Hola…Espero estén muy bien, sí están como yo…tomemos medicinas…jajajajaja XD…Lo mejor es no darme cuanta e ir al grano…
Muchas gracias por el apoyo en esta historia, leo los comentarios y para probarlo voy a decir una cosilla. Tal vez Kagome si esta un poquito obvia con Inu…pero comprendámosla chicas, es imposible disimular por él…Jajajajajaja XD, con tal de que no se le lance encima, todo bien…Jajajaja, pero voy a tratar de que se vea mas disimulada o al menos que tome distancia como en las filas del colegio…Ahhh…el cole… ¡Ya!...estoy loca… Sin más lean… XD
Cáp. 2: Empleo
- ¡Kagome despierta! - Ante semejante grito la aludida cayó de se cama, aun abrazando la almohada.
- ¡¿Qué demonios te sucede Souta?! – Preguntó enfadada.
- El desayuno esta listo – Le informó con una sonrisa de inocencia para luego salir de la habitación.
- Enano idiota – Masculló, se puso de pie y dejó las cobijas sobre la cama; primero se dio un baño y luego bajó por el dichoso desayuno.
- ¿Cómo dormiste hija? – Le preguntó su madre con una sonrisa mientras servía el desayuno.
- Bien, hasta que una mosca me despertó – Masculló mirando a su hermanito que comenzaba a comer mas rápido.
- Pues cierra la ventana para que no se entre ningún bicho
- Creo que debo cerrar otra cosa o tal vez a la próxima lo aplaste
- ¿Qué vas a hacer hoy? – Preguntó su madre, dando por terminada la discusión del bicho.
- Voy a salir con Ayumi, iremos a rentar unas películas para ver en casa de Eri
- Oh casi se me olvidaba, hoy llamaron del colegio, pidieron que volvieras a llamar…
- Por favor ya nos graduamos que no pueden dejarnos tranquilas – Suspiró Kagome.
Del día de la graduación ya habían pasado varias semanas, es mas eso había sido el año pasado, exactamente hace algo así como un mes y medio; y al parecer el colegio no podía dejarlas en paz y debía llamar para volver a atormentarlas, bueno mas a ella porque no sabía si habían llamado a alguien mas, el caso era que el colegio te seguía como una sombra así ya te hubieras graduado.
- Gracias por todo mamá, nos vemos mas tarde – Se despidió al momento de salir de su casa.
- ¡Demonios! – Bramó enfadado, dándole un golpe al escritorio y en proceso arrugando el papel que tenía en la mano.
- Tranquilo Inuyasha, saldremos de esta
- ¡¿Y como será eso Miroku?! – Preguntó frustrado más que enfadado – La competencia se nos adelantó y sacó el mismo producto que nosotros planeábamos sacar en un mes y es mucho mejor que él nuestro, teniendo eso, ¿Cómo quieres que me calme?, aparte de eso hemos invertido mucho dinero es esto Miroku…
- Todo el equipo esta trabajando en un nuevo producto y el dinero que perdimos lo podemos recuperar, sólo debes tranquilizarte…
- Llama a todos para una reunión de emergencia, en la sala de juntas en una hora, que lleven soluciones o sino que no asistan – Sentenció Inuyasha enfadado.
- Señor… - Se escuchó la voz de Seiko por el intercomunicador.
- ¿Qué pasa? – Preguntó.
- Me acaban de llamar de portería a decirme que la señorita Kikyo ingresó al edificio – Informó la mujer.
- Pues llama a seguridad y di que saquen a esa mujer de acá, ¿Entendido?
- Si señor…
- A mi también me llamaron sólo que estaba durmiendo – Dijo Ayumi.
- ¿No saben que querrán? – Preguntó Eri mientras tomaba unas cuantas sodas del refrigerador.
- Ay con tal de que no me hagan ir por allá de nuevo, todo bien – Habló Ayumi, sentándose en los muebles con una buena cantidad de palomitas de maíz.
- Ni siquiera dejaron la razón y si es algo importante, ¿Por qué no llamamos?, nada perdemos – Sugirió Kagome, finalmente Eri tomó el teléfono de la base y luego de recordar entre todas el numero, marcaron al colegio.
- Buenas tardes, si…es que hoy en la mañana unas amigas y yo recibimos una llamada del instituto y queríamos saber de que se trataba… sí somos egresadas…muchas gracias – El silencio reinó un momento entre ellas hasta que Eri continuó – Maestro Shoji… ¡¿Qué?!... ¿Pero cuando?... Esta bien, muchas gracias…
- ¿Qué paso? – Preguntaron las otras dos jóvenes al unísono
- No me van a creer ni una palabra…
- …Como ya sabrán y como habrán visto en los miles de anuncios publicitarios, la competencia en telecomunicación a sacado su nuevo producto a la venta el día de hoy pero el problema no es ese, el problema es que han sacado el mismo producto que nosotros teníamos planeado sacar en un mes y en el que hemos invertido gran cantidad de dinero – Informó Inuyasha desde su asiento a la cabeza de la gran mesa – Mi pregunta es ¿Cómo se enteró la competencia de él producto?, quiero que sepan que no admitiré ninguna clase de conspiración en mi compañía, porque es mas que claro que tenemos a un espía entre nosotros… - Advirtió – Ahora sí a lo que vinimos… Miroku…
- La junta, como ya se les habia informado es para determinar las posibles soluciones a este percance, cualquier idea es factible así que escuchamos…
El silencio reinó por un momento en la sala, la verdad esto habia sido precipitado y no habían muchas ideas al aire, luego de unos momentos algunos se decidieron por hablar.
Movió la lapicera entre sus dedos tratando de calmar la ira que por momentos afloraba en él, hace algunos momentos estaban comenzando a dar ideas, y honestamente peor no podía estar la situación.
- ¿Eso es todo lo que tenemos? – Preguntó airado – Esto es increíble…
- Eh…Señor… - Habló un mujer – Yo creo que tenemos un salida…
- ¿Y qué es? – Pregunto, nada perdía con escuchar una tontería más.
- El año pasado el señor Houshi me entregó unos cuantos proyectos para que fueran revisados y creo que encontré una propuesta interesante y muy factible en estos momentos
- ¿Qué proyectos? – Preguntó Inuyasha a Miroku que estaba sentado a su derecha.
- Creo que son los proyectos de ese instituto – Adivinó Miroku, ahora recordaba que le dio flojera mirar eso y se los dio a la mujer que había hablado.
- ¿Y de que se trata?
- Es un proyecto bien elaborado, hicieron un detallado estudio de mercado y creo que es algo demasiado interesante – Comenzó a hablar – Es algo así como una mezcla entre una computadora y en teléfono celular, yo… me tomé el atrevimiento de llamar al instituto y contactar al maestro a cargo…
- Bien mañana a primera hora presentara el proyecto, si es un buen producto para el mercado como asegura, contacta a los dueños del trabajo para hacer los tramites de los derechos – Le ordenó – Nos vemos mañana…
- Espera… ¿Entonces esta confirmado? – Preguntó emocionada
- Pues no, el maestro me dijo que habia dado el numero de tu casa, si llaman esta confirmado – Explicó Eri.
- ¿Qué haces aquí Kagome? – Le regañó Ayumi – Tienes que ir a tu casa y esperar esta llamada…
- Bien… - Asintió atropelladamente mientras Ayumi la sacaba de la casa de su amiga para llevarla a la suya, sería un milagro sino la ataba al teléfono.
- Si llaman, me llamas – Le dijo su amiga dejándola en la entrada.
- Claro…no vemos lue…
- Sí, sí, corre no puedes estar lejos del teléfono – La interrumpió su amiga sacándola de alli.
- ¡Ya llegué! – Anunció ingresando a la casa y dejándose caer en el sofá de la sala, en la tv estaba la imagen de un videojuego en pausa.
- No tardaste nada, mamá salió – Le dijo Souta regresando al videojuego.
- ¿Han llamado? – Preguntó, acatando lo que le habia dicho Ayumi en el camino.
- No
- Estaré en mi habitación, si llaman no dudes en entrar en la habitación y avisarme – Le pidió yéndose escaleras arriba.
Ahora en lugar de tener un domingo de películas, pasaría un domingo esperando por una estupida llamada, bueno no era estupida, es mas era muy importante, pero eso no quitaba que esperar por ella fuera aburrida; porque existía la posibilidad de que no la llamaran y… ¡Lo mejor era no pensar tanto!
- Te dije que las ideas de esos estudiantes podrían servir Inuyasha – Le recordó Miroku dando merito por su logro.
- Sí Miroku lo hiciste, pero aun así no las revisaste – Rebatió él.
- Pero sabes que es lo más interesante, el proyecto es de tres niñas…
- ¿Y eso es interesante por…?
- Porque es posible que una de las chicas estas sea con la que te chocaste aquella vez – Sonrió ante sus palabras, conocía las reacciones de Inuyasha y esta era la más divertida.
- Ni siquiera se me pasó eso por la cabeza, estas mal Miroku
- Sí, ya lo creo
- Ya deja de hablar idioteces y vamos a la reunión, no esto convencido de esto pero es lo único mas cercano a una solución – La verdad no creía mucho en esto, pero aceptaba cualquier cosa con tal de salir de este problema.
- …Este proyecto nos habla de la unión de un teléfono celular y una computadora portátil, cumpliría las funciones principales de ambos aparatos, tendría un tamaño compacto, no mas pequeño que un teléfono celular y no mas grande que una computadora portátil, sería del tamaño de una pequeña agenda, los demás aditamentos también son relativamente modernos, hablamos de la pantalla táctil usada en teléfonos celulares, video-llamada, además nuestro producto tendría la mas grande capacidad de memoria del mercado.
- Vaya, debo decir que no se equivocó señorita… Taijiya – Dijo mirando el carnet que colgaba en el conjunto de la mujer – Este es un proyecto muy interesante y por el momento veo que la compañía esta en la capacidad de diseñar este artefacto…
- Lo esta señor, el día de ayer el señor Houshi y yo estuvimos hablando con los encargados de las diferentes departamentos y estamos en absoluta capacidad para elaborar el producto…
- ¿Qué mas podríamos usar en estos diseños? – Cuestionó.
- Bueno la lista de aditamentos que estas chicas hicieron es asombrosa, además la hicieron basadas en las necesidades del consumidor y no solo pensaron en el producto sino también en su venta y publicidad, hicieron unos cuantos diseños para el producto.
- Bien entonces que esperamos, comunícate con las dueñas del proyecto, tráelas a la compañía, Miroku pon a trabajar a todo el mundo en esto, debemos sacar la primera línea para dentro de dos meses – Ordenó y salió de la oficina dejando a la pareja a solas, fue una reunión privada Inuyasha lo habia decidido así a ultimo minuto.
- Te dije que iba a aceptar Sango
- Sí creo que tenías razón, pero ahora tenemos mucho que hacer, nos vemos luego Miroku – Se despidió saliendo de la sala de juntas.
- ¡No puedo creerlo! – Chilló emocionada dando pequeños saltitos.
- ¿Qué te dijeron exactamente? – Preguntó la otra chica tratando de digerir la noticia.
- Pues me dijeron que iban a llevar a cabo nuestro proyecto, así que nos querían ver en un hora en la compañía con alguien mayor de edad, yo les dije que ahí estaríamos – Les contó sin una pizca de emoción.
- Kagome… pero alégrate, aun no eres mayor de edad y tu proyecto de economía será usado por una multinacional – Le dijo Ayumi sacudiéndola levemente.
- Bueno de seguro aun no se lo cree, por el momento llamaré a mi padre, es abogado y creo que el sabrá mas de estas cosas – Habló Eri buscando el numero en su teléfono celular.
- ¡Estoy tan emocionada!, y mi madre no puede creerlo – Exclamó una vez mas Ayumi, era la mas feliz de las tres, Eri lo estaba pero no se desbordaba en felicidad y ella también solo que no quería ir a esa compañía por una cierta…
- Llegamos – Anunció el taxista que las llevaba a ella y al padre de Eri.
Se bajaron del taxi y no pudieron evitar quedar anonadadas ante el majestuoso edificio, la ultima vez habían estado en la planta que quedaba en el occidente, ahora estaban en el complejo de oficinas de "Taisho Company", ahí era donde se desarrollaban las actividades administrativas, el desarrollo de ideas, nada que tuviera que ver con la fabricación de productos. Una vez dentro del gran edificio se detuvieron ante la recepcionista una vez que le dijeron a que venían, les indicaron subir hasta el piso 30; una vez alli las guiaron hasta un gran sala de reuniones.
- ¿Y ahora que? – Preguntó Ayumi sentándose en las cómodas sillas giratorias.
- Buenas tardes, mi nombre es Sango Taijiya – Saludó la femenina voz ingresando al lugar – Me alegra que hayan decidido venir, ustedes en estos momentos son lo mas importante para "Taisho Company"; no quiero ocupar mucho tiempo así que les diré que es lo que queremos – Comenzó tomando asiento frente a las niñas y el hombre – Nuestra compañía desea usar su producto y lanzarlo al mercado, pero no podemos hacerlo porque este es creación suya y no queremos líos legales, así que aquí tenemos un contrato, el señor puede revisarlo y ya deciden si aceptar o no, los dejaré un momento.
A lo único que se pudieron limitar fue a cercar al padre de Eri para tratar de seguir la lectura mental del contrato.
- Todo esta en orden, ¿Qué les parece? – Preguntó el señor.
- Eso es genial, nos compraran los derechos del producto, nos pagaran un gran porcentaje por las ventas y además nos contrataran para hacer los diseños de las computadoras y nos pagaran también por eso – Exclamó Ayumi emocionada - ¿Dónde firmo?
- ¿A ti que te parece Kagome? – Preguntó Eri, la verdad no veía muy emocionada a su amiga.
- Esta bien por mi – No le desagradaban las ofertas que les hacían, es mas eran geniales, les darían un empleo por lo que durara la línea de las computadoras y recibirían un gran dinero, pero algo le decía que todo no estaría también, no por el contrato sino que era algo mas, que no lograba definir aun.
- Bien… ¿Qué decidieron? – Preguntó Sango entrando a la oficina nuevamente.
- Las chicas decidieron aceptar la oferta – Habló el padre de Eri.
- Excelente decisión, la compañía se los agradece – Y no eran solo formalidades, verdaderamente se los agradecía.
- Disculpen… - Irrumpió el hombre en la reunión – Buenas tardes señoritas, señor – Saludó el joven – Me informaron que habían llegado y quise venir a conocer su decisión
- Acaban de aceptar – Informó Sango mientras los documentos eran firmados.
- Bueno que les parece si les enseño las instalaciones y les explico un poco de que se trata su trabajo con nosotros – Ofreció el joven que Kagome reconocía perfectamente y al parecer él la recordaba porque le daba furtivas miradas y sonreía como acordándose de algo, algo de lo que ella misma se acordaba.
- …Por este lado es la zona de... – Les enseñaba Sango las instalaciones.
- No la veo muy animada por todo esto – Afirmó el joven hombre parándose a su lado.
- Eh… Es que… bueno, sí lo estoy, digamos que aun no lo asimilo muy bien – Le dijo Kagome.
- Disculpe mi atrevimiento, pero es usted la chica del pequeño accidente en los pasillos aquella vez, ¿O me equivoco? - Preguntó
- No, no lo hace – Respondió tratando de ocultar el sonrojo.
- Pero no se avergüence, fue solo un pequeño percance…
- Sí, un percance con el dueño de la compañía – Continuó ella.
- Pero Inuyasha no se enfado, todo lo contrario – Sonrió – Ah pero mira nada mas… ¡Inuyasha!
Ante la nueva mención del nombre no pudo mas que sonrojarse, alzó su mirada hacia el frente y lo vio con la mirada tan fija en ella; igual que la primera vez su corazón latió apresurado y sus mejillas se arrebolaron mas de lo normal.
- Y de nuevo… "Te lo dije" Inuyasha – Murmuró al hombre que llegaba hasta donde ellos; Kagome miró hacia él frente y vio a sus amigas atentas a lo que decía Sango, ¿Y ahora que hacia?.
- Buenas tardes – Saludó esta vez, a diferencia de la última – Me imaginó que usted es una de la señoritas del proyecto – Dijo mirando a las otras personas.
- Eh sí – Respondió brevemente, era lo único que podría hablar.
- Es un gusto, Inuyasha Taisho – Se presentó estirando su mano en forma de saludo y recibiendo la tímida y pequeña mano de la jovencita entre la suya.
- Kagome Higurashi – Estaba demasiado nerviosa, tanto que solo daba pequeñas miradas al imponente hombre frente a ella; miró nuevamente a donde sus amigas y para su suerte ellas se acercaban en compañía de Sango.
- Veo que ya conociste al dueño de la compañía.
- Ya habia tenido el placer de ver a la señorita – Dijo Inuyasha con una sonrisa que la hizo sonrojar de nuevo, esta vez de pura vergüenza.
- Ya veo porque estas tan embobado con ella, esa niña no solo es bonita, es hermosa – Aseguró su amigo mientras esperaban por el ascensor.
- Eres un pervertido Miroku – Sonrió Inuyasha.
- ¿Qué?, ahora me vas a negar que no le coqueteaste mientras nos acompañabas por simple "cortesía" durante el recorrido
- Bueno es que me puse a pensar, la mujeres de mi misma edad son demasiado ambiciosas, las mayores demasiado molestas, sólo me resta ver como son las menores
- Por Dios Inuyasha, es una niña que se acaba de graduar, tienes demasiado mundo para ella - ¿Y ahora que iba a hacer con esa chica?
- Por favor Miroku, estas niñas saben mucho más que nosotros
- Aún así no se te olvidé que no es más que una niña, no la molestes
- Ahora anda de buen samaritano el señor mujeriego
- Olvídalo, además es una niña centrada no te seguirá el juego Inuyasha – Le aseguró Miroku.
- Ya veremos Miroku, las mujeres son ambiciosas a cualquier edad…
Continuara*****************************************
Como Kagome no puede disimular, entonces pongamos a Inuyasha obvio también…Jajajajajaja XD…Aunque no creo que nadie se moleste porque Inuyasha le coquetee, aunque bueno el comentario de Inuyasha mejorará, eso creo…ya verán lo que hare…muajajajaja XD
Espero les haya gustado y disculpen mis delirios…dejen sus comentarios y demás…un abrazo…bye…
