Capítulo dos: ¿¡Cómo que comprado!?
SasuNaru garantizado.
ItaDei garantizado.

¡Yay! Segundo capítulo =) gracias por el apoyo. Este capítulo es más corto. El próximo será más ligero y habrá más dialogo y SasuNaru *¬*. Ya saben los personajes de Naruto no me pertenecen, yo solo estoy haciendo NaruSasu...


Acomodó los mechones de cabello rubio detrás de la oreja, inclinándose sobre sus labios, delineando muy lenta y tortuosamente el contorno de estos. Una mano se deslizo debajo de la camisa, rozando levemente los marcados abdominales, escuchó un gemido y esbozó una sonrisa perversa, siguió acariciando mientras se iba acomodándome sobre el rubio, se sentó si descaro alguno sobre sus caderas haciendo que ambas erecciones se rozaran sin descaro alguno.

El moreno apoyo sus manos en el respaldar del sillón para no perder el equilibrio mientras comenzaba ese vaivén, sus hombrías rozándose libre y descaradamente, al principio lento y a los pocos segundos rápido. Escuchaba los gemidos abajo suyo que rogaban por más, se reclino sobre él y unió sus labios en un beso cargado de pasión, las lenguas danzaban entre sí, ninguno de los dos dispuesto a ceder. Las manos del rubio fueron las que empezaron a desabrochar la correa del otro, la jaló rápidamente y el teléfono sonó. El morocho ladeo su cuerpo para alcanzar el aparato pero fue detenido cuando su amante rodeo su cuello con la correa atrayéndolo de golpe hacía sí.

Déjalo sonar - el moreno le miró a los ojos y esbozó una sonrisa.

¿Desesperado? – susurro sobre el oído de su pareja para luego besar el lóbulo de su oreja. La respuesta nunca se llegó a oír, el rubio no perdió el tiempo y bajo con presteza las manos hasta el trasero del otro y lo estrecho con fuerza entre ambas manos, levanto sus caderas pidiendo que aquel delicioso vaivén volviera.

El telefóno siguió sonando sin piedad alguna, pero ninguno de los dos podía detenerse ya. Las mejillas sonrojadas del rubio, sus labios entre abiertos y su mirada que parecía tan lejana a la realidad, adoraba cuando llegaban a esa parte, lo abrazó paraqué juntos cayeran del sillón rodando, el rubio no perdió tiempo y quedo encima del moreno y le bajo los pantalones de un golpe dejándolos atascados en sus tobillos.

Pervertido – murmuró con una sonrisa de lado el blondo al ver que el morocho ni llevaba interiores. El moreno extendió ambos brazos a los lados, dejándose hacer. Sin perder el tiempo el otro bajo besando todo lo que tenía a su alcance, pasando su lengua sobre cada rincón de la nívea piel de su acompañante como si ya se lo supiera de memoria y solo lo estuviera recordando. Beso con ansia sus pezones hasta dejarlos erectos y fue entonces cuando los dejo para pasar al ombligo, el otro gimió sin poder contenerse más, al sentir esa lengua entre en la cavidad, jugando con la punta de la lengua a hacerle perder la cordura, las manos del rubio no se habían quedado quietas desde que había comenzado el descenso, la derecha le hacía la mejor paja de su vida y la izquierda era tan solo una maldita incitadora, ese dedo índice paseando tan cerca de sus labios.

En un rápido movimiento dejo al rubio bajo suyo, le arrancó la ropa a jirones y bajo inmediatamente a su miembro que rogaba salir ya de la prisión que eran sus calzoncillos, Itachi levanto las caderas del otro para quitar la ultima prenda. Observo embelesado el miembro con el que Deidara estaba dotado, adornado por unos escasos vellos rubios que se confundían en la piel blanca.

Lo introdujo de lleno en su boca y un grito abandono la boca de Deidara, Itachi comenzó a succionar primero la punta del pene, deleitándose con las mil y un expresiones que hacía su novio. La punta de su lengua acariciaba varías veces una parte especifica en la parte inferior del tronco, mientras el cuerpo de Deidara se arqueaba, el sudor de sus cuerpos relucía con los halos de luz. E Itachi no parecía tener piedad.

Deidara creyó estar cerca del extásis cuando recibió esa suave mordida, tembló y se quejo molesto cuando el moreno se separó.

Todavía no… - susurro con voz ronca. Itachi se acostó sobre él sin dejarle caer su peso, y tomó su mano entre las suyas llevándolas hasta su boca, una sonrisa demoniaca ilumino su rostros y Deidara estaba a punto de replicar nuevamente cuando el otro le hizo ademanes de que no hablara. Perdió su castaña mirada en la rojiza y solo reacciono cuando su propio dedo estaba enfrente de su boca e Itachi le incitaba a abrirla.

Despegó sus labios sin despegar su mirada del otro y lamió su propio dedo, después Itachi lo incito a que introdujera otro dedo y el lo hizo, un último y estaba listo. Itachi retiro su propia mano de sus labios y lo arregostó con fiereza sobre el frío suelo de mármol. Sin previo aviso Itachi guió su dedo índice hacia su propia entrada, le costaba creer que se estaba dilatando a sí mismo. Pero de cualquier forma se sentía increíble, empezó a gemir indecorosamente cuando el segundo dedo se unió y hacía hasta llegar al tercero. Itachi lo coloco de espaldas y retiro sus dedos, reemplazándolo instantáneamente con su miembro.

El ritmo era frenético, cada embestida era precisa justo en aquel punto que les hacía sudar frío a ambos. Itachi poso sus manos en las caderas del otro para mayor firmeza y así aumentar la velocidad de las embestidas, los gemidos de Deidara inundaban la habitación como una perfecta melodía que se entremezclaba con los jadeos y la respiración entrecortada de Itachi. Deidara entrecerró sus puños con fuerza, mientras se mordía los labios conteniendo las ganas de gritar. Se sentía tan cerca, contrajo su vientre aumentando la sensación de placer y casi enloqueció cuando sintió la presión de la mano de Itachi rodear la punta, impidiéndole correrse.

I-itachi, suelta – rogó entre jadeos, se sentía colapsar, cada músculo de su cuerpo tensionando esperando juntos aquel momento, Itachi soltó su miembro y Deidara gritó de placer viniéndose en un potente orgasmo. El moreno por su parte cerró los ojos dejando de moverse cuando sintió aquellas paredes apresar su miembro prohibiéndole escapar y cuando esa presión afloró Itachi se corrió en el interior del otro.

Salió con cuidado y se tumbó a su lado. El teléfono en ningún momento había dejado de sonar pero el apenas se había acordado de ese hecho. Descolgó el auricular poniéndolo en altavoz.

¿Diga?

Al fin – murmuro la voz de Sasuke al otro lado, visiblemente irritada. – Me van a volver a adelantar el vuelo asique probablemente este allá para mañana en la tarde. – Itachi hizo una pequeña O con la boca y miró de reojo a Deidara.

Bien mandaré alguien a buscarte. – y colgó.

¿No le has mencionada nada? – preguntó Deidara mientras se empezaba a vestir.

Acordamos que iba a ser sorpresa.

Lo sé, pero ¿qué tal si intenta devolverlo?

No puede – sacudió el papel frente al oji-miel señalando un párrafo. Deidara se lo arrebato de las manos para leerlo y abrió los ojos desmesuradamente.

¡Esto pasa lo ilegal! ¡Itachi esto es privación de los derechos humanos! ¿Sabes la posible condena si alguna autoridad descubre lo que hiciste? – El otro se cruzó de hombros ofendido.

¡Yo sólo compré un regalo para mi hermano! No hay nada ilegal en eso

¡Le compraste un ser humano!

¿Ah sí y entonces porque la gente vende animales? ¿Acaso ellos no tienen derechos? – Deidara entrecerró los ojos.

Es diferente – se defendió.

Es lo mismo. – contraataco.

¡Pero si los animales no piensan! Ellos solo necesitan cariño, comida y un lugar donde dormir.

Todavía no veo la diferencia…

La diferencia es que no puedes comprar personas y punto. – Itachi arqueo ambas cejas a punto de responder eso - ¡Y mucho menos extranjeros que vienen a estudiar! – rodó los ojos.

¡Bien! Tú ganas

¿Yo gano?

Sí, dejaremos que Sasuke decida si quiere conservar su mascota. – ¿A eso se llama ganar? Deidara agacho la cabeza declarando su derrota, era imposible ir en contra del pensamiento Uchiha. El oji-miel se sobresalto cuando la puerta se abrió de golpe, cediendo por la pata de un oji-azul al otro lado, era la mascota. Miro a Itachi que parecía impasible.

¿¡Cómo que me compraron, ah!? ¡Exijo una explicación ahora mismo, no pienso irme sin una! – vocifero. Itachi esbozó una sonrisa que solo fue el inicio de una carcajada. Ambos blondos intercambiaron miradas. Las del menor '¿Y qué le dio? La respuesta del mayor fue 'Ni te molestes en preguntar' Una pequeña gota resbalo al costado de la cabeza de ambos.

¿Ves, Deidara? Es igual a un perrito, lo único que en vez de orinarse en la alfombra, ¡Derriba puertas! – Increíble… gracias a Dios casi nadie conocía ese lado del moreno.

Naruto arrugó el ceño.

… Sigo esperando explicaciones – refunfuño.

¡Míralo como arruga el ceño! Sasuke lo va a adorar. Pero camina raro… No recuerdo haber comprado un rubio cojo…

¡No estoy cojo! Tuve… - sus mejillas se colorearon al recordar el incidente del baño – un… ¡no es de tu interés!

¡Joven Uzumaki! Tiene que dejar que el médico le revise, quizás sea más que un simple golpe – refunfuño Hinata. El rubio no se había dejado tocar… bueno, alejo sus pensamientos de eso y se dio cuenta que estaban en el estudio del Amo.

¿Le sucedió algo a Naruto, Hinata? – preguntó el morocho.

Tuvo un incidente en el baño, resbalo con el jabón y…

¡Ya les dije que estoy bien! – les cortó el rubio. Deidara que llevaba mirando de un lado a otro la conversación.

¿Y, Hinata? - preguntó. Si las autoridades les descubrían…. Mejor conocer todos los hechos para inventar una buena excusa.

Y se golpeó en todos los – a estas alturas, hasta la frente de la chica estaba roja. – Genitales – terminó en un hilo de voz que no se habría escuchado de no ser por el silencio generado por la expectación de todos menos Naruto.

La habitación se volvió a sumergir en un silencio.

Hinata, llama a Orochimaru. – Deidara y Hinata pelaron los ojos y Naruto se mordió el labio. ¿Quién era ese Orochimaru? Y el asunto de Sasuke, aun no entendía porque se le hacía ese nudo en el pecho cada vez que lo mencionaban...


Kukukuku. Pobre Naruto no sabe quién es Sasuke todavía y ahora tampoco sabe quién es Orochimaru.
Y a todo esto ¿dónde habrá quedado Iruka-sensei? O.o ¿Por qué el mundo todavía sigue girando?
¿Cómo es que he mencionado a Shikamaru y no he mencionado pero ni al pelo-rosa de Sakura?

Todo a su tiempo (¿?) o-o
Ñam, como siempre: reviews por favor, díganme que le falta o que le sobra al fic. Si no ¿cómo se supone que mejoraré? :)

Besos,
Anyone can['t] be a Superhero.

Ps: no me linchen por el lemmon, es el primero que hago. o//ó