Bueno aquí el siguiente capítulo, siento que los dos anteriores no sean tan interesantes pero es que, como dije es mi primer fic, pero prometo que con el tiempo iré mejorando o al menos lo intentaré, pero me esforzaré al máximo para lograrlo. Pero no puedo prometer capítulos muy seguidos por que no tengo mucho tiempo pero prometo que al menos tendré un capítulo por semana (se que es poco pero por ahora es lo que puedo hacer)

Por cierto en un inicio dije que eran unos 20años desde la historia actual de one piece, pero no me hagan caso, a medida que pase la historia se ira diciendo cuantos años pasaron c:

Mary-chan me encanta que me comentes, y que me digas cosas que a tu parecer se pueden mejorar c:, me encanta cuando me dicen todo ese tipo de cosas pues por que así… mejoro! Ajaja, y pues ya veras por que Zoro se va y deja a Yoko en casa, y ya verás mas del alocado Tai c:


Zoro se estaba bebiendo las últimas gotas de sake que quedaban mientras observaba el caos que había frente a él, por un lado estaban Hiromi, Yoko y Rob todos durmiendo donde se les dio la regalada gana, Hiromi y Rob roncaban como bestias, mientras que Yoko estaba apoyada en la mesa con un hilo de baba sobre su mejilla y restos de la carne que Zoro había traído compensando la perdida de la anterior.

Soltó un largo suspiro, se coloco en pie y se acerco lentamente a la desastrosa chica y con suavidad corrió sus cabellos de su rostro, tomo una pequeño paño de la mesa y con la misma suavidad anterior limpio su cara, provocando que esta se moviera un poco de su posición, dejando ver mas su rostro. Zoro quedo estático en donde estaba observando el rostro de Yoko.

-¿Por qué demonios te tienes que parecer tanto a él? –susurro para si mismo mientras se dejaba caer derrotado sobre su silla y bajo su vista hasta el vaso que antes había estado lleno de sake y sin poder evitarlo la imagen de aquella sonrisa tan infantil y despreocupada, pero que le daba tanta confianza vino a su mente, con su típica camisa roja abierta, dejando ver la cicatriz que lo había echo madurar aunque sea un poco, y claro esta aquel sombrero del que nunca se separaba, aquel que le había dado su nombre como pirata, y luego volvió a mirar a Yoko –Tienes el rostro de tu madre… pero comes igual que tu padre –sonrió melancólico y sin poder soportar mas los recuerdos que venían a su mente se retiro a tomar un poco de aire fresco.


Yoko estaba en mitad de su mas profundo sueño cuando una extraña pero familiar voz la despertó. No alcanzaba a distinguir que decía la voz pero si distinguía que la voz de Zoro le respondía amenazante, y pensó que tal vez sería la voz de alguno del pueblo que venía a molestar.

Se levanto a la vez que bostezaba exageradamente y salía de la casa con todos sus cabellos desordenados, descubriendo que la voz era de la persona que menos deseaba ver en su vida, Tai.

-¡Al fin te encuentro! –aquella molesta sonrisa volvía a aparecer en su rostro, una sonrisa confiada, aun cuando Zoro lo estaba apuntando con una de sus katanas

-¿Qué haces aquí?... Ladrón –dijo esto último despectivamente

-¿Lo conoces? –le pregunto sin apartar la vista de Tai

-No –enseguida su sonrisa cambio a una expresión de duda –Ya sabes que no me caen bien los del pueblo, pero puedes dejarlo ir, no nos hará nada, ya que se irá por donde mismo vino, ya que no tiene nada que hacer aquí

-¿Eso es verdad mocoso? –Zoro no dejaba de apuntarlo amenazadoramente con su katana

-Claro que no, Roronoa Zoro -Tanto Yoko como él mencionado se colocaron rígidos, y el brazo de Zoro se tenso mas de lo nunca había visto ella.

-¿De donde lo conoces? –pregunta asombrada la pelirroja

-Pero si es un muy famoso, no creo que exista alguien que no lo conozca, sobre todo a su capitán, Mugi… -no alcanzó a terminar la que fuera a decir ya que Zoro lo tomo del cuello de su camisa roja y se lo llevo a rastras del lugar advirtiendo antes a Yoko que no los siguiera

Ella moría de ganas de saber por que la conducta de Zoro, pero sabía que cuando se ponía así de misterioso era mejor no molestarlo, así que decidió esperarlos sentada en la escalinata de la entrada observando el bosque que tanto le gustaba.

Al cabo ya de un buen rato, aparecieron al fin por el lateral de la casa, Yoko se paro inmediatamente para saber que era lo que pasaba, pero retrocedió al ver la fría expresión de Zoro y lo extrañamente serio que iba Tai, y antes de que pudiera articular palabra alguna el peli verde habló.

-Tai se quedara en casa una temporada

-¿Qué? –el tono duro que ocupo su padre la había consternado pero aun así se atrevió a preguntar -¿Por qué tan de repente?

-Por que así lo e decido –se volteo hacía ella pero sin mirarla a los ojos directamente, lo cual le puso los pelos de punto a Yoko sin razón alguna –Dormirá en el sofá

Y así sin mas se dirigió al bosque y desapareció rápidamente, pero antes de que se perdiera de vista pudo distinguir que llevaba un papel arrugado en su mano derecha, se gira rápidamente hacía Tai y se acerco amenazadoramente a él.

-¿Qué demonios le hiciste?

-Así que te llamas Yoko ¿eh? Mira que tu sabías mi nombre pero yo no el tuyo, eso no era justo –comenzó a caminar hacía la casa –menos mal que él me lo dijo –dijo apuntando des preocupadamente hacía el bosque

-¿Él?, ese "él" es mi padre, ten algo de respeto

-¿En verdad eres su hija? –se acerco repentinamente a ella, causando que casi cayera al suelo –Pero si no se parecen en nada, como sea, entraré a conocer mi nuevo hogar -entro mientras reía descaradamente

-Maldito, ¿Quién demonios se cree para entrar así a MI casa? –siguió a Tai dentro de la casa con una aura asesina detrás de ella


Ya habían pasado unas horas desde que Tai se había instalado en la casa descaradamente, e incluso ya había echo amistades con Hiromi y Rob, Yoko al fastidiarle tanto la idea de tener a los tres hablando como si nada, ignorando el echo de que Zoro no estuviera por su culpa, decidió salir de casa y dar un paseo por el bosque, y por alguna razón que hasta ella desconocía se había llevado la espada sin funda que Tai había robado.

La estuvo observando durante horas, pero aun así no pudo llegar a una conclusión de por qué una espada tan hermosa no tenia filo, ya que para ella una espada sin filo era como una cena sin nada de carne, inservible, inconcebible e inimaginable, pero hay estaba frente a sus ojos, de alguna manera retándola a que le diera algún uso.

Siguió caminando durante unos minutos hasta llegar a un acantilado que estaba escondido entre el follaje de los árboles, fue hasta la orilla y se sentó con sus pies colgando, observando el gran mar que se presentaba ante ella. Colocó la katana frente a sus ojos con el azul mar de fondo y le pareció ver como la espada se fundía con las pequeñas olas que se formaban, pero también se dio cuenta del gran contraste que formaba la empuñadura color escarlata con el intenso azul.

-¿Y si…? ¿No es imposible? –comenzó a discutir con ella misma –Aunque puede ser, de todas formas en este mundo hay cosas muy raras –miro su mano libre y la espada alternando ambas cosas -¡No! Se lo prometí, prometí que no lo haría…

De pronto a su cabeza vino una idea muy loca, que sabía que algo podía salir mal, lo mas seguro es que si lo hacía todo saldría mal, pero por primera vez en mucho tiempo, sentada frente al mar, con aquel objeto en sus manos, su cabeza le decía que se dejara llevar, justo igual como cuando era niña, justo como siempre lo había querido. Se colocó de pie rápidamente observo hacía todas partes, cerro sus ojos, se concentro en la espada, y de pronto sorprendiéndola incluso a ella misma, de su mano salió una enorme llama que envolvió a la espada rápidamente, haciendo que el color rojo intenso del fuego con el azul del mar, se fundieran, Yoko quedo embelesada ante aquel hermoso fuego que había creado, recordando lo bien que se sentía el poder controlar tan violento pero esplendido elemento. Lo viva que se sentía.

Dejo de hacer fluir sus poderes, y se fue lo mas rápido que pudo del lugar, antes de que cualquier persona la viera, ya que sabía que aunque ya todo eso había quedado atrás hace mucho aun había caza recompensa buscando a gente como ella, incluso merines que aun ansiaban cazarlos, pero ella no se dejaría atrapar fácilmente.


Bueno espero les haya gustado, y lamento no subir antes pero e tenido muchas cosas que hacer, pero espero que lo disfrutaran igual c:

Dejen sus comentarios para saber si les gusta o no, y para poder mejorar la historia para ustedes c: