Software de Amor

A fanfiction written by: Anyone can be a Superhero.
SasuNaru. Disclaimer: ¡Nada me pertenece!
Capítulo #2: "Incidente" en la ducha.


Bip, bip, bip,
Bip, bip, bip,
Bip, bip, bip.

Naruto sacó el bate que guardaba debajo de la cama (recomendación de su madre) mirando amenazadoramente al aparato, cualquiera habría pensado que se encontraba frente a un asesino en serie, las marcadas ojeras debajo de sus ojos daban clara muestra de que no había tenido pero ni un minuto de sueño en toda la noche, porque siempre que cerraba los ojos, difusas imágenes se iban formando en su mente, pequeñas motas de color que oscilaban del negro al azul oscuro junto a una pizca de blanco jugaban entre sí hasta fusionarse y mostrar la imagen de Uchiha Sasuke.

Uchiha Sasuke jugando futbol en unos diminutos pantalones que no dejaban mucho a la imaginación.

Uchiha Sasuke mirándolo fríamente con esa mirada de 'Dobe…' y el preguntándose a sí mismo que carajo había de excitante en esa visión como para que el soldado izara bandera.

Pero la peor sin lugar a dudas era:

Uchiha Sasuke… agachándose haciendo que el pantalón le dibujara casi hasta la raya del culo. - ¡Arg, maldito teme! – gritó con fuerza antes de hacer añicos el despertador. Escucho presurosos pasos subir hasta su habitación.

Su padre abrió con cuidado la puerta de la habitación, pero él no se molesto en voltear a verle Naruto. Baja el bate lentamente – el rubio se giro topándose con su padre que le miraba preocupado. Naruto esbozo una sonrisa retorcida.

– Nunca más volverá a sonar – murmuro con voz chillona mientras reprimía una risita. – Nunca – Minato se llevo una mano a la frente ¿Cómo le explicaría esto a Kushina?

Bien hijo, cálmate, respira y baja el bate antes de que tu madre suba. – Naruto se encogió de hombros desinteresadamente ¿y al qué le importaba? No le importaba nada. Había hecho del mundo un mejor lugar, ese maldito aparato salido del infierno no le haría daño a más nadie. Quizás la próxima víctima debería ser la internet.

Minato, Naruto… ¿Paso algo? – la voz de su esposa llego desde el piso inferior, probablemente la cocina donde la había dejado preparando el desayuno.

Todo bien cariño, nada de qué preocuparse, Naruto solo se tropezó con la sábana mientras iba camino al baño – Kushina un piso más abajo frunció el ceño. - ¿Ah sí? ¿Entonces qué fue ese estruendo? ¿Estás seguro que a mi Naru no le paso nada? – preguntó empezando a preocuparse. Minato miro de reojo a su hijo, no estaba tan mal, las venitas de los ojos inyectadas en rojo… las ojeras…bueno no estaba mal, estaba fatal. Si Kushina lo veía, Naruto quizás nunca más vería la luz del sol. Medito un poco antes de contestar.

Ah el estruendo, pues como se cayó, de alguna manera tumbó el despertador. Eso es todo cariño, Naruto no se hizo ningún daño. – Anunció a su mujer – Ya va a tomar la ducha.

… - silencio… - Está bien. – Naruto miró a su padre algo ya más calmado.

Sí se entera que le mentiste. Otra vez, dormirás en el sofá

Tú no le dirás nada y yo tampoco. Ahora anda báñate rápido y prepárate mentalmente para lo que viene… - el rubio menor frunció el ceño confuso. ¿Qué quería decir eso? Prepararse para lo que viene…

Bien era una suerte que el baño estuviera pegado a su cuarto, se desvistió y dejo la pijama en el cesto de ropa sucia. Observo su reflejo con atención en el espejo, si quitaban las consecuencias de la falta de sueño, el no estaba nada mal. Bien, no que no lo supiera, solo que no se reparaba a pensar en esas cosas. ¡Aguanten! ¿El evaluando su apariencia frente al espejo? ¿Qué faltaba, que notará cada una de las imperfecciones…? ¡Santo Kami-sama! ¿De a cuándo él tenía tantas ronchitas en él rostro? Y quizás necesitaba algo de ejercicio.

No que estuviera gordo pero… los músculos se le marcaban casi imperceptiblemente, digo había que tener buen ojo para notarlos. Mierda, maldito test, ahora se encontraba en esas mariconadas de andar dándole vueltas a su aspecto, pero los chicos hetero también lo hacían… digo todo mundo quiere verse bien…

Apretó los puños tentado a meterle una buena a ese espejo, pero si rompía otra cosa y su madre se daba cuenta… un escalofrío le recorrió la espina dorsal. No quería ni saber.

Tomo la ducha como siempre, se colgó una diminuta toalla a la altura de la cadera y salió dejando un charco en sus pisadas. Su padre ya le esperaba ahí.

¿Nani y a ti que te dio? – pregunto.

Siéntate. – arqueo una ceja pero hizo lo que le ordenaron. Jiraya, su abuelo entro sigilosamente por la puerta. – Misión cumplida. ¿Para qué quieres esto? – dijo refiriéndose a una caja negra. Minato le pidió que se acercara y señalo el rostro de Naruto.

Oye muchacho, ¿qué te paso? Te quedaste hasta tarde buscando las revistas porno ¿eh? – su padre puso los ojos en blanco. – Oh… ¿Entonces ya tuvo algo de acción con la niña esa peli-rosa? ¿Cómo fue? Por ahí entre mis primeros trabajo tengo una guía de consejos para la primera vez, ya sabes – el viejo le guiño el ojo.

Naruto inevitablemente recordó sus sueños cortos… y un sonrojo cubrió todas sus mejillas. – Ese es mi nieto – recibió unas palmadas por parte del viejo antes de retirarse. Padre e hijo intercambiaron miradas.

No fue eso… - murmuró.

Me dirás cuando te sientas más cómodo. Ahora cierra los ojos, tenemos que hacerle creer a tu mamá que estás durmiendo bien. - el oji-azul tan solo sintió diversas texturas suaves entrar en contacto con su rostro.


¡Ash, porque siento que todos me miran, me acosan y cuchichean entre sí sobre mí! No es suficiente con todo mi lío emocional de sí me gusta o no me gusta Sasuke, pero obviamente no me gusta, solo me molesta que una maldita cosa incorpórea me haya dicho que sí… mierda, mierda, mierda.

Cerró la puerta atrás suyo con fuerza harto de escuchar los cuchicheos, la mitad del día lo habían estado señalando ¿Qué acaso la gente sabría que hackeo el e-mail de Sakura? No, no era posible, si ese fuera el caso entre Ino y Sakura y su clan de amiguitas fans de Sasuke lo habrían degollado vivo.

La puerta se abrió a sus espaldas.

Qué excelente educación Dobe, cerrándole la puerta las personas en sus narices – comentó ácidamente Sasuke. Naruto se quedo sin habla, el mal más mal de todos los males, enfrente suyo haciendo gala de toda su petulancia de 'eres inferior a mí y lo sabes' pero nada como los recuerdos de la noche anterior, se mordió los labios y apretó el puño.

Todo el salón de clases había quedado mudo, esperando otra interminable batalla Uzumaki Uchiha (si porque hasta les tenían nombre). Sasuke alzó una ceja dispuesto a pasar por al lado, pero hasta ahí, Naruto no se iba a dejar acosar por un falso Sasuke y un estúpido e-mail.

Que te jodan Uchiha – comentó con todo el odio que pudo profesarle a su antiguo mejor amigo y ahora nuevamente proclamado enemigo.

¿Cómo sabes tú que me joden, Uzumaki? – Naruto abrió los ojos de par en par al escuchar esa sensual réplica colar sus oídos. El que se había volteado dando por finalizada la conversación y Sasuke se había inclinado en su oído principalmente para decirle eso. Maldito Uchiha pervertido que trataba de enviarle mensajes subliminales con su comentario.

No lo sabía, pero con esa respuesta lo acabas de confirmar – esta vez fue el turno de Sasuke de quedar atónito, dejando de paso al salón atónito.

¿Uzumaki Naruto dejando sin palabras a Sasuke Uchiha? Algo que no sucedía todos los días y más importante. ¿Acababa Naruto de insinuar que Sasuke era gay? El club de fans de Sasuke estaba que se cortaban las venas. Y no es para menos pensó el rubio molesto.

Las clases siguieron con regularidad, con el pequeño detalle de que ya no cuchicheaban sobre Naruto, el tema de conversación era la discusión sostenida con Sasuke horas atrás. Ahora tocaba clase de deporte… que Naruto quería evitar a toda costa.

¡Naruto! – el aludido se detuvo para ver quién le había llamado.

Hinata – saludo con un asentimiento.

¿Vamos juntos para gimnasia? – preguntó con uno de sus típicos sonrojos en las mejillas. El rubio asintió. – Bueno yo para gimnasia tú para deporte. ¿Hoy juegan futbol cierto? – Naruto volvió a asentir casi con desgana.

¿Te sientes mal? A ti por lo general te encanta deporte – la preocupación mal oculta en el tono de Hinata hizo que se calmara un poco, no podía ser tan malo… compartir la ducha con un montón de hombres… sudorosos, guapos, de cuerpo bien formado. Soltó un suspiro y se jaló de los cabellos. ¿Qué hacía él pensando que sus compañeros eran guapos y de cuerpo bien formado?

Todo está mal, Hinata – murmuró con un hilo de voz. – nada más ha pasado un día y ya siento que estoy a punto de perder la cordura. No sé qué hacer… todo se resume a esa maldita duda de mierda y no entiendo nada entonces viene Sasuke con esa actitud de 'yo domino el mundo incluyéndote a ti' y no hace más que aumentar mi confusión. ¿Y te imaginas si lo que pienso que estoy pensando es cierto? Sería una completa locura… - el rubio hizo una pausa para soltar todo el aire reprimido en los pulmones. – No sé qué demonios pensar…

Hinata tan solo le palmeo el hombro. – Lo cierto es que no tengo idea de lo que estás hablando, pero me alegra que me hayas contado algo. – la muchacha hizo una pausa pensando que decir – Quizás no te sirva de consuelo, pero a veces las respuestas a nuestras dudas se dan por sí solas… sólo no le des más vueltas. ¿Sí? – ¿no más vueltas? Fácil era decirlo. – O por lo menos inténtalo. – añadió casi leyendo sus pensamientos. Naruto asintió y se despidió de ella cuando llegaron al gimnasio, el tenía que ir hasta el campo de fútbol.

No darle vueltas al asunto,
No darle vueltas al asunto,
No darle vueltas al asunto – repitió por última vez antes de entrar a los vestidores, armándose de un falso valor que no tenía, todos ya estaban ahí terminándose de vestir, quizás logrará quedarse solo y cambiarse en paz. Bueno no, entre más rápido mejor. Todo iba bien…

Hey Naruto, ¿cuál fue todo el revuelo que tenían contigo las chicas hoy? ¿Qué te hiciste? – preguntó Kiba con interés. Naruto que para ese momento se amarraba los cordones levanto la vista desorientado.

¿De qué estás hablando?

Las chicas hoy no paraban de decir lo guapo que estabas – comentó imitando el mismo tono chillón que las chicas usaban. Oh… ¿asique era eso? Se rasco la coronilla pensando.

No he hecho nada fuera de lo normal – solo destruir un despertador a punta de batazos.

Pues sea lo que sea, felicidades. Sakura hoy andaba discutiendo con Ino lo bien que te veías – un amistoso empujón en el hombro y Kiba se unió a Gaara y Sai que ya iban hacia la salida. ¿Qué había sido eso? ¿Debía sentirse feliz de que Sakura al fin se fijara en él?

Sacudió la cabeza y fue solo hacía el campo.


Oye Minato. – el nombrado alzó la vista de la horda de papeles que habían en su escritorio.

¿Qué? – respondió volviendo a centrar su atención en los escritos que tenía por delante. Jiraya sin ofenderse tomo asiento frente a su hijo. - ¿Para qué me pediste la caja esa negra del armario de Kushina? – preguntó con interés.

Lo que había dentro era útil para Naruto. – respondió. El viejo dio un 'mmm' como respuesta. - ¿Por qué? – preguntó nuevamente.

Era maquillaje. – Un 'oh' y un asentimiento y la conversación se había dado por terminada o eso pensó Minato.

¿Y tú de dónde aprendiste a maquillar? – preguntó confundido el mayor. Minato esbozo una sonrisa.

Te veo en casa – Jiraya le devolvió la sonrisa, saliendo de ahí. Había cosas que era mejor no saber.


Jamás en la vida había sudado tanto en su vida. Ambos equipos estaban empatados y faltaban 10 minutos para que la hora terminara, pero ninguno de los estudiantes pensaba irse de allí hasta que alguien ganará y alguien perdiera. Naruto dio un cabezazo al balón pasándoselo a Kiba que le hizo un pase a Sai que estuvo así de meter el gol de no haber sido que Sasuke en un hábil movimiento le había hecho una zancadilla y había ido con el balón hasta la zona contraria.

Naruto se lanzó a la carga dispuesto arrebatarle la bola, sentía esa necesidad de ganarle al moreno a toda costa y no iba a desperdiciar ese torrente de adrenalina.

Dobe – saludo Sasuke cuando Naruto trato de bloquearle, pero fue un intento fallido ya que el moreno lo esquivo de a poco, pero lo esquivo. Naruto probó con hacerle un traspié que dio resultado y sin perder tiempo corrió con el balón y Neji siguiéndolo de cerca. Sasuke se levanto a los pocos segundos y reanudo la marcha.

El rubio le paso el balón a Lee que estaba en su equipo, Kiba grito que hiciera una chilena, pero Lee no lo escucho, el portero del equipo contrario, Shino, ya se había colocado en posición para parar cualquier cosa que quisiera entrar en su portería. Lee pateo el balón dándole como dirección al poste pero Gaara llego a tiempo para darle al balón y, aprovechando que Shino se había hecho de lado, metió el gol.

El rubio, el pelirrojo y el morocho se reunieron a celebrar junto con los demás del equipo. Naruto se sonrojó al verse envuelto por tantos hombres… mierda, que incomodidad… gracias a Kami-sama que podía decir que estaba rojo por el esfuerzo hecho.

Entre vítores, bromas y felicitaciones emprendieron camino a los vestidores. Allí ya se encontraba el equipo de Sasuke. La tensión era fácilmente percibida en el aire… Naruto se mordió el labio inferior nervioso mientras se desvestía la vista de sus compañeros que no notaban su repentina incomodidad. No Naruto nunca había sentido vergüenza de su desnudez, porque hasta el momento él pensaba que estar rodeado de hombres encuera no era un tema de preocupación. Se saco la polera de encima y se colgó la toalla al hombro como "siempre" hacía.

Y ahí estaba la entrada a la ducha, vacilando y con la mirada pegada al suelo Naruto entró confiando en que nadie notaría nada raro. Se baño con lentitud asegurándose de quitar toda la tierra de su cabello y de restregar bien cada parte de su pequeño cuerpo, porque a comparación de los otros… Entrecerró los ojos, estúpidos pensamientos gays.

Cerro la llave de la regadera y fue cuando se dio cuenta que no quedaba nadie en la ducha y que probablemente estaba tarde para la siguiente clase, que el profesor o profesora se lo iba a comer y que realmente no le importaba hasta que lo vio, mientras Naruto salía de la ducha con su jabón en mano, Sasuke Uchiha estaba ahí en toda su gloriosa y alabada desnudez (aunque de espaldas). Los ojos azules bajaron de su nuca a sus pies rápidamente y luego subieron notando otras cosas sumamente interesantes, como su trasero, su trasero y ¿su trasero?

Naruto ahogo un ruidito al notar la creciente erección debajo del pedazo de tela. Sasuke se giro un poco para verle con una sonrisa indescriptible y qué hablar del brillo en sus ojos. La garganta se le seco.

Vaya Dobe, no pensé que tuvieras esa clase de problemas – la manera en que lo pronunció, saboreando cada palabra y oír su propio corazón latiendo a un ritmo descontrolado haciendo eco en sus oídos y la falta de aire en sus pulmones le impidieron contestar algo útil, Sasuke se había dado la vuelta y frente a él estaba la cosa del moreno, la inmensa cosa del moreno. Sasuke se vistió frente a él como dándole a entender todo lo que se estaba perdiendo, pero Naruto no podía salir de su trance que hasta sintió la barra de jabón deslizarse entre sus dedos y caer al piso justo al tiempo en que Sasuke se abrochaba el último botón de la camisa.

Te dejaré solo para que resuelvas tú – una pequeña miradita a la entrepierna de Naruto – pequeño problema – sus mejillas reaccionaron ante el sarcasmo emitido en 'pequeño'.

Uzumaki y Uchiha sostuvieron una mirada larga, los labios del moreno se curvaron de lado y salió de ahí sin decir más. Naruto se llevo una mano al pecho asimilando todo lo que acababa de pasar y casi pudo recitar con exactitud las palabras de Hinata:

"A veces las respuestas a nuestras dudas se dan por sí solas… solo no le des más vueltas. ¿Sí? O por lo menos inténtalo."

Apoyo su espalda contra uno de los casilleros. Tenían tres cosas bien claras.

Uno: era putísimamente gay.
Dos: Uchiha Sasuke le ponía la polla dura y
Tres: Sasuke Uchiha no era enteramente heterosexual.

Te maldigo maldita Internet de mierda – susurro mientras volvía entrar a las duchas, la única solución a su problema eran montones de agua fría. Esperaba que nadie nunca se enterara de ese pequeño "incidente" en la ducha.


¡Pero qué capítulo más largo! la verdad el fic ya de por sí va a lo largo, asique no quise dividir este capítulo, bien espero que este proceso de transición de hetero a homo… me haya salido bien o.óUu aunque ya se sabía que Naruto no estaba muy en lo hetero que digamos x'D.

Por cierto, tantas y muchísimas gracias a las que dejaron review, agregaron a favoritos, etc. ¡Son un amor! Me hacen feliz.

Muchísimas gracias,
Atte. Abbie