Siento la tardanza pero ando escasa de ideas, perdón. Hetalia no me pertenece es propiedad de Himaruya.


Una aburrida tarde de marzo, el 18, vagué por casa ya que no había nada mejor que hacer.

Dejé caer mi cuerpo sobre el sofá y puse la televisión sin prestar mucha atención a lo que emitían. Pasado los minutos la idea de apagarla me tentaba pero la pantalla por fin había captado mi atención y lo hizo para mal. Solamente reflejaba muertes, destrucción de ciudades, países en guerra entre los cuales estaba yo. A pesar de haber pasado tanto tiempo me seguía siendo muy reciente, todas las pérdidas que obtuve…

Suspiré, de nuevo aquella ira comenzó a invadir mi cuerpo hasta que desistí y cerré los ojos tras haber apagado la televisión.

Cuando los abrí no es que me sintiera mejor. Es increíble cómo un simple documental conseguía amargarme la tarde en tan poco tiempo. Afortunadamente no duró demasiado. Verte dormido en el sofá me hizo cambiar de idea.

Quizás haber sufrido ese pasado tan crudo sirvió de algo.


Aclaración: Es desde el punto de vista de Ivan, por si alguien no lo sabía.