CAPÍTULO DOCE: DE VUELTA A LA NORMALIDAD... CASI
Ya era de mañana, una mañana de Viernes. Kay se levantó y vio la hora: once con treinta y siete minutos, había dormido demasiado pero de todas formas tenía que descansar para lo que haría esa noche; visitar el punto en donde Thor había caído hace dos años aproximadamente.
Se levantó de su cama y se dispuso a hacer lo que tenía que hacer, como darse un baño, comer y seguir haciendo apuntes sobre su investigación de los puentes Einstein-Rosen hasta que le llegó la noche.
[…]
Loki fue sacado de su prisión para ser llevado al frente de Odín, entonces ya pasó el mes pensó. Según las ventanas que veía por el pasillo, era de noche, porque así lo dictaba el cielo asgardiano con sus oscuros colores.
Llegó a la sala del trono de su pad-Odín y caminó con la cabeza en alto hasta llegar al frente de él. Frigga y Thor estaban ahí. Aunque Frigga no estaba tan preocupada después de todo, sabía el destino de su hijo. Más que Odín.
-Loki, hijo de Odín.-dijo el rey poniéndose de pie y caminando lentamente hacía su hijo menor.-durante éste tiempo que has pasado en prisión, he decidido tu castigo. finalmente.-se paro delante de él y le quitó las esposas que llevaba de un solo golpe.-he decidido desterrarte en Midgard para que pagues por tus errores cometidos en dicho planeta.-se alejó un poco y alzó su mano derecha hacía la cabeza de su hijo.-ahora, quedarás sin tu magia... yo, Odín, Padre de Todo te destierro hasta que hayas aprendido tu lección.-dijo gritando ésto último y le arrebataba sus poderes.
Loki sólo pudo dar una cara de sorpresa al sentir que toda su magia se desbordaba de su cuerpo, por un momento una luz lo cegó por completo y de pronto se vio embarcado en un viaje a toda velocidad, se sentía ir en el Bifrost, sabía que no era eso pero Odín tenía un gran poder que lo iba mandando de esa forma, desde Asgard hasta Midgard.
[…]
A medianoche, Kay iba conduciendo su auto, una camioneta negra, beneficios de trabajar para S.H.I. ., haciendo camino para ir e investigar el punto en donde Thor había caído.
De repente vio en el cielo a algo parecido a un cometa, venía a toda velocidad, directamente al lugar en donde Thor cayó hace un tiempo. Aceleró aún más el auto y vio como el objeto se estrellaba contra el suelo, se metió más en la cortina de humo que se formó al caer esa cosa, cuando de repente sintió darle a algo. Abrió los ojos de sorpresa, detuvo el auto y salió a ver a que le había dado.
Estaba tosiendo y apartando el polvo que aún quedaba en el lugar con las manos, hasta que se desvaneció y vio a qué,o mejor dicho a quién, le había dado. Todavía no se lo creía, quería que sus ojos la engañaran pero no fue así. A quién le había dado fue a Loki, ni siquiera tomó la molestia de preguntarse del por qué él estaba ahí, sabía que Odín le daría un castigo y dedujo que lo había desterrado de Asgard.
-Gracias.-dijo despacio y sarcasticamente mirando hacia el cielo. Ni siquiera sabía que hacer con él.
"Deéjalo ahí, con el golpe que le diste no creo que al despertar recuerde algo."
"No, eso es ser muy mala persona. Si estuvieras en su lugar y él en el tuyo, también te ayudaría ¿no?"
"¿A quién engañas, estás loca? él no haría eso aunque su vida prendiera de ello."
-¿Quieren cerrar la boca las dos?-dijo en voz baja mirando hacia arriba con el ceño fruncido. En serio tenía problemas con su mente, nunca había hablado sola, al menos que la situación lo requiriera y ésta parecía que lo requería, no estaba tan loca después de todo.
Dejar a Loki ahí no era una opción y era un poco peligroso llevarlo a su nueva casa, pero descartó lo último. Cuando Thor fue desterrado le quitaron sus poderes y no creía que Odín se hubiera puesto "misericordioso" frente a Loki sólo por ser su hijo menor, así que dedujo que iba sin poderes. Así no le podía hacer nada, de todas formas, ella era una agente de S.H.I.E.L.D. y sabía defenderse sola.
Como pudo, arrastró a Loki hasta la camioneta y lo acostó en los asientos traseros, luego, se metió en el asiento del piloto y condujo hasta llegar al edificio.
[…]
Sacó a Loki de su auto y, con mucho esfuerzo, lo metió en el lugar acostandolo en el sofá. Dio un gran suspiro, de cansancio y confusión. Ni siquiera había podido analizar el lugar en donde Thor, y ahora él, habían caído. Decidió volver a trabajar. Se dirigió a la mesa y se sentó en una silla viendo todos sus apuntes y fórmulas. Volteo su cabeza y vio a Loki en tendido en el sofá, realmente se sentía incómoda. Aún no tenía la menor idea de lo que le diría cuando despertara, así que hizo otro esfuerzo, lo llevó a su habitación y lo acostó en su cama de brazos abiertos y los pies tocando el suelo para después salir de ahí y embarcarse de nuevo en su trabajo.
[...]
Loki no recordó nada, excepto un golpe. Despertó abriendo los ojos de manera lenta y se dio cuenta de que estaba en una habitación midgardiana. Sus ojos recorrieron todo el lugar y a juzgar por los zapatos que yacían debajo de un mueble, estaba en la habitación de una mujer precisamente... de repente se percató de un sonido, muy alto, que venía de afuera del cuarto. En verdad era molesto. Se levantó lentamente caminando hacia la puerta y recorriendo, otra vez, con la vista el lugar. Giró la perilla muy despacio, abrió la puerta, vio hacia arriba, izquierda, derecha... sus ojos se abrieron muy sorprendido al ver a la mujer que lo trajo hasta ese lugar.
[…]
Kay había despertado encima de sus apuntes. Bostezó y encendió la tablet para ver la hora: ocho cuarenta y nueve. No era tan tarde después de todo, repasando a la hora a la que quizás había dormido ayer. Se levantó del asiento dispuesta a ir a la puerta de la cocina pero no sintió hambre, así que sólo fue al baño a la par de la cocina, para peinarse y lavar su cara. Al regresar, encendió el equipo de sonido y le puso volumen un poco alto, no andaba de ganas para usar los auriculares, así que tomó su libreta de apuntes, un lápiz y comenzó a trabajar.
[…]
Loki se quedó congelado ante la imagen de Skaylard, ¿en serio ella lo había llevado hasta ahí después de que él intentara matarla unas cinco veces? sin duda, los humanos perdonan fácil, pensó. Se acercó un poco a la mortal que estaba escribiendo y se detuvo a medio camino de estar frente a ella.
-¿Qué es ese ruido?-preguntó Loki para disimular su nerviosismo. Kay al escuchar eso, posó su vista en el dios.
-Buenos días para ti también, ¿cómo estás?-preguntó con un poco de sarcasmo al mismo tiempo que apagaba el equipo de sonido.
-Te pregunté que qué es ese ruido.-dijo Loki sin importarle algo. Kay se molestó, después de todo lo que había pasado para traerlo, ¿así la trataba? irónico.
"Te dije que era mala idea"
Se puso seria y se llevó el lápiz detrás de su oreja derecha.
-Deberías agradecer que te salve el trasero anoche.
-Yo no pedí tu ayuda.
-Bien. Si quieres irte la puerta está allá.-dijo señalando con el lápiz la puerta del lugar y haciendo una sonrisa un poco sarcástica. Se puso más seria y dejó su lápiz en la mesa y dio un suspiro.-Escucha, sé por qué estás aquí, así que ni te molestes en decirmelo; me estoy ofreciendo a ayudarte, me imagino que ni siquiera tienes poderes...-dijo frunciendo una ceja un poco confundida por sus palabras. Se devolvió a su trabajo. Tomó los auriculares rojos, los conectó en el equipo, se los puso y encendió el aparato otra vez a todo volumen.
-¿Qué haces?-le preguntó acercándose más a ella y vio que no le ponía atención, ¿qué es esa cosa que lleva en la cabeza? se dijo a sí mismo.- Skaylard.-ella seguía en lo suyo. Loki se hartó y le arrebató los auriculares de la cabeza.-¡Ponme atención, mujer!-Le dijo gritándole al oído. Kay saltó de su asiento al escucharlo y se volteo a él.
-Dame eso.-le dijo molesta, quitándole sus auriculares y poniéndolos en la mesa al mismo tiempo que apagaba el equipo de sonido.-¿Qué es lo que quieres?-le dijo mirándolo a los ojos. Loki entre abrió su boca para decir algo pero se perdió en los ojos de la mortal. Aquella mortal que, de no ser por los Vengadores, él la hubiera poseído.
-Nada.-le dijo un poco incómodo y volteo a ver hacia otro lado. Kay frunció el ceño y el hambre la asaltó. Kay vio el reloj y luego a Loki.
-Ya es tarde, y tengo hambre, así que supongo que tú también.-se levantó de la silla y se quitó la chaqueta de cuero para amarrarla en su cintura. Loki contemplaba como Kay se deshacía de su chaqueta, no sabía por qué pero extrañas sensaciones lo empezaron a asaltar.
"Oh, ¿eso es amor, Loki?"
Se ignoró por completo a sí mismo, negando con la cabeza y viendo como ella caminaba hacia la cocina.
Kay entró a la cocina. Se quedó unos momentos pensando en que podía servir para los dos, hasta que se decidió por abrir el refrigerador. Sacó un pastel de chocolate, dos platos y puso una rebanada en cada uno con un tenedor, luego sirvió jugo de naranja en dos vasos y puso todo en una bandeja de plata para llevarla a la sala.
Loki veía los apuntes de Kay y los aparatos que descansaban sobre la mesa. Vio unas fotos de las estrellas y el universo que yacían en la superficie de metal. Nada nuevo que lo sorprendiera, en Asgard, las imágenes del espacio eran superiores a las que tenían los humanos. Escuchó unos pasos y volteo hacia atrás viendo a Kay con una bandeja. Frunció el ceño al ver lo que traía, ya que no tenía la menor idea de lo que era. Kay puso la bandeja en la mesa, apartando unos papeles para poner ahí uno de los platos con un vaso y encima de su trabajo, puso el otro con el vaso restante. Llevó una de las sillas enfrente de Loki, indicándole con la mirada que se sentara.
-No voy a dejarte solo en la cocina mientras yo trabajo aquí.-le dijo sentándose al mismo tiempo que comía parte del pastel y miraba sus notas. Loki sólo veía lo que contenía el plato con profunda curiosidad, analizando cada centímetro del alimento. Se quedó así unos minutos. Kay seguía comiendo y viendo su laptop. Hasta que volteo a ver a Loki. -No es nada malo, no contiene veneno tampoco. Se llama pastel de chocolate y es delicioso.-Kay le contestó amablemente.-Anda pruebalo.-Loki dudó por unos segundos pero la mirada de la mortal le decía que hablaba con la verdad. Tomó un pedazo pequeño del pastel y se lo llevó a la boca.
"¿está horrible, no?"
"Por Yggdrasil, ¿a quién engañas? está delicioso"
Kay sonrió al ver que probaba el pastel. Sabía que le gustaría.
"Nadie se resiste al chocolate."
-Haces un buen intento al ocultar tu cara de sorpresa.-dijo Kay haciendo una sonrisa burlona y apartando su plato vacío.
-No tenemos "chocolate" en Asgard.-le respondió Loki levantando una ceja.
-Qué buena excusa.
Pasaron unos minutos cuando vio que Loki terminó de comer y se encaminó con todos los platos a la cocina. Loki seguía envuelto en sus pensamientos.
"¿Cómo es que se dio cuenta de tu sorpresa al probar ese alimento midgardiano? Parece que ya no eres tan bueno engañando."
"¿Quieres callarte?"
Kay llegó de nuevo a la mesa pero no se sentó en la silla.
-Hay algo que no te he preguntado, ¿tienes alguna herida?-le dijo ella frunciendo un poco el ceño.
-No lo sé.-le respondió Loki despreocupado.
-¿No te duele algo?-Kay seguía con la misma expresión de su rostro.
-No.-en realidad, Loki no había pensado en eso. Después de que se encontró con ella, todo pareció olvidarse en su mente por un momento.
-Quitate la parte superior de la armadura.-le dijo Kay sin pensarlo dos veces.
"Ahora que lo veo, lo hubieras pensado mejor."
Loki se sorprendió ante el atrevimiento de Kay. Y abrió un poco sus ojos sorprendidos.
-¿Qué? ¿Disculpa?- Kay lo tomó de la mano y lo llevó a la fuerza a su cuarto, sin cerrar la puerta tras ella y lo empujó para que se sentara en la cama.
-Quitate la parte superior de la armadura.-repitió.
"Uh, ¿en serio quieres verlo?"
"Cállate, no lo hago con esa intención."
Loki obedeció y empezó quitándose la armadura. Kay se dio la vuelta para no verlo mientras se despojaba de su ropa. ¿Por qué se sentía nerviosa? eso no es normal, al menos que...
-Listo.-le avisó Loki. Él podía sentir los nervios que le causaba a la humana.
"Te gusta, ¿no?"
"No."
Kay sentía su corazón acelerarse y se dio la vuelta lentamente.
"Eso fue rápido"
Kay vio todo su torso desnudo y que en el abdomen tenía una enorme herida con sangre seca.
-Bien, recuerdas que tengo "poderes", ¿no?-dijo Kay.
-Sí.-le contestó Loki.
"Creo que ya sé a dónde quiere llegar"
-Enseñame a usarlos para curarte eso.-le dijo ella acercándose y señalando la herida.
-Bien.-le contestó Loki mientras ella se arrodillaba para quedar cara a cara con él. Loki la encontraba bastante atractiva, y a juzgar que lo había besado en la torre, supuso que ella también pensaba lo mismo de él, ¿no?
"Bésala."
"No."
"Hazlo."
Ambos iban acercando sus rostros lentamente. Loki se había perdido en su mirada y ella igual, pero Kay reaccionó y recordó por qué lo había llevado ahí y se apartó de él rápidamente y llevó su vista hacia el suelo.
-¿Y?-le dijo Kay nerviosa con la vista aun en el suelo.
-Tienes que poner tu mano en la herida y desear mentalmente que sane. Así es con todo.-Kay volvió a verlo a los ojos.
-Está bien.-dijo ella nerviosa. Iba acercando poco a poco su mano derecha a la herida que tenía Loki y posó su palma en medio de ésta e hizo lo que Loki le dijo con los ojos cerrados fuertemente. Loki sintió como su herida se cerraba y se dio cuenta de que ya estaba cerrada y que Kay seguía en la misma posición.
-Skaylard... puedes abrir los ojos.-le dijo Loki viendola. Ella abrió primero un ojo y luego el otro y quitó su mano del abdomen de Loki.
-Lo hice.-le dijo ella un poco sorprendida.-no es tan difícil.-se encogió de hombros.
Ambos se levantaron y una vez más se vieron a los ojos. Ella era muy linda para él y Kay pensaba lo mismo de él. Loki no pudo más y la tomó del mentón, se fue acercando a ella de forma lenta y unieron sus labios. Kay se quedó atónita ante la acción de Loki, nunca se imaginó que haría eso. Kay seguía sin corresponderle al beso pero al final cedió y lo siguió de forma tímida. Era una sensación agradable para ambos, un momento "mágico", así como en los cuentos. Cursi, pensó Kay aún en el beso, pero no podía negar que le gustara. Y Loki, él había pasado cuestionando ese sentimiento por años. No conocía ese tipo de "amor", solo el cariño que Frigga y Thor le daban, como madre y hermano respectivamente. Cada vez ambos dejaban esa timidez y dulzura, dando lugar a la pasión y el deseo. Y Kay no quería que llegara a más, aun no, y se fueron separando lentamente.
-Gracias.-le dijo Loki. Ambos se veían a los ojos todavía. Kay asintió lentamente.
-Deberías vestirte.-le dijo ella, sintiendo como se le subía el calor a las mejillas.-Volveré afuera.-y salió de la habitación, corriendo a la cocina, cerró la puerta tras de sí y se recargó de ella tocandose los labios sin poder creer lo que habían hecho.
"Pareces una adolescente que acaba de dar su primer beso."
"...pero no ha sido el primero."
"Pues así te vez."
"Es que fue increíble."
"Aún así, sigues pareciendo quinceañera."
Kay se quedó ahí por unos momentos, sólo ella y su mente. Apenas si se enteraba. Era oficial, estaba enamorada de Loki. Sonrió al pensar eso.
"¿Cómo llegué a esto? hace unos meses me quería matar."
"No importa, ahora que aceptas que te gusta, nada importa."
Y se deslizó recargada en la puerta, hasta quedar en el suelo con una sonrisa que la hacía ver estúpida.
Por otro lado, Loki, estaba en la habitación de Kay con la armadura puesta pensando en lo que había hecho. Caminaba de un lado a otro pensando y tenía el ceño fruncido.
"¿En serio estuvo mal?"
"No lo creo, ¿qué no te das cuenta cómo te mira? también te ama."
"¿Después de que intente matarla unas cinco veces?"
"¿Quieres dejar de pensar eso? tal vez ya lo olvidó."
"Tal vez..."
