CAPÍTULO CUATRO: ...Y THOR CASI ARRUINA TODO.
Skaylard cayó inconsciente en el suelo. Stark y Rogers pusieron a Loki en uno de los asientos, amarrado de manos y pies. Cuando Steve terminó de ayudar a Stark fue por la chica que yacía en el suelo, la levantó y la acostó en su regaso, luego de sentarse frente a Loki, quién veía la escena con una ceja arqueada.
-Natasha...-la llamó Steve.
- ¿Sí?-contestó ella, desde el asiento del piloto.
-¿Qué hago? está inconsciente.-dijo nervioso.
-Dejamelo a mí.-Natasha dejó el jet en piloto automático, se levantó, fue hacía ella y le dio una buena bofetada, que sonó muy fuerte, e hizo que Stark dijera un "uuuh", y a los segundos, reaccionó.
-¿Qué pasó, en dónde estoy?-preguntó alterada, cuando sintió un ardor en la mejilla y Natasha volvía al asiento del piloto.
-Hiciste algo con el cetro de Loki.-respondió Stark.-quedaste inconsciente hace 5 minutos.-en ese momento, se levantó del regaso de Steve y se puso de pié. Stark se acercó a ella, su casco se abrió y le tendió la mano, la cual ella tomó.-Tony Stark, supongo que ya has oído de mí.-se presentó y le guiñó un ojo. Ella frunzió ligeramente el ceño y asintió lentamente.
-Agente Blake.-contestó, y separaron sus manos.
-No tienes zapatos.-le informó con la mirada, mientras él se alejaba de ella, junto con Rogers. Buscó con la mirada sus botas, se puso de rodillas en el suelo y buscó. ¿Abajo de Loki? Genial, pensó.
-Prefiero andar descalza.-dijo aún en el suelo y con una sonrisa de medio lado. Se levantó y soltó su cabello, que antes había estado en un moño, cuando sintió que alguien la veía. Volteo al frente y, en efectiva. Era Loki quien la veía, con la misma ceja arqueada y parecía analizarla cuidadosamente. Kay se sintió un poco incómoda, primero Steve y luego él, pensó.
De repente, un enorme trueno se escuchó y Kay pudo distinguir que había puesto otra cara, que reflejaba temor.
-¿Te dan miedo los rayos?-preguntó Tony burlándose y Steve se contuvo la risa.
-No, pero si lo que viene después.-dijo mirando para todos lados. Ella no entendía la referencia, así que no le dio importancia, ¿a qué se refería? ¿a la lluvia? Skaylard se apartó y se posó al lado de Steve u antes de que pudiera decirle algo un estruendo sonó.
La puerta se abrió de un golpe y entró un hombre rubio, con barba, muy alto, quizá mas que Loki. Llevaba una armadura plateada con rojo y azul, y en su mano derecha un martillo. Rápidamente, tomó a Loki del cuello y ambos cayeron al vacío desde la nave.
-Thor.-avisó Natasha.
-Yo voy por él.-comentó Tony, y salió volando por el gran agujero que el dios del trueno había hecho.
-Yo no pienso quedarme aquí sin hacer nada.-habló Steve.
-NO, STEVE, ESPERA.-advirtió Kay al Capitán, pero él no le hizo caso y saltó con un paracaídas. Skaylard no sabía que hacer. Estaba dispuesta a hacer lo mismo.
-Ni se te ocurra.-amenazó Romanoff a la chica. Suspiró derrotada. Quería salir de ahí y buscarlos a todos. Estaba tan enojada, que deseaba con todas sus fuerzas estar ahí con ellos, y por arte de magia, fue teletransportada hacia donde estaban ellos.
Era un bosque enorme y pudo distinguir a Thor con Loki.
-Olvida esto hermano, crecimos juntos, jugamos juntos.-dijo Thor.-Deja esta locura y vuelve a Asgard conmigo.-el rubio tenía su mano libre en la nuca del otro dios de forma amenazante.
-¿Para qué?-preguntó con odio el de cabellos negros.-Ni siquiera soy tu hermano, siempre crecí bajo tu sombra.-cada palabra que salía de su boca detonaba odio puro.-Por mas que lo intentara, nunca, nunca nadie vio algo en mí. Quise demostrar que era igual o mejor que tú, pero nadie lo vio.- Thor lo soltó, cuando finalizo.
-Escuchame bien, hermano.-le amenazó con el martillo y Skaylard sintió que algo le pasó al lado derecho a toda velocidad. Ésto golpeó a Thor dejándolo lejos de Loki.
-Te escucho.-contestó Loki al ver a su "hermano" salir volando.
La agente seguía enojada al verlos ahí. Recordó que la cartera que Natasha le había dado estaba en el jet, y volvió a desear mentalmente un arma. Apretó sus puños y en una de sus manos sintió algo muy duro, llevó su vista hacia su mano, y lo que tenía era un arma. Se sorprendió pero luego encontraría una explicación. No tenía tiempo para eso.
Se acercó corriendo hacia el dios y cuando quedó frente a él, su mano derecha desprendía una esfera de color verde y empezó a rodearla en círculos, lo que la puso nerviosa.
-¿No piensas capturarme o sí, mortal?-le preguntó cuando se detuvo detrás de ella. Ella contuvo la respiración por unos segundos y después, se armó de valor.
-Claro que sí.-contestó firme. Dio la vuelta, le propinó una patada en el estomago y eso lo hizo retroceder hasta darse con una roca enorme. Caminó hacia él decidida y le hizo presión en uno de sus hombros y le apuntó con el arma en su sien derecha.-¿No piensas huir o sí?-preguntó y él hizo una pequeña risa en sus labios.
-¿No crees que si enserio hubieras querido, ya me hubieras matado?-se libró de ella, apretó su mano izquierda, haciendo que soltara el arma. La tomó de la cintura y la acorraló en la roca, como ella había hecho con él. Sus rostros estaban tan juntos que podían sentir el aliento del otro y a Skaylard le causaba escalofríos y nervios a la vez.
-Eres tan estúpida si piensas que puedes vencer...-no lo dejó terminar y con su rodilla le dio en la entrepierna. Cayó de rodillas al suelo rocoso del bosque, ella se hagachó y le tomó el pelo.
-Y tú eres tan ignorante si piensas que nos dejaremos derrotar tan fácil.-susurró.-Stark, lo tengo.-avisó por el comunicador.
-Un segundo.-contestó él. Kay podía escuchar turbulencias y golpes desde su oreja.-estoy peleando con Thor.-dijo entrecortado y ella escuchó un golpe sordo y se hizo la idea de que el Capitán trataba de separarlos entonces.
-Por un demonio,¡¿PODRÍA ALGUIEN VENIR?! NO PUEDO TENERLO ASÍ TODA LA NOCHE.-exclamó enojada. El dios intentó safarse del agarre de la chica. Ella le dio otra patada para que se mantuviera en el suelo. Loki se sentía inútil en ese momento, pero era necesario dejarse atrapar, pensó.-Aleluya.-dijo ella aliviada al ver a Iron Man aterrizar a su lado. Él tomó a Loki de los brazos y caminaron.
-¿Y Steve?-preguntó ella.
-El capi se llevará a Thor.-contestó. Kay rodó los ojos por el apodo y Romanoff aterrizó con el jet, para avisar que llegarían al Helicarrier y en unos minutos que fueron eternamente incómodos, llegaron a su destino.
