Está parte le he editado en su totalida, pero sigue conservando al mismo villano. En breve la continuación, una dísculpa por estar demorando la continuidad de mis fics, ahora que ya viene el cumple de Kakashi espero retomar mi ritmo. Gracias.
Masashi Kishimoto, es el dueño del universo de Naruto, yo solo lo he tomado prestado para contar historias alternas entre sus personajes, historias yaoi asi q ojo con eso.
+El niño y la luna+
Despedida: tú
Todo había pasado muy rápido, Kakashi aun sentía el vértigo por su cuerpo
Durante casi una hora permanecieron hablando con Sandaime y la reunión termino con un azote de la puerta.
-Déjalo Jiraya, seguramente le tomará un par de días aceptarlo, te pido esperes solo un poco, al menos hasta que Kakashi este listo y pueda despedirse.
-Si es una despedida, supongo que podré esperar un poco más. Ahora dime que más tengo qué saber del chico.
Kakashi dejo el edificio, hecho una furia. Apretaba fuertemente las manos y cerró los ojos para no frenarse, estaba molesto y no quería dejar de estarlo.
-¡Detente Kakashi!, ¡Detente!
-¡No me digas lo que tengo que hacer!
-¡Espera, por favor!
-¡Regresa!, vete con tu amigo Mizuki y a mi déjame en paz.
-No entiendo tu actitud. Todo estaba bien y de pronto tú saliste corriendo de la fiesta, de mí fiesta.
-Yo no te pedí que salieras tras de mi, eso lo has decidido tú.
-¿Por qué has salido sin siquiera despedirte?
-Ya te dije que puedes irte con tu amigo Mizuki, él seguramente se despedirá mejor de ti o quizás él no lo haga.
-¡KAKASHI!
-¡IRUKA!
-Explícame todo esto.
Iruka clavó su mirada en el rostro de Kakashi, de tal forma que parecía estar totalmente expuesto ante él. Sin alzar la vista más allá del cuello del joven Umino, Kakashi comenzó a hablar.
-Te vi besándolo, te vi sujetándolo de la mano y yo…yo… no quiero que hagas eso, Así que nada está bien.
-Pero somos amigos…
-Yo también soy tu amigo y a mi no me besas, ni me sujetas así.
-Kakashi…
Cerró con más fuerza los ojos y ahí estaba, otra vez Iruka frente a él sujetándolo por los hombros, mirándolo fijamente podía volver a sentir el temblor que recorría su cuerpo, como si el Chidori corriera a través de su cuerpo. Su respiración se relajo y sus pies se pegaron al suelo. Iruka se acercaba más y más…
Una larga nube se detuvo frente a la suave luna llena.
Sentía las manos de Iruka temblorosas, una aún sujetando sus manos y la otra bajando la mascara, podía no solo escuchar la respiración de Iruka sino sentirla que contrario a la de él era acelerada.
Calor, frío y la corriente eléctrica atravesando todo su cuerpo para que cada una de sus neuronas se conectará y enviara la señal de acercarse y abrazar a quien le proporcionaba tanta felicidad, para no dejarlo ir.
Iruka descanso sus brazos alrededor de la cintura de Kakashi, mientras él lo abrazaba por media espalda.
Iruka inclino un poco más la cabeza y comenzó a abrir lentamente los labios de Kakashi con su lengua, moviéndola despacio, acariciando sus labios, Kakashi estaba perdido en sus sensaciones y su respiración también comenzó a agitarse poco a poco fue su propia lengua la que sentía las caricias de la de Iruka.
Se aferro aun más…
-¿Dónde aprendió, Iruka a besar así? ¿Con quién, con quién?
Su recuerdo siguió avanzando y un grito lo hizo estremecer…
Kakashi había sido invitado a la fiesta del cumpleaños número 12 de Iruka, había pasado 4 horas decidiendo que usar. Se había pasado tres días entrando y saliendo de cada una de las tiendas de Konoha, para elegir un buen regalo, preguntándose si era buena idea pedirle que se fuera a vivir con él a la mansión Hatake o si era muy atrevido pedirle que lo dejara vivir en el apartamento que le asignarían.
Bisuke había convencido al resto de los Ninken en que Iruka era la compañía perfecta para Kakashi y que se llevarían bien con él.
Un poco cohibido toco a la puerta del edificio y aguardo mirándose la punta de los pies
-Hola, soy Kakashi… me han invitado a la fiesta de Iruka
-Bienvenido, pasa la fiesta inicio hace un par de horas, pero en unos minutos partiremos el pastel.
El chico llevó a Kakashi al pasillo donde Anko lo recibió.
-Me alegra que hayas llegado, espera aquí un momento.
Kakashi asintió en silencio y se pego a la pared, en la habitación se escuchaban risas, música, platicas y de pronto escuchó la voz de Iruka. Al fin, al fin después de casi dos semanas al fin…
-¡Hey! Kakashi, ven. Apagaremos las luces y tú ayudarás a Tsubaki a sostener el pastel, mientras yo distraigo a Iru-chan ¿De acuerdo?
-Sí
La joven asintió y sonrío tímidamente, mientras otro chico salía de la habitación
-Bien, Anko, estoy listo.
-Ha cambiado el plan Mizuki, tú serás el encargado de las luces, Kakashi-san ha llegado, él ayudará a Tsubaki-chan a llevar el pastel, ¿Entendido?
-Pero dijiste que Tsubaki y yo…
-Sí, yo lo sé, pero Kakashi llegó y pondrá muy feliz a Iru-chan que él lleve el pastel.
-Si quieres yo puedo encargarme de las luces, Anko.
-No, tú has hecho el pastel, es justo que tú lo entregues. Rápido a sus puestos.
Tsubaki sonrío tímidamente, Mizuki dio media vuelta sin decir nada…
-Mucho gusto soy Tsubaki, y soy parte del equipo de Iruka.
-Mucho gusto soy Kakashi
-¿Listo?
La oscuridad los rodeo, y solo la luz de la pequeña vela sobre el pastel alumbraba su camino para después escuchar aplausos y un FELIZ CUMPLEAÑOS, IRUKA.
Anko dejo de cubrir los ojos de su amigo quien se miraba inmensamente feliz y agradecido. ,Se miraba tan lindo bajo la luz de la vela, sus ojos la reflejaban, pero cuando sonrío esa luz opaco el resto, los sentidos de Kakashi se despertaron y más que sostener el pastel, parecía que él se sostenía del pastel.
Lo extrañaba tanto, dos semanas sin verlo. Cada noche soñando con él, cada día pensando en él, cada momento sintiendo que el mundo era infinitamente frío, opaco y enorme si su Iruka, no estaba con él, poniéndolo en estado de alerta y calma al mismo tiempo.
Una vez repartido el pastel, llegó la hora de entregar los obsequios, Iruka agradeció cada uno como si de lo más fino y exclusivo se tratará. Kakashi decidió esperar a tener un momento a solas con él para entregarle el suyo.
Realmente estaba siendo un día perfecto, se sentía parte de un grupo de amigos, donde no lo juzgaban ni lo miraban como un bicho raro.
Cuando por fin decidió que era el momento de entregar su obsequio comenzó a buscar al festejado dentro de la estancia, pero no estaba, se encamino al jardín lateral, ahí estaba tumbado en la duela en lo que parecía un forcejeo o más bien un abrazo entre Iruka y él, Mizuki, quien lo estaba besando.
Kakashi dio un golpe contra uno de los postes y salio de ahí…
-Kakashi, ¿Por qué estás molesto?
-No quiero irme, no sin despedirme de Iruka-san
-Pues yo te acompaño.
-No, no entiende. Iruka está inconciente en el hospital, si me voy él no lo sabrá…
Jiraya guardo silencio. –En ese caso te acompaño a visitarlo-.
Kakashi asintió y siguieron el camino al hospital.
-Sabes, Kakashi, que yo fui el sensei de Minato y que a su vez Sandaime, fue mi sensei.
-Sí
-Pues tu padre fue un amigo mío y lamente mucho su muerte, se que lo que hizo te afecto, pero también se que lo que a él le hicieron fue grave. Ahora debes de saber que en momentos diferentes ellos tres me han pedido hacerme cargo de tu entrenamiento, cada uno espera grandes cosas de ti. Incluso que llegues a ser Hokage.
-¿De verdad conoció a Sakumo?
-Sí
-Sakumo fue olvidado por esta aldea, por tratar de salvar las vidas de sus amigos y yo no quiero ser Hokage, solo quiero ver despertar a Iruka. ¿Eso está mal?
-No, te esperare lo más que pueda Kakashi…
Jiraya sonrío y siguió junto con Kakashi a la enfermera que los llevo al cuarto donde Iruka descansaba.
-¿Qué le ocurrió?
-Cayó por un barranco, por… por… por mi culpa.
Kakashi se acerco a la cama y extendió el brazo para tomar el jarrón que estaba en la ventana con una sola flor, una azucena.
-Iruka, hola. Vine a saludarte, han pasado tres días. Por favor perdóname, despierta, por favor.
Jiraya se sentó cerca de la puerta y fingió no escuchar como la voz de Kakashi se rompía…
Kakashi salio corriendo y atravesó el jardín, se metió entre la hierba, una nueva rana se escuchaba croar, llegó más lejos de lo que lo había hecho y siguió el sendero que iba en ascenso, cruzo parte del bosque y se encontró andando por la orilla de la montaña, la tierra se sentía seca y arenosa se le metía entre las sandalias, odiaba eso. Los oídos le zumbaban y la cabeza le daba vueltas, estaba celoso y quería regresar y golpear a Mizuki, exigirle que soltara a Iruka, pero… -¿Y si es Iruka, quien no quiere soltarlo?
-¡Kakashi!
Iruka, lo besaba, lo besaba a él se aferraba a él y Kakashi hacía lo mismo, estaba inmensamente feliz, más tarde golpearía a Mizuki de pronto un crujido y el joven Umino se escurrió de sus brazos.
Kakashi quiso detenerle, pero Iruka lo aventó hacía atrás, ahora lo recordaba.
Se escuchó un ruido extraño, como de algo rompiéndose y en ese momento Iruka lo separo de él, Kakashi creyó que era para tomar aire o decirle algo, pero ahora lo sabía, Iruka lo había salvado de caer también.
-¡IRUKA!
Sin perder más tiempo invoco a los Ninken y les ordeno seguir el rastro de Iruka, poniendo a Bisuke al frente y enviando a Pakkun a pedir ayuda.
-Lo hemos encontrado, Kakashi, pero está muy lastimado
-Bien, yo bajaré ahora, quédense con él
-Creo que necesitarás ayuda.
-Un joven de piel morena clara y más alto que él, fue quien le ofreció ayuda.
-Gracias
-Te vi cuando saliste corriendo de la casa, y poco después a Iruka-san, salir tras de ti. Tu summon no tardara en llegar con la ayuda, seguramente también vendrá mi padre.
-¿Quién es tu padre?
-El Hokage. Es una circunstancia penosa, pero mucho gusto mi nombre es Asuma Sarutobi
Ambos siguieron bajando hasta donde los Ninken se hallaban.
Iruka se encontraba cerca del pie de la montaña, tenía una de sus piernas bajo un montón de piedras y un brazo dislocado, de la parte de atrás de su cuello salía un pequeño hilo de sangre y el resto de su cuerpo estaba raspado y con varios arañazos, sobre todo el brazo derecho, sin duda con el que trato de aferrarse a alguna rama o raíz.
Asuma comenzó a quitar con mucho cuidado cada piedra y al terminar de quitarlas, alzo a Iruka y lo llevo a una zona con más luz, lo recostó con mucho cuidado, mientras Kakashi quitaba algunas de las vendas a Uuhei, para atar el brazo dislocado al cuerpo y evitar que lo moviera.
-Parece que todo tiene arreglo, pero llevará tiempo. Ese Mizuki, se las arreglara conmigo.
-¿De qué hablas?
-Tú solo ocúpate de Iruka y de cuidarlo, yo te contaré después lo que ha pasado.
En cuestión de minutos Los ninja médico llegaron corriendo tras de Pakkun. Los médicos se encargaron de estabilizar por completo a Iruka y lo llevaron al hospital.
Kakashi ya solo se recordaba corriendo tras de ellos, con Asuma, Anko y Tsubaki tras él.
Kakashi, cambio la azucena y volvió a dejar el jarrón en la ventana, sin hacer mucho ruido se sentó al lado de la cama y comenzó a leer un libro a Iruka.
Jiraya lo observaba en silencio tratando de imaginar con exactitud los sentimientos de Kakashi, amistad, tristeza, dolor, – ¿Por qué dices que ha sido tu culpa, Kakashi?
-Yo me moleste y salí corriendo como un niño pequeño, él fue tras de mi y… cayó por la orilla del camino de la montaña. Quise sostenerlo, pero él me empujo para no caer también.
-Entonces ha sido su decisión, para él eres importante y no creo que le alegre mucho saber que te sientes culpable. Amor, agradecimiento. Creo que debemos ir por algo de comer han pasado casi dos horas.
-¡Kakashi, ven! Iruka ha despertado.
Anko corría delante de él, para ir nuevamente al cuarto de su amigo, al entrar encontró a Iruka sentado en la cama con varias almohadas apoyando su espalda y su cabello suelto cayendo por sus mejillas, ligeramente sonrosadas.
Kakashi se acerco en silencio y trato de contener sus ganas de correr y abrazarlo, decirle cuanto lo había esperado, cuanto lo quería y cuanto se sentía feliz al estar a su lado.
-¿Anko, quién es él?
Un frío glacial recorrió al futuro ninja copia, Iruka no lo recordaba, eso tenía que ser una broma y muy mala.
-Soy Kakashi, Iruka
-Mucho gusto ¿Eres amigo de Anko?
-No, yo
Anko miro con pesar a Kakashi –Él es Kakashi y fue quien te ayudo a salir del barranco por el que caíste.
-¡Muchas gracias, lamento ponerte en ese aprieto!
Kakashi, sonrió ligeramente, como si fuera algo normal.
-Los dejaré un momento solos, deben tener algo de que comentar.
Por unos minutos hubo un inmenso silencio incomodo, el cual fue roto por Iruka. –Recuerdo que mientras dormía alguien me contaba historias de piratas, pero en mi mente solo podía ver un gran prado por el cual perseguía una rana, había alguien más, pero no pude verlo, ¿Crees que me he vuelto algo loco?
-Quizás solo sea algo que aun no puedes recordar estando despierto.
Tratando de ser fuerte, Kakashi olvido que Iruka no podía recordarlo y volvió al hospital los tres días que aun permaneció ahí, su amistad volvía a crecer Iruka se asombraba nuevamente de las historias que Kakashi le contaba y se sentía inmensamente feliz, porque sabía que podía hacer nuevamente a Iruka querer estar con él.
-Dentro de dos días dejare la aldea, tengo que ir con Jiraya-sama para terminar mi entrenamiento y volverme aun más fuerte.
-No, es fácil ser un héroe.
-No soy tal cosa
-Para mi sí, Kakashi tú me salvaste la vida, para mi eres un héroe. Y yo te quiero. Quiero que lleves contigo esto, te protegerá y te hará volver con bien a tu hogar.
-Kakashi sonrío como hacía tiempo no lo hacía, ahora cada vez que sintiera que las fuerzas lo dejaban, él uniría dos recuerdos. Y podría seguir.
-Iruka prométeme que no me olvidaras de nuevo…
+El niño y la luna+
Despedida: tú
5a parte
Me ha gustado más está vez, un poco menos desajustada, espero q a ustedes también les guste y me dejen saber su opinión. Saludos
