Conteo

Uno. Uno era el día, en el que Yuushi por fin había captado sus sentimientos por cierta rareza color cereza.

Dos. Dos eran los grandes problemas con los que se encotró luego de tal descubrimiento: Jiroh y Hiyoshi.

Tres. Tres eran las soluciones que se propuso para el problema del mejor amigo sobreprotector: hablar con el capitán del club de tenis, hablar directamente con el lirón, o simplemente ignorarlo con el más puro de sus descaros. Al final se decidió por la última.

Cuatro. Cuatro fueron sus intentos de alejar la atención del acróbata del niño-hongo sin llamar la atención de todo el mundo. Fallados.

Cinco. Cinco palabras duró su seria conversación con dichoso hongo entrometido. No. Te. Atrevas. A. Tocarlo.

Seis. Seis fueron los días que acosó a la codiciada cereza. Y seis también fueron las noches en las no pudo dormir por estar acompañándolo en su entrenamiento nocturno. "Cereza condenada, ¿por qué tenías que seducirme sin si quiera darte cuenta?"

Siete. Siete fueron las razones que le dio a Gakuto para estar con él. Gakuto salió corriendo. Tal vez las razones eran demasiado curis o simplemente malas.

Ocho. Ocho días fue ignorado.

Nueve. Nueve veces Gakuto se disculpó, notablemente apenado. "!Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento!"

Diez. Diez son los meses que ya llevan juntos.