Como en el resto de capítulos, lo repito. Hetalia pertenece a Himaruya y esto es producto de mi mente frustrada de fangirl. Disfrutadlo~
Un suave sonido me sacó de mis pensamientos la tarde del 3 de octubre. Mi awesome persona acaba de ser interrumpida en su sueño perfecto protagonizado por Wurst y Bier. Ya te vale, Zinken.
Caminé frotándome los ojos siguiendo aquel ruido hasta que llegué a tu habitación. Me quedé parado en frente de la puerta acompañado de un gran dilema. ¿Abrirla o no? Me encogí de hombros y sin darle muchas vueltas giré el pomo de la puerta. Te iba a dar una charla de las cosas que no debías de hacer, de hecho tenía ya la boca abierta pero me quedé clavado en el sitio al verte y no fui capaz de decir nada. Te encontrabas de espaldas y sostenías algo entre las piernas. Supe de inmediato de qué se trataba. Era un violonchelo que solamente tocabas en casos puntuales y su música me estaba deprimiendo cada vez más.
Estúpido ruso.
Me recordaste a él.
Te odio.
Caminé hacia ti y me senté en la cama sin quitarte un ojo de encima. Pasaron los minutos, quizás las horas pero fui incapaz de molestarte porque, simplemente, la música me había hipnotizado.
Supongo que sabréis a quién se refiere Gilbert, si no os lo digo: al viejo Fritz.
Nos vemos en el siguiente~
