Capítulo 2
Pasaron los dos días que esperaba Tommy para despedirse de todos y ya con sus maletas hechas, a primera hora de la mañana, se despidió de sus padres, quienes inevitablemente lloraron la partida de su primogénito, Thomas Malcom Pickles.
- No se preocupen por mi –soltó sinceramente, sin querer caer en el sentimentalismo porque él no era muy de esas cosas.
- ¿Nos escribirás? –él asintió.
- Y llamaré cada vez que pueda –aseguró, y miró hacia la ventana que daba a la habitación de su hermano, quien había adoptado una postura algo infantil y en esos dos últimos días no le habló nada de nada.
- Bueno, es hora de que te… vayas –dijo su padre, Hugo, y lo abrazó, él ya estaba casi del mismo porte que él y añoraba los años en que no se preocupaba de nada más que de vivir en el corral o en el jardín con su desatornillador y nada más, pero debía aceptarlo, eso no volvería, jamás...
- Tengo que ir por… algo adentro –dijo y corrió dejando sus maletas en el jardín, subió por las escaleras y entró a la habitación de su hermano, que dormía profundamente con el cabello alborotado que lo caracterizaba y con un pijama de verano- Dil –susurró.
- No quiero ir al dentista, he sido un chico bueno –balbuceaba el muchacho, Tommy lo zarandeó un poco pero nada, aún seguía en el mundo de sus sueños- Ah bueno, si me hubiera dicho que atendía un ser de otro pla… ¿Ah no? ¿Cuesta más? ¡Es una estafa!
- ¡DYLAN! –le gritó un desesperado Tommy, y así hizo que su hermano se levantara de un salto y cayera al suelo.
- ¿Qué quieres Thomas? –contestó y volvió a su cama como zombie, tapándose hasta la cabeza, haciéndose bolita en su cama.
- Destápate –le pidió, Dil accedió de mala gana.
- ¿Qué demonios quieres? Son las cinco de la mañana y ¿sabes algo? ¡ES SÁBADO! –Tommy pensó que al menos le dirigía la palabra, aunque de mala gana pero volvía a dirigírsela, era un paso bastante grande considerando los caprichos en los que se veía envuelto su hermano siempre.
- Vas a cumplir dieciséis años, ya no te comportes como un niñito –le pidió cansado- No me quería ir sin despedirme de ti, aunque me odies.
- No te odio… solo que tú eres el niñito que –se vio interrumpido por el mismo Tommy quien le daba un cálido abrazo de hermano.
- Si me vas a hablar de que dejo la ciudad como un "cobarde" y tonterías que solo tú puedes hablar, las extrañaré pero ahora no las necesito –miró al suelo.
- ¿Te das cuenta de que dejarás una de las cosas que más te importa aquí? Y no volverás… -habló Dil volviendo a ponerse serio, no le gustaba hacer eso de psicología pero le dolía ver a su propio hermano así de devastado, solo por una tontería, Kimi lo adoraba, no a Zeta ni a otro.
- ¿A ustedes? Pues lo se –se hizo el desentendido el mayor- Dil, yo se lo que hago y todo lo que debo hacer está en París.
- Espero que te vaya bien entonces, y que si ves algo extraño en el cielo, hagas muchos videos y me los envíes ¿Vale?, quiero material –el pelirrojo sonrió por primera vez luego de esos dos días sin hablarle por su capricho de hacerle ver que estaba mal, pero ya no había vuelta, Tommy estaba tan resuelto como si él dijera que los extraterrestres existían (Y sí que existían).
- Espero que tu y Nick atrapen a uno finalmente aquí –comentó Tommy ya caminando a la puerta- Adiós Dil.
- Hasta pronto –solo dijo el muchacho cuando vio por última vez a su hermano, y se lanzó a su cama
La vida sin Tommy sería… ¿rara?
- ¿SE FUE? –gritó una Kimi algo shokeada, mientras estaba en su habitación con su hermano, en la casa Finster y todos en ella se sobresaltaban por el grito de la joven.
- Kimi –dijo su hermano- Él solo dijo que…
- ¿POR QUÉ NO ME DIJERON? –continuó ella entrando a desesperarse, ¿Dónde se había ido Tommy? ¿Por qué demonios se sentía tan mal eso? No lo volvería a ver nunca más, nunca…
- Él quiso que todo fuera así, va a estudiar lo que más quiere y… esta mañana partía a París –explicó pacientemente Carlitos, viendo que su hermana se quedaba sentada en el suelo de su habitación con gesto vacío- Kimi, se que para todos es algo, sorprendente que ya no volverá pero…
- Pero al menos ustedes lo vieron, se despidieron, les dio explicaciones, se fue de aquí ¡ODIANDOME! –le gritó ella con impotencia.
- No te odia y lo sabes –el chico se inclinó- No te quiero ver así.
- Voy a salir –se levantó rápidamente y tomó una chaqueta de su armario, las llaves de la mesita de noche al lado de su cama, y su teléfono movil, su hermano la siguió hasta la salida.
- Pero… ¿Dónde vas? ¿Qué harás?
- Estará todo bien, Carlos –sonrió y le dio un beso en la mejilla, para luego salir de la casa, el pelirrojo se fue a sentar al sofá del living con sus padres, quienes veían TV.
- ¿Y se enteró de que Tommy se fue? –preguntó su padre, Carlitos asintió- ¿Dónde fue ella ahora?
- No me quiso decir –se encogió de hombros.
- Si es que no vuelve tendrás que tomar su puesto en el Java Lava –dijo su madrastra, la oriental madre de Kimi, a quien el muchacho quería como su madre verdadera, y asintió comprensivamente.
El timbre de la casa de los DeVille sonaba, hasta que abrió nuevamente el más ocioso de la casa, Phil, y vio a Kimi con sorpresa.
- Hola –saludó él.
- Hola Phillip –sonrió ella fingidamente- ¿Está Lily?
- Fue a su práctica de Soccer –explicó pacientemente- ¿La necesitas muy urgente?
- Pues, necesito preguntarle algunas cosas –suspiró- Iré por ella al gimnasio.
- Si, creo que a estas horas ya debe estar terminando, se fue casi sin almorzar –siguió Phil- ¿Te pasa algo Kimi?
- No, nada –ella se empeñó en decir aquello, solo tenía que hablar con su mejor amiga, nada más que eso- Ya me voy, nos vemos luego…
- Adiós –él cerró la puerta y se fue a ver si había algo de comer al refrigerador.
Lily salía de su práctica realmente agotada pero realizada, prontamente estaría entrando a una liga de la ciudad y además comenzaría a estudiar la carrera de preparador físico, lo que le apasionaba. Iba caminando con su bolso y sacudiendo un poco su cabello mojado después de la ducha y vio a su amiga de cabello negro, Kimi Finster, se le acercó ya que miraba distraídamente hacia el frente y ni siquiera la vio.
- Tierra llamando a Kimi –soltó pasando una mano por la vista de la muchacha.
- Ah, hola –saludó.
- ¿Qué te trae por aquí? –sonrió- recuerdo que no te gustaba venir a verme porque estaba Travis, el chico que te seguía y hacía que To…
Kimi la miró y Lily comprendió que había metido un poco la pata así que se calló y esperó que su amiga hablara.
- ¿Sabes dónde se fue Thomas? –preguntó, yendo directo al grano.
- No –Kimi se sintió algo decepcionada- Pero puedo averiguar con Dil, él debería saber todo…
- Gracias –sonrió la oriental.
- Solo dime ¿Qué es lo que quieres saber? –preguntó.
- Donde fue, donde se queda –enumeró y luego se encogió de hombros- Todo lo que Dil sepa –Lily se frenó y tomó de un brazo a su amiga, mirándola seriamente.
- ¿Qué pretendes hacer?
- Me voy, me voy de aquí a donde esté –soltó resueltamente…
Dil estaba en el Java Lava con Nick, Sam y Cay. A la última la había invitado a último momento para no sentirse tan excluido en la parejita insoportable que se formaba cuando Nick estaba con Sam. Cay aceptó pero solo por un rato ya que se debía ir a casa, porque trabajaba por las tardes con su padre vendiendo artesanías y artilugios medio hippies y brujos.
- ¿Y tú haces collares contra brujos? –Cay asintió mientras Dil la mantenía sometida a un cuestionario que a veces le daba risa porque el chico estaba tan interesado en aquellas cosas- ¿No hay contra extraterrestres?
- ¿Tú crees en ellos? –Cay lo miró sorprendida.
- Si –asintió él entusiasmado.
- No me digan –bufó Sam- Estos dos siempre hablan de extraterrestres, vas a su casa y tienen todo verde porque dicen que llama la atención y es el color de no se qué… Dil dibujó en su jardín una señal cuando era un poco más pequeño y…
- Es fascinante ¿No? –la interrumpió Cayenne quien no socializaba mucho con Sam y miró a los chicos.
- ¡Si! –respondieron ambos.
- Yo una vez vi uno… -comentó luego, tanto Nick y Dil abrieron los ojos desmesuradamente y Sam pidió otra malteada a Carlitos quien se encontraba algo atareado con tanto movimiento en el Java Lava.
- ¡Cuenta! ¡Cuenta! –le pidieron.
- Bueno, lo que pasa es que una noche estaba yo en una fogata con unos amigos de mi hermano mayor, y…
- ¡Dil! –gritó alguien, el chico fastidiado se arregló la gorra y vio que era Lily con Kimi del brazo- Ven un poco a la cocina.
- Ah pero… -vio que Cayenne seguía contándole todo a Nick con lujo de detalle sin esperar que volviera a unirse a la conversación y bufó sonoramente, para luego salir con las chicas a la cocina. Cuando llegaron a ella, Kimi se fue más adentro ya que sus padres la habían visto y tenía que ponerse a trabajar y Lily se quedó con él.
- ¿Qué quieres? ¡Estaba a punto de oír un encuentro cercano entre una chica y un extraterrestre! –dijo como si se fuera a acabar el mundo.
- ¿No sabes hablar de otra cosa? –le preguntó Lily exasperada.
- ¿No? –dudó él- ¡Es interesante! No me culpes, pero dime, ¿Qué puedo hacer por ti, Lillian?Ella le preguntó todo lo que pasaba con su hermano y él solamente respondió con respuestas cortas, precisas y excelentes, así era Dil, y por eso Lillian se alegró tanto que le besó la frente a tiempo que entraba Phil a husmear.
- ¡Hey! ¿Qué pasa aquí? –soltó.
- No te importa –Lily se largó y Dil se encogió de hombros, Phil los miró a ambos con cara de ¿QUÉ DEMONIOS? Ya que eso se pudo prestar para malos entendidos pero… vamos, ¿Su hermana y Dil? ¿El pequeño Dil? ¡Nah!
Gracias por leer y comentar :) ... Aviso que Angelica y Susie, como son más grandes que los chicos, como que no entrarán mucho en la historia, Susie esta en la ciudad todavía y Angélica, bueno, en el siguiente capítulo lo sabrán...
