Capítulo 3: Conmoción.
NaruSasu garantizado.
ItaDei como secundaria, entre otras.
Sakura consulto nerviosa el reloj que se exhibía en lo alto de la estación policial, Kiba, Shikamaru, Ino y los demás habían ido a cambiar más dinero a la moneda local mientras Iruka y Kakashi discutían con el jefe de policía, llevaban dos días ahí y ninguno de los oficiales les había podido dar respuestas convincentes o alentadoras sobre el paradero de Naruto, es más, la oji-verde sospechaba que no habían comenzado pero ni siquiera las investigaciones.
Se mordió las uñas, algo que hacía cuando estaba o muy nerviosa o muy asustada o como era el caso: una mezcla de ambas. Estiro las arrugas que se formaban en su falda en un intento de distracción…
Naruto, ¿dónde estarás? - una lágrima silenciosa corrió por su mejilla. Había sido su culpa, ella había conseguido el contacto para entrar al club, shikamaru se los había advertido en numerosas ocasiones y todos habían hecho oídos sordos, pero los viajes suponían diversión, un pequeño espacio de tiempo para experimentar todas aquellas cosas que en sus propios países no podrían hacer, o por lo menos, no con la misma regularidad. Agacho la cabeza y se sonó la nariz con el pañuelo que siempre llevaba en el bolso.
Señorita Haruno, necesitamos tomarle unas declaraciones – Sakura alzó la vista hacía el traductor que les habían conseguido, parado, al lado del traductor estaba ese horrible detective que los miraba como si no fueran más que unos estorbos. Se levanto y colgó el bolso al hombro siguiendo muy de cerca los dos hombres. Dirigió una esporádica mirada a Iruka y Kakashi- sensei, tranquilizándose al ver que ambos les daban (cada uno a su propia manera) miradas de ánimo. Solo era un pequeño interrogatorio.
Tomo lugar donde le indicaron mientras aguardaba pacientemente que las preguntas comenzaran, sabía que le iban a hacer preguntas bastante incómodas y no quedaba más que responder. Genial, parte de su vida privada revelada a las autoridades…
¿Dónde se encontraban el día de la desaparición? – Sakura aguardo la traducción fijando su atención en éste, tomó aire y luego lo exhaló.
En un club nocturno con todo el grupo. – su voz sonó, contra todo pronóstico, firme y fuerte, como dejando claro que no estaba mintiendo. El detective asintió mientras miraba de reojo al vidrio esmerilado, seguramente al otro lado debía haber alguien tomando notas. Se sentía como una criminal.
Según las primeras declaraciones que dio, el grupo se fue dividiendo poco a poco ¿no? – Sakura asintió con vehemencia, ese había sido otro error garrafal - ¿Cuándo fue, exactamente la última vez que vio a Uzumaki Naruto? – la peli-rosa trago en seco e instantáneamente se acomodó un mechón, pensando bien en su respuesta.
Cuando estaba bailando… - respondió. El detective arqueo una ceja y el tono empleado para la siguiente pregunta le sugirió a Sakura que había levantado sospechas… sí supiera.
¿Solo o acompañado, srita. Haruno? – se mordió los labios.
Acompañado – respondió en un hilo de voz. Ambos hombres la miraron esperando que especificara, pero ella permaneció en un angustioso silencio, como si se debatiera entre 'lo digo o no lo digo'
¿Por? – aventuro el traductor.
Por un muchacho – susurro. Al traductor le tomo un tiempo asimilar la respuesta y con un rictus de sorpresa se lo informo al detective.
Aguarde un momento joven Haruno – ambos salieron del cuarto y antes de que se cerrará la puerta Sakura llegó a oír lo que parecían ser varias indicaciones por parte del detective. ¿Habrían descubierto algo?
Naruto contuvo la respiración, cuidadoso de no hacer ruido siguió avanzando con la espalda pegada a la pared, se detuvo un momento para asomar la cabeza. ¿Venía alguien atrás suyo? Volvió a respirar cuando vio que no.
Los logre perder – susurro victorioso. Ahora tendría que resolver como mierda salía de ese laberinto de pasillos, cuartos y trampas secretas, porque sí, a todo esto había estatuas muy extrañas y cuadros que lo seguían con la mirada y que hablar de los jodidos escalones falsos. ¿Quién mierda pone esas cosas en su hogar? Los Uchihas eran raros. – ¡Jah! Y ellos seriamente pensaron que podrían atraparme…
No cantes victoria tan pronto Naruto – comento Uchiha al extremo del pasillo. Naruto entrecerró los ojos y se dio la vuelta para empezar a correr pero ¡Sorpresa! Al otro extremo estaba Orochimaru con su lengua de serpiente y su mirada de pervertido. Genial pensó contrariado.
Naruto volteo hacía atrás donde hace no mucho se había dado cuenta que había una puerta secreta y más rápido que ligero se metió en ella. No iba a caer en las sucias manos de la cara de serpiente. Retrocedió un par de pasos y luego busco algún lugar en donde esconderse. Parecía una habitación una muy bonita habitación y qué hablar de la cama tuvo que contener las ganas de saltar sobre ella. Pero cierto, primero el escondite luego vidajenear.
Corrió hacía la otra puerta y la dejo abierta, con suerte los despistaría… ¿ahora dónde se ocultaba? Fisgoneo todo el lugar con la mirada.
¿Debajo de la cama, en el closet, detrás de la cortina, debajo de la mesa, dónde? Esbozó una sonrisa cuando vio el lugar perfecto, corrió, levanto la tapa y salto adentro, cuidadoso de volver a poner la cubierta.
Itachi y Orochimaru entraron ambos de golpe en la habitación.
¿Dónde está? – Gruño Itachi – Tú – dijo refiriéndose a Orochimaru. – Busca debajo de la cama, yo me ocupo del closet. – Naruto desde su escondite se permitió sacarles la lengua, pero claro los otros dos ajenos a donde andaba el rubio.
No está debajo de la cama – anunció el supuesto "medico"
Tampoco en el closet… - finalizo el oji-rojo.
¿Habrá salido de la mansión? – pregunto Orochimaru.
Esperemos que no, ahora busquemos a Neji – Naruto se quedo unos 15 minutos más oculto después de que escuchará la puerta cerrarse, no se atrevía a salir ¿Qué tal si estaba alguno de ellos esperándolo afuera para filetearlo y servirlo como aperitivo en la cena?
Aeropuerto.
18.30
Sasuke encendió un cigarro mientras bajaba del yet privado. Miro de reojo la pista de aterrizaje buscando con la mirada algún empleado de su familia pero con lo único que se topó fue con Sai y Gaara, el par de raros esos. Le dirigió una mirada de superioridad a ambos, pero más a Gaara que a Sai.
Primo – saludo Sai con una inclinación de cabeza que Sasuke ni se molesto en responder. Gaara solo le lanzó una ojeada y más nada…
¿Y Neji? – preguntó automáticamente, Neji era el jefe de seguridad usualmente era el que venía a recogerlo, porque era el más apto para defenderlo en caso de que pasara algo, no que él no se supiera defender.
Itachi lo mando a buscar a la mascota – respondió monotamente el pelirrojo. Sasuke arqueo una ceja – Lo compró hace no mucho… - siempre había sabido que a Itachi le daban unos caprichos raros, pero juraba que el mayor ya tenía suficiente con Deidara, aunque el rubio era otro raro, sus condolencias al pobre animal. – La cosa es que creen que se escapo – finalizo.
Como sea. Vámonos rápido. – los tres chicos avanzaron hasta la camioneta negra blindada que les esperaba.
Esto es lo que sucede cuando uno huye de dos psicópatas listos para hacer quién sabe qué contigo y tu cuerpo, Naruto trato de acomodarse en una mejor posición pero no pudo su cuerpo (del cuello para abajo) estaba completamente entumecido. Soltó un resoplido, todavía no se atrevía a salir de ahí y cuando lo hiciera tendría serios problemas de columna.
Escucho el chirrear de la puerta al abrirse y se hundió más allá de lo que podía, escucho algo que parecía ser el cierre de un pantalón y se tenso aun más. Pasos… pasos que se acercaban Naruto lucho por guardar la compostura, quizás en cualquier momento se desmayaría por la presión.
Sasuke que estaba en frente del cesto de la ropa sucia, con los pantalones doblados en sus brazos y la camisa y la corbata mal puestas (y con unos diminutos bóxers) retiro la tapa del cesto y abrió los ojos desmesuradamente.
¿Qué hacía un rubio (ese rubio) hecho un ovillo en su cesto de ropa sucia?
Naruto tragó saliva antes de desmayarse por la conmoción.
Sí, matenme, tanto tiempo sin actualizar y solo traigo esto.
Mis disculpas, trataré de hacerlos más largos y más interesantes...
¡Besos y abrazos!
