Holas…Espero estén muy bien, llenos de ánimos y queriendo mucho a sus mamis, porque todos los días son días de las madres…
También muchas gracias por el apoyo en la historia, en cuanto a la edad de Inu, mas adelantito van a saber, traté de que no hubiera una diferencia muy amplia pero tampoco muy corta, todo para poder hacer valer las palabras de Miroku…Jajajajajaja XD. Y sin alargarme de a mucho les dejo leer la actualización.
Cáp. 3: Seducción
- ¿Qué me dicen? – Preguntó Kagome.
- Es genial hermana, esa empresa hace las consolas de videojuegos mas asombrosas, ¿Te darán descuento en ellas? – Preguntó su pequeño hermano emocionado.
- Souta ve a terminar las tareas – Le ordenó su madre.
- Por lo que veo la noticia no te agrado – Dijo Kagome.
- No es eso hija, sabes bien que te apoyo en todo, solo que acabas de graduarte y deberías empezar tus estudios superiores, no estar trabajando
- Es solo por un tiempo y el dinero que me paguen lo usare para pagar los estudios – Aseguró ella, no se entendía en lo absoluto primero no estaba muy convencida, aun no lo estaba, esto lo hacia sobretodo porque sus amigas estaban muy emocionadas.
- Esta bien Kagome, ¿Dónde firmo? – Accedió su madre.
Le indicó a su madre donde firmar y esta como buena mamá, leyó primeramente el contrato. Su madre al parecer tampoco estaba muy convencida con que fuera allá y ella luego de esta tarde tampoco quería ir y es que luego de estar con él toda la tarde durante el recorrido habia quedado exhausta por los nervios.
- Ya esta – Le devolvió su madre el documento - ¿Y ahora qué?
- Pues mañana tenemos que estar allá a primera hora, al parecer esa empresa tiene afán por sacar el producto a la venta; gracias mamá, me voy a dormir – Le dio un beso en la mejilla y se marchó.
Subió las escaleras con pasó calmó y una vez en su habitación se lanzó a su cama, soltando una gran bocanada de aire.
- Deja de pensar en él Kagome – Se regañó a si misma.
Luego de una baño y de estar acurrucada en su mullida cama, se convenció a si misma de que las cosas de esa tarde solo habían sido su parecer, que tal vez solo estaba imaginando cosas. Sí lo mejor era pensar eso y poner cabeza fría en esta gran oportunidad que le daba la vida.
- Demonios, demonios – Maldecía una y otra vez esperando a que el semáforo, le diera luz roja para poder pasar – Me van a matar… - Por Dios, tendría que ser ella la única persona en llegar tarde, tan típico – Gracias – Murmuró cruzando la calle hasta lograr entrar al edificio – Buenos días, voy para el departamento de diseño, soy Kagome Higurashi…
- Un momento verifico – Pidió la recepcionista, levantando el teléfono.
- No se preocupe, la chica dice la verdad – Intervino antes de que la mujer pudiera marcar un solo digito.
- Señor Taisho, buenos días – Saludó la recepcionista dejando el teléfono en la base – Puede seguir… - Se dirigió a Kagome que continuaba firme en su lugar; ante las palabras de la mujer se movió para ir hasta los elevadores.
- Muchas gracias señor – Dijo entrando al elevador que él se tomó la molestia de abrir.
- No es nada y no me digas señor, me haces sentir viejo, ¿O acaso crees que lo soy? – Preguntó con una sonrisa.
- Claro que no se…
- Dime Inuyasha – Pidió - ¿Lista para el trabajo?
- Por supuesto, aunque creo que voy un poquitin tarde – Habló Kagome dejando un poco la incomodidad que él le producía, no era tan malo después de todo – Este es mi piso, hasta luego se… Inuyasha – Se despidió y salió del elevador que en unos segundos volvió a cerrarse.
- ¡Kagome! – Saludó su amiga Eri sentada frente a un gran mesón – Esto es genial, tenemos todo este espacio para nosotras tres, hay un par de computadoras con esos programas de diseño que vimos en el área de Arte, esto es genial – Habló su amiga emocionada.
- ¿Ya dijeron que debíamos hacer? – Preguntó Kagome dejando su pequeño bolso y su abrigo en un escritorio a un costado.
- Pues primero debemos hablar con unos tipos y explicarles con detalle como debe ser el producto, luego tendremos que ir al departamento de publicidad para ayudar en la ejecución de esta y luego Sango nos dirá que mas hacer – Le contó Eri.
- Buenos días chicas – Saludó Sango entrando seguida de Ayumi que las saludó con suavidad – Espero que hayan venido con grandes energías, porque hoy será un día largo, estamos trabajando contra el tiempo pero debo decir que su proyecto nos esta ayudando demasiado, si deciden sacarle competencia a la compañía avísenme para trabajar para ustedes – Bromeó la joven mujer, Sango era muy graciosa y amable con ellas – Que tal si primeramente vienen conmigo, tendremos una pequeña reunión con los encargados de producción e investigación.
- Buenos días Inuyasha – Saludó alegremente irrumpiendo en la oficina.
- Buenos días Miroku
- Que bella mañana la de hoy y por tu sano humor me imaginó que ya sabes donde esta tu hermosa flor – Adivinó el hombre.
- ¿Mi que? – Preguntó contrariado.
- Tu hermosa flor, la señorita Higurashi – Se explicó – También yo tuve la fortuna de verla, a ella y a mi hermosa Sango
- ¿Estas tras ella? – Preguntó burlón – No es algo madura para ti…
- Ah sí, pues tu chica no es algo pequeña para ti, al menos yo tengo oportunidad, Sango es solo un par de años menor y no vera problema, pero tu amigo, le vayas una década a Kagome…
- No le llevo una década – Objetó molesto.
- Hagamos cuentas, ¿Cuántos años tiene ella?, unos 17 añitos y tu tienes 23 añotes… - Bromeó.
- Aun así no es una década, y ya deja de molestarme, más bien porque no revisas estos balances y te largas a tu oficina – Pasó al lado de él y le estrelló con un poco de fuerza las carpetas en el pecho.
- ¿Adivinó a donde vas? – Cuestionó con una pequeña sonrisa, la verdad no habia que ser adivino.
- Vete al demonio Miroku – Le dijo saliendo de la oficina; lo peor de todo es que Miroku acertaría.
- ¿Cómo suponen ustedes que lograremos adicionar esa capacidad de memoria en estos aparatos? – Preguntó uno de los señores a la mesa.
- Sencillo, su mas nuevo producto cuenta con una gran capacidad de memoria, su usan dos de estas en lugar de una estarían aumentando la capacidad al doble, una aun mas grande que la de la competencia – Contestó Kagome con seguridad; no se dejaría amedrentar por ese idiota que no hacia mas que preguntarles idioteces, ellas sabían que había diseñado, conocían su invento y no dejarían que lo pisotearan esos hombres.
- Veo que conocen su trabajo señoritas y saben como responder cada una de nuestra preguntas, pero hay algo mas, ¿Cómo…
- No creen que es suficiente con las preguntas, no se asusten que las señoritas no les quitaran el puesto – Interrumpió la nueva pregunta.
- Señor Taisho – Saludaron al unísono los hombres alrededor de la mesa.
- ¿Y que me dicen? – Preguntó él apoyándose en un costado de la gran mesa - ¿Hay o no posibilidades de realizar este proyecto?
- Claro que sí señor, las dudas que teníamos ya fueron resueltas.
- Bien entonces eso es todo, quiero ver el primer prototipo para dentro de un mes – Ordenó y dio la orden de que abandonaran la sala de reuniones - Señoritas ustedes pueden regresar a sus obligaciones – Las chicas se comenzaron a levantar de sus asientos para irse con Sango – Señorita Higurashi podría hablar con usted un momento – La detuvo antes de que saliera del lugar, Sango asintió para que obedeciera y ella se giró para enfrentarlo.
- ¿Qué sucede?
- Primero pedir disculpas por los "ataques" de mi personal, creo que se vieron amenazados, ya sabes estamos usando un proyecto escolar, en lugar de una de sus "brillantes" ideas y por otro lado quiero felicitarte por no dejarte amedrentar por ellos, eres muy segura de ti misma
- Trabajé en ese proyecto, sí lo presenté debo confiar en él – Explicó Kagome, se quería ir de ahí.
- Me gusta eso, tal vez luego de que terminemos este trabajó pueda ofrecerte algo mas – Se acercó peligrosamente a ella que quiso moverse, sino fuera por la estupida puerta tras ella - ¿Qué te parece? – Susurró en su oído.
Los vellos de toda su piel se erizaron al sentir el cálido aliento de Inuyasha rozar su oído, su corazón latió apresurado y sus mejillas se volvieron dos rosetones; tenía que salir de ahí, no estaba cómoda, estaba nerviosa, él la ponía así.
- ¿Qué pasa Kagome? – Preguntó con sorna inclinando su rostro a la altura de el de ella; ¿A dónde se fue tu seguridad?, quiso decirle.
Se hubiera podido haber perdido en su mirada dorada, si el tono socarrón de su voz no la hubiera hecho reaccionar.
- Sango debe estar esperándome, me tengo que ir – Tanteó la manija de la puerta tras ella y cuando la logró abrir salió disparada de la sala.
Suspiró con una pequeña sonrisa en su rostro y se incorporó del todo, miró hacia el pasillo donde la joven caminaba con algo de premura hacia los elevadores. Debía aceptar que eso había sido divertido, el ver a la pequeña nerviosa, con sus mejillas arreboladas y la respiración entrecortada, y también debía admitir que eso le habia provocado ternura, ¿Hace cuanto una mujer no se sonrojaba con ese candor ante él?, en definitiva le habia gustado ver eso.
- ¿Qué demonios piensas Inuyasha? – Se preguntó a si mismo mientras salía, lo mejor era volver a su oficina estaba dejando el trabajo por meterse en tonterías.
- Kagome que bueno que llegaste, nos trajeron el molde de publicidad, estamos organizándolo – Le informó Eri.
- Olvida eso, ¿Qué quería el señor Taisho? – Preguntó Ayumi con curiosidad.
- Nada… se disculpo por las absurdas preguntas de esos señores… ¿Y que hay que hacer? – Cambió el tema con rapidez
- Comenzar a hacer los diseños en las computadoras, para que manden a hacer los laminados y ver que le hace falta a este logo del producto – Giró la pantalla de la computadora y se lo mostró – Primero hacemos esto y luego tenemos dos horas para el almuerzo, Sango nos invitó a un restaurante aquí cerca…
- Bien, entonces comencemos – Dijo Kagome sentándose al lado de Eri.
- Eso es todo – Exclamó Eri después de un par de horas, no sabían que el trabajo de diseño era tan complicado, a parte no estaba terminado, porque los verdaderos expertos se encargaría de refinarlo.
- Yo lo llevó – Se ofreció Ayumi tomando el cd con la información – Espérenme para salir
- ¿Estás bien Kagome? – Preguntó su amiga una vez que Ayumi salió.
- Claro que lo estoy, ¿Por qué lo preguntas?
- Es solo que, estás algo distraída desde que llegaste de donde el señor Taisho… ¿Paso algo?
- No pasó nada Eri, mejor nos apuramos, que Sango vendrá en unos minutos
- Voy al baño – Se levantó de la silla giratoria y se encerró en un cuarto al costado.
Se cubrió con su abrigo, pues el clima no era muy bueno que digamos, una vez enfundada en él, buscó algunas cosas en su bolso y antes de poder encontrarlas el teléfono al lado de la computadora comenzó a sonar; dudó unos instantes en contestar pero luego lo levantó.
- Bueno… - No sabía como debía contestar así que opto por como lo hacia normalmente.
- ¿Kagome Higurashi? – Preguntó la educada voz al otro lado.
- Sí…
- Un momento por favor… - Antes de poder hablar alguien más lo hizo.
- Hola Kagome – Se quedó muda unos instantes tratando de convencerse que él solo llamaba por algo del proyecto, o al menos rogaba por eso.
- Buenas tardes señor… - Correspondió con cortesía al saludo.
- Oh vamos, habíamos quedado en que me llamarías Inuyasha – Protestó el débilmente.
- No es lo mejor señor, ¿Sucedió algo? – Preguntó para salir rápido de esta llamada.
- No claro que no, sólo que es hora de almuerzo y me preguntaba si te gusta la comida Italiana
- ¿A que viene esa pregunta? – No quería ser grosera pero él se estaba comenzando a pasar de la raya.
- Pues que si te gusta podemos ir juntos y si no conozco uno de comida tradicional, ¿Qué me dices?
- Le digo que no, ya quedé con mis amigas, ¿Eso era todo? – Se estaba comenzando a impacientar y si el seguía insistiendo, no le importaba si la echaban de ese lugar.
- Eso es todo señorita Higurashi – Su tono de voz dejó el tono burlón que estaba usando y se volvió mas serio – Lamento haberla molestado – Se disculpó solo por educación y luego simplemente colgó.
- ¿Listas? – Se asomó Ayumi por el umbral de la puerta – Sango nos espera en los elevadores…
- ¿Entonces hay un espía en la compañía? – Preguntó una sorprendida Eri mientras ingresaban al elevador.
- Es por eso que estamos tan apurados por sacar a la venta este nuevo producto, es por eso que el señor Taisho esta tan estresado últimamente – Explicó Sango, apretando el botón hacia el piso en el que laboraban.
- Ah pero para eso tiene la no…
- ¡Ayumi! – La calló Eri de inmediato, para su suerte la puerta se abrió un par de pisos arriba y la persona que estaban apunto de mencionar ingresó al elevador.
- Buenas tardes – Saludó con frialdad para mantener su vista fija en las carpetas que sostenía en sus manos – Señorita Taijiya la espero en mi oficina en media hora – Le comunicó cuando ya ellas ya llegaban a su piso.
- ¿Esos son problemas? – Preguntó Ayumi una vez que el elevador siguió su curso.
- No creo, no que yo sepa – Dijo Sango – Voy a dejar esto en mi oficina y luego a ver que sucedió con el jefe; ustedes vayan a la suya y esperen a los diseñadores gráficos, ellos les explicaran lo de los estampados para las computadoras.
- Señor pero, no cree que lo mas adecuado es que el departamento de producción se encargue de eso – Sugirió ella.
- Yo opino lo mismo Inuyasha
- Si supo defenderse ante ellos, podrá hacerlo ante los socios, ellos quieren conocer el proyecto más a fondo
- Pero hasta ahora estamos tratando de ubicar a la persona que esta filtrando información y tu piensas convocar reunión para mostrar el producto – Objetó Miroku.
- Sé a que personas voy a reunir, que crees Miroku ¿Qué no estoy al frente de eso también?; ya lo decidí ella será quien presentará la idea – Repitió, no daría marcha atrás a su decisión.
- Como diga señor, si me permite le comunicaré su decisión – Hizo una pequeña inclinación para retirarse.
- ¿Sabe que señorita?, dígale que venga a mi oficina en quince minutos, yo mismo se lo haré saber – Ordenó nuevamente, Sango asintió y salió de la oficina de presidencia.
- ¿Por qué demonios estas haciendo esto Inuyasha? – Le preguntó Miroku.
- ¿No es una de las creadoras del proyecto?, pues bien que lo presente ante los socios de la compañía
- No te hagas el idiota Inuyasha, te conozco hace mucho tiempo y si no me equivoco, estas vengándote por algo, con esa niña – Comentó Miroku.
- ¿Venganza? – Preguntó contrariado – Escucha tus palabras Miroku es una niña, ¿Por qué me vengaría de ella?
- Esa es mi pregunta, ¿Qué te hizo?, vamos Inuyasha soy tu amigo y puedes confiar en mi – Lo instó Miroku a que hablara.
- ¡No me hizo nada! – Bramó enfadado – Soy el presidente de esta empresa y decido lo que se hace, y es mi decisión que ella presente el producto a los socios, ¿Entendiste Miroku?
- Bien, has lo que quieras jefe – Ironizó el ojiazul y se giró para irse – Pero por el hecho de que esa jovencita no te preste atención como todas las mujeres lo hacen, no es razón para que la pongas en esto – Le dijo antes de salir de la oficina.
- Idiota – Masculló una vez que Miroku estuvo fuera.
Se dejó caer enfadado en el asiento y se giró para quedar mirando hacia fuera por los grandes ventanales. En definitiva odiaba cuando Miroku tenía razón y últimamente la tenía mucho.
- Señor – Se escuchó la voz de su secretaria por el intercomunicador.
- ¿Qué pasa Seiko? – Preguntó sin muchos ánimos.
- Acaban de llegar los balances de contabilidad y la señorita Higurashi ya esta aquí – Le informó la mujer.
- Llévale los balances a vicepresidencia y has pasar a la señorita – Se acomodó en su asiento en toda su magnifica imponencia, en un par de segundos la puerta se abrió y la delicada figura de la joven atravesó la puerta.
- Buenas tardes señor – No sabia cuanto habia repetido ese saludo en el día pero ya se estaba cansando de decir lo mismo.
- Tome asiento señorita – Ofreció él a lo que ella obedeció – La mandé a llamar para informarle que usted será la encargada de presentar el producto a algunos de nuestro socios y jefes de sectores.
Ni siquiera se inmutó ante la noticia, ya la habia recibido por cortesía de Sango; aunque aun así no dejaba de pensar porque él quería verla hablándole de algo tan importante a sus socios.
- ¿Tiene algo que decir? – Preguntó Inuyasha.
- Sí, ¿Por qué?
- Sencillo, le dije que me habia impresionado la seguridad con la que les habló a los jefes de producción, ahora quiero ver su seguridad ante mis socios.
- ¿Cuándo será?
- Mañana a primera hora
- Estaré lista – Aseguró y se levantó del asiento para irse.
- Aun no he terminado – La detuvo antes de que siquiera pusiera una mano en la manija de la puerta.
- ¿Qué mas falta señor? – No pudo evitar arrastrar la última palabra.
- Espero que entienda cuan importante es este proyecto y cuan necesario es que mis socios decidan apoyarlo así que mas le vale hacerlo bien…
- ¿Lo quiere bien? – Todo el mundo tenía un limite y ella estaba llegando al suyo – Entonces hágalo usted si le da la gana, usted podrá ser el muy dueño de esta empresa pero no voy a permitir que me traté como a todos sus empleados, en el momento que quiera me puedo ir…
- Estaría rompiendo el contrato y no recibiría el dinero en paga…
- No me interesa el dinero, es más si por mí fuera no estuviera en esta compañía teniendo que aguantármelo a usted, sus insinuaciones y provocaciones – Lo hubiera golpeado, si el no estuviera a varios metros de ella.
- Vaya la niña sacó las garras – Caminó hasta ella con pasos lentos hasta quedarse a tan solo unos cuantos centímetros, cuando ella estuvo a punto de retroceder la tomó del brazo con brusquedad apegándola a su cuerpo – Ahora si estas nerviosa ¿No?, ¿Qué pasa?, ¿Dónde quedó tu seguridad Kagome?, me gusta esa chica segura, pero cuando te pones nerviosa me encantas – Susurró acercándose a los sonrosados y deseados labios de ella.
Continuara*****************************************
Ay démosle crédito a Kagome, de ser yo ya me hubiera derretido ante Inu o mas bien me le hubiera lanzado encima…Jajajaja, esperemos que cierta persona no lea esto… (¡Te amo!) Jajajaja XD. En fin dejen sus comentarios, por si quieren ver algo en la historia, espero les haya gustado…dejen sus comentarios y demás…un abrazo…bye…
