Capítulo 14: "Las dos caras de la moneda II Parte"
Nota de autora: aquí hay mas flashbacks así que no se vayan a perder.
Bueno, nos quedamos la última vez en que a Bulma le toco quedarse en casa de su amiga por el tobillo lastimado...
Bulma se levantó temprano para irse a su casa y después a la oficina, al igual que aquella vez, las manos de Vegeta habían resultado mágicas y su tobillo ya estaba como nuevo a la mañana siguiente.
Corporación Cápsula, 2 días más tarde, 3:30 pm...
Bulma revisaba unas cuantas negociaciones urgentes, cuando el timbre de la secretaria le dio un susto tremendo.
Si, Mei ¿Qué ocurre? - le pregunto a su secretaria.
Señora, la busca la Sr. Allows - contesto la mujer.
Bien, hazla pasar Mei - dijo Bulma con un aire de resignación. Ya sabía a lo que venía Lynn, no le habían bastado las explicaciones que le había dado por teléfono, ya debía haberlo sospechado que tomaría el primer vuelo para hablar cara a cara con ella.
La puerta se abrió para dar paso a una hermosa mujer madura de paso firme y altivo, de tez bronceada, alta, de cabellos obscuros y ojos verde esmeralda.
Muy bien, ahora cuéntame toda la historia desde el principio y no omitas ningún detalle - dijo Lynn, al momento en que se dejaba caer sobre la silla frente al escritorio de Bulma y después encendía un cigarrillo.
¡Fumas más que yo! ¡Cualquier día te vas a morir por eso! ¿Dejaste a Mark solo? ¿Ya sabe tu hija que regresaste? - dijo Bulma, tratando inútilmente de desviar la conversación.
Mark vino conmigo y Mareen nos fue a traer al aeropuerto ¡ Así qué no digas más tonterías y deja de evadir el problema, dime todo ya de una buena vez antes de que te golpee por lo que me dijiste anoche! ¡Soy tu mejor amiga! ¿O no? así que siempre has tenido confianza en mi y no es momento en que te encierres en ti misma, ¡Por que ya me di cuenta que cuando lo haces solo cometes estupideces! - refunfuño Lynn.
Esta bien, esta bien - contesto Bulma - Te contare todo, solo dime una cosa, ¿me escucharas como amiga o vas a analizarme como lo haces con tus pacientes?
Soy "psicóloga" y "tu amiga" al mismo tiempo, así que no te vas a librar de la tunda que te voy a dar como "amiga" y como "psicóloga", así que mejor empieza a cantar linda - Contesto Lynn ya un poco impaciente.
Bulma le contó todo a detalle, desde la llamada de Ukio hasta el tobillo doblado, incluyendo los cambios en su relación con Hotaru, Lynn ya estaba más calmada, pero aún le costaba creer lo que oía.
¿Me estas diciendo que solo porque sigue siendo un guerrero ya no lo quieres? ¡¿Estas loca mujer?! ¡¿No fue eso uno de sus mejores atributos en el pasado?! - Dijo Lynn sorprendida - ¿Qué te pasa? ¿Acaso te golpeaste muy fuerte la cabeza?.
No, es que ya me canse de que jueguen conmigo - Contesto Bulma - El nunca me quiso y nunca lo hará, además ya tiene a alguien más.
Así que es por la chica - Concluyó la mujer - Mira Bulma, ya veo que tienes mucho en que pensar, pero estas loca sí crees que olvidaras a Vegeta así nomás, te lo dije hace más de 20 años y te lo repito ahora, "lo traes metido en el alma", me atrevería a decir que aún lo amas, de lo contrario no reaccionarías así.
No... no... es cierto - tartamudeo ella en respuesta - Además por ti es que estoy en este lío, sí tu no me hubieras convencido...
No me culpes de esa noche que yo no te tire en sus brazos... – contesto Lynn a la defensiva - Eso no fue culpa de nadie y tú lo sabes,... ¿Qué no te das cuenta de... ?... mira Bulma, tienes mucho en que pensar y la verdad no puedo hacer mucho por ti por lo que veo y será mejor que esta ves no diga nada y que tomes tu propia decisión, para que después no digas que me entrometo en tu vida o que es mi culpa...
No, Lynn no lo tomes así no quise ofenderte - Dijo Bulma arrepentida por su arranque.
No estoy molesta, me doy cuenta que estas confundida, solo te daré un consejo – Replico la mujer levantándose de la silla y caminando hacia la puerta - Piensa en lo que haces y busca en tus recuerdos los sentimientos que hicieron que tu y Vegeta se unieran... quizás descubras más de lo que crees, hazlo antes de tomar una decisión precipitada sobre tu relación con Hotaru, por lo que dices él no tardara en pedirte matrimonio y también veo que estas pensando en aceptarlo, piensa las cosas dos veces, no tomes malas decisiones.
Lynn, yo... - Dijo Bulma al ver que su amiga se iba.
Recuerda Bulma, recuerda y luego hablaremos - Contesto ella.
Gracias por venir tan pronto y por preocuparte tanto por mí - Dijo Bulma, Lynn le contesto con una sonrisa y salió de la oficina dejando a Bulma muy pensativa, sus últimas palabras se quedaron clavadas en su mente... "recuerda Bulma", "recuerda"...
En otro lugar, lejos de ahí...
Vegeta estaba entrenado arduamente con Kira, pero por más que lo intentaba aún no podía manejar bien su poder.
Ambos intercambiaban golpes en el aire, ella esquivaba fácilmente sus ataques y además le daba uno que otro golpe que escapaba a dejarle inconsciente, él se esforzaba bastante para poder alcanzar su nivel máximo de pelea pero aún no podía concentrarse lo suficiente, el encuentro de dos días atrás le estaba martillando los nervios sin piedad.
De repente algo llamo su atención que mando al traste el resto de concentración que le quedaba en el cuerpo, no sintió a Kira desaparecer ante sus ojos y reaparecer rápidamente a su espalda, ella se enteró demasiado tarde que él estaba perdido en otro mundo, dándole un fuerte golpe que lo enviaría justamente al lugar que había llamado su atención.
Vegeta se estrelló en un campo de flores sobre una montaña y su cuerpo se detuvo exactamente frente a un pequeño grupo de rosas silvestres de color blanco, con la orilla de los pétalos y los pétalos internos de un color melocotón suave... Alzó la vista, para después fruncir el ceño y golpear el suelo con un puño en señal de frustración.
¡MALDITA SEA!... - gritó Vegeta.
¿Hay algo de que quieras hablar? – Dijo Kira descendiendo suavemente cerca de él.
Nada que te importe... - Gruño él en respuesta – Además porque no lo averiguas tu misma, ¿Acaso no puedes leer la mente?
Si, sí puedo, pero solo cuando es necesario, prefiero que hables conmigo, es mejor para ti, además cada ves que lo hago es como sí robara tus más preciados tesoros... - Contesto ella – Pero sí no quieres no importa, solo espero que dejes de ser tan cobarde y hagas frente a los demonios... que se encuentran encerrados en tus recuerdos.
Vegeta suavizó la expresión, ella tenía razón, él estaba huyendo de sus recuerdos, quizás abrir un poco su corazón no sería tan malo, al menos esta vez necesitaba desahogarse un poco y quién mejor que ella para entender lo que él sentía en ese momento, le estaba dando a entender que quería ayudarle al hacerle enfrentar su dolor en ves de que siguiera huyendo de él... y de sí mismo.
Son sus rosas – Murmuro él, sentándose en el suelo junto a las rosas.
¿Sus rosas? – Pregunto Kira sentándose frente a él.
Si... las rosas que más le gustan – continuó él, al escuchar solo el silencio como respuesta supuso que ella lo estaba invitando a seguir. Vegeta sintió volver a su mente aquel día como sí hubiese sido el anterior, tomo un poco de aire e inicio su relato - Sucedió como una semana antes de que aparecieran los androides...
VEGETA
***************
Bueno, creo que fue suficiente por hoy – Dijo él al momento en que apagaba la cámara de gravedad. - Tomaré un baño, comeré algo y me iré a dormir, solo espero que a ese mocoso no se le ocurra llorar toda la noche como lo hizo ayer porque no me va a dejar descansar... "o disfrutar de su madre" – terminó de decir con una pícara sonrisa de imaginar lo que podría hacerle a Bulma esa noche.
Salió de la cámara de gravedad y prosiguió con sus planes nocturnos, tomo un baño, fue a la cocina y descubrió preparada la cena, le pareció extraño no encontrar a Bulma ahí, se encogió de hombros y como de costumbre dejo patas arriba el lugar, pero cuando se dispuso a terminar con el plan, para su sorpresa Bulma tampoco estaba en la habitación.
El mocoso no esta llorando... ¿Dónde diablos estará?- gruñó un poco molesto al tener que postergar su diversión.
Sin embargo no empezó a gritar su nombre por toda la casa, quería encontrarla infraganti, opto por irla a buscar a su laboratorio y allí la encontró precisamente, había dejado a medias la reparación de un robot y estaba embobada viendo por televisión un programa de floricultura, no dijo nada, solo la observo, parecía muy interesada...
¡Ay, por fin! – Le escucho decir muy emocionada - Ahí están, me quede viendo todo este programa solo por verlas, son tan hermosas, ojalá algún día alguien me regalara rosas tan bellas como esas... sí no fuera tan difícil cultivarlas...
Al notar el entusiasmo de la chica, él mismo empezó a poner atención en el programa y observo un poco extrañado las rosas que tanto emocionaban a su compañera – [Yo no les veo nada de interesantes... mejor me largo de aquí, será mejor dormirme] pensó para sí mismo, giró sobre sus talones y se fue a dormir.
¡Por eso sabías exactamente que flores le gustaban! – Dijo Kira.
La verdad es que el día antes en que casi muero en manos de los androides... – dijo él con dificultad.- Tuve una pelea con ella, me fui de la casa... la deje llorando y me sentí mal por eso, pensaba hablar con ella al terminar con el par de chatarras... pensé en traerla a este campo y mostrarle las rosas que tanto le gustaban... pero me temo que ya no tuve tiempo de arreglar las cosas entre nosotros... la verdad es que aún no se que pasaba conmigo al enviarle ese estúpido arreglo de rosas semanas atrás... – terminó de decir él amargamente.
Creo que inconscientemente la reconociste desde la primera ves en que la viste – dijo Kira suavemente - En tu subconsciente sabías quién era ella, la pelea que tuvieron el día del accidente te hizo remover sentimientos ocultos en lo más profundo de tu ser... aunque no pudieras comprenderlos... fue por eso que instintivamente buscaste las rosas... las rosas que sabías te reconciliarían con ella y te ayudarían a lavar la culpa que pesaba sobre tu alma, tanto los remordimientos del pasado como los del presente.
Kira se levanto del suelo y empezó a elevarse en el aire.
Es suficiente entrenamiento por hoy – Replico la mujer y no permitió que Vegeta se quejara. - Necesitas descansar y no creo que puedas concentrarte más por hoy, mejor quédate aquí un rato y reflexiona un poco sobre tu vida y tus sentimientos, necesitas estar solo con tus recuerdos, no les tengas miedo y aprende de tus errores en el pasado, quizás encuentres las respuestas que buscas – dijo Kira antes de irse.
Vegeta se levanto del suelo intrigado.
¿De qué respuestas estas hablando? – preguntó confuso.
Las respuestas a las preguntas que te has hecho y no te has atrevido a contestar desde que recuerdas quien eres realmente – Contesto ella y luego desapareció.
Vegeta se sentó nuevamente en el suelo junto a las rosas, se quito los guantes y acaricio suavemente con sus dedos los hermosos pétalos, le recordó la suavidad de la piel de Bulma, en ese momento su memoria se abrió y los recuerdos que guardaba mas celosamente se agolparon en su mente... los sucesos que rodearon aquellos días...
VEGETA
Al siguiente día que tuvo que llevar en brazos a Bulma por su tobillo lastimado, las sensaciones que había despertado la chica en él, estaban muy presentes, la suavidad de su piel, su aroma tan embriagador y femenino... ninguna mujer en su vida lo había dejado tan "inquieto" y pensativo.
Estaba practicando algunas nuevas técnicas en la cámara de gravedad, pero nada parecía salirle bien esa mañana, por fin se detuvo cuando se dio cuenta que le era imposible conservar la concentración.
[¡Maldita sea!] – pensó algo frustrado - [Por mas que lo intento no puedo dejar de pensar en esa estúpida terrícola][¡¿Qué demonios me esta pasando?!][Si no le hubiera ayudado anoche...]
Un leve golpe en la puerta lo saco de sus pensamientos – [Hump, ¿Y ahora qué?] Pensó molesto, apago la cámara de gravedad y abrió la puerta, para su sorpresa encontró a Bulma con una charola llena de comida y golosinas, que por cierto tenían un aroma delicioso.
"Hola" – dijo ella suavemente y sus labios esbozaron una amplia y dulce sonrisa que hizo que se le encogiera el estómago - [¡Glup!] - empezó a ponerse algo nervioso. - Ella al no recibir respuesta continuo diciendo – Este es tu regalo por el favor que me hiciste ayer, fui al supermercado esta mañana y te prepare un buen aperitivo solo con las cosas que te gustan, el almuerzo será mucho mejor aún...
En ese momento sonó el timbre de la puerta, se borro la sonrisa de su rostro y al parecer se puso algo nerviosa.
Toma... – Dijo la joven y le coloco la charola en las manos, él solo la tomo mecánicamente y sin despegar los ojos del rostro de la chica que había cambiado por completo. - Buen provecho, más tarde te traigo el almuerzo, ahora sí me disculpas debo atender la puerta – Añadió ella con la vos un poco temblorosa, lo cual no le gusto nada, la vio alejarse muy nerviosa y entonces se dio cuenta de quien podría ser la persona en la puerta.
Yamcha – gruñó molesto – dejo la charola en el suelo, y siguió a la chica, por supuesto ella al parecer no se dio cuenta que él la seguía...
El viento comenzó a soplar suavemente acariciando su rostro y sacándolo por un momento de sus recuerdos...
En ese momento en C.C...
Bulma seguía pensando en lo dicho por Lynn, ¿Por qué le habría dicho que podría descubrir mas de lo que creía?, suspiró un poco deprimida, tocaron la puerta suavemente, Mei no había anunciado a nadie así que debía ser ella.
Pasa Mei – Dijo Bulma, Mei entro con una charola en las manos, traía café y diversas clases de pastelillos.
Casi no almorzó nada, se va a enfermar – Dijo Mei suavemente – Como sé que le gusta el café por la tarde, le prepare uno como a usted le gusta y le compre unos pastelillos.
Bulma le sonrió en respuesta, las dos mujeres se habían conocido durante el terror y Bulma le había ayudado mucho a Mei después que los androides destruyeron la ciudad donde vivía, Bulma la había contratado como su secretaria personal, eran muy buenas amigas y Mei se preocupaba mucho por Bulma.
Gracias Mei – Dijo Bulma – Se ven muy ricos, ya es tarde, sí quieres ya puedes irte a tu casa, yo me quedare otro rato.
Mi esposo llegara tarde del trabajo, así que puedo quedarme un rato más – Contesto la mujer y salió de la oficina.
Bulma observo los pastelillos y encontró unos que irremediablemente removieron sus recuerdos.
Pastelillos de Chocolate, rellenos de Caramelo, cubiertos con Crema y adornados con Fresas – Dijo suavemente – Hace algún tiempo que no los veía... son tus preferidos...
Ella recordaba perfectamente esa mañana, fue el día en que termino su noviazgo con Yamcha... y se dio cuenta de la existencia de un sentimiento muy diverso en su corazón.
BULMA
La mañana siguiente del incidente del tobillo, ella se levanto renovada y muy contenta, Vegeta le había ayudado la noche anterior... lo había tenido tan cerca, pero... ¿Cómo podría pagarle el favor?.
¡Ya sé! – Dijo emocionada – La mejor forma de llegar al corazón de un hombre es el estómago, así que iré al supermercado y a la pastelería, comprare lo que a él más le gusta, además le preparare un delicioso almuerzo...
Frenó en seco, se sorprendió de lo que acababa de decir sin darse cuenta [¡¿"la mejor forma de llegar al corazón de un hombre"?!] Pensó por un momento aterrada.
No, no, no, eso no – Dijo en vos alta tratando de engañarse a sí misma – Solo le voy a pagar el favor con algo que le guste y nada más.
Mejor dejó de pensar, se arreglo rápidamente y se dio cuenta que su tobillo estaba milagrosamente sano y en perfecto estado.
[Esas manos son mágicas] pensó y luego se ruborizo al pensar "que más podrían hacer esas manos", volvió a sacudir los pensamientos y salió corriendo al supermercado.
Para su buena suerte encontró todo lo que recordaba le encantaba al saiya, incluyendo sus pastelillos preferidos, estaba segura que también eso le ayudaría a limar asperezas con Vegeta. Sin embargo al llegar a la casa se sintió un poco avergonzada, pues al revisar los mensajes del contestador automático encontró el mensaje que había dejado su madre la noche anterior, la despensa debía estar llena y ella en su arranque había ido como una loca al supermercado.
[Bueno, no importa] – Se dijo a sí misma – [ Al fin y al cabo la intención es lo que cuenta]
Preparó unos bocadillos para Vegeta, tomando en cuenta el apetito del saiya no le afectaría en nada comer algo antes del almuerzo. La charola quedo repleta de bocadillos deliciosos, se sentía muy orgullosa de lo que había preparado, tomo la charola y se dirigió a la cámara de gravedad.
[Sé que esto le va a encantar, con lo goloso que es y con lo que le gustan las cosas dulces...] - pensó muy feliz, pero en el camino empezó a reflexionar un poco. - [Realmente espero que le guste... Vegeta siempre se ve tan solitario, no tiene mas amigos que nosotros... no tiene a nadie que le dé cariño y lo consienta de ves en cuando... sí, sé que ha hecho cosas malas... pero desde que esta aquí ha cambiado mucho... por lo menos a mi ya no me da terror estar cerca de él... ya no le gruñe tanto a las personas... no creo que tenga a nadie... a veces es muy gruñón y serio... y otras veces puede ser tan diferente...]- pensaba ella. [Bueno, una vez al año que alguien se preocupe por él no le haría daño ni a él ni a mí... quizás es así de gruñón y solitario porque nunca nadie le ha mostrado aprecio... Freezer de seguro fue un jefe muy cruel... ya es el momento en que alguien sea amable con Vegeta...]
Se detuvo ante la cámara de gravedad, lo escucho luchar con algún oponente imaginario, colocó por un momento la charola en el suelo y se asomó por una de las ventanas.
[Tiene un cuerpo tan bien construido... y cada día se ve mejor...] pensó mientras le observada embobada, él se detuvo de repente, lo que la hizo reaccionar, le echo un último vistazo a su propia apariencia y luego tocó suavemente la puerta, después levanto la charola del suelo y espero pacientemente.
Cuando él abrió la puerta, parecía sorprendido de verla, así que antes de que la regañara por interrumpir su entrenamiento, lo saludo y le sonrió, lo más seguro es que al ver la comida ya no se quejaría, él no respondió nada, así que ella inicio su explicación.
Este es tu regalo por el favor que me hiciste ayer, fui al supermercado esta mañana y te preparé un buen aperitivo solo con las cosas que te gustan, el almuerzo será mucho mejor aún... – Dijo ella algo emocionada, antes de que el timbre la interrumpiera.
En ese momento sintió algo de pánico al pensar quién era la persona que estaba tocando el timbre y la decisión que había tomado sobre que hacer con esa persona. [Yamcha] – pensó – [Bueno, solo espero no lastimar sus sentimientos, pero ya estoy harta de esta situación...]
Toma... – Le dijo a Vegeta en el momento en que colocaba la charola en las manos del saiya. - Buen provecho, mas tarde te traigo el almuerzo, ahora sí me disculpas debo atender la puerta – Añadió, notando que su voz ya empezaba a demostrar su nerviosismo, giró sobre sus talones y camino hacia la puerta, sintió que sus piernas ya empezaban a temblar. - [Cálmate Bulma] – Se dijo a sí misma, tratando de tranquilizarse. - [Tu misma dices que ya no quieres a Yamcha... aunque ya tenemos algún tiempo de estar juntos... han ocurrido tantas cosas entre nosotros... creí que algún día me casaría con él... pero siento que ya no lo amo... ¿Qué pasó con nosotros?... creí que ahora estaríamos más unidos que nunca, pero resulto todo lo contrario... cada día nos distanciamos más...] – dejo los pensamientos al llegar a la puerta. - [Bueno, es ahora o nunca] – Se dijo a sí misma y abrió la puerta.
Ante ella apareció la figura de Yamcha, muy bien arreglado y tenía en las manos un precioso ramo de rosas rojas, le sonrió avergonzado y le entrego las rosas.
Hola Bulma, sé que estas enojada conmigo pero sí me dejas explicarte... – Dijo Yamcha, ya temblando, quizás esperando que ella le azotara la puerta en la nariz o lo agarrara a golpes con las mismas rosas.
Pasa – Dijo ella, invitándole a entrar – Necesitamos hablar.
Yamcha la observó un poco extrañado, entró a la casa y se sentó en el sillón más cercano. Ella fue quién hablo primero, en pocas palabras le dijo que sentía que su relación no funcionaba y que era mejor terminar, que simplemente ya estaba harta de la situación.
¡Ahora resulta que yo tengo la culpa de todo! – Dijo Yamcha un poco molesto - ¡Tú eres la que últimamente esta muy fría conmigo!, ¿Acaso hay alguien más?... ¡Ni siquiera me has dejado tocarte! ¿No crees que busco en alguien más lo que tu no me das?...
Quizás tienes razón – Murmuro ella en respuesta.
Bulma, lo siento, no quise decir eso – Dijo Yamcha arrepentido por su arranque.
Ambos tenemos algo de culpa – Continuo ella y no permitió que Yamcha replicara – Nuestra relación no funciona hace algún tiempo, yo no soy la mujer que necesitas, sí lo fuera no saldrías con otras chicas... así que... es mejor que terminemos antes que nos hagamos mas daño...
Continuaron hablando por un buen rato y por más que Yamcha insistió en que le diera una última oportunidad, ella se mantuvo firme en su decisión, acordaron que seguirían siendo amigos, aunque Yamcha le advirtió que seguiría intentando reconquistarla. Yamcha se despidió por fin, le dio un último beso y se fue.
Ella suspiró aliviada, se sentía mucho mejor, había estado a punto de llorar en más de una ocasión pero logro contener la emoción, aunque todavía se sentía muy sensible, creía estar sola en la habitación, hasta que una profunda voz, le indico lo contrario...
¡Vaya, ya era hora que mandaras al diablo a ese insecto! ¡De seguro hizo algo grave para que lo dejaras! – dijo Vegeta en su típico tono de voz.
Ella se volteó... al escucharlo decir las cosas de esa forma, sintió las lagrimas volver a sus ojos ¿Cómo podía ser tan odioso?.
Eso... eso no... no te interesa – le dijo con dificultad y opto por salir corriendo de la habitación. Pero al pasar junto a él, sintió que la sujetaban de un brazo.
¿Estas bien? – preguntó el saiya.
Ella volteó a verlo y en sus ojos percibió algo distinto que no supo identificar, nunca había visto esa expresión en aquellos ojos.
Sí, Gracias – Murmuro en respuesta, tanto le perturbo su mirada que las ganas de llorar se habían ido, él la soltó, así que continuo su camino hacia su habitación. [Necesito hablar con Lynn] – pensó confundida.
Esa noche le había hablado a su mejor amiga, no le contó lo de Yamcha, prefería hablarlo personalmente, Lynn estaría muy ocupada hasta el jueves, no podrían verse hasta el viernes por la tarde, para el que faltaban 4 días, ella no sabía sí podría soportar la ansiedad, aunque para su suerte Vegeta se marcho a entrenar a las montañas lo que le dio un poco de tranquilidad... pero sólo un poco.
Su teléfono personal, la saco de sus recuerdos...
¿Sí? – contestó rápidamente.
¡Mamá! ¿Dónde estas? – preguntó Trunks – Si sigues en la oficina, ya deja el trabajo por favor, quería invitarte a cenar, tenemos días de que no platicamos un rato. Bulma sonrió al escuchar la voz de su hijo
Esta bien, ya voy... - contestó.
En algún lugar en las montañas...
Vegeta se había recostado sobre la hierba, sentía el viento acariciar suavemente su rostro, las nubes en el cielo dibujaban figuras diversas.
[Nunca me arrepentiré de haberme quedado en la tierra]- Pensó – [Este planeta es tan hermoso... tanto como ella...]
Y siguió recordando lo ocurrido aquel día...
VEGETA
Él estaba siguiendo a Bulma después de que sonó el timbre, el hecho de pensar que era Yamcha el que estaba en la puerta le hacía sentir sumamente furioso, por alguna extraña razón, ese día, sentía que odiaba Yamcha más que de costumbre.
Entonces empezó a observar mejor a la chica que caminaba frente a él, llevaba un corto vestido rojo de tirantes que se anudaban en el cuello dejando un amplio escote en la espalda, pues era verano y el calor era insoportable, la prenda se adhería perfectamente a su cuerpo como una segunda piel, no pudo evitar reconocer que le agradaba el vestiducho, aunque después pensándolo mejor se preguntó ¿Tenía que ser tan corto?.
Se detuvo junto a la puerta de la sala, Bulma aún no notaba su presencia, empezó a preguntarse que lo había impulsado a seguirla, de todos modos, a él no le importaba lo que ocurriera entre los dos estúpidos humanos, giro sobre sus talones y camino de regreso a la cámara de gravedad, su fino oído le permitía escuchar ligeramente la conversación, trato de distraerse pensando en el apetitoso refrigerio que había dejado junto a la puerta, hasta que percibió que empezaban a discutir...
¡Ahora resulta que yo tengo la culpa de todo! – Escucho decir a Yamcha al parecer muy molesto - ¡Tu eres la que últimamente esta muy fría conmigo!, ¿Acaso hay alguien más?...¡Ni siquiera me has dejado tocarte! ¿No crees que busco en alguien más lo que tu no me das?...
Quizás tienes razón – Contesto ella...
Inevitablemente y maldiciéndose a sí mismo, regresó a la puerta de la sala para terminar de ver lo que ocurrió entre la pareja, al parecer Bulma le había dicho a Yamcha que ya no lo quería, al fin la pareja se despidió como "dos supuestos amigos"...
[Los humanos y sus tontas costumbres] – pensó él molesto – [Ahora serán "amigos", sí como no...]
Yamcha se fue, escuchó a Bulma suspirar y la observó quedarse en silencio parada en el centro de la sala.
[Si ya no lo quiere junto a ella por que demonios sigue suspirando por ese inútil?] – pensó molesto, detestaba ver a Bulma deprimida, por eso cuando la notaba triste empezaba a molestarla, prefería verla furiosa con él que llorando por Yamcha. - ¡Vaya, ya era hora que mandaras al diablo a ese insecto! ¡De seguro hizo algo grave para que lo dejaras! – le dijo esperando que ella explotara y empezara a insultarlo.
Eso... eso no... no te interesa – Contesto ella con la voz quebrada y se dispuso a salir por la puerta.
Él al verla así, ya no supo que decir, pero instintivamente la sujeto del brazo cuando paso junto a él.
¿Estas bien? – preguntó sin darse cuenta. Bulma volteo a verlo, parecía confundida.
Si, Gracias – murmuró ella en respuesta, lo cual le permitió reaccionar y darse cuenta de lo que hacía, soltó el brazo de la chica y la vio alejarse.
[¡Maldición!] – pensó Vegeta molesto consigo mismo – [¿Por qué me estoy comportando así? ¿Qué rayos me pasa?, Vivir con estos inútiles humanos y sus estúpidas costumbres esta empezando a afectarme demasiado...]
Vegeta no pudo evitar sonreír al recordar lo confundido que se sintió ese día y los que le siguieron.
[Realmente he sido un ciego y un completo idiota] – pensó para sí mismo. Se sentía realmente cansado y los párpados empezaban a pesarle. - [Será mejor que duerma un rato] – Se dijo a sí mismo, cerró los ojos y se entregó al sueño.
Bulma fue a cenar con Trunks, platicaron un poco sobre los sucesos más importantes en la compañía y sobre los entrenamientos del chico, sin embargo él tuvo cuidado de no mencionar a su padre y Bulma no se atrevió a preguntar nada...
Continuara...
