ATENCIÓN:
Los personajes aquí utilizados son propiedad de Dreamworks Animation.
Estos mismo son solamente utilizados por diversión y entretenimiento.

Me coloque en la parada del metro. Hice lo mismo que la última vez: coloque el estuche abierto con unas cuantas monedas y el violín en posición. Me pare mirando a la gente que bajaba por las escaleras, que subía y las que esperaban la siguiente parada. Fue entonces cuando empecé a tocar las cuerdas sacando unas cuantas notas. Inesperadamente comencé a cantar iris de go go dolls. Nadie se detenía a escucharme, pero a su paso dejaban unas cuantas monedas o billetes pequeños en el estuche. Cante y toque dos canciones más para que se hicieran las once y media. Fue cuando decidí irme de ahí y pedalear al Molly's Coffe. Una pequeña cafetería situada un poco al centro de la ciudad.

Al entrar sonó la campanilla de la puerta avisando mi llegada o la de cualquier otro cliente en busca de café o un rico pastelillo.

- ¿Disculpe? - me acerque a la caja en busca de alguien que me atendiera - ¿Hola? ¿Hay alguien?

- Si. Hola, ¿que se te ofrece? - Dijo una chica al otro lado del mostrador.

- Hola, mi nombre es Ana Wildlife. Escuche que estaban en busca de una camarera. Soy buena para esto, he trabajo en varias cafeterías, se cómo preparar todos los cafés del menú y...

- Oh chica, enserio lo lamento... - Dijo colocando su mano derecha en su pecho, como si cargara culpa alguna - pero ya contratamos a alguien y no tenemos más puestos vacantes.

¡BOOM! un balde de agua fría cayo y empapo todo mi cuerpo.

- Amm, está bien no hay problema. Gracias de todos modos - lo único que pude gesticular fue una falsa sonrisa.

- Enserio lo lamento.

- Que va, no te preocupes; no es tu culpa - volvió la sonrisa falsa - Adiós. Gracias de nuevo.

Salí de la cafetería, tome mi bicicleta y me fui rumbo al hospital infantil. Esta es la historia de mi vida. Solo vivir de lo poco que me deposita mi padre en la cuenta bancaria. Bueno solo con una parte lo demás y las limosnas que consigo por tocar son para el SCCI.

POV Jack F.

Volando por encima de los tejados, después autos hasta llegar al centro de la ciudad. Indiana. Una de mis ciudades favoritas.
Iba tranquilamente congelando ventanas, señales de tránsito y cualquier otro objeto que se interpusiera en mi camino, cuando mire que una chica iba a cruzar un semáforo en rojo. Mire como los autos venían de la izquierda dispuestos a hacer su cruce. La arrollarían. Hice una fuerte ráfaga de viento para empujar hacia el frente y evitar que los autos se la llevaran. Ella iba a caer muy fuerte, pero pude tomarla por la espalda de su abrigo para amortiguar su caída. La deje caer suavemente en el suelo.
Al contrario de lo que creí, estaba aparentemente tranquila; lo único que hizo fue levantarse sacudirse e insultarse por haber caído. Estaba completamente fuera del mundo. No se dio cuenta de el semáforo en rojo, de los autos que la arrollarían; ni siquiera de la gran ráfaga de viento que la empujo. Valla chica.
Al tomar el vuelo de nuevo, note las auroras boreales en el cielo. «Norte nos necesita» a salí volando -literalmente- de Indiana hacia el Polo norte.

POV Ana

¡Dios pero que estúpida soy! ¿Con que demonios tropecé? Agh, estúpida bicicleta. Estúpida acera. Estúpida calle congelada. Estúpida yo, que fui la que se cayó.

-Jack Frost te salvo - dijo una niñita tomada de la mano de lo que pienso yo, es su madre. - el soplo muy fuerte y evito que te arrollaran -

- ¿enserio nena? ¿Viste cuando soplo?

- si yo creo en el, por eso lo vi - hablo muy contenta.

- pues si lo vuelves a ver dile que la chica de la bicicleta le está muy agradecida ¿vale, nena? - tome su pequeño hombro en signo de afecto.

- Claro - solo sonrió y se fue de la mano de su madre.

Seguí mi camino al hospital "SCCI" aun más rápido. Ya serian las doce en punto y solo tendría treinta minutos para los niños.

Llegue un poco rezagada. Acomode mi bicicleta y la hatee a un poste con un candado.
Entre y allí estaba Lidia, la enfermera en turno. Siempre era ella la que me atendía.

-¡Ana! - me miro y sonrió enérgicamente.

-¡Lidia! -le sonreí - ¿como estas? - dije mientras me acercaba a la barra que dividía nuestro espacio.

-Muy bien, ¿y tú? - se levanto y me abrazo por encima de la barra.

-Alegre. Conseguí 200 dlls para la fundación - dije alegremente.

-¿Enserio? - agito sus manos en signo de emoción - Dios, Ana; si tu nunca hubieras creado "Sonrisas Contra el Cáncer Infantil" (SCCI) muchos niños hubieran perdido la oportunidad de seguir viviendo.

- Lo sé, Lidia. Lo bueno fue que pude convencer a varios restaurantes y tiendas de que donaran una pequeña parte de sus ganancias - di media sonrisa - Cambiando el tema... ¿Estoy aun en hora de visita?

-Ana, tu siempre puedes venir cuando quieras y lo sabes.

- y tu sabes que no me gusta interrumpir las terapias de los niños.

-vale, vale. Pasa ya que aun estas en hora - hizo un movimiento con su mano derecha indicando que me fuera.

- Gracias, Lidia.

Camine por el largo pasillo de la izquierda un gran tramo y gire a la derecha. La ultima habitación era "La ventana al cielo". Los niños y yo le dimos ese nombre, pues toda la pared que estaba frente a la puerta había sido reemplazada por un ventanal enorme, el cual, daba una hermosa vista al jardín floreado en primavera, soleado en verano, hojas en el pasto por el otoño y como estaba hoy: tapizado de nieve blanca por el invierno. Y eso fue lo primero que vi al entrar a la habitación... La nieve.

-Anaaa! - gritaron los 8 niñas y niños al unisonó.

-Hola pequeñines - me deje caer ligeramente sobre mis rodillas para poder dejarme abrazar por todos - uy que abrazo tan cariñoso.

- ya te extrañábamos, Ana - dijo Zack. Un niño de 10 años, pelirrojo y pecoso.

- es cierto, Ana. El no miente - le siguió Lilly. La niña castaña de ojos avellanas de 11 años.

-lamento no haber venido antes. El problema fue que estaba en la biblioteca pública para buscarles cuentos aun más antiguos.

En un dos por tres todos gritaron "Cuentos" tan emocionados. Y eso me dio a entender que les contara uno. A veces me hacían sentir como Wendy: la chiquilla que contaba cuentos a Peter Pan y a los niños pedidos de nunca jamás.

Me senté donde siempre: un sofá sin espalda que se encontraba bajo toda la ventana al cielo. Todos los niños corrieron por sus respectivas almohadas para colocarlas haciendo un semicírculo cerca de mí y sentarse en ellas.

- bien, hoy tengo los cuentos de Alibaba y los cuarenta ladrones, el cóndor de fuego, la bella durmiente, el ogro del bosque y también encontré un libro muy, muy viejo ¡de hace casi más de 100 años! Se llama "Los guardianes"

- ¿Quienes son los guardianes? - pregunto Hunter. Otro chiquillo de 8 años.

Ñeñeñeñe :33 Holii « ¿A quien mierda saludas, pequeña hija de Luna si nadie lee esta fic?»
Voy a llorar, se los juro :c Nadie me lee ¿Como lo se? porque no dejan ningun Review, ni siquiera para criticar u_u
Pero pues que va, seguire subiendo capitulo cada que me plasca :c
Bueno, hola. Wuuu, ojala les guste y siiii, ya entro Jack a escena (aunque solo fueron unos cuantos guiones)pero ya esta :33
Otra cosa que quiero que tomen en cuenta que, Ana dijo que el libro de los Guardianes tiene mas de 100 años ¡OOOOO:!
Sorprise, sorprise! entonces el cuento no se narra en el 2013 :33
Pero no quiero que empiecen a imaginarse como seria el mundo en un futuro.
Imaginen el planeta tierra justo y como esta ahora, & bueno eso todo, amigos (: