DICERIA
Aún sigo emo del capítulo pasado, llenando de mimos a mi cachorra. Y como ella es tan afecta al contacto físico como yo, he terminado llena de mordiscos pero no me importa. Que por cierto, agradezco mucho sus comentarios, valió la pena. Aparte de eso, estoy en pleno bloqueo mental. Creo que casi mato a mi musa con una sobredosis de tranquilizantes y su rehabilitación tomará tiempo.
Por ahora...
Crack...
Algo así...
*bows*
Jitomatazos, abucheos, intento de linchamiento y amenazas con armas punzo cortantes. Al final del capítulo, por favor.
Nota/Disclaimer/Negación/Aviso/etc…: Katekyo Hitman REBORN y Cía. no me pertenecen, son propiedad de Amano Akira. Esto es por mero entretenimiento sin fines de lucro.
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Cuando el río suena, agua lleva.
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°O° Aquello que el otro no puede tener... °O°
...
Las lenguas morbosas, particularmente de sujetos realmente sin nada que hacer y gustan de comprometer personas por el mero gusto de incomodar, hablaban de un chisme que implicaba un espinoso asunto amoroso. Sip.
El amor, un asunto muy serio y a la vez estúpido, por lo cual muchas alianzas o familias acababan mal. Un medio fácil para la discordia y conseguir lo que uno quería sabiéndolo manipular.
Esto era un rumor peligroso, cizañoso y que pretendía causar dicha disonancia entre la poderosa familia de Vongola desde sus entrañas. Esperando lograrlo.
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Siempre se ha sabido que Xanxus ha deseado el Título de Decimo. Y que las cosas no resultaron como él hubiera querido. Siendo el hombre iracundo y rencoroso como es conocido, sorprendió ver que las hostilidades con Sawada Tsunayoshi, el hombre que le robo su posición, aminoraron de forma evidente con el paso de los años. Algunos llegaban a creer que eran incluso amigos de copas, nadie daba por verdad tal sandez. Pero la amenaza de volarle los sesos al japones para quedarse con su titulo aún seguía en el aire; Xanxus a veces podía ser demasiado sensible por cualquier nimiedad, pero fuera de eso todo iba bien entre ellos.
Pero mucha gente envidiosa que no veía con buenos ojos tan buena relación entre esos dos, cuando más les convenía que Vongola y Varia no hicieran las pases, no falto quién buscara algún punto débil, una grieta a la cual romper esa inverosímil unión. Destruir a Vongola desde sus entrañas.
Así que fue como algunos viejos buitres dieron con aquel pequeño eslabón que podían explotar a su antojo.
Si bien ambos capos se llevaban de forma cordial, con el tiempo llego a decirse que Xanxus aún deseaba algo de Tsunayoshi. Por lo general se entendería que seguiría siendo su posición y la Familia. Los más arriesgados alegaban, con morbo, que no era el poder, si no aquello que no tenía el castaño todavía en sus manos...
Una mujer.
...
...
...
Xanxus no ambicionaba ya lo que Tsunayoshi tenía, pues parecía más interesado en poseer lo que el otro aún no alcanzaba a conseguir.
Es cierto que el alcohol en noches de vela fueron un buen acercamiento entre ambos hombres, pero fue lo que a la vez le causaron a Xanxus esas ideas y, descubrir que era aquello que aún le podía arrebatar en la cara al castaño, aquello que descubrió durante sus charlas o uno que otro guiño o desvarió que dejaba ir Tsuna.
Xanxus no conocía el amor, pero si el interés. Y él y Tsuna sabían que ninguno podía reclamarle al otro sus acciones: por cobardía, madurez, resentimientos añejos y compromisos al aire eran los motivos que legislaban que no habría hostilidad abierta de por medio.
Esto era la mafia. Así se hacían las cosas.
Tsuna no actuaba por su cuenta en sus asuntos amorosos y Xanxus tenía motivos para remediar su afrenta pasada. Y ambas cosas giraban en torno a la misma persona.
No habría mejor venganza que arrebatarle a la mujer a la que el Decimo tenía ojos solo para ella. Y todos sabían quién era esa mujer, secreto a voces. Para muchos era evidente que la pequeña nipona, Sasagawa Kyoko, sobresalía entre las féminas que formaban el cercano grupo del Don.
La hermana menor de su guardián del Sol, gran amiga desde la escuela secundaria, intima de su guardiana de la Niebla, uno de los grandes soportes de la Familia, arraigada con el Don y los Guardianes desde sus inicios, con protección e inmunidad de Vongola y otras familias aliadas, estimada por su utilidad de un par de Ex-Arcobalenos. Sin lugar a dudas una joya cotizada y bien custodiada, aunque para Decimo solo la quería por ser la mujer que era simplemente.
Lo que implicaba que más le dolería si alguien se la quitará en sus narices.
Con mayor razón Xanxus obraría para conseguirla.
Y para algunos no había tardado en poner manos a la obra. La forma en la que la veía, como la observaba, como quién mira a una presa y se imaginaba un festín con ella. Alguien que no bajaba su guardia ante la chica.
Porqué para él, ella no era una mujer. Muchos podían decir que quería a la mujer de la dulce sonrisa y la mirada almendrada. Pero ella era apenas una cría para sus gustos, pero a fin de quitársela a Tsuna, no importaba que ella no fuera lo suficientemente mujer como para entretenerlo en la cama.
Pero siendo aún la jovencita que era (no mujer, ella no era una mujer para él, que hay que recalcar) no la subestimaba. No era el típico idiota que solía acercarsele pensando que ella era la tonta. Estúpidos prejuicios. Xanxus sonreía cuando veía a la niña hacer su magia, jugar con sus interlocutores y ganar toda la partida o si así lo deseaba, difundir rumores y controlar la información como hilos entre sus dedos. Ella le entretenía con solo eso. Por que era lo único que conocía de ella... aún... Incluso él no tenía idea del alcance de la chica castaña. Pero cuando menos parecía ser un poco interesante.
Y Tsunayoshi no se sentía cómodo con esas miradas, pero no podía decirle nada, no podía reclamarle nada. Atado a su propia timidez (Que dejará de teñirse de rojo y tartamudear sin control frente a ella, actuar de forma más natural con el paso de los años alrededor de la chica, no implicaba que tuviera el valor de decirle lo que sentía añejo en su corazón. Tsuna era todo el Adonis que quisieran creer, pero seguía rehuyendo a algunos hechos de la vida)
Así que eso era el deleite y el punto de quiebre para todos los detractores de Vongola e iniciar la enemistad.
Que ambos jefes se enemistarán y se acabaran entre ellos mismos por un simple amorío.
Pobres ilusos.
Por qué en sí la verdad era otra y la obsesión de Xanxus tenía otros motivos, que el interés del peligroso hombre tenía sobre la inocente chica se basaba por otras ejem... otras cuestiones...
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Al primer bocado que dio a su cena, esa noche, Xanxus frunció el ceño e hizo una mueca de disgusto mientras saboreaba la comida en su boca. Con un último gesto de asco escupió la carne al piso. Todos los presentes en la mesa se quedaron de piedra por un instante.
— ¿Que mierda es esta porquería? — bramo furioso clavando el tenedor en la mesa.
Squalo tuvo el valor de arquear una ceja y decir lo obvio — La cena, estúpido jefe —
— ¡Es su platillo favorito, bossu! —
— ¡Esto es basura! — bramo Xanxus ignorando a Levi
— Pero es igual a todas las demás malditas cenas anteriores —
— No sabe igual, esto es un asco —
— ¿Cómo que no sabe igual? ¡Es el mismo bendito menú de siempre! —
— Hoy sabe diferente, ¿Por qué demonios? ¿Qué paso con la de ayer? ¿Quién ha hecho la maldita comida esta semana? —
— ¿Y cómo demonios quieres que yo lo sepa? ¡Yo no estoy en las cocinas! —
— Afortunadamente... Ya hay suficientes cabellos sueltos del estúpido comandante como para tener que aguantar sus pelos en la sopa... — murmuraba Fran.
— Oh~ — chilló de pronto Lussuria dando una palmada y evitando que Squalo desollara a cierto ilusionista — Yo sé, yo sé. La comida que hemos tenido estos días ha sido un gesto de buena voluntad de Kyoko-chan por haberle dejado quedarse, ¿no es así, Mammon-chan? —
— El chef seguía en el hospital después de su último desdén, bossu — se encogió de hombros la niña que alguna vez fue la Arcobaleno de la Niebla, hablando del incidente en el que un berrinche del líder de Varia con un postre hizo que el pobre hombre terminara en terapia intensiva — Y la verdad no tenía ganas de gastar dinero en contratar a alguien más, le dije que cocinará para nosotros mientras estuviera aquí ya que no tenía otra cosa más que hacer que hacerle de niñera a ya sabemos quién — dijo como si nada mientras se escuchaba un gruñido de fondo.
— Mou, Mammon-chan. Esa no es la forma de pedir las cosas —
— Ella todavía me debía dinero, así quedamos a mano. Negocios son negocios. — se defendió Mammon dando un gran bocado a su comida.
— La plebeya no objeto y lo hizo con gusto, al príncipe le complace los súbditos obedientes —
— ¡Esa cría vino a cuidar especialmente a la niña, no vino a hacerle de cocinera y...! —
BAM
La riña se detuvo ante el golpazo que dio Xanxus a la mesa. Se le veía serio y con un aura amenazante, la mirada sombría.
— ¿Esa cría fue quién estuvo... cocinando? — pregunto en un tono peligroso.
— Etto... Sí, básicamente si... —
La sonrisa siniestra que se dibujo en sus labios hizo que contuvieran la respiración por la mala espina que les dio.
— ¿Donde está ahora? —
— Se llevo a la niña con su madre, era su última encomienda como niñera — le respondió Mammon
— Um ¿Porqué lo preguntas, Xa-chan? — Nadie quería saber la respuesta pero alguien tenía que preguntar.
La sonrisa se hizo más torcida
— Por qué la quiero — demando.
Levi se puso de pie jurando por su patetica vida que iría tras la chica en ese mismo instante, Fran le puso el pie y lo tiro, mientras que Bel sonreía complacido al saber que tendría una entretenida súbdita, Mammon prefirió ignorar a todos y Lussuria hacía planes para arreglarle una habitación a la futura rehén, es decir, invitada a la fuerza y Squalo... Squalo parecía ser el único que tenía un dolor de cabeza al imaginar la cantidad de problemas que estaban a punto de echarse encima y todo para complacer al caprichoso estomago de su estúpido jefe.
...
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Si bien el rumor era cierto que Xanxus deseaba a la chica Sasagawa y quitársela de las manos a Sawada Tsunayoshi, no era por llevársela a la cama, si no para tenerla en la cocina. No implicaba amor ni deseo o malsana obsesión.
Y Reborn se reía de eso, de la gente que imaginaba de más y la cara de pocos amigos que solía poner su antiguo ex-alumno por que tampoco se hacía a la idea la verdadera razón del origen del interés de Xanxus.
Pero por otro lado le inquietaba un poco, después de todo la mejor forma de llegar al corazón de un hombre era a través de su estomago y Kyoko se estaba metiendo en terreno peligroso. La brutalidad de Xanxus y la ignorancia de ella eran una mezcla peligrosa, pero ese no era su asunto, la culpa la tenía su ex-alumno que no hacía nada. Ya lo que ocurriera dependía de él y el día que se armará de valor. Ya no podía ayudarlo más.
Lo único que procuraba por ahora es que Kyoko no se convirtiera en la próxima Elena de Troya sin querer. Y realmente sin querer, Xanxus seguía sin darse cuenta abiertamente que él era una de las personas menos favoritas de la chica: a Kyoko no le gustaban los borrachos.
Ya en otro capítulo mencionaré quién es la niña que mencionan. Si, Kyoko tiene negocios con Viper. Y aquí, a diferencia de mis otras historias, Xanxus solo quiere a Kyoko para hacerle de comer y no para otras... cosas...
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