Aquí el capitulo ocho ,gracias a elapink100 por la review y a las personas que han sido parte de las casi 700 visitaa de la historia:'D
CAPÍTULO OCHO: RECLAMOS.
Natasha iba caminando por los pasillos dejando atrás la celda de Loki. Pensaba en todo lo que le había dicho hace unos momentos, trataba de quitarse todos esos fantasmas del pasado que la acababan de atormentar, ¿cómo era posible que en tan sólo unos minutos había recordado todo lo que hizo y pasó durante años?, al menos eso era lo que pensaba.
Llegó a la sala de reuniones, encontrando a todos los Vengadores y a Fury.
Kay se levantó y caminó hacía Natasha, posandose frente a ella.
-¿Estás bien?-le dijo tomandola por los hombros. Ella asintió con la cabeza.
-Sólo... necesito descansar...es todo.-dijo mirando a Fury. Él asintió, dándole así, permiso para que se retirara. Fue demasiado para ella hoy. Kay se dirigió a Fury.
-¿No piensa hacer algo?-dijo Kay con voz y mirada preocupada.
-¿A qué se refiere, agente Blake?-respondióFury mirandola con su único ojo.
-¡¿Es qué acaso no lo ve?!-le dijo gritando. Todas las miradas se dirigieron a ella.-Loki tuvo que dar en un punto débil de Romanoff para que ella reaccionara de esta manera. Tal vez no lo mostró frente a él, pero lo hizo frente a nosotros. Llevo conociendola cuatro años, y nunca la había visto de esa manera.-dicho esto, Kay salió del lugar, caminando a paso rápido.
-¿A dónde cree que va, Blake?-le gritó Fury desde el comunicador.
-A hacer un pequeño reclamo.-le respondió.
Kay iba furiosa por los pasillos, encaminandose hacía la celda de Loki. Natasha era su amiga y lo que Loki le hizo pasar no tenía precio, pero ella lo haría pagar, costara lo que tuviera que costar.
Loki seguía dando vueltas en su celda, pensando en cómo Natasha había descubierto su infalible plan cuando escuchó unos pasos, firmes y apresurados.
Kay llegó a la celda en donde Loki se encontraba. Iba caminando al mismo paso con el que venía al principio y con la cabeza en alto. Lo haría pagar y muy caro, no dejaba de repetirselo en la mente.
Loki dio la vuelta, caminó hasta el frente al igual que Kay, pero ella estaba con sus brazos ctuzados en su pecho.
Era ella, con la que se había enfrentado un par de veces e intercambió palabras unas dos veces, también. Ella iba a hablar, abrió un poco los labios pero algo se lo impidió de repente. Se quedaron viendo fijamente.
Loki posó su mirada en la de Kay, observó los labios entre abiertos de Kay. Realmente, le parecieron lindos, rojos y un poco gruesos. Luego volvió a verla a los ojos, sus lindos y azules ojos. De repente, unas enormes ganas de tenerla dentro de la celda le invadieron la mente; quería besarla. Estúpido sentimentalismo, pensó.
Kay, por su parte, al sentir la mirada de Loki sobre la suya, la estremeció un poco y la puso nerviosa a la vez. ¿Pero qué le pasaba? ella nunca se ponía nerviosa frente a un hombre, al menos que.. no. No, no, no, no y NO. Ella no se podía dar el lujo de estarse enamorando del enemigo, hasta trató de matarla una vez... y había hecho que su amiga quedara en un estado desconocido para ella. El último pensamiento le hirvió la sangre. Dio un suspiro, frunció la boca y se dispuso a hablar.
-¿Qué le hiciste a Natasha?-dijo Kay, haciendo que Loki reaccionara de sus pensamientos.
-¿Yo? Nada.-dijo haciendo una media sonrisa. Miró a su izquierda.-aunque, te recomiendo que salgas de aquí...-volvió la vista a ella.-si no quieres que te ocurra lo mismo.
-Recordar mis traumas psicológicos no esta en mis planes hoy, Loki.-el susodicho levantó una ceja al escuhar su nombre salir de la agente.
-¿Qué quieres?-preguntó Loki, fulminandola con la mirada y entre cerrando los ojos.
-¿Por qué haces esto?-preguntó Kay, mirandolo con decepción como si de su madre se tratara. Ya le estaba aburriendo esa pregunta.
-¿Hacer qué? -preguntó Loki sintiéndose ofendido ante la pregunta y levantando la cabeza. Mientras que ella seguía con la misma mirada y negaba con la cabeza.
Loki volvió a entre cerrar los ojos, porque esa mirada le recordaba a Frigga, cuando lo regañaba a él y a su herm-Thor cuando eran niños por alguna broma que habían hecho y de la que se habían pasado del límite.
Ella fue la única en todo el reino que lo amaba y aceptaba como era él en realidad, nunca lo apartó o lo dejó a un lado, ella siempre le había demostrado cuanto lo quería.
- ¡¿Quieres dejar de verme así?! Pareces mi madre.-gritó Loki desesperado ya por la mirada de la agente. Kay dio un pequeño sobresalto y se descruzo de brazos.
-Es que no entiendo. ¿Por qué?-dijo mirándolo a los ojos, él sólo apartó la mirada de la de ella.
-Tú no lo entenderías.-dijo Loki mirando a otro lado.
-No, Loki, tal vez no lo entiendo. Sólo sé que tú y yo tal vez... no somos tan diferentes. -Loki volvió su vista a la de Kay, y vio que ella hablaba en serio.
-¿A qué te refieres?-preguntó él volviendo la mirada a la de ela. Ni siquiera creía que hubiera alguien entendiendolo, o al menos que lo intentara.
-Mira, quizá no es de mi incumbencia esto pero...-hizo una pausa un poco larga para pensar bien las palabras que diría.-sé que Thor no es tu hermano y que Odín ni Frigga son tus padres... Sin embargo, me imagino que tuviste una infancia normal. ¿Sabes? yo también soy adoptada en mi familia, me enteré de eso cuando era una niña-frució el ceno.-mi madre nunca pudo tener hijos, así que recurrió a la última opción.-dio un suspiro y apartó su mirada de la de él para voltearla a su derecha.-después de saber toda la verdad, yo fui apartándome del mundo, no me gustaba entablar conversación con alguien...hubo un momento en el que sufrí de acoso e indiferencia por parte de mis compañeros. Pasé toda mi vida en esa posición, hasta que llegó el tiempo de partir para estudiar la universidad. Fue ahí cuando dejé de ver a mis padres adoptivos.-ahí volvió a ver a Loki.- Es verdad, me decepcioné demasiado al saber que no era hija biológica, pero tú al menos tuviste a un hermano que te quiso, te quiere y te querrá hagas lo que hagas. En cambio, yo hubiera dado mucho para no haber pasado sola toda mi vida.
-Tu no me conoces.-respondió Loki con veneno en sus palabras. Aunque debía reconocer que se sentía un poco mejor al escuchar el resumen de vida de la agente.
Sus historias eran un poco parecidas; ella era una niña cuando se enteró de que era adoptada y Loki ya era un adulto.
Y ahí estaba ella, contándole su vida a un extraño, a un dios, al hermano de Thor, el que quería conquistar su mundo. Kay nunca buscó venganza, en parte estaba triste pero por la otra se encontraba feliz porque de no ser por ellos, nunca hubiera sentido lo que es amor familiar y no hubiera aprendido todo lo que sabe ahora.
Loki ya se sentía atraído físicamente por ella y ahora que sabía que compartían una historia mas o menos parecida, era todavía peor. Sentía que ella lo entendía y así era.
Kay miraba fijamente a Loki, quien tenía la mirada clavada en el suelo, después de lo que le había dicho, él pensaba y ella sabía que lo estaba haciendo. Tal vez lo hacía cambiar de opinión acerca de dominar su mundo.
Ella seguía mirando a Loki, aún con la cabeza hacía abajo, le parecía lindo y tierno y... ¡¿pero qué estaba pensando?! debía controlar sus impulsos, de todas formas, si el no estuviera tratando de dominarlos a todos y luchara de su lado, era totalmente ridículo que se fijara en una simple mortal... o ya no tan simple, por lo que ocurrió con el cetro, se supone que le había dado poderes, aún así, no quería aprender a usarlos, en fin, en lo que estaba... Kay seguía diciendose que "no" en su mente.
Loki levantó la mirada finalmente. Lo había pensado y mucho, quería a la mortal y cuando dominara Midgard, la tendría. Dio una sonrisa maliciosa con la cabeza en alto que hizo que Kay tuviera un poco de miedo, nervios y escalofríos a la vez y frunció el ceño viéndolo a los ojos.
-Lo siento, pero ya es tarde.
