Hallo! aquí tengo el capítulo diez x3 gracias a las más de mil visitas ya:'D me alegra que al menos unos se tomen el tiempo de leerla, vale mucho
sukiony: Sí, ¡lo besó, lo besó! Bueno, ¡LOS BESÓ! ok ya. Me alegra demasiado que te guste cx y gracias por el cumplido:'3 normalmente, yo escribo eso a demás autores y se siente muy lindo saber que te gusta mi forma de escribir, vale mucho de tu parte c': luego se verán, no te preocupes;D

orora97: sdjksdjs Muchas gracias, me alegra que te guste y no esperes más, acá traigo el capítulo, saludos a ti también. c:

elapink100: Jajajaja, no había pensado eso del triángulo, pero es una buena idea xD Thorsito y Loki peleando por una humana*n* ok ya sdjksdj ahora no los pondré así porque tengo ya el borrador de unos capítulos que le siguen. :c sdjksdj pero igual, tal vez algún día lo hago. c:

Saludos a todas, me alegra que les haya gustado el capítulo y ojalá les guste este, me hacen querer seguir escribiendo y todo adfskfjskd cx gracias de todo corazón.

CAPÍTULO DIEZ: ASGARD.

Al día siguiente ,todos los Vengadores y Fury se reunieron en el Central Park para despedir a los asgardianos. Todos iban con ropa casual, excepto Fury, ya saben, siempre representando a la organización. Thor les pidió a Fury y Kay para que fueran con él a Asgard y que regresarían el mismo día, sólo quería que ellos hablaran con su padre para hacer una tregua con ambos reinos.

Loki iba con una mordaza, ¿tanto habían odiado los mortales sus palabras? bueno, también iba encadenado de manos. Era el colmo.

Thor, con una mano, tenía al Tesseracto y con la otra estaba sosteniendo la mano de Fury y éste la de Kay. Por un momento, las miradas de Kay y Loki se encontraron, a ella le causó escalofríos verlo de esa forma. Loki, por su parte, la veía enojado, se había propuesto tenerla cuando al fin dominara Midgard y lo habría conseguido al no ser por Thor y los demás humanos que se hacían llamar Vengadores. Patético, pensó. Y lo peor de todo es que ella, precisamente ella, pertenecía a ellos.

Thor le dio una mirada a Loki, activaron el Tesseracto y se teletransportaron enfrente de los otros a Asgard.

Kay se vio envuelta con un remolino de emociones: cosquillas, desesperación, mareos, felicidad, estaba ansiosa... Todo. Sintió que el viaje había parado y, efectivamente, así era. Cuando abrió los ojos se encontró con un gran palacio dorado, alrededor habían edificios del mismo color flotando en el aire, volvió su vista hacia atrás y vio un puente colorido a medio terminar, ¿podría ser? sí, ése era el Bifrost. Aún así, fuera un pedazo de camino, era hermoso.

Thor les hizo señas para que lo siguieran. Se adentraron en el palacio y dos guardias iban al lado de los asgardianos. Thor aún no podía creer en lo que su hermano se había convertido. Era horrible y el sentía, que en parte, la mayor parte, era su culpa.

Después de caminar y recorrer varios pasillos, los príncipes y los mortales llegaron al frente de unas puertas enormes. Kay sólo se limitó a ver a Fury con una mirada que claramente preguntaba a gritos que era esa habitación, él sólo le asintió con la cabeza para que estuviera más tranquila y relajada para ver al Padre de Todo y a su esposa. Los guardias abrieron las puertas; Thor, Loki y sus invitados iban caminando hacía el trono. Loki se sintió muy humillado y se sintió peor al ver la cara de tristeza de su madre al verlo amordazado y encadenado de esa forma. A Frigga si la consideraba una madre, no como a Odín, que a simple vista se notaba que amaba más a Thor; sin embargo, su madre los quería a ambos por igual, siempre lo decía aunque pasara más tiempo con Loki y cuando pasaba tiempo con Thor lo trataba igual que a su hermano, nunca mostraba favoritismo hacia uno o el otro.

Fury y Kay hicieron una reverencia ante los reyes. Odín se paró de su trono e hizo sonar al Gungnir.

-Bienvenidos a Asgard, Nicholas Joseph Fury y Skaylard Blake, ciudadanos de Midgard. Es un placer tenerlos aquí.-dijo Odín.

-El placer es nuestro, Padre de Todo.-dijo Fury, asintiendo y viéndolo a él y a su esposa, Kay hizo lo mismo.

-Supongo que ya saben por qué están aquí, ¿verdad?-preguntó Odín.

-Sí señor.-dijo Kay con la cabeza hacía abajo, tenía miedo y Odín y Frigga lo notaron.

-No tengas miedo, Skaylard.-dijo Frigga, acercándose a ella y luego a Fury.-Esta no es buena forma de dar una bienvenida.- y los recibió con un abrazo a cada uno.

Luego, fue hacía sus hijos, abrazó primero a Thor y luego a Loki con quien se quedó un buen rato en esa posición. Frigga estaba triste, no quería que encerraran a su hijo pero conociendo a su esposo, detenerlo iba a ser imposible. Se separó de él y lo vio con los ojos llorosos. Loki sólo se limitó a bajar la mirada, no soportaba ver a su madre así.

-Thor, hijo de Odín. Cumpliste con traer a tu hermano y de detenerlo de dominar a ese mundo que nada le debe.-Thor asintió. Odín dirigió su único ojo a Loki.-Loki, hijo de Odín.-dio un gran suspiro y negó con la cabeza, nunca imagino que su hijo menor fuera capaz de semejante barbarie.-has deshonrado a tu pueblo, a tu familia y a ti mismo. Te dejaré en prisión por un mes, y durante ese tiempo escogere tu castigo.-dicho esto, seis guardias rodearon a Loki y se lo llevaron a dicho lugar. Frigga se hecho a llorar en brazos de Thor.

Kay observaba la escena con lastima hacia la reina, tal vez no era madre pero se puso en sus zapatos por unos segundos que casi se hecha a llorar también. Thor se separó de su madre con cuidado, y se dirigió a su padre.

-Padre, los he traído hasta acá para que pueda haber una tregua en nuestro reino con el suyo, supongo que ya lo sabías.-Odín asintió.

-Por supuesto que sí, hijo mío.-dijo Odín. Kay se puso a pensar, no quería estar ahí, ni siquiera sabía por qué Thor la había llevado hasta allá si al único que necesitaban para hacer eso, era a Fury, él era el director de S.H.I.E.L.D. no ella... o tal vez pensaba que Thor podría haber apostado de que ella y su hermano... NO. Que lo hubiera besado no significaba eso, sólo distracción, además también había besado a Thor y no fue para nada más que hacer que cerrara la boca. Hablan demasiado, pensó.

-Director Fury, agente Blake-se dirigió Odín mirándolos a cada uno e interrupmpiendo a Kay de sus pensamientos.-espero que ya no hayan confrontaciones entre Asgard y Midgard. Para pedirles disculpas por el caos que mi hijo causó, Thor volverá a su reino con mis arquitectos y constructores para que ayuden a reestablecer su ciudad, y así ya no tengamos más problemas, ¿les parece?-Kay y Fury se vieron como cómplices, ella se encogió de hombros y Fury se dirigió al Padre de Todo.

-Está bien su majestad.-dijo Fury. Para Kay, eso era más rápido de lo que creyó. Odín y Fury comenzaron a hablar de otras cosas a las que ella no ponía atención y no pudo evitar acercarse hacía la reina, que estaba sola, antes de irse.

-Su majestad, lamento mucho lo que sucedió con su hijo.-dio un suspiro.-y enserio espero que su castigo no llegue más allá de la muerte o la tortura.-la reina le asintió con una cálida sonrisa.

-Muchas gracias Skaylard, yo espero que seas feliz el resto de tu vida.-Kay le asistió, la reina la abrazó como si fuera su hija. Al separarse, Kay caminó para llegar a la par de Thor, que estaba unos metros atrás de ellos, sumido en sus pensamientos con la vista pegada en el suelo y con la mano izquierda recargada en su barbilla.

-¿Thor?-le preguntó. Éste fijó su vista en la chica.

-¿Sí?-le contestó con el ceño fruncido. Kay suspiró pesadamente.

¿Por qué pediste que los acompañara hasta acá, si Fury es el director de S.H.I.E.L.D. y yo no?-le dijo con el ceño fruncido y con confusión. Thor apartó su mano de su barbilla y suspiró pesadamente. Sabía que ella le preguntaría, le tenía que contestar o le sacaría la verdad de otra forma y no quería llegar a esa.

-Bueno...yo...-dijo nervioso.-sé que te enojarás conmigo pero...-dejó de hablar y Kay tenía una mirada de confusión y enojo a la vez. Con solo escuchar el "te enojarás conmigo" era suficiente para saber lo que pensaba.

-¿Pensabas que tu hermano y yo...?-le cuestinó abriendo grandemente los ojos, la boca entreabierta y señalándose a sí misma.

-Sólo pensé que con solo verte, él...-se detuvo.

-¡¿Qué?!-le dijo lo más bajo que pudo.

-Se arrepentiría de lo que hizo.-Kay frunció el ceño.-cuando lo besaste...

-También te besé a ti y no pasó nada, sólo fue para hacer que cerraras la boca.-le interrumpió.

-Lo sé, pero ambos sabemos que no pasó nada porque yo amo a Jane y tú no serías capaz de meterte conmigo porque está ella. En cambio Loki y tú han tenido una que otra conversación y tal vez nunca notaste la forma en que te miraba, pero yo sí.-contestó Thor de forma firme. Kay se quedó sin palabras al escucharlo, tal vez él era idiota pero en este caso había probado que era todo lo contrario.-además.-continuó.-digamos que Loki hubiera ganado...si lo hubiera hecho, de todas formas, no habría salido solo, tal vez hubiera escogido a alguna mortal para que dominara con él... y podrías haber sido tú.-y así era, aunque Loki jamás le había contado sus planes, pero él lo conocía bien. Kay seguía analizando cada palabra que Thor le había dicho, ¿dominar con él? el solo pensarlo le ponía los nervios de punta.

Fury llegó a ellos, indicando que tenían que volver a la Tierra y salieron del salón del trono.

Frigga, que había escuchado toda la conversación que Thor había tenido con la mortal, pensaba que quizás el plan de Thor era encontrar a alguien para su hermano y tal vez la chica era la indicada. Sonrió al recordar que Skaylard había besado a Loki, quizás por eso habían estado evitando las miradas en todo el tiempo en que él había pasado en salón. Hizo aún más grande su sonrisa. Tenía un plan para reunirlos y no hacer el castigo de Loki tan malo.

[…]

Loki estaba en su celda, tenía una cama, una mesa pequeña, un estante con libros que le hizo pensar en su madre y el lugar tenía tres paredes transparentes que procuraban que sus poderes no salieran de ahí. Ya, sin las molestas cadenas y la mordaza, pero aún así se sentía mal... triste... humillado... con más odio hacía el estúpido de Thor, hacia el hombre que le hizo creer durante años que fue su padre... y los Vengadores. Los estúpidos y patéticos humanos que lograron detenerlo ... y Skaylard.

Caminó hasta sentarse en la cama pensando en Skaylard. Esa mortal que lo cautivó en tan poco tiempo y que había estado evitando su mirada todo el tiempo en el salón del trono. Rió. Sabía que la intimidaba, y mucho. Se dejó caer acostado pensando en el castigo que le pondría Odín en un mes. Ya encontraría la forma de vengarse, ya lo haría.