¡Hola!... Espero que el día de hoy estén muy bien, yo por mi parte ando súper feliz pues acabo de salir de la Universidad y ya no regreso hasta el próximo año ¡Wow!, y ya llego el mes diciembre, es como un sueño. En fin chicas, muchas gracias a todas por sus mensajes, gracias a las chicas que cada día se embarcan en esta historia, eso me pone muy feliz. Y sin alargarme mucho más las libero del suspenso y espero les guste el capítulo de hoy.
Cáp. 25: Traiciones
- Aun no encontramos a Naraku – Avisó a su padre.
- Yo no me preocuparía ya por él – Aseguró el hombre entrando en la imponente mansión – Ahora lo que me interesa es Inuyasha
- Naraku sabe mucho de lo que has venido haciendo, deberías preocuparte a menos que…
- Me molestan que traten de hacerse los listos conmigo, Naraku se paso – Sentenció para perderse en una de las habitaciones de la casa.
- ¿Mataste a Naraku? – Preguntó ingresando al estudio – No me caía muy en gracia pero esa sabandija no iba a hablar nunca, él no se metería contigo
- Él se vendía al mejor postor, pronto sería alguien más y nos delataría – Comentó el hombre sin mayor relevancia – Además porque te sorprendes…
- Es que se supone que solo buscamos la compañía de Inuyasha, no queríamos ensuciarnos las manos con nadie en el trayecto.
- No me vengas con moralidades, lo hecho ya esta hecho, así que concentrémonos en conseguir "Taisho Company" a como de lugar…
- ¿Matando a Inuyasha?
- ¡Ya basta Sesshomaru! – Fue hasta él quedando a solo unos milímetros de su rostro – Te advierto que no estoy para tus sermoncitos, soy tu padre y me debes respeto, ¿O acaso me vas a traicionar poniéndote de lado de tu hermano?
- No voy a traicionar a nadie… - Aseguró para salir del estudio.
- Más te vale Sesshomaru…
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- ¡¿Cómo demonios pasó eso? – Preguntó caminando de un lado al otro.
- No lo sabemos señor Taisho, simplemente recibimos el reporte de aduanas, donde informaban que la mercancía nunca llegó – Explicó un hombre con algo de turbación por la actitud de su jefe.
- ¿En que momento perdimos rastro de la mercancía? – Intervino Miroku con algo más de calma.
- Sabemos que la mercancía llegó al puerto de destino, pero durante el transporte desde el puerto hasta la zona de destino esta se perdió…
- Muchas gracias, si sabe algo mas nos informa – Lo despidió Miroku para continuar la conversación con el furibundo Inuyasha - ¿Alguna idea?
- Sabes bien que sí, ya habíamos pasado por sabotaje en el papeleo de exportaciones, con los clientes, pero nunca nos habían robado un cargamento
- ¿Bueno y por qué crees que lo hace ahora?
- Lo único que quiere es provocarme – Tomó un poco de aire y volvió a su asiento – Llama a la planta y pide que adelanten una nueva producción, yo me encargo de que el cliente nos de un plazo…
- No podemos interrumpir las otras producciones…
- Entonces llama a la planta en Rusia, que detengan la nueva línea automotriz a la mitad y comiencen la fabricación de estas auto partes, conseguiré una prorroga, no perderemos a ese cliente…
- Bien eso queda solucionado, ¿Pero como evitaremos un nuevo robo? – Preguntó el ojiazul.
- No mi padre no hará nada mas, en cuanto vea que no me inmute por lo sucedido, simplemente buscará otro punto al cual atacar… No te preocupes Miroku, sé jugar mejor que él.
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- ¿Qué haremos estas vacaciones? – Preguntó el pequeño mientras se subía a la barra de la cocina.
- Pues no lo sé, ¿Tienes alguna idea? – Le preguntó a su hijo mientras sentaba a la niña en la sillita respectiva - ¿Algún lugar en mente?
- No lo sé… ¿Podemos ir a Disneyland en Orlando?...Vi en Internet y tienen excelentes atracciones
- Bueno ya veremos…Papá tiene que organizar sus horarios en la compañía y yo también, así que ya veremos a donde iremos… - Le revolvió los cabellos al pequeño dejándole leche y galletas para comer, luego acercó una silla a la bebé para darle puré de manzana.
- Me gustaría ir a Disneyland y se que a Sakura también… ¿Verdad? – Le preguntó a la bebita que soltó una exclamación de alegría - ¿Ves?
- Ese me parece un buen destino para las vacaciones – Aseguró Inuyasha entrando en la cocina, vistiendo el impecable traje azul profundo.
- ¡Hola papá! – Saludó el niño desde su asiento y la niña se revolvió en su asiento llamando la atención de su padre – ¿En serio iremos a Disneyland?
- Son vacaciones de verano… ¿Por qué no?... Es mas nos vamos para el final del mes y nos quedaremos varias semanas alli…
- ¡Gracias papá!... – Sonrió el pequeño desde su asiento.
- Hola mi amor… - Fue hasta donde Kagome y le dio un beso en los labios, posteriormente acarició los cabellos de la bebé – Voy a estar en mi estudio un momento
- ¿Quieres algo de comer? – Le ofreció Kagome a lo que el se negó.
- ¿Papá juegas videojuegos conmigo ahorita…?
- Claro campeón, en unos momentos estoy contigo… - Le prometió para luego ir a su estudio.
- ¿Problemas? – Entró en la oficina y le dejó un té sobre el escritorio.
- Gracias – Tomó la taza y le dio un sorbo a la bebida – Una mercancía destinada a España fue robada en el trayecto
- Vaya, ¿Idea de quien pudo ser? – Inuyasha la sentó en sus piernas y se abrazó a ella.
- Ahhh… Quisiera no tenerla – Suspiró con algo de cansancio.
- Crees que si pueda ser él…
- Podría jurarlo si es necesario
- Mientras estuve en esa casa, hubo momentos en los que parecía no odiarte y habia otros en los que…
- Mi padre me odia, siempre lo ha hecho y siempre lo hará… Y yo también, él dejó a mi madre y pensó que todo se solucionaría con su dinero, nunca se detuvo a pensar si la lastimaba o si…a mi me importaba…
- Desearía saber que decirte, tampoco yo viví con mi padre, es mas nunca lo conocí y el nunca estuvo lo suficiente interesado en mi como para darme su apellido, creo que deberías darte por bien servido, tienes el apellido de tu padre y este aunque no estuvo presente no dejo a tu madre sin sustento, tal vez si le importas un poco
- Sabes bien que si lo dices es porque eres alguien muy bondadosa, pero yo conozco bien a mi padre y al fin y al cabo hará lo que sea por conseguir lo que quiere… - Se levantó de la silla dejando a Kagome de pie – Hasta matarme, claro que si yo no actuó primero
- ¿Serías capaz de asesinar a tu padre? – Preguntó Kagome sin moverse del lugar.
- Siempre y cuando no se meta con ustedes estará todo bien para él – Aseguró caminando hasta la salida – Pero él no esta tan equivocado, hay un pequeño lazo que nos une y ese es el que me hace proteger lo que me importa a toda costa y eso son ustedes… Voy a jugar con Yasha – Cambió su expresión por una mas relajada y salió del lugar, dejando irremediablemente a una preocupada Kagome.
- ¿Y de verdad crees que pueda suceder algo así de drástico? – Preguntó Sango con cierta incredulidad.
- No tengo ni porque dudarlo Sango – Dijo Kagome mientras cambiaba a la bebita – Conozco a Inuyasha y si tiene que matar a su padre antes de que éste le dispare él lo hará sin dudarlo
- Y mas si se mete con ustedes – Agregó la castaña – Pero bueno tal vez el conflicto solo sea algo meramente profesional, no creo que ese señor llegue a crear un gran revuelo matando a su hijo
- No lo sé Sango, yo ya no sé que creer, lo único de lo que sí estoy segura es de que no puedo dejar que Inuyasha haga una locura o que algo le suceda…
- Bueno… ¿Y que piensas hacer?
- Ese señor está prácticamente fuera de la faz de la tierra, nadie sabe donde encontrarlo y aunque lo encontrara no sé de que podría servir…
- Mira, porque mejor no se van de vacaciones como lo tienen planeado, se relajan y vuelven como nuevos – Le aconsejó – No armes una tormenta en un vaso de agua…
- Creo que es lo mejor – Tomó a la niña en brazos y le dio un beso en la frente – Vamos a hacer que papá se relaje un poco de todo esto… ¿Verdad?
- ¿En que piensas? – Se acostó al lado de ella, acurrucándola entre sus brazos – Espero que sea en mí
- Claro que es en ti – Se giró para mirarlo al rostro – Me tienes un poco preocupada… Lo que dijiste en el estudio hace unos días me dejó algo…
- El asunto de mi instinto asesino – Bromeó el dibujando una sonrisa en sus labios – Kagome…Eso es algo que no te debe preocupar…
- Por supuesto que lo hace Inuyasha – Se sentó en la cama encarándolo – Me preocupa que te suceda algo o que hagas algo de lo que luego te arrepientas, todo por estar en medio de esta pelea con tu padre… Prométeme que no harás nada de esas cosas que me dijiste, si le vas a hacer algo a tu padre, será entregarlo a las autoridades… Prométemelo Inuyasha
- Ojala pudiera hacerlo Kagome, pero no sé como reaccionaría si mi padre te hace algo, o si le hace algo a mis hijos, no sé lo que haría
- Él no le hará nada a los niños, si quisiera hacer algo en contra de ellos hubiera podido hacerlo hace mucho, pudo lograr que perdiera a Sakura mientras estaba encinta, él no le hará nada a los niños – Aseguró Kagome.
- Pero si no les hace nada a ellos, aun estas tú, si él te toca Kagome, yo lo acabo
- ¡Deja de hablar así!; si él me llegara a hacer algo tu no haces nada… Vas a seguir con los niños
- Ay ya Kagome, deja de adelantarte a cosas que no van a pasar – Se acercó a ella y la abrazo – No me hagas pensar en esas posibilidades, porque yo sin ti me muero… Te amo demasiado
- También te amo
- Como nos amamos tanto vamos a dormir juntitos – Se acostó en la cama llevándosela con él.
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- Voy a salir de vacaciones a final de mes, si deseas puedes hacerlo tu también – Le ofreció Inuyasha a Miroku.
- Nah…Prefiero hacerlo en el momento en que regreses tu, así no dejamos descuidado el asunto de la mercancía perdida
- Me voy a final de mes, pero antes necesito solucionar el asunto de mi padre… Tengo que encontrarlo, pero por patético que suene no tengo idea de donde buscarlo – Tomó asiento frente a su escritorio y miró a su amigo – No sé a quien contac…
- Señor Taisho, hay un señor aquí buscándolo – Avisó su secretaria por el teléfono, de inmediato le fue permitido pasar.
- Buenas tardes señor Taisho, señor Houshi – Saludó el hombre entrando a la oficina.
- ¿A que se debe la visita detective? – Preguntó Inuyasha con esperanzas de que hubieran encontrado a su padre – Buenas noticias espero…
- Pues no sé que tan buenas sean señor Taisho, recibimos el reporte de la muerte de ese hombre Naraku…
- ¿Naraku muerto? – Exclamó un sorprendido Miroku - ¿Pero cómo?
- Su cuerpo fue encontrado a las fueras de la ciudad con múltiples impactos de balas, ya tenía varios días y según el reporte forense no hay pistas que lleven al asesino – Informó el hombre.
- Fue él Miroku, puedo asegurártelo – Habló Inuyasha una vez que volvieron a estar solos.
- No creo que tu padre llegue a tanto, eso no le convendría…
- No digo que sea el precisamente quien jaló el gatillo, pero si quien mandó a que lo hicieran, esto no me esta gustando nada Miroku, ¿Y si le hace algo a mi familia?
- Tuvo la oportunidad de hacerlo cuando Kagome estaba bajo su poder y no le hizo nada, al contrario ella dice que no permitió que alguien la agrediera, entonces creo que preocuparnos por Kagome o tus hijos no es lo fundamental, al contrario deberías enfocarte también en tu seguridad, la última vez te enfocaste en tu familia y terminaste con una balazo, así que cuida también tu espalda Inuyasha – Le aconsejó Miroku – Y bueno yo te dejo porque quedé de salir con mi Sanguito…
- Ya lárgate – Le arrojó una bola de papel que el otro atrapó en el aire, Miroku era como el hermano que nunca tuvo…
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- Hola Myoga… ¿Kagome y los niños? – Preguntó mientras entraba a la mansión.
- Están en la habitación de la niña – Le dijo el anciano – Señor Inuyasha tiene una llamada… - Extendió el aparato que sostenía en su mano – Con permiso – Hizo una inclinación y se marchó.
- ¿Bueno? – Dejó el maletín sobre uno de los sofás de la sala y comenzó aflojarse la corbata del traje.
- ¿Cómo estás Inuyasha? – Saludó con su frialdad característica.
- ¿Qué demonios quieres tu? – Le preguntó buscando no enfadarse demasiado - ¿Acaso ahora estás de recadero de mi padre?
- No, es mas él no tiene ni la más mínima idea de esta llamada – Aseguró el otro.
- Entonces a que llamas Sesshomaru…
- Tú quieres a mi padre y yo te lo puedo entregar
- ¿Y eso sería a cambio de que? – Preguntaba porque sabía que su hermano no traicionaría a su padre por nada, entonces o quería una gran recompensa o era una trampa.
- De eso prefiero hablar personalmente, veamos mañana en la noche en… - Le indicó Sesshomaru.
- Espero que no sea un truquito Sesshomaru, porque no estoy para tolerar estas cosas – Advirtió Inuyasha – Nos vemos mañana…
- Hola… - Bajó las escalas en el momento en que Inuyasha dejó el teléfono en la mesa de centro - ¿Algún problema?
- Eh…no, ninguno – Exhaló el aire retenido en sus pulmones y formó una sonrisa en sus labios para acercarse a ella - ¿Y los niños?
- Cada uno en sus respectivas habitaciones ya dormidos, ya esta algo tarde – Miró el reloj de la muñeca de Inuyasha, corroborando que si era tarde - ¿Seguro que todo está bien?
- Claro que sí mi amor, es solo que hoy fue un día largo en la oficina y estoy cansado…
- ¿Ya comiste?
- Sí pedí algo para comer en la oficina, pero la verdad lo que quiero es dormir…
- Eso se puede arreglar, voy a prepararte un baño y…
- ¿Te bañas conmigo? – Preguntó con picardía.
- Pensé que estabas muy cansado
- Siempre es bueno el ejercicio
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- Finalmente llegas, pensé que te habías acobardado al último segundo – Ese fue el grato saludó que él prefirió ignorar.
- Ya estoy aquí ahora dime Sesshomaru – Se sentó con algo de desconfianza, pero listo para escuchar las palabras de su medio hermano.
- Las cosas son simples Inuyasha, yo te digo donde esta mi padre y tu lo sacas del juego
- ¿Me estás pidiendo que lo mate? – Preguntó sin una pizca de sorpresa - ¿Qué es lo que estás buscando Sesshomaru?, ¿La herencia de mi padre acaso?
- No voy a negarte que es algo que me tienta, pero aparte de eso digamos que son motivos personales…
- Pues como veo las cosas a ti te conviene mas que a mi asesinarlo, pero él también es una molestia para mi por lo que lo necesito fuera, puedo entregarlo a las autoridades y asegurarte de que no saldrá nunca
- Eso no es lo que quiero…
- ¿Por qué estás traicionando a mi padre?, tu que toda la vida has sido el hijo perfecto, la mano derecha de mi padre en sus ardides, un verdadero Taisho
- Soy un Taisho, en una versión parecida a la tuya; si quiero conseguir algo lo haré por mis meritos no por andar saboteando o asesinando a nadie, mi padre se salió de ese molde y la verdad no me interesa trabajar para él…
- Estas contradiciéndote, si es así ¿Por qué lo quieres matar?
- Mi madre no estaba muerta cuando conoció a la tuya, el simplemente la dejó morir y no voy a dejar que las cosas para él sean así de sencillas, le he seguido la corriente todo este tiempo y ya llegó la hora de mostrarle que no soy el hijo sumiso que creyó que era
- Bueno tienes motivos de poder, asesínalo tu Sesshomaru, porque yo no lo haré, no juego así
- Él te va a matar y a tu familia en el trayecto…
- Mi familia está bien, mi padre no se acercará a ellos…
- No…Pero tu mujer si se acerca a mi padre…
- ¿De que demonios estas hablando ahora? – Le preguntó.
- Mi padre volvió a llamarte, solo que la llamada la atendió tu mujercita, ella esta intentando mediar con mi padre para evitar que algo te suceda…
- Kagome… No ella me lo hubiera dicho…
- Mi padre esta dolido porque lo desafiaste, mató a Naraku y no le temblara para hacerlo con ella… ¿Ahora que me dices?, porque si no estoy mal quedaron de verse para estos mismos instantes…
- Claro que no – Su corazón brincaba en su pecho exaltado, con manos temblorosas sacó su teléfono celular y llamó a Kagome, como no quería esperar, ella no contestó, intentó una vez mas y luego llamó a casa – Myoga… ¿Kagome está?... Sí llama dile que se comunique conmigo – Le pidió - ¿Dónde está?
- ¿Lo vas a hacer? – Insistió.
- ¡No estoy para jueguitos Sesshomaru!, llévame ahora mismo – Ambos se levantaron de la mesa y cuando salieron del bar el celular de Sesshomaru sonó.
- Claro…ya voy para allá – Colgó.
- Más te vale que esto no sea un plan entre tú y mi padre
- No lo es, el plan aquí es lo que tu padre le hará a tu mujer, ella ya esta en la casa…
Demonios… ¿Cómo era que Kagome tenia que meterse en semejantes cosas?, caminó tras Sesshomaru para subir al auto que éste habia traído; pensó en llamarle a Miroku, pero si esto era un plan de su padre, lo mejor era no alertarlo y arriesgarse a que le hicieran algo a Kagome, claro, si era verdad el hecho de que ella estaba en la mansión. Es que era difícil creerle a Sesshomaru, ellos nunca en habían convivido, nunca se habían hablado, ni siquiera el saludo porque lo mucho que se conocían era de apariencia, muy parecida cabía decir, lo único que los diferenciaba era el color de sus cabellos pues los de Sesshomaru eran mas claros y también la frialdad en los ojos del mismo; la cosa era que ahora estaba en medio de un gran lío, porque si todo esto era un complot estaba en serios problemas…
- ¿Qué harás si mi padre toca a tu mujercita? – Preguntó Sesshomaru mientras conducía por las intrincadas calles de la ciudad.
- Su nombre es Kagome, y aun no sé lo que vaya a hacer, no me quiero adelantar a los hechos – Miró por la ventana memorizando las vías que tomaba Sesshomaru, podrían servirle en cualquier momento - ¿Todo éste tiempo han estado en el país?
- Claro que no, estuvimos en Europa por unos meses, encargándonos de algunas cosas, volvimos hace un par de semanas, mi padre quería reanudar su trabajo contra ti – Explicó Sesshomaru – Por cierto tu mercancía esta en unas bodegas dentro del país destino…
- Me imaginaba que habia sido mi padre – Musitó para él mismo.
- Bien llegaremos en unos momentos, te voy a dejar en la parte trasera del edificio, entras por el parqueadero y me esperas alli… ¿Entendido?
- Sí, sí – Respondió de malagana, el auto se detuvo en la parte trasera del condominio y alli se bajo, entró al parqueadero y espero frente a una puerta que posiblemente daría al interior del edificio; en unos segundos un auto ingresó y se estacionó en uno de los lugares vacíos, aguzó su vista y reconoció la silueta de la mujer – Kikyo… - Mas le valía que fuera una coincidencia; la mujer ingresó al edificio por una puerta mas adelante, luego del pequeño encuentro Sesshomaru ingresó al lugar - ¿Qué hace Kikyo aquí?
- Ella es un peón de mi padre, la uso para conseguir información privada de ti, aunque ahora esta mas interesada en quitar a tu mu…Kagome del juego, está algo obsesionada contigo hermanito – Le dijo con ironía – Subamos…
- Haber querida, la única manera de que yo deje a Inuyasha en paz es recibiendo "Taisho Company" o bien que sea cerrada
- Puedo lograr que Inuyasha haga eso, lo único que quiero es que se aleje de él, porque aparentemente no es suficiente el daño que le hizo antes, ahora esta decidido a causarle mas…
- ¿De qué daño me estás hablando? – Se acercó a ella agudizando su mirada en las pupilas de Kagome.
- Y puede tener la cara para preguntarlo; usted lo abandonó a él y a su madre, no le importó que tanto necesitara la presencia de un padre…El que le haya dado su apellido no es suficiente señor, eso no lo hace un honorable Taisho
- ¡¿Cómo te atreves a… - Elevó su mano al aire, pero antes de comenzarla a bajar tomó un poco de aire y se giró, no permitiría que esa mujer lo sacara de sus cabales – Nunca me cuestiones, yo sé lo que hice y tuviera que volver a hacerlo lo haría, no me arrepiento de ninguna de mis desiciones, y no te preocupes que mi hijo va a estar muy bien, me dará la compañía y todos felices
- Él se la dará si yo se lo pido, pero no con sus amenazas…
- Me la dará si te quiere viva, de lo contrario saldrás de aquí en una bolsa negra, ahora no hay un Taisho en tu interior que me detenga…
- ¿Aun esta viva?, ¿Qué esperas? – Ingresó en la oficina pasando al lado de Kagome, que trataba de mantener su postura altiva – Que maleducada soy… Hola Kagome…
Caminaba tras Sesshomaru, cavilando la manera de salir de ahí con Kagome, porque sabia que ella estaba ahí, el latido apresurado de su corazón se lo decía, ella estaba ahí y en peligro. Solo esperaba sacarla de alli sana y salva.
- Por estar pensando en tu mujercita, no te das cuenta de lo que pasa a tu alrededor – Le dijo parándose frente a él – Gracias por ser tan tonto
- Eres un maldito – Se le hubiera abalanzado sin importar el arma con la cual él le apuntaba si no fuera porque de inmediato fue sostenido por unos hombres – Me las van a pagar.
- Llévenlo al estudio de mi padre – Ordenó a los hombres.
- Finalmente todos reunidos, gran trabajo Sesshomaru – Su hijo se acercó a su lado y Inu Taisho le palmeó la espalda.
- Inuyasha… - Murmuró Kagome yendo hasta donde él.
- ¿Por qué demonios viniste aquí Kagome? – Le dijo enfadado – Te pedi que me dejaras esto a mi
- No te iba a dejar solo, nunca lo hice y no lo haría ahora
- Que lindo – Sonrió Inu Taisho acercándose a Inuyasha que se revolvió en los brazos de sus opresores – Haber tranquilo hijo...
- Me las vas a pagar – Aseveró Inuyasha mirándolo con infinito odio – Te lo juro
¡Ahh! Yo quiero ir a Disneyland, creo que es mi mayor sueño de la niñez; pero creo que a Inu le tocara esperar… ¡Lo siento!... No quería que le hicieran nada pero ahí tienen lo que salió, solo esperemos que todo salga bien, pero para saberlo les tocara esperar hasta el próximo jueves. Lo siento (No tanto). Espero les haya gustado, déjenme sus mensajes… Un abrazo para todas… Un beso… Bye…
