CAPÍTULO DIECISIETE: AETHER, VISIONES Y REENCUENTROS.

Jane, Darcy y su practicante llegaron a una fábrica abandonada y bajaron del auto.

-Saca el fasímetro.-le dijo Darcy a Ian lanzándole las llaves del auto.-es la cosa que parece tostador.

-Sé lo que es un fasímetro.-le contestó obedeciendo la orden de la chica.

Jane ya había caminado unos metros, alejándose de Darcy y su practicante cuando escucho una melodía de rap que, sabía, provení a de su celular.

-¿Cómo le cambias el tono a esta cosa?-susurró para sí misma y contestó.

-¿Tres doctorados y no sabes cómo cambiarle el tono a tu celular?

-¿Por qué me éstas hablando por este medio?-preguntó a Darcy. Ella la había llamado, y estaba a solo unos metros detrás de Jane.

-No quería gritar.-le contestó.-El practicante dice que es por aquí.-dijo caminando hacia la izquierda para darle la vuelta al lugar.

-Ian. Mi nombre es Ian.

[…]

Cuando entraron por fin a la fábrica, Jane no evitó sentir algunos escalofríos recorriendo su cuerpo.

El aspecto era horrible y terrorífico, con paredes desgastadas y murciélagos en los techos. Dentro, se escuchaban pasos y murmullos.

-¡Tranquilos, somos norteamericanos!-gritó Darcy con las manos arriba.

-Eso no ayudará de mucho.-le dijo Jane.

De pronto, detrás de una pared, aparecieron dos niños y una niña. La niñ se acercó lentamente a ellos.

-¿Son de la policía?-preguntó temerosa.

-Am, no.-le contestó Jane sonriendo.-Somos científicos... o yo lo soy.

-Gracias.-le dijo Darcy.

-¿Pueden mostrarnos...?-preguntó Jane ignorando a Darcy.

-Es por aquí.-les dijo la niña y la siguieron hacia otra habitación enorme en dónde se podía apreciar a un camión viejo.

Uno de los niños tomó al camión de la parte delantera con dos dedos y empezó a levantarlo sin esfuerzo, quedando en el aire. Jane, Darcy e Ian quedaron asombrados por lo que el niño había hecho con suma facilidad.

-Y no es solo eso.-les dijo la niña y los llevó a unas escaleras dentro del lugar.

[…]

Otro niño tomó una botella y la lanzó hacia abajo, y en vez de caer hasta el suelo, fue absorbida por una fuerza invisible.

-¿A dónde fue?-dijo Jane confundida viendo a los niños. La niña señaló con su dedo hacia arriba y la botella cayó por encima de ellos repitiendo varias veces el proceso. El mismo niño atrapó por fin la botella.-Es increíble.-dijo asombrada y al ver eso, tomó una lata que se encontraba en el suelo y la lanzó hacia la fuerza, siendo absorbida. Todos veían hacia arriba esperando a que la lata volviera, sin embargo, no lo hizo.-¿Qué sucede?

-Aveces regresan y otras veces no lo hacen.-explicó la niña al ver las expresiones de desconcerto de los tres visitantes.

-Quiero lanzar algo.-dijo Darcy.-Jane, dame tu zapato.

De pronto, el aparato que Darcy le había entregado a Jane, empezó a sonar. Jane lo sacó de su abrigo y se dio cuenta de que se estaban emitiendo hondas que no había visto en un tiempo.

-No había visto este tipo de hondas desde...

-Nuevo México.-la interrumpió Darcy. Jane volteo a verla y luego se alejó de su amiga, su practicante y los niños. Darcy se acercó a Ian.

-Dame tu zapato.-le dijo.

[…]

Recorrió todo el lugar, mientras Darcy, Ian y los niños se divertían lanzando cosas hacia la fuerza. Ian, cegado de felicidad, lanzó unas llaves hacia abajo, y para su mala suerte, nunca volvieron.

-¿Eran las del auto?-preguntó Darcy a Ian con la cabeza hacia arriba al igual que él.

-Aja.-le contestó nervioso.

Por otro lado, Jane dio con un pasillo con varias puertas por ambos lados. El viento la tocaba y le hacía sentir un poco de frío. Llegó hasta el medio del pasillo, siguiendo la ubicación que le daba el aparato para encontrar las hondas. Sintió como el mismo viento la atraía más al final del pasillo con una gran intensidad, hasta que al fin, la absorbió.

[…]

Thor se encontraba en el Bifrost, ya construido, hablando con Heimdall, luego de una pequeña celebración por haber ganado en Vanaheim. El guardián le contaba que el pueblo había advertido sobre una rara alineación de los nueve reinos cósmicos que era inminente.

-Tu mortal es muy astuta, ha estado estudiando la convergencia sin darse cuenta.-Thor sonrió al escuchar esas palabras de Heimdall.

-Ahora ya sé que Jane se encuentra bien, ¿cómo está mi hermano?-le preguntó al guardián.

-Se encuentra bien, parece que encontró el amor.-Thor lo vio fijamente sorprendido.

-¿Y quién es, si se puede saber?-preguntó contento.

-Es la mortal que te acompañó aquella vez, cuando trajeron a Loki de vuelta.-le dijo. Thor se sorprendió en parte, pero por la otra no iba a discutirlo, al menos su hermano era feliz.-aunque es demasiado orgulloso como para decirlo.-ahora si no había de que sorprenderse. Heimdall frunció el ceño preocupado y desconcertado. Thor lo notó.
-¿Qué sucede?-le preguntó.

-Ya no puedo verla.-le contestóHeimdall, en referencia a Jane.

-Abre el puente.

[…]

Ya habían pasado cinco días desde que Jane se había marchado a Londres y cada vez se desconcentraba más, preguntándose cómo podría estar ella. Kay estaba sentada en la mesa. Aun seguía investigando sobre los puentes Einsten-Rosen y Loki la ayudaba cuando quería o cuando ella le pedía ayuda.

Ahora los dos sabían los sentimientos del otro, se amaban o algo así, aunque ninguno se atrevía a decirlo. Kay se sentía como Natasha y Clint, ya que todos sabían lo que sentían mutuamente excepto ellos. Era una relación extraña de compañeros-amigos-novios. Habían tenido un par de discusiones en esos días por cosas incompetentes, y cuando menos se lo esperaban terminaban haciendo el amor en donde cayeran. Kay sentía que su "relación"iba enserio, si es que se le podía llamar así, contando que, prácticamente, ella mantenía a Loki en su hogar. Rió al pensar eso. Aunque la hiciera enojar siempre, ella lo quería y por fin lo aceptaba, aunque su orgullo era más grande y no tenía el valor de decirlo. Lenguaje corporal, pensó.

Se encontraba sentada en la mesa, viendo su tablet, revisando correos y leyendo cualquier cosa que se le cruzara en el navegador y Loki estaba leyendo en el sofá de la sala. Kay vio la hora; siete con quince y aún no habían cenado. Bloqueó la tablet y se levantó, pero luego sintió un dolor de cabeza terrible que la llevó a gemir en voz baja pero suficiente para que Loki escuchara. Se levantó de su asiento, dejando el libro ahí para acercarse a ella, que tenía los ojos cerrados con fuerza y con las palmas puestas en la mesa, apretando unos papeles que yacían en ella.

-¿Estás bien?-le preguntó. Ella solo se limitó a asentir con la cabeza.

Se sentía mareada, débil, pensaba en millones de cosas a la vez, en cualquier momento su cabeza explotaría. Vio desde su mente, un recorrido por miles de galaxias, planetas y lugares que nunca había visto y que eran, seguramente, producto de su atolondrada imaginación. El recorrido se detuvo en una especie de cueva enorme, en la que encontró una enorme piedra cuadrada y una mujer que la exploraba con la vista atentamente... una mujer castaña, más baja en altura que ella, con ojos color avellana de rasgos bien hechos... Jane. La vio siendo absorbida por una especie de liquido flotante color rojo y desmayandose en el lugar. Y luego volvió al mismo recorrido por el universo.

Abrió los ojos de golpe con un suspiro audible. Loki la miró desconcertado.

-Está en peligro.-dijo Kay con la vista puesta en la mesa.

-¿Quién?-preguntó Loki.

-Jane.-se volteo hacia él. Tomó su chaqueta y se la puso lo más rápido que pudo. Haló a Loki y lo llevó al centro de la sala y ahí, desaparecieron en un destello.

[…]

-¡Darcy!-gritó.

Jane había sido aspirada por una fuerza inexplicable y se encontró en la punta de un camino de roca en forma rectangular. Se dio la vuelta y se encontró con una columna de piedra muy grande, caminó hasta quedar a un lado de ésta y se fijó en un detalle: la columna estaba abierta del centro, dejando así, un espacio para poder ver a una especie de fluido rojo. Con lentitud, iba acercando su mano hacia el líquido... cuando de repente, el misterioso elemento se metió en su cuerpo. Intentó sacarlo, asustada, frotando su otra mano con su muñeca izquierda. Sus ojos se volvieron rojos por un momento y se sintió débil. Cayó de rodillas en el suelo viendo su temblorosa mano y se desmayó.

[…]

Kay se teletransportó junto con Loki a Londres, ahí aún era de día. No se sorprendió para nada por el cambio de horario. Llegaron justo al frente de una fábrica abandonada.

"¿Qué demonios está haciendo Jane ahora?" se dijo Kay.

-¿Quieres decirme que estamos haciendo aquí?-preguntó Loki viendo su alrededor.

-Buscamos a Jane.-le dijo halandolo para que entraran al lugar.

-¿Y ella es...?

-¿La mortal de tu hermano?-le respondió Kay confundida y caminando.

-No sabía que ése era su nombre, además, ¿qué hiciste para saber qué le pasaría exactamente?-le preguntó Loki.-¿Creaste un vínculo?

-Sin que se diera cuenta.-le dijo. Era muy fácil, solo tenía que esperar a la noche, teletransportarse al cuarto de Jane y mientras dormía, lanzarle el hechizo para hacer el vínculo. -de todas formas no le pienso contar sobre mis poderes y de ti, menos.-dijo caminando en la entrada e inspeccionando el lugar con la vista. Se adentraron en el lugar y caminaron aún más.

-¿Por qué?-le preguntó extrañado.

-Porque se volvería loca si se entera que estoy contigo, ¿que ya olvidaste cómo nos conocimos?-le dijo Kay sonriendo delante de él.

-No.-le contestó con una sonrisa maliciosa.

-Bien, es aquí donde la detecto.-se detuvieron en el mismo pasillo con puertas a ambos lados que Jane la última vez. Kay se adentró en el pasillo, seguida de Loki que no hacía más nada que seguirla y ya, ¿para que querría salvar Kay a la mujer de su hermano?

Kay se adentró en la primera habitación, derribando la puerta de una patada, seguida por Loki. La encontraron vacía, llena de hojas secas y basura. Recorrieron las habitaciones restantes y parecía no haber señal de Jane

[...]

Loki estaba aburrido y desesperado de la situación, ya quería que todo terminara. Calculaba que ya habían pasado unas tres horas buscando a la mortal-corrección- Kay había pasado buscando tres horas a la mortal. Ni siquiera sabía que demonios estaba haciendo ahí, no tenía poderes. Era inútil.

Ya estaban en la misma escalera en donde se había descubierto la misteriosa fuerza que absorbía cosas. Kay frunció el ceño, tenía que encontrar a Jane y rápido. Tomó a Loki de la mano y se teletransportó al último lugar en donde había estado Jane. Se encontraron con una enorme pared enfrente, Kay dio la vuelta para encontrarse con el inicio del mismo pasillo con habitaciones que habían recorrido antes.

-¡Jane!-se escuchó una voz a lo lejos y que parecía ser de una mujer... Darcy. Kay la reconoció al instante. Haló a un, ya desesperado y aburrido Loki y corrió en busca de la dueña de la voz.

[…]

Darcy estaba preocupada por Jane. Había desaparecido ya hace tres horas y media. Ian había salido a buscarla en los alrededores y los niños ayudaban buscando en los escondites de la fábrica.

-¡Darcy!-escuchó una voz que la llamaba. Frunció el ceño confundida, en realidad la voz era muy familiar. Se dio la vuelta y vio a Kay con un semblante de preocupación y... ¿con un chico?

-¿Kay?-preguntó confundida.-¿Qué éstas haciendo aquí?-preguntó acercándose a ella.

-Larga historia.-le contestó.-También estoy buscando a Jane y presiento que algo malo le pasará, tienes que llamar a la policía.-dijo preocupada. Darcy aún seguía consternada por verla ahí, ¿que no estaba en Nuevo México? en fin, quizá esa era la única opción que tenían, así que sacó su teléfono, llamó a la policía local y bajó las escaleras para salir del edificio.

[…]

Había despertado en el suelo de la fábrica, abriendo los ojos con pesades, encontrándose con la luz cegadora del techo. Parpadeó varias veces, se sentó en el suelo de la fábrica. Le dolía la cabeza y estaba preocupada por lo que descubrió en esa cueva. Se levantó del suelo para salir del lugar y esperar encontrarse con Darcy y su practicante.

[…]

-¡¿Entonces tienes poderes?!-le gritó Darcy.-¡¿y él es el hermano de Thor?!

-Shh, ¿puedes callarte?-le suplicó Kay viendo a todos lados, estaban fuera de la fábrica. Darcy había llamado a la policía, ya que Jane no aparecía y Kay, por más que intentara encontrarla a base de la teletransportación, siempre llegaba al mismo pasillo. Loki no decía nada, sólo se sorprendió un poco al ver que la otra mortal castaña y de baja estatura no hacía nada por huir de él, sabiendo los estragos que había causado anteriormente.

-¡Jane!-gritó Darcy al verla caminar atrás de Kay y salió corriendo a abrazarla. Kay y Loki dieron la vuelta para verla.

-¿Llamaste a la policía?-le preguntó Jane enojada al separar el abrazo.

-No había otra opción...

-¡¿Es enserio?!-le interrumpió.-¡Teníamos una fuente accesible en donde las leyes de la física han sido alteradas y tu llamas a la policía, ellos le avisan al gobierno, llaman a los federales, clausuran el lugar y S.H.I.E.L.D. arma otra Área 51! ¡Darcy, nuestra competencia eran niños de diez!-le gritó desesperada.

-¡Jane!, te fuiste por cinco horas.-le dijo Darcy. Jane reaccionó y vio que detrás de Darcy estaba un chico y... ¿Kay? que le daba una sonrisa nerviosa y la saludaba con la mano. Caminó rápidamente hacia ellos y Darcy la siguió.

-¿Kay?-le preguntó confundida.

-Hola.-le dijo nerviosa, mientras Loki se sentía realmente incómodo ahora que sabía que a quien habían salvado-corrección-a quien Kay había salvado. Ella era a la mortal que amaba su "hermano". ¿Por qué se la pasaba corrigiendo todo? El solo estaba ahí gracias a que Kay lo arrastraba a todos lados con ella.

-¿Cómo llegaste a Londres? ¿Y quién es él?-le preguntó confundida.

-Yo...-sin embargo fue interrumpida por unos truenos y empezó a llover a cántaros, excepto que el agua no caía en donde ellos estaban reunidos.-Jane.-dijo sorprendida. La aludida volteo hacia atrás y ahí estaba Thor. Loki solo se lamentaba más el estar ahí.

Jane caminó a paso rápido, llevándose con ella la especie de campo que hacía que no lloviera en ella, dejando a Loki, Kay y Darcy enmedio de la lluvia y llegó al frente de Thor.

-Jane...-pero fue interrumpido cuando le dio una bofetada con su mano derecha.

-Lo siento-se disculpó.-me han pasado cosas muy extrañas hoy, sólo quería asegurarme de que eras real.-Thor asintió.

-Jane, yo...-otra bofetada, pero esta vez con la mano izquierda.

-¡¿En dónde estabas?!-le gritó.-¡Estuve esperandote por casi dos años!

-Jane, el puente había sido destruido...

-¡La invasión de Nueva York!-le volvió a interrumpir.-¡Te vi en la televisión!

-El mundo estaba en peligro y requerían de mi ayuda.-le dijo calmado.

-Bien.-dijo Jane luego de pensarlo unos segundos.-Supongo que si esa es tu excusa, creo que no es tan... mala.

-Pero no quise alejarme a propósito.-le dijo mirándola a los ojos.-Tuve cosas que arreglar con mi padre.-se acercó más a ella.-Yo...-se detuvo.

-¿Qué?-dijo Jane acercándose a él aún más y perdiéndose en sus ojos.

-Yo...-la tomó del rostro delicadamente, dispuesto a juntar sus labios con los de ella...

-¡Hola!-gritó Darcy enfrente de ellos cubriendose de la lluvia con su abrigo, haciendo que ambos reaccionaran y se separaran.

-Estábamos enmedio de algo.-le dijo Jane, haciendo una media sonrisa y viéndola.

-Sí-le contestó y se dirigió a Thor.-y creo que a ti se te olvidó algo.-le dijo mirando hacia arriba.

-Oh, sí.-le contestó Thor y la lluvia paró.

-Y la policía está, prácticamente, arrestandonos.-le dijo Darcy a Jane.

-No puede ser, ahora vuelvo.-dijo y caminó hacia la policía, no sin antes darle una mirada de "luego me explicas todo esto" a Kay, quien solo se limitó a bajar la cabeza.

-Mírate, sigues musculoso y todo.-le dijo Darcy a Thor tocando su estómago con un dedo. Thor sonrió.-¿Y cómo está el espacio?-preguntó.

-El espacio está bien.-le contestó, y vio a Loki hablando con Kay, ¿podría ser? aún no se creía del todo lo que Heimdall le había dicho. Se disculpó con Darcy y caminó hasta llegar con con ellos

-Hermano...

-No soy tu hermano.-le contestó Loki enojado y encarádolo. Kay solo suspiró.

[…]

Jane llegóa hablar con los policías, que estaban arrestando a Ian.

-Esto es una equivocación.-le dijo a uno de ellos.

-Esta es propiedad privada, señorita.

-Pero no estábamos haciendo nada.-se excusó Jane.

-¿Y él quién es?

-Es mi practicante... bueno, en realidad es practicante de mi asistente.

-Lo lamento señorita, tendrá que venir con nosotros.-le dijo tomando su mano para luego esposarla, pero una honda muy potente se salió del cuerpo de Jane al momento de tocarla, haciendo que retrocediera y se estrellara con el auto que ellas habían alquilado, al igual que los demás hombres en la pared y las patrullas, y que ella cayera al suelo.

[…]

Thor y Loki dejaron de discutir y Kay dejó sus intentos de hacerlos parar de hablar cuando escucharon la explosión y Darcy se escondió detrás de un poste.

Thor salió a ayudar a Jane y Kay volvió a halar a Loki llevándolo hacia donde Jane y Thor se encontraban.

-Jane, ¿estás bien?-le preguntó Thor.

-¿Qué te sucedió?-le dijo Kay preocupada.

-Suéltela, es peligrosa.-le dijo temeroso otro policía. Thor levantó a Jane.

-Sujetense.-les dijo. Abrazó a Jane y Kay abrazó a Loki.

-¿Qué estás haciendo?-le preguntó enojado Loki en el momento en el que los cuatro eran elevados por el Bifrost.

Darcy salió corriendo de su escondite y se posó en la marca del Bifrost viendo hacia arriba. Observando cómo Thor se los llevaba.

Kay otra vez sentía mareos, cosquillas, ganas de llorar, quería reír y todo. Era increíble, mucho mejor que viajar por el Tesseracto.

[…]

Heimdall los esperaba en Asgard. Esquivó una pieza de un auto que también se adentró en el viaje. Primero salió Jane, luego Thor, Kay y por último Loki.

Jane sonrió al ver al Bifrost, al igual que Kay. La última vez solo había un pedazo de camino lleno de colores, así le parecía hermoso y ahora terminado era aún mejor.

Thor se sentía feliz de haber traído a Loki de Midgard. Extrañaba a su hermano y ahora lo tenía de vuelta en casa, convenciendo a Heimdall de que no dijera una palabra sobre que había llevado de vuelta a Loki a Asgard y Kay, que, con sus poderes, podía esconderlo.

Loki solo estaba frustrado, ¿por qué demonios tuvo que traerlos a él y a Kay a Asgard?... ¿y también a la otra mortal? Kay lo había llevado a todos lados ese día, y sin sus poderes no podía hacer nada. Se sentía un estorbo. Aun así, seguía viendo a su alrededor, presenciándo el nuevo puente.

-Bienvenidos a Asgard.-les recibió Heimdall.