Aquí el siguiente diré que espero que no se hayan olvidado del Tipo con el que se encontró Lovino en el mercado

Hetalia no es de mi propiedad


Del otro lado de ti

Una explicación sin explicar

No podía creerlo. Se sentía un estúpido. ¿Por qué rayos tuvo que haber pensado en comprarle algo a Antonio? Maldición, había sido el peor día de su vida. Nunca pensó que todo resultaría una perdida de tiempo… ¿Ahora que haría? Había huido cuando estaba con Antonio. No quería regresar. ¿Qué cara pondría? No, más bien, ¿Qué le diría? No podía regresar. Aún no.

Obviamente, Antonio había salido a buscarlo, por que se escuchaban gritos que decía su nombre. Pero, realmente no lo quería ver. Si lo veía, Antonio le preguntaría por que había huido y le había gritado idiota. En realidad, el haberle gritado idiota, fue una reacción. Lo dijo sin pensar. Pero, ¿ahora que haría con la camisa? ¿La tiraría? ¿Se la daría a alguien mas?... Se sentó en una de las bancas que había cerca de él y observo la camisa

-¡Todo es tu culpa!-Culpo a la camisa y la tiro lejos. Poso sus codos en las rodillas y se tapo la frente y sus ojos con sus manos-Mas bien, yo soy el idiota.-Susurro. Ya no sabía si regresar al dormitorio o quedarse ahí. Se decidió por explicarle, todo lo que había pasado a Antonio; así que tomo camino para llegar al dormitorio.

En el camino, seguía pensando en lo idiota que había sido. Ya no quería pensar en el estúpido día de mala suerte.

Cuando caminaba, estaba muy distraído. Era probable que se tropezara y cayera con algo o con alguien. Y así fue. Choco con un chico y con un movimiento rápido, y algo torpe, termino cayendo al suelo.

-¡Hey fíjate por…!- Antes de terminar la frase, vio el rostro de la persona que lo ''había empujado''.-¡TÚ!-Dijo apuntándolo, aún en el suelo. Es el chico con el que se había topado en el mercado, aquella vez que Lovino le compraría algo a Antonio. Ha ese chico ni lo conocía y ya lo sacaba de quicio.- ¡¿Qué diablos haces aquí?!

-¿Eh?-Ni siquiera se había dado cuenta de que había chocado con alguien. Estaba muy ocupado observando su celular fijamente como si un diamante estuviera en sus manos. Al final, observo que había chocado con alguien, pero, lo miro sin ayudarlo. Lovino se decidió por levantarse solo, de todos modos no planeaba que ''ese'' lo levantara.-Ya sé quién eres-dijo señalándolo.-Eres el que quería esa estúpida camiseta de tomate-''Maldita sea, acertó''

-Así que si me recuerdas, eh-Dijo girando los ojos hacía un lado

-¿Como olvidarte? ¡Te querías pelear conmigo en plena tienda! -Dijo en risas. Pero, es verdad ¿Cómo olvidarlo? Lovino solo lo miro con rostro de desprecio y no dijo nada más, solo lo miraba con la misma expresión-Bueno, estoy aquí por que me acabo de cambiar a esta escuela-Lovino arco la ceja

-¿Qué no tu casa está aquí?-Menciono sin ninguna expresión. Creyó que él era alguien que iba a una escuela normal

-En realidad, es la casa de mis padres-Dijo con una sonrisa. '' ¿Otro que no se cansa de sonreír?'' pensó Lovino.

-¿ha si?-dijo sin importancia

-¿Cuál es tu nombre?-dijo al momento en el que Lovino dejo de hablar. Él, primero lo vio fijo antes de contestar, después menciono:

-Lovino… Lovino Vargas-observo como él otro extendía su brazo

-Yo soy Sadik, pero me dicen ''Sádico''…-Lovino solo vio su brazo pero no lo tomo- o también puedes llamarme Ad-Dijo subiendo ambas cejas y dando una sonrisa

-¿por qué Ad?-Menciono pensativo

-Porque mi segundo nombre es Adnan-Menciono aún con la sonrisa. '' ¿No sé de donde venga pero, por que nombres tan raros?''.

-Bueno, ''Sádico''…-dijo en comillas- …Yo me tengo que ir, así que, tú te vas por allá y yo por acá- dijo señalando derecha e izquierda.

-¡Espera!-Al haber dicho eso, no dejo avanzar a Lovino.- ¿No puedo ir contigo?

-¿Por qué?

-Bueno, aún no tengo ningún amigo y te tengo a ti como conocido-dio una pausa-así que, ¡quiero ver toda la escuela!-Lo que había dicho ''Sádico'', fue más bien como una afirmación.

-En primera, no somos ni conocidos, somos menos que eso-dio una pausa- y en segunda, ¿por qué quieres que te lleve, YO, a que veas toda la escuela?- ¿Qué acaso el director no le encargo a alguien para que le enseñara la escuela?

-No lo sé, ¿un cumplido por haberme quitado la camisa que quería?-Menciono con una sonrisa maliciosa-Por cierto, ¿dónde está?-Lovino se quedó callado. ¿Qué le diría si le decía que ahora la había tirado en el suelo y ahí la había dejado?

-Emhh…-Dio una pausa, ¿qué tenía que decirle?-S-se la di… a alguien-dijo mas bien como pregunta

-¿Seguro? Lo dijiste muy dudoso… en verdad, ¿qué hiciste con la camisa?-Lovino solo lo vio y dio una mueca, pero no dudo en decir:

-¡Es verdad! se la di a alguien-''Bueno, al menos era lo que planeaba'' El otro no lo miro muy convencido, pero dio una sonrisa

-Esta bien-Lovino, no sabía exactamente en que pensaba Sádico.-Bueno, entonces llévame a conocer la escuela, ¿ok?-Lovino solo arco una ceja y puso rostro de ''Maldito seas''. Pero, como no quería discutir, MÁS, con este tipo, mejor le dio el mismo tour que le había dado a Antonio antes. El entonces en el que aún no tenía el maldito problema que le rodaba por la cabeza. No entendía por que solamente le giraba por la cabeza aquel momento. Siempre había tenido problemas. Siempre había sido rechazado por los demás. Siempre había sido la última persona en la que pensaran. Incluso su pequeña familia. Su abuelo prefería mejor a su hermano que a Lovino. Feliciano, por lo menos, si lo quería y lo trataba como un hermano ¿Por qué solamente este era algo que le giraba en la cabeza? Tal vez solamente se había acostumbrado a tantos problemas que ya ni pensaba en ellos. Tal vez se preocupaba de este por que Antonio era el que se la pasaba detrás de él como un cachorrito y era el que lo trataba como un verdadero amigo. Pero entonces, ¿por que Antonio lo trataba así? ¿Por qué no como los demás? ¿Antonio que veía en él? Solamente era un bueno para nada, mal hablado. ¿Por qué Antonio se preocupaba por este maldito bastardo que muy apenas hablaba con la gente?...

Una voz lo trajo de nuevo a la realidad. La voz de Sádico que le había dicho que lo llevara a dar un tour sin ninguna razón.

-Oye Lovino…-al oír la voz se concentro más en el presente-… ¿cuál es mi dormitorio?- ¿por qué rayos le estaba preguntando eso?

-¿cómo que no sabes? Se supone que el director te tuvo que haber dicho ¿no?

-Si me lo dijo, pero no se donde esta-Lovino no contesto, solo dio un suspiro y lo encamino a los dormitorios. ''134B'' El dormitorio de Sádico. Estaba al otro lado del dormitorio de Lovino y Antonio, es decir, a la punta de la fregada. ''No puedo creerlo, ahora tengo que llevarlo al otro lado''

-¿No podemos ir a tu dormitorio primero?

-¿por que?-dijo exaltado. El otro solo se toco el estomago diciendo:

-Tengo hambre

-¡Me hubieras dicho cuando pasamos por la cafetería! –lo dijo como si un padre estuviera regañando a hijo. No sabía si llevarlo a su dormitorio o dejarlo con hambre hasta que el mismo se consiguiera comida. Ni siquiera sabía si en su dormitorio tenía comida. En su mochila tenía unas barritas, pero las había dejado con Antonio cuando se llevo sus cuadernos. Tampoco sabía si esas barritas se habían llenado también de lodo. Tampoco sabía si Antonio había dejado la mochila en el dormitorio o se la había llevado. De todos modos no quería que el otro estuviera lloriqueándole hasta que lo dejara solo en el pasillo de los dormitorios y no lo llevara al suyo. Así que mejor, Lovino siguió camino a su dormitorio. Esperaba que Antonio no estuviera ahí.

...

Llegaron a la puerta del dormitorio y Lovino la abrió. Pensó que se encontraría con Antonio, pero esta vez, tampoco se lo encontró. Esperaba que después no llegara al dormitorio y empezaran a discutir. Así que mejor se apresuro en buscar algo de comida para el idiota de Sádico.

Su mochila estaba ahí. Estaba en su cama. Parecía intacta. Al parecer también la había limpiado. También sus cuadernos estaban ahí. También el llavero. Espera, ¿También el llavero? Maldición, lo había visto. Pero, no sospecho nada ¿cierto? De todos modos es un llavero. Tal vez, solamente había pensado que era de Lovino y solamente eso.

Buscó las barras en su mochila, pero ya no estaban. Ya lo suponía. Busco rápido en el dormitorio, pero no se encontró con nada. Realmente no tenían comida en el dormitorio.

-No tengo nada para comer- Le dijo a Sádico. El otro solo daba quejas entre dientes. Pensó que el otro se quejaría si no le daba nada de comer- Oye, ¿por qué no vas tu a la cafetería? de todos modos, ya sabes donde esta-dijo poniendo sus manos en su cadera. De todos modos era cierto, ya sabía donde estaba la cafetería con el tour que le había dado.

-Ésta bien-dijo el otro dando un suspiro y salió por la puerta. '' ¿Tengo que quedarme aquí? ¿Pero y si llega Antonio? ¿Qué le digo? Maldita sea, soy un cobarde'' Nunca pensó en como decirle la verdad a Antonio. No sabía como empezar. No podía decirle una estúpida mentira. ¿Solamente tenía que decirle la verdad?...

Espero a que llegara Antonio. Pero no llegó. Paso un largo tiempo y no llego. Se recostó en su cama y espero hasta que de una maldita vez llegara Antonio. Pero seguía sin pasar por la puerta. ¿Dónde diablos estaba? ¿Seguía buscándolo? Ya había pasado demasiado tiempo como para que no se hubiera rendido en buscarlo. Se levanto y dio unos pasos hacía la puerta

-Maldita sea Antonio, ¿donde estas?-La abrió y se decidió en buscarlo. Hace un momento estaba huyendo de él, pero ahora lo buscaba.

'' ¿En donde rayos se metió ese bastardo?'' Lovino no había dejado de buscar a Antonio. No lo podía encontrar, ¿habrá salido de la escuela también? ¡Imposible! Antes, ni el mismo sabía el como salir de la escuela, no creía que Antonio supiera como salir. Así que siguió con la esperanza de que pudiera encontrarlo.

-AH! ¡Maldita escuela, por que las escuelas siempre tienen que ser gigantes!-Termino enfadándose. Era, más bien, como si Antonio estuviese ocultándose de Lovino. Él, por la desesperación, empezó a correr y gritar el nombre de Antonio. Esperaba así encontrarlo de una maldita vez. Ya no le importaba el que decirle, solamente quería encontrarlo. ''Espera, ¿qué no Antonio esta en el equipo de futbol? ¿¡Por qué no había pensado en eso!?'' Corrió, rápidamente, al campo de futbol, repitiendo las palabras, ''Maldito Antonio, maldito Antonio, maldito Antonio…''

Cuando casi llegaba al campo, observo al equipo de futbol. Lovino solamente alcanzó a ver su objetivo. Practicaba tiros. Y parecía divertirse. A Lovino le parecía divertido el ver a los demás hacer algún deporte, pero en realidad, él no era de esas personas que les gusta o están obsesionados con algún deporte. Dio unos pasos mas hacía el campo de futbol, pero a los 10 pasos, se detuvo. Solo observo al otro jugar y no hizo nada más. Por un momento pensó que parecía un acosador, pero se desvió de esos pensamientos. ¿Por qué Antonio quería estar con Lovino? No lo entendía. Lovino, totalmente, es lo contrario a Antonio. Dicen que los contrarios se atraen, pero no podía ser tan literal. Antonio es alguien alegre, muy sonriente, amable, tiene muchos amigos, tiene pésimas calificaciones… muchas de las cosas hacía él, son positivas. Pero bien, Lovino es un ignorante, egoísta, no le habla a casi nadie, muy y apenas tiene amigos… ¿Por qué Antonio prefería estar con Lovino que con alguien más? Aún no lo entendía. Tal vez solo era una tonta ilusión de él mismo.

Ahí se quedo todo el rato que era el entrenamiento, esperando a que terminara. Cuando por fin observo que ya no entrenaban más, se acerco hacía el campo. Antonio pudo percibir que Lovino se estaba dirigiendo a él. Así que marco una sonrisa con sus labios y también se dirigió a él. Cuando por fin ya estaban cara a cara, Antonio fue el primero en hablar

-¿por qué huiste?-Fue lo primero que menciono. Pero esto fue con un tono serio. Lovino solo lo observo y trato de decir algo, pero las palabras no salían de su boca.

-Yo…-fue lo único que dijo al momento. ¿Cómo tenía que empezar para explicarle todo desde el principio? Cuando estaba apunto de decir algo, de contarle todo desde el inicio, otro de los amigos de Antonio interrumpió a los dos chicos

-¡Hey, Antonio!-grito agitando su brazo mientras los demás observaban.- ¿no vienes?

-No chicos, lo siento- Les contesto con una sonrisa. Los demás solo los observaban. Hacían pequeños murmuros de ¿está con Lovino? ¿Estará molestándolo? Para Antonio y Lovino, era imposible poder escucharlos. Murmuraban demasiado bajo. Siguieron su plática

-Entonces, ¿por qué me gritaste idiota y saliste corriendo?-Menciono Antonio aún mas serio. Era una expresión que era muy raro que él la tuviera.- ¿Eh?-Lovino solo lo observaba. Se había arrepentido, por segunda vez, de todo lo que había hecho. Maldición, era un cobarde.

-Mnh…-'' ¿qué decirle? ¿Qué decirle? Maldición, ojala suceda algo pronto…'' Como obra del destino, se escucho el celular de Lovino.- ¿eh? Tengo que-fue interrumpido

-Si, contesta-miro hacía otro lado. Lovino solo saco su celular de la bolsilla de su pantalón y vio la pantalla. Era Feliciano. Vio primero a Antonio y cruzaron miradas. Solamente regreso la mirada hacía el celular y contesto

-Fratello, ¿que ocurre?

-¡Lovino! ¡Hola!, ¿cuando vendrás?-Parecía muy feliz en el otro lado de la línea

-Feliciano, este… estoy algo ''ocupado'', ¿me podrías llamar mas tarde?

-¿eh? ¿Por qué? Bueno, de todos modos solo quería saber como estabas, ah y…-dio una pausa-… Si entrare a la universidad que estas-Lovino solo abrió los ojos sorprendido.

-¿Enserio?-Contestó con una expresión de sorpresa-¿Fuiste admitido?

-Si-dijo contento

-Eso es fabuloso, felicidades-pudo dar una pequeña sonrisa. Volvió su mirada a Antonio y pudo observar que hizo una mueca.-Tengo que colgar-Se despidió y colgó el teléfono.- ¿Qué ocurre?-dijo un poco nervioso

-¿Quién era?-Puso su rostro dudoso

-Mi hermano, ¿por qué?-Diciendo esto, Lovino observo que Antonio movía su cabeza de izquierda a derecha muy poco, señalando una nada, pero con una cara mas normal, ósea, una expresión normal. Lovino, solo dio un suspiro- ah, pequeño Anthony, tranquilo, perdón por haberte gritado ''idiota''-dio una pausa- Estaba enfadado, pero ya estoy bien. ¿Podemos irnos? tengo hambre y no he comido nada-dio una sonrisa. Parecía un poco convincente. Antonio solo puso rostro extrañado cuando escucho la palabra ''Anthony'' pero después, mostro una sonrisa.

-Perdón, también reaccione como un idiota-siguió aún con la sonrisa.-Si, vámonos, tampoco he comido nada-Lovino solo lo observo

-Oye, se que te dije que lavaras mis cuadernos pero eso no significa que no comas.-Hizo, un pequeño, ceño fruncido.

-Jeje, lo se- seguía aún con la sonrisa. Caminaron hasta la cafetería y todo parecía normal. Como si nada hubiera pasado.-Oye Lovi…-Menciono Antonio. Lovino no había escuchado que le dijera ''Lovi…'' desde que le grito idiota-…Deberías seguir llamándome Anthony-dijo con la gran sonrisa

-No lo haré

-ah, lo se-Mencionando esto, siguieron camino a la cafetería. Lovino sabía que Antonio aún tenía muchas preguntas en su cabeza, también sabía que no había dejado todo en claro. Pero por lo menos, aún tenía tiempo para explicarle la maldita verdad.


¿Cómo les pareció? ¿Me recomiendan?

Ja! ¿Si se dan cuenta quien es Sádico? Es Turquía, sentí que debía ponerlo, siempre tuve esa idea, ya después pasaran ciertas cosas