hola hermosas, mil gracias por sus reviews, por su paciencia!:):)...

espero que este capi sea de su agrado.

Por cierto, quiero que me digan cuantas Delenas hay en esta historia, una chica me preguntó mis razones por ser Stelena, una pregunta difícil! jaja...

Nos leemos pronto!:)


I don´t care


Capítulo 6: Decisions.

No eran amigos, no eran pareja, eran algo intermedio y se sentía bien. Rebekah se sentó a horcajadas sobre Matt.

-¿Y si tenemos sexo, seguimos en el mismo punto?-jadeó Rebekah en el oído de Matt. El chico rió y levantó la camisa de Rebekah.

Experimentar no hace daño.

Si bien amar es dejar al otro ir, dejar que el otro sea feliz. ¿En qué momento te das cuenta que amas a esa persona?.

La camisa de Rebekah estaba perdida en la habitación, haciéndole compañía a la camisa de Matt, ambos con los torsos descubiertos, besándose sin reservas, jadeando y frotándose contra el otro, esto era lo que se suponía que ambos intentaban evitar. Habían sido heridos en el pasado, pensado que el amor que tenían era para siempre, no solo una si no dos veces. Pero admitían que había algo en el otro que les atraía enormemente, pudiera ser amor, o simple lujuria, pero simplemente llegados a ese punto, era difícil detenerse.

Ella pasaba sus manos por su pecho, arriba y abajo, halaba su cabello cuando él besaba su cuello, ambos pasaban las manos por la espalda del otro, Rebekah encajaba sus uñas en la espalda de Matt, tratando de controlar su fuerza para no matarlo por accidente. Matt, para ser un humano, sabía cómo hacerse cargo de una mujer. Sus manos en los senos de ella, le proporcionaban placenteros masajes, ella jadeaba y se presionaba más contra Matt, quien intercambiaba lametazos, mordiscos y apretones a los senos de Rebekah. No podía parar, estaba excitado a la máxima potencia, Rebekah también estaba en las nebulosas, dejándose acariciar. Tal vez solo era sexo salvaje, tal vez iba a ser dulce y lento, tal vez hicieran el amor en lugar de tener sexo. No sabía, él tampoco lo sabía, pero en ese momento, no les importaba.

Haciendo acopio de su fuerza, Matt cambió de posición en el sofá, sin dejar de besarla, se colocó encima de ella, logrando sacar de ella una risita sorprendida, generalmente era ella quien tomaba el control, era ella la que debía decir todo, y por primera vez se sentía bien no llevar el control. La ropa de ambos terminó de desaparecer, los sexys bóxers de Matt rasgados, junto con las sexys bragas de encaje de ella, rasgadas por él, para sorpresa de Rebekah, la lujuria puede ser acompañada de adrenalina.

Durante horas, él lamió, mordió y acarició todo el cuerpo de ella, su intimidad, sus senos, su cuello, sus piernas, su estómago, sus labios. Ella hizo lo mismo, lamió, mordió y acarició hasta hacerlo perder la cabeza. Ambos llegaron a múltiples orgasmos, los mejores que han tenido en su vida. Quizás fuera sexo, o quizás fuera amor, y quizás con el tiempo aprenderían que era lo que tenían.

Ambos yacían recostados en el estrecho sofá, con las piernas desnudas entrelazadas y sus respiraciones aún agitadas por la actividad física que acababan de tener.

-Quien diría que tenías tanta pasión contenida-rió Rebekah desde su posición en el pecho de Matt, un fornido pecho, ser un quatter back durante años, había hecho maravillas en su apariencia.-Matt, el tímido Matt rasgando las bragas de una chica y siendo tan desinhibido.

Matt también estaba sorprendido con su actitud, pero quería ser él mismo, no el chico humano demasiado débil para siempre quedarse atrás mientras los demás jugaban a ser los protectores no oficiales del pueblo, demasiado débil para ser tomado en cuenta, demasiado débil siempre como para siquiera ser informado de lo que estaba sucediendo. Demasiado débil siempre como para tener que ser siempre el protegido. Estaba cansado de ser siempre demasiado débil para todo. Rebekah había sido la única que no lo había visto demasiado débil para algo, demasiado humano, demasiado cualquier cosa. Ella lo había visto como era, una persona que tiene corazón, que siente, que piensa, que hace las cosas sin esperar nada a cambio. Ella lo había visto como él quería ser visto, y tal vez por eso, ella era diferente, tal vez por eso él no podía dejar de pensar en ella, y en aterrarse en ser convertido y tansformarse en un Damon, o en un Stefan en sus peores momentos, o en un descontrol hormonal como Elena, tal vez él quería ser como Caroline, que a pesar de todos sus problemas lograba sobrevivir el día, él quería ser como Rebekah, quien a pesar de negarlo era más humana que cualquiera de ellos.

-Creo que eso lo hace la compañía.-murmuró él pícaro en el oído de ella haciendo que riera.

-Me gusta este Matt, es…diferente, y ardiente-Matt rió, una profunda y ronca risa.

Pasaron la tarde teniendo sexo, o haciendo el amor.

Caroline estaba en su casa, recostada en su cama. Su madre estaba en la comisaría tratando de encontrarle sentido a la vida. Porque su hija era un vampiro, porque el pueblo estaba plagado de vampiros, estaba buscándole el sentido al porque de muchas cosas, cosas que simplemente no tenían un porqué. Cosas que simplemente pasaban, porque los vampiros son impulsivos, violentos y pasionales.

Klaus estaba fuera del pueblo, haciendo algo con Elijah. No ha pasado tanto tiempo desde que decidió que era a Klaus a quien quería, aún dolía un poco despedirse de Tyler, ella lo había querido, lo había amado en su momento, pero desde que Klaus dejó de intentar matar a cualquiera que se le pusiera delante, y comenzó a pensar de verdad, a sentir, a ver, a disfrutar lo que tenía alrededor, a escuchar en realidad, ella lo había comenzado a ver con otros ojos. Cuando echó a Tyler del pueblo, bajo la amenaza de matarlo, ella había enfrentado una lucha en su interior, rabia, porque el pueblo no le pertenecía a Klaus, odio porque él hacía lo que le daba la gana cuando le daba la gana y con quien le daba la gana, nostalgia por Tyler, y sobre todo una maldita atracción sexual que no sabía cómo parar, atracción que pronto fue más allá de un acto sexual.

Estaba Tyler, el híbrido que había puesto su vida en peligro. No sabía cómo sentirse respecto a ese aspecto, así que decidió dejarlo pasar, estaba viva después de todo, y no valía la pena enfrascarse en algo que ya había pasado. Ella era muy diferente de Klaus, él vivía anclado en el pasado, ella lo dejaba fluir, él vivía planeando su vida, ella había dejado de planearla, él tenía sed de venganza, ella odiaba la venganza. ¿Entonces que hacían juntos? ¿Cómo se entendían dos personas que no parecían tener nada en común? El destino obra de maneras misteriosas, y el corazón obra de maneras que el corazón no entiende. Se amaban, y ella había sido una planeadora por naturaleza, le encantaba planear cualquier cosa excepto su vida, se había rendido a intentar planear su vida cuando notó que nada salía como lo planeaba. Ella una planeadora por naturaleza, él un planeador de naturaleza, era cuestión de tiempo que dos mentes neuróticas se juntaran en una explosiva unión.

Klaus miraba con sorpresa a la híbrida delante de él, Elijah no sabía si reír, y la bruja, claramente esperaba una reacción por parte de alguna persona, preferiblemente del principal involucrado.

"Ella no puede estar embarazada" pensó Klaus. Él, iracundo, vengativo, celoso y asesino sin piedad, engendrando una vida en una loba. Él, enamorado de una vampira, había dejado embarazada a una chica que compartía la mitad de su naturaleza.

Él ahora estaba en medio de sus dos naturalezas, por un lado Caroline, la vampira que amaba y con la que había estado haciendo el amor durante días. Por el otro lado, la loba, embarazada, con un hijo suyo en el vientre, creciendo a cada instante.

Algo era claro, Caroline no podía saber nada de esto, al menos hasta que supiera qué hacer con el vástago que había creado. Todo por no mantener su pene dentro de su pantalón.

La bruja siguió las órdenes de Klaus, y los dejó solos. Ahora él se enfrentaba a la madre de su hijo, ya su hermano, quien parecía estar de lado de la mujer.

-Si piensas en pedirme que aborte, puedes olvidarlo.-se defendió la loba ante la inquisidora mirada del padre de su hijo.

¿Cómo demonios había pasado esto? Vale, sabía cómo había pasado, sólo no podía creer que esto le pasara a ella.

-¿De cuánto estas Hayley?-intervino Elijah antes de que su hermano cometiera una estupidez.

-Según mis cuentas y la bruja, tengo 11 semanas.-respondió ella. Ella odiaba a Klaus, bueno lo odiaba exactamente, pero no le agradaba, y ahora estaba embarazada de un tipo que no le agradaba, y contrario a lo que pensó que haría alguna vez, amaba profundamente a esa criatura que tenía en su vientre, podía no agradarle el padre, podría estar sola en el mundo, pero ella amaba a ese pedacito de cielo que crecía en su interior. Tenía casi 3 meses, y no se imaginaba sin su ligero abultado vientre.

Elijah asintió. Él había sido el más racional de los hermanos Mikaelson. Siempre pensaba antes de actuar, no le importaba traicionar a los suyos para hacer lo que es justo, no le importó ni siquiera utilizar a su novia, para recuperar a Elena, fueran cuales fueran las consecuencias de eso. A veces ser demasiado racional era malo, pero así es como Elijah actuaba, y en estos momentos, viendo a su hermano paralizado por la impresión, le miedo, el odio y la venganza, él debía dar un paso adelante y ayudarlo en esta situación, sin que nadie saliera afectado.

Klaus tenía que tomar una decisión en este momento, bien sea, hacerse cargo del bebé, o abandonarlos a su suerte. Él no había tenido el mejor ejemplo de padre. Maldición el hombre que pensó que era su padre no lo era. Ni siquiera había conocido a su padre de verdad, y el que era el padre de sus hermanos, lo había odiado desde el mismo momento en que nació. Sabía que debía ser un hombre, sabía que debía afrontar las circunstancias como tal, pero ¿Cómo actúas ante la amenaza de destrucción de tu vida entera? ¿Qué haces cuando tienes en frente la persona que puede acabar con tu felicidad, con todo lo que has intentado construir durante años? ¿Pero cómo serías el hombre que profesas ser si abandonas a una criatura que aún está en formación? Los tiempos han cambiado, ahora puedes hacerte cargo de un bebé sin necesidad de estar casado con la madre de la criatura. Todo es más fácil ahora, el amor es libre, pero te destruye. ¿Qué haces cuando tu mundo pende de un hilo?

-Tienes que tomar una decisión antes de irnos de este pueblo-sentenció Elijah suavemente. No quería alterar a Klaus, eso sería como detonar una bomba en una estación de gasolina.

-Ya tomé mi decisión.-respondió Klaus saliendo del trance.

Hayley y Elijah lo miraron expectantes, el corazón de ella martilleando nerviosamente, el corazón de una segunda persona viva, latiendo lentamente, con un zumbido apenas audible. Demasiado atrayente y atemorizante a la vez. ¿Cómo luchas contra algo a lo que temes pero que a la vez te parece hermoso? Simplemente no luchas ¿Verdad?.

Los ojos de ella se llenaron de lágrimas, ya sabía cuál había sido la decisión de Klaus. No sabía si era algo que esperaba o no, pero no podía evitar llorar.

-¿Estás seguro de que eso es lo que quieres hacer? No hay vuelta atrás, es un compromiso. Y un hombre honorable no rompe su promesa-dijo Elijah haciendo frente a su hermano.

-No soy el mejor de los hombres. Eso queda claro, nunca lo he sido y nunca lo seré. Ya he hablado, no me voy a repetir.-Dicho esto asintió en dirección a Hayley y se fue de ese lugar.

Una semana más tarde, Klaus discutía con Elijah la mejor manera de seguir adelante con sus planes y seguir manteniéndolo escondido hasta que supiera que hacer y cómo hacerlo.

Pero no sabían que había alguien más escuchando su conversación. La única persona de la cual Klaus intentaba esconderle todo, al menos hasta que supiera cómo decirle. Caroline escuchaba con estupefacción como Elijah se refería a sus planes como "tu heredero" o "Tu hijo".

-¿Tu hijo?-su voz fue apenas un susurro. Sus ojos vagaron directamente de la cara de sorpresa de Elijah a la de agonía de Klaus. El silencio reinó durante unos minutos, insoportables minutos para Caroline.-¿Tienes un hijo?-volvió a preguntar.

Katherine bajó las escaleras de la casa, sorprendida también. ¿Klaus tenía un hijo? Eso no lo había visto venir.

Klaus decidió que por primera vez diría la verdad a la primera.-Si-respondió fuerte y claro. Seguro de sí mismo como siempre.

Eso fue todo lo que ella necesitó para darse media vuelta y salir corriendo de la casa, sin preocuparse por su auto.

Klaus la llamó, ella no respondió, ni se detuvo, así que corrió detrás de ella, alcanzándola en unos segundos. La tomó por los brazos y la fuerza del impacto los lanzó al suelo, rodaron unos cuantos metros, ella se revolvía en los brazos de él, enfadada, histérica, gritándole improperios, él no la soltó.

Cuando ella se calló, él le explicó todo lo que había pasado. Estaba en sus manos, nuevamente, el que hacer con la información suministrada. Klaus cedía por segunda vez el control de su vida a la única persona que podía destruirla de la peor manera. Caroline tenía un inerte corazón entre sus manos, dos, si tomaba en cuenta el de ella. ¿Cuál era la decisión correcta?

Cuando amas a alguien, las cosas son más difíciles. Cuanto más quieres a alguien, menos lógica tiene todo (1).


(1) Cuanto mas quieres a alguien menos lógica tiene todo. Es una frase de Twilight. Me parecio oportuna ponerla.

¿Qué tal Rebekah y Matt?

¿Que decisión tomó Klaus respecto a su hijo? ¿Caroline lo escuchará o decidirá que no puede estar con él?

¿Que hará Elijah con Katherine? ¿Sabe Katherine que fue usada para traer de vuelta las emociones de la persona que mas odia? ¿Que hara cuando lo sepa?

Hay muchas interrogantes todavía!:).,

Nos leemos pronto!

Paty4Hale

12/08/13