Aclaración: Los personajes, no son mios, son de la gran S. Meyer.

Mio es solo la loca historia.


Capitulo 2

Bella POV

(Chicago, diciembre de 1992)

–Hay Bella lo siento tanto, yo no pensé que eso te hubiera pasado.

–No hay problema, eso ya es pasado.

–Quieres seguir contándome o prefieres que lo dejemos ahí.

–Dime tú, quieres conocer lo que sigue de la historia.

–Tú sabes que si…

–Bueno pregunta, se que quieres saber más, pero hay tanto que contar, que es mejor saber, que es lo que quieres para saciar tu curiosidad.

–Bueno me gustaría saber, enserio ¿no te lo volviste a encontrar?

–Bueno, si fue un año antes de convertirme en lo que soy…

– ¿Y cómo fue, en donde, de que hablaron?

–Eres irremediable…

Esa pequeña vampiresa que me acompañaba a todas partes solo me sonrió.

–Bueno, fue en Phoenix…

****Flashback****

(Phoenix, octubre de 1989)

No había día en que no pensara en el, en el día, que ilusionada fui a buscarlo a su casa, en el día en el que me entere que tenia a otra, el día en el que me entere que no se demoro ni tres meses en olvidarse de mí, y comprometerse con otra, cada día veía en mis recuerdos la mirada triste de Elizabeth en cuanto me vio en el umbral de su casa, y en el que intente descifrar exactamente el sentimiento que transmitían sus ojos.

Recuerdo que después de que llegue a Phoenix las primeras semanas las pase muy mal, pero mi mamá me hizo caer en cuenta que era muy joven y que por un chico no me podía echarme a morir.

Le tome la palabra y aunque no estaba en mi naturaleza conseguir amigos y ser sociable lo intente y para mi sorpresa, lo logre.

Sin darme cuenta, termine siendo amiga de las dos chicas más populares del instituto –por lo que yo también era muy popular en este–, aunque en personalidades éramos distintas, nos llevábamos muy bien.

Tanya, era una chica realmente hermosa, su color de cabello era extrañamente particular, era un rubio fresa, muy bonito; su cuerpo era la envidia de todas las chicas del instituto y era la capitana de las porristas, su personalidad era increíblemente atrayente, aunque si no la conocías, podrías creer que era muy antipática.

Ángela por el contrario tenía una personalidad más reservada, en el equipo de porristas, era la segunda al mando, su fisco era un tanto distinto al de Tanya, aunque sequia teniendo una belleza inigualable, era un poco alta, de cabello y ojos marrón claro, claro que su cabello tenias unos leves visos color miel.

Y ahí si venia yo, que no era nada del otro mundo. En fin conformábamos un grupo bastante singular, no nos parecíamos en nada, pero eso era lo que hacía que nos lleváramos tan bien.

Después de eso, mis días en mi último año de instituto fueron de apariencia normal.


Todavía me acuerdo lo que paso en 25 de octubre, decidí salir con mis amigas a comer un helado, nunca les había contado lo que me paso en Forks esa última navidad, y ellas entendían que a mí no me gustaba hablar de aquello.

– ¿Bella de que quieres tu helado? – me pregunto Tanya.

–Mmmm no se de vainilla.

–Yo quiero de Chocolate –dijo Ángela.

–Ok. Entonces para mi uno de fresa – termino de ordenar Tanya

Recibimos nuestras ordenes y justo cuando nos dirigíamos entro alguien a la heladería, por acto reflejo miramos de quien se trataba y yo me congele, era él, aquí en Phoenix, en la misma heladería que yo después de diez meses. No reaccione si no hasta que me cayó el helado y mis amigas me miraron con una expresión que reflejaba claramente que estaban preocupadas por lo que acaba de pasar.

– ¿Bella estas bien?

Moví un poco la cabeza para salir de mi aturdimiento.

–Si claro, no pasa nada, mejor voy por otro helado.

–Tranquila Bella yo voy por el helado, ustedes mejor siéntense en la mesa, para que nadie más la ocupe, ¿Ok? –nos dijo Tanya.

–Claro–dijimos Ángela y yo al unisonó.

Cuando Tanya volvió con el helado tenía una sonrisa extraña.

– ¿Qué te pasa Tanya? –Pregunte yo.

–Mira Bella no tuve que pagar absolutamente nada por tu helado.

–Mira si Tyler volvió a insistir, mejor dile que se quede con su dinero, que yo no quiero nada de él, ¿ok?

–Pero Bella si no fue él, fue el chico guapo que entro a la heladería hace unos cuantos minutos – me repitió Tanya.

–Bella te está mirando, y valla que es guapo –Agrego Ángela.

–Quien, no sé de quién me están hablando– dije en un fallido intento de mentir, el cual salió patético, y por lo cual ellas pillaron ahí mismo.

–Por Dios Bella si sabemos que el helado se te callo por estarlo mirando –me recalco Tanya.

–Por qué mejor, no vas y le das las gracias personalmente.

No sé de donde cogí fuerza tome el helado y me dirige hacia su mesa.

–Bella me alegra tanto verte– exclamo con tanta alegría que me estremeció por completo.

–No me digas…–dije en el tono más mordaz que me salió–, y donde está tu prometida, donde la dejaste.

–Bella no me hables así por favor…

– ¿A no? Y entonces como quieres que te hable ¿ah? Dime respóndeme, ¿porque yo todavía me acuerdo muy claramente lo que paso hace 13 meses en tu casa?, y después lo que paso hace 10 cuando me presentaste a tu prometida.

–Bella las cosas no son así…

– ¿Y entonces como? Anda dime, porque sinceramente no te entiendo. Con que cara vienes a invitarme algo, que yo sepa eso solo se le deja a los amigos, y tu y yo, no somos NADA, toma tu helado que yo no lo quiero –dije recalcándole el "nada", y en un tono frio y cargado de resentimiento, que yo nunca había utilizado.

–Bella déjame hablar contigo por favor –me suplico una vez más.

–No, ¿sabes? ¿Por qué no mejor, te olvidas de mi? porque eso es lo que yo pienso hacer, ¿por qué sabes? ¡Lo que me hiciste no te lo voy a perdonar jamás, me escúchate JAMAS! – Se lo repetí, prácticamente gritándole cada una de las palabras, por la rabia, que me había invadido.

–Bella todo tiene una explicación, por favor escúchame.

– ¡Enserio eres sordo o te haces, no entiendes que no quiero saber nada de ti nunca mas mientras viva, ¿me entendiste?!

– ¿Bella te está haciendo algo? –me dijo una muy preocupada Ángela, entonces caí en cuenta del espectáculo que seguro estábamos dando.

–Tranquila Ang, no es nada, le estaba diciendo a él, que no recibo regalos de nadie.

–Bella pero estabas muy alterada y le estabas diciendo cosas muy extrañas –Dijo Tanya.

–Tranquila Tanya, no es de importancia, él no es más que un desconocido, y yo no acepto nada de las personas que no conozco.

–A mí sí me conoces, ¿por qué no me aceptas la invitación a un helado? – se metió en la conversación el metido de Tyler.

–En tus sueños Tyler –le dije ya lo bastante irritada–. Chicas por qué mejor no nos vamos, la heladería se lleno de personas indeseables.

–Si lo dices por Tyler, sabes que es un tonto, no le pongas cuidado.

–No Ang, no es solo por Tyler, es por otras personas, que son poco soportables, además no tengo ganas de estar más aquí – obviamente, eso iba como una indirecta para él.

–Vale. – dijeron ambas a la vez.

En cuanto salimos de la heladería me miraron extraño, me excuse diciendo que no me sentía bien y que me quería ir a mi casa, ellas inmediatamente, captaron el mensaje de que quería estar sola y así lo hicieron.

En mi casa saque toda la rabia que sentía en ese momento.

Y me prometí que mientras yo viviera, jamás iba a volver a pensar o hablar de él, o con él.


Holas ps aqui les dejo otro capitulo de esta historia...

Se que no dice mucho todavia...

Pero va y depronto adivinan que rumbo coge esta...

En el proximo cap espero porder poner ya la transformación de Bella...

Recuerden: 1RR = muchas sonrisas mias, jejeje.

Le cuento a las que quieran, se pueden dar una pasadita por mis otras historias.

Teardrops on my guitar (Tanya... si es de tanya, ya que quise hacer algo diferente)

Un Admirador secreto (Kate & Garrett, si me gusta hacer historias de personajes diferentes)

Diario (Bella & Edward)

Esos son mis OS

y De nuevo luz (Edward y Bella... esa es la primera historia que escribo, todavia no la he terminado y si tienen alguna idea que aportar es bien recivida)

si mas hasta el proximo cap.

Diana