Harry se sentía atraído por él, aunque había amenazado con cruciarlo en caso de que se le ocurriera decirle algo a alguien. Al abrir la puerta del vagón y ver lo rápido que se separaba Draco de Harry y lo rojo que estaba este último no había podido evitar meterse un poco con los chicos.

Hola Zabini. Es lo único que acertó a decir.

Bueno, ¿qué esperáis de este año? ¿sabéis que Goyle va a venir? – Draco y Harry se miraron de reojo y asintieron con la cabeza.

No me parece bien. – dijo Harry. – Creo que puede ser peligroso.

¿no me digas que le tienes miedo?, ¿El-Salvador-Del-Mundo-Mágico, tiene miedo a Gregori Goyle? – dijo Zabini.

¡No le tengo miedo!, no por mí, al menos. – dijo mirando hacia Draco sin poder evitarlo. - ¿Quién creéis qué serás el nuevo profesor de DCLO? – preguntó para cambiar de tema.

No tengo ni idea. Pero seguro que es mejor que Amycus Carrow. – Dijo Zabini desdeñosamente.

Eso seguro. –rio Malfoy. El conocía a los hermanos Carrow. Estuvieron en la Mansión Malfoy en el verano del séptimo curso de Hogwarts. – estaban locos. Bueno como la mayoría de los mortífagos.

Harry se sorprendió, nunca había hablado con él de esa época. Solo un poco por encima el día que visitaron Hogwarts para hablar con la profesora Mcgonagall.

¿Harry?

Dime Draco.

¿me enseñarías a hacer un patronus?

Sí, claro. Sonrió Harry con complicidad. Pero ¿no sabes? – pregunto Harry extrañándose de que realmente Draco Malfoy no supiera convocar un patronus.

En el bando en el que estaba no me hacía falta. Además ¿Qué te hace pensar que si sabría hacerlo, te pediría que me enseñaras?

¿Para pasar más rato conmigo? – Comentó burlón Harry.

Disfrutas tanto de mi compañía, que para eso no me hacen falta excusas… además que como nos toque juntos en la habitación tendré toda la noche para estar contigo. –dijo medio en broma medio en serio, pero con una mirada un tanto lasciva. Harry se sonrojó.

No me digas que voy a tener que andarme con cuidado para que no me acoses…

¡oh, no! Tú me pedirás que te acose…

Ya lo veremos. – Dijo sonriendo el moreno.

¿es un reto? Sabes que me encantan los retos… - Dijo con mirada decidida.

No se te ocurra retar a Draco, Harry, no parará hasta conseguirlo… - dijo Blaise que justo volvía al compartimento que ocupaban los chicos.

Lo sé, Blaise. Pero será divertido mientras lo intenta.

¡oh! Eso seguro. Reto aceptado Potter. – Una sonrisa traviesa cruzó su cara.

Zabini se rió. No sabes lo que has hecho… - Vamos a llegar ya. Será mejor que nos cambiemos… ¿queréis que os deje privacidad? Dijo Zabini levantando las cejas varias veces…

Harry deja de enrojecerte por todo… - o no podre evitar besarte aquí y ahora pensó Draco – Zabini deja de meterte con Harry… ¡ahora es mi amigo!

Quien lo diría… - rió – yo que pensé que ya erais algo más. – La carcajada fue ahogada por un codazo de Draco en la boca del estomago

Eso todavía está por ver. Sonrió Draco.

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Por fin llegaron al Gran Comedor. Mcgonagall dio los avisos habituales e incluyo el que decía que Gregory Goyle estudiaría este año bajo circunstancias especiales por orden del ministerio, lo que no fue muy bien recibido. También les contó como ya había hecho con Harry y Draco sobre las casas, seguirían siendo seleccionados, pero estarían mezclados. Después de hacer la selección de estudiantes que se sentaron desperdigados en diferentes mesas, no en las de su casa (Harry aprovechó para sentarse junto a Draco, algo que provocó murmullos). Se sirvió una copiosa cena. Al finalizarla la directora se dispuso a dividir donde dormiría cada uno y con quien.

Iré anunciando en que casa dormiréis cada uno. Empezaré desde los repetidores de 7º curso, porque como ya sabéis las habitaciones se componen según la edad de los que vayan a dormir allí aunque las clases sí que serán compartidas con los alumnos del 7º curso que no están repitiendo. A medida que os vaya nombrando os dirigiréis a vuestra sala común:

En la torre de Griffindor dormirán:

Ernie Mcmillan, Neville Longbottom,Seamus Finnigan , Cho Chang, Padma Patil y Parvati Patil

En la torre de Ravenclaw dormiran:

Zacharias Smith, Michael Corner, Luna Lovegood y Katie Bell.

En la sala comun de Hufelpuff dormiran:

Terence Higgs, Dean Thomas, Justin Finch-Fletchley, Daphne Greengrass, Susan Bones,

En las mazmorras de Slytherin:

Harry Potter, Draco Malfoy, Blaise Zabini, Kevin Whitby, Millicent Bulstrode y Hanna Abbot.

Los de 7º curso natural…: - siguió diciendo Mcgonagall auqnue Harry Draco y Zabinni ya no la escucharon por qué se dirigieron a la sala común de Slytherin.

Bueno chicos pues me ha tocado con vosotros… Espero que me tratéis bien… y que las mazmorras no sean muy frías… la torre de Griffindor era muy acogedora.

¿No te lo imaginabas ya cuando vinimos a hablar con Mcgonagall y nos dijo que nos quería como ejemplo de convivencia? – preguntó Malfoy.

Espero que sepas hacer un hechizo para calentar el agua, en las duchas siempre sale helada – comentó Zabini. – pero tranquilo que te trataremos bien. ¿Sobre todo Malfoy verdad? - Dijo riéndose. Lo que provocó que se llevara otro codazo del susodicho.

Gracias a Dios en las mazmorras yo tengo estancia propia pensó Draco. Al fin y al cabo ya se había propuesto conquistar a Harry mucho antes de que este le retara. Pensándolo fríamente, se lo había propuesto desde que en Barbados lo vio bailar tan desinhibido con aquel moreno. Se sintió tanta envidia, ¿por que no podía bailar Harry así con él? Se sintió celoso… era algo que no admitiría en voz alta, no se lo admitía del todo a el mismo… no tenía sentido Harry no era nada suyo. De momento… lo quería para él. Harry seria suyo y solo suyo… y todo el mundo sabe que cuando un Malfoy se propone algo… LO CONSIGUE. Le diría a Blaise que él debería compartir habitación con ese tal Kevin… que la suya era solo para Harry y para él…

Draco encontró su amada sala común tal y como la recordaba. Iluminada por lámparas de techo iluminando toda su verde belleza con sillones de cuero negro, sillas y mesas de madera tallada cubiertas de elaborados manteles. Como la había echado de menos…

Se dirigió a su habitación y se encontró con dos camas. La de Harry y la de él se dijo. Efectivamente los baúles que había en la estancia eran los de ellos dos. Mejor así no le debería ningún favor a Blaise. Mcgonagall quería que vigilase a Harry por si corría algún peligro con los Slytherin, pensó en Goyle rápidamente, era el único que le preocupaba. Desde la foto en el profeta todo el mundo sabía que eran amigos y que él era el príncipe de las serpientes lo sabía todo Hogwarts. Draco seguía siendo respetado en su casa aún cuando su padre estaba en Azkaban. Había perdido parte del poder que tenía antes eso era indudable, pero aún tenía de sobra. Y no iba a permitir que nadie dañara a su Harry. Harry todavía no lo sabía pero ya pertenecía a Draco. Le parecía gracioso que Harry se preocupase por él con el tema de Goyle, por la mirada que le hecho en el tren cuando salió el tema se lo imaginó. El no se preocupaba por Goyle, se suponía que estaría vigilado. No creía que supusiera ningún problema.

Harry entro en la habitación detrás de Draco. Se estiró cuan largo era…

Que ganas tenía de llegar a la habitación. ¿Vamos a estar los dos solos?

Si. – Draco sonrió lascivamente.

¿Y Zabini? – preguntó Harry. – Draco chascó la lengua.

¡¿y qué más da?! El ya tiene su cuarto… ¿o es que prefieres dormir con él? – frunció el ceño enfadado. – Harry se giró y le miró sonriendo…

Vamos Draco sabes que no… no te hagas el ofendido conmigo.

No me lo hago, me ofendo de verdad. Soy mucho más guapo que él y además… ¡él ronca! – Harry soltó una carcajada.

Me voy a dar una ducha rápida y luego a la cama que estoy molido – dijo Harry.

¿Quieres que te ayude? – preguntó Draco juguetón…

¿ves como eres tú el acosador y yo no te he pedido nada? – se burlo Harry. Draco soltó una risita.

Pero lo harás…

Tras la ducha Harry salió solo con unos bóxer negros y el pelo goteando agua por su pecho y espalda. A Draco la imagen le resulto arrebatadora no podía apartar la vista de él. Noto una punzada en la ingle. Menos mal que ya estaba sentado en la cama leyendo un libro (o por lo menos lo leía hasta que Harry salió así del baño) y con las mantas por la cintura. Una cosa era bromear con Harry y hacerle insinuaciones un poco indecorosas y otra muy diferente que el moreno viese las reacciones que producía en el verle en ropa interior y mojado… ¡Oh Merlín! Si Harry no caía pronto eso iba a ser mucho más duro de lo que pensaba y nunca mejor dicho… las miradas coincidieron por un momento.

¿Pasa algo? – pregunto Harry.

No, nada… ¿no vas a secarte el pelo, y a ponerte un pijama?

No me suelo secar el pelo… no se me da bien ese hechizo, y definitivamente, no voy a ponerme un pijama, siempre duermo en ropa interior… - sonrió - ¿te molesta? No es como si no me hubieses visto ya así ¿no? Tú mismo me desvestiste…

Eres un provocador Potter… seguro que quieres que pierda la apuesta…

No hemos dicho que nos apostásemos nada.

Está bien… el que pierda invita a cenar al otro… a un restaurante que sea bueno.

Trato hecho vas a perder… dijo Harry sacándole la lengua.

Ven anda acércate que te seco el pelo…

Harry se acerco Draco murmuro un hechizo y en un segundo Harry tenía el pelo completamente seco.

Muchas gracias Draco. Me tienes que enseñar el hechizo algún día. Se agachó y le beso suavemente en los labios. – buenas noches.

si ese es el agradecimiento igual no le enseño el hechizo pensó Draco. – buenas noches Harry.

Aunque no fueron buenas noches a las 3 de la mañana Harry se despertó, Draco estaba agitándose mucho en la cama mientras daba pequeños grititos y sollozaba…

no, por favor, para… - no paraba de repetir.

Pesadillas de la guerra pensó Harry… como las conocía. Las sufría desde hace años… antes eran las visiones de Voldemort… ahora se repetían una y otra vez, las imágenes de la batalla de Hogwarts, sangre, cuerpos en el suelo, maldiciones volando… Eran las secuelas de los supervivientes… aunque había que dar gracias por seguir vivo a veces se hacía muy duro. Sobre todo por las noches. Harry se levantó de su cama y se acercó suavemente a la de Draco.

Draco… Draco… - Lo zarandeo despacio. – Draco despierta.

Nooo, paraaa – volvió a gritar Malfoy.

Draco… vamos despierta. – le zarandeo un poco más fuerte. – ¡Draco!

El susodicho abrió los ojos de golpe con la respiración agitada y las pestañas húmedas de haber llorado en sueños…

¿Harry?

Si, soy yo. Estate tranquilo… solo fue una pesadilla, estás bien. Estoy aquí contigo. – le dijo mientras separaba un mecho de pelo adherido a la frente a causa del sudor frio que le estaba provocando la pesadilla. Draco se abrazó a Harry.

Harry que mal lo he pasado… odio las pesadillas… me hacen recordarlo todo de nuevo… y parece tan real. – dijo Draco aún nervioso.

Tranquilo Draco, ya paso. ¿Quieres que me quede aquí contigo? Si eso te hace estar más tranquilo no me importa. Yo también sé lo que son las pesadillas – sonrió tristemente Harry.

De verdad, ¿no te importa?

No. De verdad no me importa. Voy a transfigurar las camas para que sea una más grande y así entremos mejor. ¿Qué te parece?

Bien. Gracias Harry. dijo Draco mientras el moreno se metía en la cama junto a él.

No hay de que Draco. Tu harías lo mismo por mi…

Si, lo haría. Sonrió Draco. Mientras se acercaba a Harry y se le abrazaba fuertemente apoyado en el hombro del moreno.

Harry le acaricio el pelo y la espalda hasta que consiguió relajarlo y que se quedara dormido nuevamente. Le dio un beso en la frente. Y se abrazó más al rubio. Mientras inhalaba el suave aroma del chico tumbado junto a él se quedo felizmente dormido. Su ultimo pensamiento antes de dormir fue, que si no fuese por las pesadillas de su rubio favorito, se podría acostumbrar rápidamente a eso.